No cabe duda que el pollo es una de las carnes blancas más versátiles que existe. Sin embargo, puede fácilmente convertirse en una trampa al volverse un ingrediente aburrido. Es por eso que se buscan siempre alternativas más simpáticas para preparar esta ave. Hoy te proponemos esta receta de pechuga de pollo en salsa cremosa de queso roquefort que combina tu carne blanca preferida con el queso que más te agrada.
La receta de pechuga de pollo en salsa cremosa de roquefort es una verdadera delicia si te gustan los quesos fuertes y no puedes dejar de hacerla.

Ingredientes Necesarios
- 2 pechugas de pollo
- 50 g de roquefort (o similar)
- 100 g de muzzarella
- 50 g de nueces
- 4 huevos
- Pan rallado, c/n
- Aceite para freír, c/n
- Sal y pimienta, a gusto
- Un diente de ajo picado
- Una cda de tomillo
- 3 gajos de zapallo cabutia
Para el emplatado:
- Rúcula fresca
- Aceite de oliva
- Aceto balsámico tipo reducción
Preparación Detallada
Paso 1: Preparar el Relleno
El queso Roquefort o queso azul tiene un sabor fuerte y penetrante, por lo que sólo se necesita un poco para sazonar esta receta. El sabor intenso y salado del queso Roquefort va bien con el de la manzana, si decides añadirla. Las manzanas que sirven mejor para esta receta son las crujientes y un poco ácidas, como las Braeburn o Granny Smith.
Abrir los filetes de pechuga con un cuchillo, como si fuera un libro, o hacer un corte de 3 pulgadas en la parte carnosa de cada media pechuga para formar un hueco. En un tazón chico, combina el queso roquefort, la muzzarella y las nueces. Si decides añadir manzana, pícala y combínala con el queso y 1 cucharadita de cebollines, revolviendo bien.

Paso 2: Rellenar las Pechugas
Con una cuchara, llena cuidadosamente cada hueco con la mitad del relleno. Cierra con palillos de dientes o con una varilla pequeña de brochetas para asegurar que el relleno no se escape.
Paso 3: Empanar y Sellar las Pechugas
Prepara los huevos y el pan rallado para apanar. Bate los huevos con sal, pimienta, ajo y tomillo. Una vez rellenas las pechugas, pásalas por harina y luego por la mezcla de huevo y finalmente por el pan rallado. Una vez listas, reserva en la heladera para que se adhiera bien el apanado. Coloca los filetes de pechuga en una placa de horno y lleva a refrigerar aproximadamente 2 horas.
Calentar el aceite en una sartén y retirar los filetes del refrigerador. Dorarlos en el aceite caliente por todos lados.
¿Quién puede resistirse a esta receta? PECHUGAS de POLLO RELLENAS con jamón y queso
Paso 4: Preparar la Salsa de Roquefort
En la misma sartén donde se doró el pollo, saltea las cebollitas con el ajo, hasta que estén ligeramente doradas. Agrega el vino y desglasa raspando el fondo de la sartén con una cuchara. Agrega el caldo y lleva a hervir. Agrega la miel a la salsa y remueve.
Regresa el pollo a la sartén y espolvoréale el romero encima. Continúa a fuego lento hasta que el pollo termine de cocinarse. Agrega las uvas y cocina 5 minutos más. Las uvas se deben agregar al último para que no se ablanden demasiado.

Paso 5: Hornea (opcional)
Precalienta el horno a 350°F (175°C). Coloca las pechugas en una charola para hornear de 10x6 pulgadas (1½ cuartos de galón), sin engrasar. Barnízalas con aceite de oliva. Espolvoréalas con sal, pimienta y pimentón. Vierte la sidra y el consomé sobre el pollo.
Hornea a 350°F por 35 a 40 minutos o hasta que el pollo se sienta suave al picarlo con un tenedor y el jugo salga claro. Saca del horno. Quita las pechugas de la charola para hornear y colócalas en un platón de servir. Cúbrelas para mantenerlas calientes.
Paso 6: Guarnición de Zapallo Cabutia
Para la guarnición, coloca los gajos de zapallo en una placa para horno. Condimenta con sal, pimienta, tomillo, aceite de oliva y lleva al horno precalentado hasta que queden bien dorados.
Paso 7: Emplatado
Retira los filetes de pechuga y acomódalos en una fuente. Agrega la mantequilla a la salsa, removiendo, para darle brillo. Vierte la salsa sobre los filetes. Te recomiendo servirla con un carbohidrato sencillo, como un arroz o unas pastas para no opacar el sabor del queso.
Adorna cada pechuga rellena con un ramito de hierbas de olor, como cebollín o tomillo. Para el emplatado final, puedes añadir rúcula fresca, un chorrito de aceite de oliva y un poco de aceto balsámico tipo reducción.