Las ensaladas de lentejas son una opción deliciosa y nutritiva para cualquier época del año, especialmente con la llegada del calor, cuando las ensaladas cobran un protagonismo especial para los amantes de la comida ligera y fresquita. Aunque parezca que las lentejas son un plato de invierno y que solo pueden prepararse en potajes, en realidad no es así y conviene incluirlas en nuestros menús de todo el año. La clave para elevar una ensalada de lentejas de lo bueno a lo excepcional reside en el aliño. Un buen aderezo no solo realza el sabor, sino que también puede mejorar la digestibilidad de las legumbres.
Aliños clásicos para ensaladas de legumbres
Para garbanzos, lentejas o judías secas, la salsa es sencilla y efectiva. Solo necesitas aceite de oliva virgen extra y la mitad de cantidad de vinagre de vino, además de sal y pimienta al gusto. En un pequeño bote, añade el vinagre, la sal y la pimienta.

Vinagretas tradicionales
Las vinagretas son el acompañante perfecto para las ensaladas. Elegir la vinagreta que más combina con los ingredientes depende de muchos factores.
- Vinagreta básica enriquecida: A pesar de ser conocida como la vinagreta básica, este aderezo puede enriquecerse si le añadimos ingredientes picados como cebolleta, ajo, tomate, pimiento, perejil, orégano, sésamo o cilantro. Para suavizar la cebolla cruda y que no repita, puedes ponerla en un bol con agua helada durante unos 15 minutos.
- Vinagreta de miel: Este aderezo es una opción deliciosa para dar un toque dulce a las ensaladas al combinar la suavidad de la miel con el ácido del vinagre. Su sabor suave es ideal para ensaladas que incluyen ingredientes como nueces, manzanas o queso de cabra. Para prepararla, solo necesitas mezclar vinagre, miel, aceite de oliva, sal y pimienta al gusto.
- Vinagreta de mostaza: Existen muchísimas recetas de este aliño de mostaza y miel para ensaladas. Por su rapidez y facilidad, te vamos a recomendar un aderezo exprés con una cucharada de miel, una de mayonesa industrial y dos de aceite de oliva. Introduce estos ingredientes en un bol con pimienta al gusto y remueve con un tenedor. Una ensalada de lentejas con aliño de vinagreta de mostaza es ideal por su ligereza y frescor. Pelamos y troceamos el aguacate, el tomate, la cebolla y el calabacín, y rallamos la zanahoria. Ponemos los ingredientes de la vinagreta en un bol (aceite, vinagre, mostaza, limón, sal y azúcar) y los batimos hasta que estén todos integrados. Mezclamos las lentejas con las verduras, añadimos vinagreta al gusto y removemos. Una forma vistosa de servirla es en cuencos individuales sobre un lecho de lechuga romana.
- Vinagreta con zumo de limón: Mezcla 3 cucharadas de zumo de limón, media taza de aceite de oliva, sal, pimienta negra y azúcar moreno. Para una ensalada grande, introduce unas 5 cucharadas de AOVE en un botecito y una cucharada de mostaza de Dijon.
Aliños innovadores y creativos
No hace falta utilizar siempre una vinagreta si queremos sumar un plus a nuestras ensaladas. Hay opciones menos convencionales y muy atractivas.
Aliño de yogur con cebolla china quemada
Esta ensalada de lentejas con un aderezo de yogur es extremadamente sabrosa y es una receta genial para quien busque algo rico, nutritivo y fácil de preparar. Para crearlo, vas a cubrir la cebolla china con un chorrito de aceite. Luego, los vas a poner en una grill o sartén precalentado a fuego fuerte para quemarlo bien por todas partes. Esta es una parte importante de la receta porque es lo que le da todo el sabor al aderezo. Una vez que se hayan enfriado por completo, los vas a licuar con yogur natural, jugo o zumo de limón, aceite de oliva virgen extra, una pizca de sal y pimienta negra. Queda muy cremoso sin la necesidad de usar mayonesa.

