Para perfeccionar sus comidas de verano, qué mejor que un delicioso gratinado hecho con verduras de temporada. Las verduras al horno son un acompañante ideal que puedes guardar en la nevera en una fiambrera de cristal y utilizar para acompañar tus platos. Además, es una receta genial para perderle el miedo a la cocina.

Preparación y técnicas básicas
Para esta preparación, el primer paso es lavar bien todas las piezas. Es fundamental tratar la berenjena correctamente: lávala y córtala en rodajas, espolvorea con sal gruesa y deja reposar durante 30 minutos para que suelten el amargor. Mientras tanto, puedes preparar las patatas; corta las patatas en rodajas no demasiado finas y cuécelas en agua con sal durante 5 minutos para asegurar una textura tierna.
En cuanto al corte, puedes optar por rodajas de aproximadamente medio centímetro de grosor utilizando un cuchillo o una mandolina. Si prefieres un estilo más rústico, puedes cortar las verduras en dados de un tamaño cómodo para su manipulación.
Verduras Al Horno: Por ESTO Se Te Pegan (Receta Muy Detallada Con Trucos)
Receta de gratinado clásico
Para montar un espectacular gratinado, precalienta el horno a 180°C. En un plato gratinado, coloca las verduras en este orden: una rodaja de berenjena, tomate, calabacín y luego cebolla roja. Repite hasta que el plato esté completamente lleno. Luego, espolvorea las verduras con aceite de oliva, añade un diente de ajo rallado (o sémola de ajo), hierbas provenzales, sal y pimienta. Ponlo en el horno durante 1 hora y 15 minutos.
| Ingrediente | Preparación previa |
|---|---|
| Berenjena | Rodajas con sal para quitar amargor |
| Patatas | Cocción previa de 5 minutos |
| Calabacín | Rodajas o bastones de 1 cm |
| Salsa | Base de tomate, cebolla y ajo |
Variaciones y estilos creativos
Existen múltiples formas de elevar este plato. Por ejemplo, puedes extender una salsa de tomate casera -hecha con cebolla, ajo y tomates troceados- en el fondo de una fuente de horno. Apila las rodajas de berenjena, calabacín y patata sobre la salsa y hornea hasta que estén completamente tiernas. Si buscas un toque crujiente, añadir un poco de pan rallado sobre las verduras mezcladas con aceite de oliva es un truco excelente.

Para opciones más sofisticadas, puedes incorporar quesos como el mimolette, emmental o el feta desmenuzado al final de la cocción. Si optas por un estilo inspirado en la cocina india, puedes asar los bastones de calabacín y berenjena y servirlos sobre un puré cremoso de patata y boniato, añadiendo lentejas crujientes para un contraste de texturas único.