Patatas Guisadas Tradicionales con Cebolla: Un Clásico Reconfortante

Las patatas guisadas son una de esas recetas humildes y reconfortantes que nunca fallan. Son fáciles, económicas y muy agradecidas. En el recetario tradicional encontramos cantidad de platos de cuchara, y entre todos ellos, las patatas guisadas son uno de nuestros favoritos. Este es un plato humilde y sencillo en el que es importante contar con buen producto. Estas patatas guisadas son la prueba de que con ingredientes sencillos se pueden hacer platos maravillosos.

Plato de patatas guisadas tradicionales con cebolla y perejil

Aunque el tubérculo es rico en carbohidratos, y tiene fama (justificada) de ser un alimento poco recomendable si queremos adelgazar, lo cierto es que puede ser parte de una dieta sana con cenas ricas y saludables si lo incorporamos en platos únicos, en los que va cocida y siempre rodeada de muchas otras verduras.

El Secreto para un Guiso Perfecto: Chascar las Patatas

El truco está en chascar las patatas en lugar de cortarlas del todo, así sueltan almidón y el caldo queda con más cuerpo. Chascar las patatas consiste en arrancar trozos de patata en vez de cortarlas haciendo un corte limpio al completo. Para ello, hundimos un poco el cuchillo en la patata y arrancamos un trozo haciendo palanca. Este truco ayuda a que suelten almidón y el guiso quede más trabado. Chascar las patatas permite que liberen parte de su almidón durante la cocción.

Solo un consejo: en todos estos guisos procura chascar las patatas en vez de cortarlas, es la mejor forma de asegurarte que suelten más almidón y el guiso quede bien ligado. Es lo que marca la diferencia. Un truco para que la salsa de estas patatas guisadas nos quede con más cuerpo es chascar las patatas.

COMO CHASCAR PATATA - GUILLE RODRIGUEZ

Ingredientes para Patatas Guisadas con Cebolla

Hoy te enseñamos cómo hacer patatas guisadas paso a paso, con un sofrito sencillo y un resultado meloso, sabroso y muy casero. Para ello, necesitarás:

  • Patatas para cocer (una variedad que aguante bien el hervor sin deshacerse demasiado)
  • Aceite de oliva virgen extra
  • 1 cebolla mediana
  • 2 dientes de ajo
  • 1 hoja de laurel
  • 1/2 pimiento rojo
  • 1/2 pimiento verde
  • Pimentón dulce al gusto
  • Tomate triturado (aproximadamente 3 cucharadas)
  • Pimienta negra molida
  • Vino blanco (unos 60 ml)
  • Caldo de verduras (o caldo de pollo/carne, o simplemente agua)
  • Sal al gusto
  • Perejil fresco recién picado

Preparación Paso a Paso

  1. Prepara las patatas: Pela las patatas y córtalas en trozos medianos chascándolas, no cortándolas del todo con el cuchillo. Para ello, pelamos las patatas y las vamos a cortar chascándolas.

  2. Inicia el sofrito: Pon una cazuela a fuego medio con el aceite de oliva virgen extra. Sofríe el ajo durante un minuto y después añade la cebolla, la hoja de laurel y una pizca de sal. Cocina durante unos 5 minutos hasta que la cebolla esté tierna y empiece a transparentar.

  3. Añade los pimientos: Incorpora el pimiento rojo y el verde y cocina unos 6 minutos más, hasta que estén blanditos. Hacemos el sofrito a fuego suave, hasta que las verduras estén tiernas.

    Sofrito de cebolla, ajo y pimientos en la cazuela
  4. Incorpora el pimentón y el tomate: Añade el pimentón dulce, remueve rápido para que no se queme y agrega el tomate triturado y la pimienta negra. Sube un poco el fuego, añade el vino blanco y deja que se cocine durante un par de minutos para que se evapore el alcohol.

  5. Añade las patatas y el caldo: Después incorpora las patatas y remuévelas bien para que se impregnen del sofrito. Vierte el caldo de verduras, tapa la cazuela y deja cocinar a fuego medio durante unos 15 minutos.

    Patatas guisadas hirviendo lentamente en la cazuela
  6. Verifica la cocción: Pasados los 15 minutos, pincha una patata con un cuchillo. Si entra con facilidad, ya están listas. El tiempo de cocción de las patatas es orientativo. El tamaño de los trozos y el tipo de patata que uséis será lo que determine sí requieren de más o menos tiempo del indicado. Comprobamos el punto de las patatas y, si fuera necesario porque las notamos duras, seguimos cociendo hasta que queden tiernas.

  7. Rectifica y sirve: Aprovecha para probar y rectificar de sal si hace falta. Pica muy fino el perejil y sírvelo por encima justo antes de llevar las patatas guisadas a la mesa.

Consejos para unas Patatas Guisadas con Cebolla Perfectas

  • Elección de la Patata: Lo ideal es usar una patata de cocción, que aguante bien el hervor sin deshacerse demasiado. Para hacer estas patatas guisadas vamos a intentar utilizar una variedad de patatas que sean buenas para cocer. Haceros con una buena patata, pedid al frutero que os dé una buena para guisar.
  • El Caldo: Para hacer estas patatas guisadas, podemos utilizar un caldo de verduras, un caldo de pollo o simplemente agua, aunque el caldo siempre aporta más sabor.
  • Almacenamiento: Las patatas guisadas caseras suelen aguantar bien entre 2 y 3 días en la nevera, guardadas en un recipiente hermético.

Con esto controlado y buena materia prima tenemos garantizado el disfrute más total y absoluto. Y veréis lo que es meter la cuchara en el plato, llevarse la patata a la boca y sentir cómo se hace mantequilla en su interior.

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