Aliño de mango
El mango es un ingrediente estupendo para los amantes de las ensaladas de lechuga con un toque dulce. Si quieres innovar, también puedes utilizarlo como aliño. Trocea medio mango y, sin piel, tritúralo con la batidora. Agrega una cucharilla de vinagre balsámico y una cucharada de aceite de oliva.
Salsa rosa
También conocida como salsa rosa, este aderezo es perfecto para una ensalada de arroz, especialmente, para la versión con piña, jamón cocido, tomate y maíz. Puedes preparar la salsa rosa con mayonesa (casera o de bote) y un poco de kétchup. Es uno de los aderezos para ensaladas más exitosos, pero hacerla bien significa poner en equilibrio la proporción exacta entre mayonesa, ketchup, un toque de azúcar y el suave aroma del whisky.
Aliño de brócoli y almendras
¡Sorprende con este trampantojo! Para ello, utiliza aproximadamente un cuarto de brócoli crudo y bien escurrido, 50 gramos de almendras sin piel (puedes cambiarlas por piñones), 2 cucharadas de AOVE y sal. Trocea el brócoli y las almendras y sírvete de la batidora para mezclarlos con el resto de los ingredientes.

Aliño de tahini
Si has preparado tahini o tienes un bote de este concentrado de sésamo para preparar tu hummus de remolacha, ¡tenemos buenas noticias! Tiene muchos más usos, como el aliño para ensaladas de lechuga y de legumbres. Por cada cucharada de tahini necesitarás una de agua y una de jugo de limón.
Consideraciones para el aliño perfecto
Al preparar el aliño, es importante recordar el orden correcto para un aliño exitoso: sal, vinagre y aceite. La razón es que el aceite de oliva crea una capa que dificulta que los alimentos absorban los otros ingredientes. Un chorrito de AOVE suele ser el aliño perfecto para las ensaladas de pasta, que no aceptan tan bien como los vegetales el vinagre.
Ingredientes adicionales para tu ensalada de lentejas
Para que esta ensalada de lentejas sea realmente deliciosa y no solo un montón de lentejas con un aderezo deli, necesitamos más ingredientes. Me gusta mezclar las lentejas con ingredientes frescos. En general las lentejas son más pesadas así que quedan bien mezcladas con toques refrescantes.
- Kale: Me encanta usar kale en ensaladas porque es muy agradable comerlo con su hoja más gruesa y no tan aguachenta. Hay muchas personas a las que no les gusta porque sienten que es muy áspera, pero eso se soluciona quitando el tallo y masajeando las hojas por un par de minutos.
- Tomates cherry: Los tomates van súper bien con las legumbres en general. De hecho, siempre que preparo mis lentejas extra sabrosas las sirvo con una ensalada de tomate.
- Almendras: Las almendras le dan un toque crujiente delicioso a la ensalada y hace que sea súper agradable comerla.
- Palta (aguacate): Amo agregarle palta a las ensaladas, tienen esa textura cremosa que todos amamos. Pelamos y troceamos el aguacate.
- Verduras variadas: Las combinaciones son infinitas. Puedes utilizar las verduras que más te gusten o que tengas a mano, como cebolla, calabacín, zanahoria, lombarda, pepinillo. Y si no te sientan bien las verduras crudas, sustitúyelas por verduras cocidas al vapor unos minutos y enfriadas.
Ensalada de Lentejas con Vegetales y aguacate I Lorentix
Cómo preparar las lentejas
Remoja las lentejas por lo menos 1 hora en abundante agua fría, idealmente toda la noche. No es necesario remojar las lentejas para cocinarlas, pero sí ayudan a digerirlas mejor y a disminuir el tiempo de cocción. Luego vas a colar las lentejas, enjuagarlas con un chorro de agua fría y pasarlas a una olla junto con agua limpia para cocinarlas. Se cocinan a fuego medio por 10-15 minutos o hasta que estén al dente. No queremos que se cocinen de más para que no se deshagan en la ensalada. También puedes usar lentejas de bote ya cocidas si lo prefieres.
Montaje de la ensalada
Ahora que tienes el aderezo, las lentejas frías y los componentes listos para la ensalada, es momento de unir todo. Es importante mezclar todos los ingredientes de la ensalada de lentejas en un tazón grande junto con el aderezo. Esto ayuda a que los sabores se distribuyan. También pega las lentejas a los otros ingredientes para que no caigan al fondo de una ensaladera grande. No uses todo el aderezo para esto, sino solamente un tercio. Lo que quede de aderezo sobrante lo puedes poner en la mesa para que las personas que se sirvan se echen más a gusto. Si es que te sobra ensalada, puedes refrigerarla por hasta 5 días en un contenedor hermético.