Las patatas son un alimento básico en la dieta humana, un tubérculo versátil y nutritivo. Sin embargo, cuando se trata de alimentar a nuestros amigos peludos, surgen dudas. ¿Las patatas están incluidas en una dieta BARF para perros? ¿Qué precauciones debemos tomar para garantizar la salud de nuestra mascota? A lo largo de los años, hemos disfrutado de momentos especiales y hasta hemos compartido algún que otro bocado con nuestros fieles amigos. Sin embargo, cuidar la alimentación de nuestros peludos es clave para su bienestar.

El riesgo de las patatas crudas para los perros
Los especialistas en nutrición animal desaconsejan dar patatas a las mascotas, especialmente si están crudas. La patata (Solanum tuberosum) pertenece a la familia de las solanáceas. Las plantas de esta familia generan compuestos como la solanina y la chaconina, como un mecanismo de defensa contra insectos, enfermedades y depredadores. Aunque ambas sustancias son peligrosas, la solanina es más común y puede causar problemas de salud más graves que la chaconina, incluso en bajas concentraciones. La versión cruda de la patata contiene este alcaloide, que puede llegar a ser muy tóxico tanto para animales como para humanos, incluso en pequeñas cantidades.
Normalmente, la concentración de solanina se da en diferentes proporciones en las hojas, la cáscara o en el cuerpo del tubérculo. Es importante hacer la siguiente observación: a partir de 140 a 150 miligramos de este glicoalcaloide por kilogramo de producto se empiezan a detectar los sabores amargos de la patata, un indicativo claro de sus niveles de toxicidad. La solanina puede provocar malestar gastrointestinal y ser perjudicial para su salud. Además, las patatas crudas son difíciles de digerir para nuestros amigos peludos, lo que puede repercutir negativamente sobre el funcionamiento de su sistema digestivo.
Para prevenir posibles intoxicaciones accidentales, lo mejor es mantener a tu mejor amigo alejado de las plantas de patata o del lugar donde las almacenes antes de cocinarlas.

Síntomas de intoxicación por solanina
Los efectos de la intoxicación por solanina varían en función, sobre todo, de la cantidad de toxina consumida. Los trastornos gastrointestinales incluyen náuseas y vómitos, diarrea, dolor abdominal o calambres estomacales y sensación de quemazón en la garganta. Otros síntomas pueden aparecer generalmente pocos días después de la ingesta, como letargia, aumento de la salivación, debilidad/fatiga, aumento del pulso y el ritmo respiratorio, y las mucosas se volverán pálidas. Debes saber que, al igual que en otros casos de envenenamiento con alcaloides, no existe un antídoto que elimine o disminuya los síntomas clínicos asociados con la intoxicación por solanina. En función del estado de salud del perro, si está consciente y ha pasado poco tiempo desde la ingestión, el médico veterinario puede recomendar la inducción al vómito, suministrando un compuesto emético. Cualquiera de estos procedimientos requiere un desembolso importante.
Patatas cocinadas: una opción más segura
La buena noticia es que los niveles de solanina se reducen significativamente cuando las patatas se cocinan. Los perros solo pueden comer patata si está cocida, pelada y sin condimentos. Sí, los perros pueden comer patata, con las debidas precauciones. La patata adecuadamente cocinada es un buen complemento nutricional en la alimentación canina. Es una fuente de energía rápida y sostenible, perfecta para perros con un alto nivel de actividad. Puedes dar patata a un perro cocinada de diversas formas.

