Las hemorroides, también conocidas popularmente como almorranas, son venas inflamadas en la zona alrededor del ano y el recto. Se calcula que un 50% de la población sufrirá algún síntoma de esta dolencia a lo largo de su vida. En la aparición de las hemorroides destacan factores como el estilo de vida y la alimentación. Así, qué comer o qué alimentos evitar son determinantes a la hora de prevenir molestias hemorroidales.
Una vida activa y alimentos que ayuden a mantener un tránsito intestinal saludable tienen que formar parte del conjunto de una dieta para las hemorroides. Además, hay que saber qué no se puede comer cuando tienes hemorroides para evitar su empeoramiento. Un factor que a menudo está relacionado con dietas pobres en fibra y líquidos, entre otros, que hacen que las heces se vuelvan más duras y secas, lo que dificulta su evacuación.
La fibra ayuda a aumentar el tamaño y el peso de las heces, y las ablanda para que sean más fáciles de evacuar, lo que favorece el tránsito intestinal. Para acelerar la curación de esta afección, los expertos recomiendan, entre otros hábitos, realizar ejercicio (aunque bajo ciertas condiciones) y seguir una dieta concreta. En este artículo te lo explicamos con detalle, para que puedas prevenir las hemorroides con algunos cambios en tu rutina.
Qué comer si tienes hemorroides
Cuando se trata de establecer una dieta para las hemorroides, lo primero que debes saber es que la fibra y el agua no pueden faltar. Para conseguir este aporte tan necesario, se recomienda introducir en la dieta de una forma moderada el consumo de:

Cereales, semillas y frutos secos
La fibra es imprescindible para el correcto funcionamiento del aparato digestivo, pues, aunque no podemos digerirla, regula la actividad intestinal. Una buena ingesta ayuda a que las deposiciones sean más frecuentes, evitando el estreñimiento, y contribuye a que las heces adquieran una consistencia que facilita su evacuación. Los cereales deben ser siempre integrales, pues así contienen más fibra. Los frutos secos y las semillas deben comerse en pequeñas cantidades y al natural.
Comience el día con un cereal integral. Cuando haga las compras, busque cereales que indiquen “integral” en la descripción. Los productos de trigo molido a la piedra, trigo burgol y multigrano tienen todos menos fibra que los productos de trigo integral. Compruebe el contenido de fibra en el recuadro de información nutricional del paquete. Trate de que sus cereales tengan al menos 5 gramos de fibra por porción. Sírvalos con una banana para agregar 3 gramos más de fibra a su mañana. El arroz integral, el pan de trigo integral y las pastas integrales son partes esenciales de una dieta con alto contenido de fibra.
Mezcla de frutos secos placentera: mezcle frutos secos, como almendras o castañas de cayú, con pasas de uva, semillas de girasol, palomitas de maíz o pretzels de trigo integral. Guárdelo en su automóvil o escritorio para contar con un bocadillo sano y rico en fibra entre las comidas.
Legumbres
Son una gran fuente de fibras y proteínas, lo que mejora la digestión y la evacuación. Conviene comer legumbres y combinarlas con patata, verduras o arroz. Además, se recomienda no cocinarlas con alimentos grasos. Por tanto, es mejor comer ensaladas o platos de legumbres con verduras, pero evitar los potajes que incluyan carnes grasas.
Aumente el volumen de frijoles: coma más frijoles; están llenos de fibra. La mayoría de los frijoles cocidos proporcionan más de la mitad de la cantidad diaria de fibra recomendada. Mézclelos en ensaladas, macháquelos para preparar salsas, mézclelos en las sopas o añádalos a platos de pastas. Cuando cene en un restaurante mexicano, no coma el arroz y duplique los frijoles.
Frutas y verduras
Son otra gran opción para incluir más fibra en la dieta y conseguir más vitaminas. Es mejor comer la pieza entera que consumirlas en zumos, compotas u otras formas. Además, se recomienda comerlas con piel siempre que la misma sea comestible, como es el caso de la manzana, pera o albaricoque, pues esta zona es la que incluye más fibra. Las verduras se pueden comer tanto crudas como cocinadas, siendo preferible que estén hechas a la plancha, hervidas o al horno en lugar de fritas o con salsas.
Una manzana por día no solo mantiene lejos al médico. Las manzanas contienen pectina, una fibra soluble que se digiere lentamente y brinda sensación de saciedad. Para el acompañamiento, pida verduras cocidas al vapor; y si tiene la opción, elija brócoli, coliflor o coles de Bruselas, que son particularmente ricos en fibra.
Pescados y mariscos
¡La respuesta es un sí!, sí puedes consumir pescados y mariscos si tienes hemorroides. Para evitar el estreñimiento, se recomienda complementar los alimentos con alimentos ricos en fibra, como verduras, legumbres o cereales.
Palomitas de maíz y hemorroides
Las palomitas de maíz son un aperitivo muy popular que ha traspasado las butacas en el cine para convertirse en una merienda que podemos preparar rápidamente en casa. Sin embargo, aunque son deliciosas y tienen algunas propiedades beneficiosas, como su alto contenido de fibra y bajo nivel calórico, como recoge la Fundación Española de Nutrición (FEN), no son aptas para todo el mundo. Así, existen ciertos grupos de personas que deben evitar su consumo.

