En la Comunidad de Madrid, el 17,5% de la población tiene 65 o más años. Vivimos cada vez más y lo hacemos en una región que tiene una de las mayores esperanzas de vida de toda España y de buena parte de Europa. "La apuesta es envejecer de forma activa y participativa". Lo dice el doctor Primitivo Ramos Cordero, secretario de la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología.
El doctor Primitivo Ramos Cordero reconoce que "no toda persona mayor de 65 o de 80 años es un enfermo, aunque es cierto que, a partir de esas edades, se aglutinan muchas enfermedades crónicas". Las personas mayores no se restituyen después de una enfermedad de una forma completa, asegura el doctor Ramos, lo que unido a que, como promedio, las personas de esas edades tienen 4 o 5 enfermedades y consecuentemente otros tantos medicamentos, muchos de ellos caen en lo que denominamos polimedicación.
De ahí que cobre más importancia si cabe los condicionantes que debemos seguir para llevar una vida saludable. Algo que dependerá del código genético de cada persona, pero también de sus circunstancias vitales, sus hábitos, su dieta o el ejercicio que realiza para evitar caer en el sedentarismo.

El doctor Primitivo Ramos asegura que "llevar una vida saludable genera calidad de vida" y es ese sentido recomienda un ejercicio sencillo como pasear de 20 a 30 minutos, dos veces al día. Así evitaremos o retrasaremos los problemas de movilidad que son una de las causas que mas calidad de vida resta a las personas mayores, sin olvidar otros como los problemas de visión y audición que les hipotecan mucho.
Todo ello sin olvidar el problema de la soledad, que como nos recordaba el psicólogo Juan Castilla, "mas envejecimiento se asocia a la soledad, uno de los grandes problemas que tenemos sobre todo en las grandes ciudades" y que no debe ser así. "La clave es que la persona mayor no deje de participar en la vida social porque eso le enriquece y le da calidad de vida". Algo en lo que coincide el geriatra Ramos Cordero para quien "no nos debe preocupar envejecer, sino tener un envejecimiento activo".
El envejecimiento es un proceso progresivo natural del ser humano, que cada persona experimenta con diferente intensidad. España se encuentra entre los países donde aproximadamente el 30% de las personas que superan los 65 años sufren algún grado de dependencia. A lo que hay que añadir la evidencia demostrada en la relación nivel de dependencia-mortalidad. Además, la población de mayor edad es uno de los grupos más vulnerables al impacto de las enfermedades infecciosas. En España, el 68% del total de las hospitalizaciones, así como sus complicaciones por coronavirus, corresponden a mayores de 60 años.

Para llegar en las mejores condiciones a la vejez debemos adoptar medidas nutricionales saludables. Mediante una adecuada alimentación se puede evitar el envejecimiento precoz y la malnutrición. La situación económica también puede condicionar de manera muy importante diferentes ámbitos de la vida entre los que se encuentra la alimentación. El deterioro que sufren los sentidos del gusto, olfato y visión provoca que disminuya la sensibilidad para diferenciar los sabores. Al igual que en cualquier grupo de edad, en esta etapa de la vida, se debe de llevar a cabo una dieta equilibrada, moderada y variada.
Recomendaciones Nutricionales para un Envejecimiento Saludable:
- FRUTAS, VERDURAS, LEGUMBRES Y CEREALES: La dieta debe ser rica y variada en alimentos con alto contenido en fibra como frutas, verduras, cereales integrales (procurando su consumo diario) y legumbres (de 2 a 4 raciones por semana). Estos alimentos también aportan vitaminas, antioxidantes y minerales.
- PROTEINAS ANIMALES Y VEGETALES: Los adultos mayores necesitan comer alimentos ricos en proteínas para poder afrontar mejor una posible pérdida de masa muscular, una enfermedad crónica o aguda, o incluso una posible estancia en el hospital. Lo ideal, es combinar alimentos ricos en proteínas animales (carne, pescados, aves, huevos -3 a la semana- y leche) con alimentos ricos en proteínas vegetales (legumbres, arroz y cereales -preferentemente integrales- y frutos secos).
- PESCADO Y CARNE: La proporción de pescado consumido ha de ser mayor que la de carne (3 raciones por semana de ave o magra). Hay que guardar también un equilibrio entre el pescado azul y el blanco. El consumo recomendado sería: 2-3 días por semana pescado azul, y otros 2, pescado blanco.
- AGUA: Aún sin ganas, hay que beber, así evitamos la deshidratación.
- 4 COMIDAS: Se recomienda realizar al menos cuatro comidas (desayuno, almuerzo, merienda y cena (ideal con un refuerzo suave a media mañana), de poca cantidad cada una y las cenas no han de ser copiosas.
- QUÉ EVITAREMOS: Evitar los fritos, asados y las salsas dando preferencia a los hervidos y a la plancha.
El verdadero equilibrio se consigue cuando se combina una dieta saludable junto con ejercicio físico regular. Concluimos entonces, que una alimentación equilibrada en nuestros mayores debe de estar compuesta por una amplia variedad de frutas, verduras, legumbres, cereales e hidratos integrales, sin dejar atrás el aporte proteico animal como pescados y carnes.

Entre los años 2000 y 2050 el número de personas de más de 80 años aumentará casi cuatro veces. Ante este aumento, abordar estas necesidades propias de este grupo etario son unos de los principales retos que se plantea abordar la farmacia comunitaria en un futuro.