Formas adecuadas de preparar patatas para perros
- Patatas cocidas o asadas al horno: Es la mejor manera, pues son una buena fuente de carbohidratos y fibra. Eso sí, ofrecidas siempre con moderación y, por supuesto, sin sal ni ningún tipo de condimento o grasas añadidas.
- Patatas en puré: También es una buena opción, siempre y cuando no contenga sal, mantequilla, leche u otros condimentos.
Formas de patatas a evitar
- Patatas fritas: No son recomendables para las mascotas caninas por su exceso de grasas, que puede perjudicar su salud digestiva. Aunque existen snacks de patatas fritas específicamente diseñados para perros.
- Tortilla de patata: No es una opción recomendable, pues, aunque no es tóxica, y el huevo es una buena fuente de proteína para los perros, lleva aceite y sal, productos no recomendables para ellos.
- Patatas cargadas de mantequilla y sal: Estos condimentos no son saludables para los perros.
Cocina 1 vez y alimenta a tu perro toda la semana (sin repetir comida)
Precauciones adicionales
Si tu perro sufre de diabetes, es crucial evitar darle patatas, ya que pueden aumentar los niveles de azúcar en la sangre. Siempre consulta con tu veterinario antes de introducir nuevos alimentos en la dieta de tu mascota y opta por opciones adecuadas. Por su contenido energético, la patata forma parte (en muy baja proporción) de la formulación de los piensos para alimentar a nuestros amigos peludos. También puedes cambiar la patata por boniatos.
Alimentos prohibidos para perros
Cuidar la alimentación de nuestros peludos es clave para su bienestar. Debes evitar darle de comer productos no adecuados o que no estén específicamente destinados al consumo animal. Te aconsejamos tener siempre en mente la siguiente lista con los alimentos prohibidos para perros y por supuesto, si en algún momento tienes dudas, consulta con tu veterinario.
Lista de alimentos perjudiciales o prohibidos para perros
- Chocolate: Extremadamente perjudicial debido a su alto contenido de teobromina, uno de los productos más peligrosos para los perros.
- Cebolla, puerro y ajo: Contienen tiosulfato, una sustancia perjudicial para los glóbulos rojos de tu perro, lo que puede llevar a problemas de anemia. Sus efectos aparecerán generalmente pocos días después de la ingesta.
- Partes verdes del tomate: Al igual que sucede con otros vegetales, resulta perjudicial y se incluye dentro del listado de alimentos prohibidos para perros, por su elevado contenido en solanina.
- Bacon o tocino: Su alto contenido en grasas saturadas puede provocar graves problemas en los perros, como la pancreatitis. El exceso de consumo de estos alimentos ricos en grasas puede contribuir al aumento de peso no saludable.
- Huesos cocidos: Pueden causar roturas en los dientes y astillarse, provocando lesiones internas. Opta por snacks en forma de huesos diseñados específicamente para perros.
- Cafeína: No es beneficiosa para los perros y, por lo tanto, no deben ingerir tampoco café o productos que contengan este ingrediente.
- Alcohol: Extremadamente peligroso para los perros. Incluso pequeñas cantidades pueden tener efectos adversos graves en la salud de tu peludo, desde intoxicación hasta daño hepático y, en casos extremos, puede ser letal.
- Uvas y pasas: Incluidas en la lista de los alimentos más perjudiciales. En grandes cantidades pueden causar daños importantes en los riñones e incluso la muerte.
- Aguacate: Resulta ser muy nocivo para nuestros animales debido a la persina, un derivado ácido graso que es muy tóxico. Origina fallo renal, aunque tu perro no tenga síntomas externamente.
- Nueces de macadamia: Son muy tóxicas y dañinas para el sistema corporal del perro.
- Frutos secos (en general): Ocasionalmente, los perros pueden consumir almendras, avellanas o cacahuetes. Sin embargo, es importante tener precaución, ya que estos frutos tienen un alto contenido graso y, debido a su tamaño, existe el riesgo de atragantamiento.
- Huesos de cereza o albaricoque: No hay problema si tu perro se come una cereza o un albaricoque, ¡pero cuidado con el hueso!
- Mazorca de maíz entera: Ofrecer una mazorca entera puede suponer un riesgo de atragantamiento si tu perro intenta ingerirla completa. Asegúrate de darle los granos individualmente.
En resumen, ya que sabes cuáles son los alimentos prohibidos para perros y algunos de los síntomas que pueden causar, evita que tu peludito tenga acceso a ellos. Asimismo, en caso de sospechar una posible intoxicación, no dejes pasar ni un minuto y acude cuanto antes a tu clínica veterinaria.