Razones por las que no se puede comer cerdo

La prohibición del consumo de cerdo en el judaísmo y el islam es una de las normas alimentarias religiosas más conocidas del mundo. En textos bíblicos como el Génesis y el Levítico, el cerdo aparece descrito como un animal impuro. Hoy en día, millones de personas siguen respetando esta tradición.

Las religiones abrahámicas nacen en zonas áridas de Oriente Medio. El cerdo no puede deshacerse de toda la cantidad de ácido úrico que se forma en su cuerpo, dado que es el elemento principal de la orina. Solo elimina el 2%, y el 98% permanece en su carne. Eso simplemente significa que la carne de cerdo está saturada con el principal elemento de la orina, del cual los cuerpos de todos los seres vivos sobre la faz de la tierra intentan deshacerse por medio del sistema urinario, debido a las sustancias venenosas que contiene.

El rabino y estudioso Maimónides describió sus hábitos y lo que come como "cosas muy sucias y repugnantes". Sin embargo, el argumento de que es portador de enfermedades y parásitos se puede cuestionar al comprobar que otros animales que el hombre consume también las transmiten. El mismo cuerpo del cerdo es considerado como una fábrica biológica que tiene el potencial para producir enfermedades causadas por virus y epidemias que puedan afectar al hombre debido a la semejanza genética de las células de cerdo con las del ser humano.

La pandemia mundial llamada “gripe porcina” que estamos presenciando en la actualidad es el resultado de la metamorfosis y la fusión de los virus de la gripe aviar, la gripe humana y la gripe porcina en el interior del cuerpo del cerdo. Todos ellos se transformaron en un nuevo virus mortal que se transmite de los cerdos a las personas y de hombre a hombre.

Se dice popularmente que "del cerdo se aprovecha todo", pero presenta varios problemas para criarlo en zonas áridas y desérticas. Necesita lugares sombríos y húmedos como bosques para regular su temperatura, no produce leche ni pieles, no sirve para arar o cargar y es omnívoro, por lo que compite con el ser humano a la hora de buscar alimento. Harris expone en su obra: "Tratar de criar cerdos en cantidades importantes era una mala adaptación ecológica. Una producción a pequeña escala solo aumentaría la tentación. Por consiguiente, era mejor prohibir totalmente el consumo de carne de cerdo".

Así habría surgido la prohibición religiosa de comer carne de cerdo. El antropólogo Marvin Harris, en su libro "Vacas, cerdos, guerras y brujas", expone que criar cerdos en Oriente Medio era muy costoso y poco eficiente. Musulmanes y judíos prefirieron recurrir a rumiantes como vacas, ovejas y cabras, que se adaptaban mejor a las características de sus países.

Consideraciones de salud y digestibilidad

La carne de cerdo es difícil de digerir, lleva 4 horas completas para poder ser digerida, y la cantidad de proteína digerida que es absorbida después de ese proceso no sobrepasa el 14%.

La grasa del cerdo es difícil de digerir y emulsionar en el sistema digestivo. La mayor parte de ella está formada por grasas saturadas dañinas. La grasa de cerdo se sedimenta en el cuerpo humano en el mismo lugar de donde viene del cerdo, ¡y esto es realmente extraño! Si la grasa viene de la barriga del cerdo, se establecerá en la barriga de la persona que la coma.

Comer la carne de cerdo allana el camino para muchas enfermedades y problemas de piel, como granos, úlceras, bolsas de grasa y prurito, ya que contiene un elevado nivel de histamina.

Va a favorecer los crecimientos anómalos, los procesos infecciosos, la adiposidad, edemas tisulares y la formación de fases neoplásicas.

Riesgos de parásitos y enfermedades

Los cerdos y su carne son fuente de más de 75 enfermedades causadas por parásitos, gérmenes y virus que son transmitidas al hombre, entre las que se puede mencionar la triquinosis, de la que la carne de cerdo difícilmente puede librarse. Los parásitos de la triquinosis permanecen en los músculos del hombre, causando severos dolores, que posiblemente puedan paralizar sus movimientos. También, pueden permanecer en el diafragma causando obstrucción de la respiración y consecuentemente la muerte.

En el siglo XIX se descubrió que la triquinosis podía transmitirse por carne de cerdo mal cocinada. Es muy interesante saber que un investigador norteamericano publicó en la página web de los Archivos de Medicina Interna, el 11 de junio de 2001, que el renombrado músico alemán, Mozart, posiblemente murió por haber comido carne cruda de cerdo 44 días antes de su enfermedad mortal que duró 15 días.

Infografía sobre enfermedades transmitidas por el cerdo

Condiciones de cría y su impacto

Noventa y siete por ciento de los cerdos en los Estados Unidos son criados hoy en día en granjas industriales, donde nunca podrán correr por extensas praderas, tomar el sol, respirar aire fresco, o hacer cualquier otra cosa natural para ellos.