Las personas que padecen problemas gastrointestinales, como el síndrome del intestino irritable (SII), la enfermedad de Crohn, la colitis ulcerosa, o la diverticulitis, deben tener especial cuidado con su dieta. Esto se debe a que pueden ser difíciles de digerir para aquellos con un tracto gastrointestinal sensible. Debido a su textura áspera y su tamaño, las palomitas pueden irritar el revestimiento del intestino en personas con enfermedades inflamatorias intestinales.
En el caso específico de la diverticulitis, que es la inflamación o infección de pequeñas bolsas que pueden formarse en el intestino, se ha recomendado tradicionalmente evitar alimentos como las palomitas de maíz debido al temor de que las cáscaras duras puedan alojarse en estas bolsas y empeorar la condición.
Qué alimentos evitar cuando tienes hemorroides
Pero no solo es importante saber qué comer si tienes almorranas, también es necesario saber qué alimentos evitar cuando tienes hemorroides para reducir al mínimo las molestias y las crisis. Por ello, se recomienda mantener a raya los siguientes ingredientes:
Verduras flatulentas
Para evitar la producción excesiva de gases que puedan generar molestias en la zona, conviene limitar el consumo de alimentos como las alcachofas, la col o el puerro, la coliflor y el repollo.
Grasas, salsas, picantes y cereales y azúcares refinados
Este tipo de productos no aportan fibra y dificultan el tránsito intestinal adecuado. Además, los picantes incrementan las molestias al evacuar, irritando los intestinos y la región anorectal. La ingesta excesiva de alimentos altamente procesados hace que el consumo de fibra diaria sea deficitario -estos productos no suelen caracterizarse por abundar en este nutriente, más bien al contario-.
Por esta razón, lo más conveniente, una vez el problema ya es una realidad, es revisar la dieta y "evitar los cereales refinados (pan, pasta, arroz, etc.) y preferir sus versiones integrales y los alimentos que irritan el intestino como los picantes, ácidos y salados. Se trata de los picantes como la guindilla o la pimienta. "Irritan el intestino y favorecen la inflamación por su efecto vasodilatador" apunta la experta, lo que indica que no nos convienen.
Alcohol y bebidas con cafeína
Tanto el alcohol como las bebidas energéticas, el café y los tés, tienen efecto vasodilatador, lo cual aumenta la inflamación de las hemorroides, por lo que conviene reducir su presencia en la dieta. En el caso concreto del alcohol, hay que tener en cuenta, que es un vasodilatador “y las hemorroides son venas dilatadas”. La cafeína del café, las bebidas energéticas, la teína del té, también tienen efecto vasodilatador.
La relación del alcohol y las hemorroides.
Qué hacer si tienes una crisis de hemorroides
Si a pesar de haber seguido una dieta para las hemorroides sufres una crisis, además de tener en cuenta qué alimentos evitar, aplica las siguientes recomendaciones:
Medidas higiénicas al ir al baño
- Acude al servicio en cuanto sientas ganas.
- No realices esfuerzos ni pases sentado mucho tiempo en el váter.
- No te limpies con papel higiénico, sino con toallitas si estás fuera de casa (pero recuerda que no deben ser tiradas por el WC) o jabón y agua tibia.
- Sécate con una toalla sin frotar, dando pequeños toques.
- Si tienes dificultad para evacuar, conviene elevar ligeramente las piernas apoyándolas en un pequeño banco. Esta postura favorece el movimiento intestinal haciendo que las deposiciones se produzcan con mayor facilidad.
Realiza baños de asiento
Solo con agua tibia, con jabón neutro, puedes repetirlos 3-4 veces al día durante unos 10 minutos.
Alterna las posturas durante el día
No pases mucho tiempo sentado o de pie para evitar la presión en la zona. Da paseos cortos o, al menos, cambia de postura con frecuencia.
Cuida todo lo que comes durante la crisis de hemorroides
Recuerda seguir las recomendaciones de los apartados anteriores sobre qué comer si tienes hemorroides y, sobre todo, ten en cuenta qué no se puede comer si tienes hemorroides.
Realiza actividad física y controla el estrés
El ejercicio promueve el tránsito intestinal y combate la obesidad, además de ayudar a reducir el estrés, un factor que incrementa la tensión y puede afectar el tránsito intestinal. Dedica un rato todos los días a tu actividad física favorita y relájate.

Mantente hidratado
Consume unos dos litros de líquido a diario, ya sea agua, tés, infusiones o caldos, sobre todo los de verduras. Tan importante es el consumo adecuado de fibra como una correcta hidratación. "El intestino se asemeja a una tubería. Si en ella introducimos paja, pero nada de agua, la tubería acabará atascándose".
Existen medicamentos en pomada que alivian las molestias de las hemorroides
Para reducir molestias, como escozor o comezón, puedes utilizar un fármaco de acción local en la zona ano-rectal. Consulta a tu farmacéutico sobre el mejor tratamiento para tu caso. Las pomadas para las hemorroides Hemoal y Hemoal Forte que alivian los síntomas asociados a las hemorroides, como el dolor, picor y escozor, gracias a su acción local anestésica y vasoconstrictora, que disminuye las diversas molestias provocadas por las almorranas. Si los síntomas de las hemorroides no mejoran tras 7 días de tratamiento, se recomienda consultar al médico.
Consulta con tu médico o farmacéutico si los síntomas no remiten
Ten presente que si tras 7 días aplicando un tratamiento local y siguiendo estas medidas, las hemorroides no mejoran o si, incluso, empeoran, entonces es conveniente visitar al médico. Lee las instrucciones de estos medicamentos y consulta a tu farmacéutico. Se usa en adultos.