Las bolas de fraile, también conocidas como berlinesas, bombas, bolas de Berlín o suspiros de monja, son una de las variedades de facturas más elegidas y aclamadas en Argentina y otras partes del mundo. Este dulce, originario de Alemania y Austria, llegó a Argentina con los inmigrantes y se adaptó rápidamente a la repostería local, destacándose por su masa aireada y esponjosa por dentro, y crocante por fuera. Aunque tradicionalmente se rellenan con crema pastelera, la versión con dulce de leche es un manjar que nadie puede resistir.

En Uruguay, de donde son muchos de los que disfrutan de esta receta, las bolas de fraile rellenas de dulce de leche son, junto con las tortas fritas, lo típico en invierno para acompañar el querido mate amargo. Anímate a prepararlas en casa, ¡es mucho más sencillo de lo que imaginas!
Ingredientes para Bolas de Fraile con Dulce de Leche
Para preparar estas deliciosas bolas de fraile, necesitarás los siguientes ingredientes:
- 500 g de harina 0000
- 30 g de levadura fresca (o 10g de levadura seca)
- 100 g de azúcar blanca
- 50 g de manteca (pomada)
- 2 huevos
- 180 cc de leche entera tibia
- ½ cdta de sal
- Esencia de vainilla c/n
- Ralladura de naranja o limón (opcional)
Para el relleno:
- 500 g de dulce de leche repostero

Paso a Paso para la Preparación
1. La Esponja de Levadura (Pre-fermento)
Este paso es crucial para la elasticidad de la masa. En un bol, disuelve la levadura fresca en la leche tibia. Agrega unas 2 cucharadas de harina del total y un poco de azúcar. Revuelve para integrar bien y tapa el bol. Deja reposar en un lugar tibio y sin corrientes de aire hasta que duplique su volumen. Este proceso puede tardar entre 15 y 30 minutos.
2. Preparación de la Masa
En un bol grande, coloca la harina restante y forma una corona. En los bordes de la corona, agrega la sal y el azúcar. En el centro, incorpora los huevos, la esencia de vainilla y la ralladura de limón o naranja (si la usas). Añade la esponja de levadura ya leudada en el centro.
Integra los ingredientes del centro hacia los bordes, primero con un batidor de alambre y luego con las manos. Amasa hasta obtener un bollo homogéneo.

3. Incorporación de la Manteca
Ahora, agrega la manteca pomada de a poco al bollo. Al principio, la masa se volverá pegajosa, pero no te frustres. Es importante no añadir más harina. Amasa con paciencia, golpeando la masa contra la mesada hasta que la manteca se integre completamente y la masa quede suave, húmeda y homogénea. Este proceso puede durar unos 10-15 minutos.
TÉCNICA DE AMASADO A MANO.
4. Primer Levado
Coloca la masa en un bol ligeramente aceitado o con rocío vegetal. Tapa con film en contacto y deja levar en un lugar cálido hasta que duplique su volumen. Esto puede tardar entre 1 y 2 horas, dependiendo de la temperatura y humedad ambiente de tu cocina. Un lugar frío hará que el levado sea más lento.
5. Formado de los Bollos
Una vez que la masa haya leudado, desgasifícala amasando suavemente. Divide la masa en porciones de aproximadamente 50 gramos cada una. Bollar cada porción, dándole forma redonda y lisa sobre la mesada sin apretar demasiado. Recuerda que van a levar una vez más, así que no los hagas muy grandes.
Coloca los bollos sobre una placa antiadherente, dejando espacio entre ellos para que no se peguen durante el levado.
6. Segundo Levado
Tapa los bollos formados con un paño limpio o film y déjalos levar nuevamente hasta que dupliquen su volumen. Este segundo levado puede tardar entre 1 y 2 horas, dependiendo de las condiciones ambientales.

7. Cocción de las Bolas de Fraile
Puedes elegir entre freírlas o cocinarlas al horno.
Opción 1: Fritas
Calienta abundante aceite limpio en una cacerola a 145-150°C. Para evitar que las bolas de fraile queden crudas por dentro, el fuego debe ser medio. Puedes añadir una cáscara de medio limón o media naranja al aceite caliente para aromatizarlo, retirándola una vez que empiece a dorarse.
Fríe las bolas de fraile de a pocas, hasta que estén doradas por ambos lados. Lo ideal es freír una o dos, abrirlas por la mitad y comprobar que están bien cocinadas. Una vez doradas, retíralas y deposítalas en una bandeja con papel de cocina para que absorba el exceso de aceite.
Opción 2: Al Horno
Precalienta el horno a 180°C. Lleva las bolas de fraile a una placa y hornea hasta que estén doradas. Esta es una excelente opción si prefieres evitar las frituras.
8. Rebozado y Relleno
Inmediatamente después de retirar las bolas de fraile del aceite (o del horno, si las haces al horno), y estando aún calientes, pásalas a un plato con azúcar para rebozarlas por toda su superficie. El azúcar se adherirá mejor mientras estén calientes.
Deja enfriar las bolas de fraile completamente antes de rellenarlas. Una vez frías, córtalas con una tijera o un cuchillo, haciendo un corte medio profundo para poder colocar la cantidad de dulce de leche repostero que desees. Para facilitar el relleno, puedes ayudarte con una manga pastelera. Si lo deseas, puedes espolvorear azúcar impalpable por encima para decorar.

¡Y listo! Ya tienes tus bolas de fraile rellenas de dulce de leche, super esponjosas y muy ricas para compartir con amigos y familia. ¡Olvídate de la panadería y prepará las mejores facturas para acompañar los mates de tus tardes!