Las granjas industriales son un verdadero infierno para los cerdos y sus bebés. Las madres pasan la mayor parte de sus vidas en diminutas jaulas de “gestación”, que son tan pequeñas que les impiden darse la vuelta o incluso echarse cómodamente. Son preñadas repetidamente hasta que son asesinadas.

Una granja de cerdos con 5.000 animales produce tanta cantidad de residuos fecales como una ciudad de 50.000 personas. En 1995, 25 millones de litros de orina y heces de cerdo putrefactos fueron derramados en un río de Carolina del Norte, matando inmediatamente a entre 10 y 14 millones de peces. Para cumplir con los límites de contaminación del agua, las granjas industriales, con frecuencia, agarran las toneladas de orina y heces almacenadas en pozos sépticos y los convierten en residuos líquidos que rocían en el aire.

Las condiciones de extremo hacinamiento, la mala ventilación y la suciedad en las granjas industriales causan tal propagación de enfermedades entre los cerdos que el 70 por ciento de ellos sufren de neumonía al momento en que son llevados al matadero. A fin de mantener a los cerdos vivos en condiciones que de otro modo los matarían y para promover su crecimiento anormalmente rápido, la industria mantiene a los cerdos con una dieta constante de los mismos antibióticos utilizados para tratar enfermedades humanas. Este uso excesivo de antibióticos ha dado lugar al desarrollo de “súper-bacterias”, o cepas bacterianas resistentes a los antibióticos.

Más de 170.000 cerdos mueren cada año mientras son transportados, y más de 420.000 están lisiados al momento de llegar al matadero. Los camiones de transporte, que llevan a los cerdos a través de cientos de kilómetros durante condiciones climáticas extremas, sin comida ni agua, se vuelcan con frecuencia, arrojando en la vía a animales heridos y moribundos. A estos animales aterrorizados y heridos raramente se les ofrece atención veterinaria, y la mayoría se consume en el dolor durante horas; algunos incluso mueren desangrados a un lado de la carretera.

Imagen de una granja industrial de cerdos

Inteligencia y comportamiento del cerdo

Las investigaciones apuntan que los cerdos son mucho más inteligentes que los perros, y que incluso se desempeñan mejor en los juegos de video que algunos primates. De hecho, los cerdos son animales muy inteligentes que forman complejas redes sociales y tienen una excelente memoria. ¡Comerte un cerdo es como comerte a tu perro!

Los cerdos son en realidad animales muy limpios. Si se les da el espacio suficiente, los cerdos tienen el cuidado de no ensuciar las áreas donde duermen o comen. Y olvídate del tonto refrán “sudando como un cerdo”-¡los cerdos ni siquiera pueden sudar! Es por eso que se bañan en el agua o el barro para refrescarse. Sin embargo, en las granjas industriales, están obligados a vivir entre sus propias heces y vómito e incluso entre los cadáveres de otros cerdos.

Ilustración comparando la inteligencia de cerdos y perros

Prohibiciones religiosas y culturales

El Corán, el libro sagrado del Islam, aborda en varios de sus versículos este tema de manera clara. "Sepan que Alá les ha prohibido consumir solo la carne del animal muerto por causa natural, la sangre y la carne de cerdo", indica Corán 2:173. En Corán 6:145 definen la carne del animal como "una inmundicia" y "una perversión". Por su parte, el judaísmo ya señalaba en los libros del Génesis y del Levítico que se trataba de un animal "impuro".

El Judaísmo, una de las religiones más antiguas del mundo, establece sus leyes dietéticas en el Levítico del Antiguo Testamento. El Islam comparte una restricción similar en su ley alimentaria, conocida como la ley halal. Más allá de las restricciones religiosas, tanto el Judaísmo como el Islam han asociado la prohibición del cerdo con consideraciones de salud y rituales sagrados. La prohibición del consumo de cerdo no solo se trata de restricciones dietéticas; también juega un papel crucial en la preservación de la identidad cultural y religiosa. En resumen, la prohibición del consumo de cerdo en el Judaísmo y el Islam se basa en preceptos religiosos, consideraciones de salud y la preservación de la identidad cultural.

En el Levítico, el cerdo se considera un animal que “contamina” a quien lo consuma o incluso lo toque. El islam adopta una norma similar. El Corán prohíbe expresamente el consumo de cerdo, considerándolo impuro.

La prohibición del cerdo probablemente no fue un simple tabú religioso. Porque el Levítico clasifica a los animales según normas rituales. Harris expone su tesis en un libro llamado "Vacas, cerdos, guerras y brujas": Los tabúes también cumplen funciones sociales, como ayudar a las personas a considerarse una comunidad distintiva, lo que explicaría el mantenimiento de las reglas dietéticas ancestrales para cumplir esta función.

¿Por qué los musulmanes y los judíos no comen CARNE DE CERDO, pero los cristianos sí?

Mapa de las principales religiones que prohíben el cerdo

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