En casa las lasañas y pasteles salados siempre son un clásico. Son recetas dónde puedes dar rienda suelta a tu imaginación y prepararlas con los ingredientes que más te gusten y combinando distintos sabores. Los pasteles salados son una forma muy buena de comer verduras por que son de esos platos que admiten muchas y quedan mejor todavía. Además, los podéis acompañar con bechamel tradicional o bechamel de calabacín, incluir los quesos que os gusten más como puede ser un rico queso de cabra que le va perfecto o queso parmesano por encima para gratinarlo.
Esta vez hemos preparado un pastel de pollo, verduras y boniato que sencillamente es espectacular. Te dejamos aquí una receta saludable, fácil y muy ligera. La lasaña es un clásico en cualquier casa, pero muchas veces se hace demasiado pesado por la pasta y por la bechamel. Dándole vueltas a este plato, decidimos preparar algo parecido en formato de pastel o lasaña sin pasta. El resultado es inmejorable. Una receta muy completa, rica y saludable.

Ingredientes y Preparación
Para la elaboración de este pastel, comenzaremos asando el boniato. Precalentamos el horno a 200ºC con calor arriba y abajo. Colocamos el boniato en una fuente para horno con unas gotitas de aceite de oliva virgen extra y sal. Horneamos unos 20-30 minutos hasta que esté blando. Este paso puedes hacerlo al microondas en un recipiente apto durante 8 minutos a máxima potencia. Dejar enfriar y machacar con un tenedor para formar una pasta.
Mientras tanto, picamos la pechuga de pollo y cortamos los champiñones en trozos medianos. En una sartén a fuego medio-bajo, pochamos con un poquito de aceite de oliva virgen extra la cebolla y la zanahoria. Dejar unos 10 minutos hasta que esté todo bien pochado. Añadimos las espinacas, los champiñones y el pollo. Saltear unos 8 minutos más. Rectificar de sal y pimienta. Reservar.

Montaje y Horneado del Pastel
Para montar el pastel, colocamos una capa del relleno de pollo, ponemos mozzarella rallada y añadimos otra capa del relleno. Finalmente cubrimos con el boniato y ponemos mozzarella rallada por encima. Gratinamos 5 minutos en el horno o en el microondas.
Este pastel de boniato y acelgas con pollo es ideal para que lo convirtáis en una receta de aprovechamiento porque podéis añadir las verduras que queráis en vez de los champiñones. Aprovechad esos restos de carnes y verduras que tengáis por la cocina para incorporar variantes a esta receta.
¡PASTEL DE ACELGA! Fácil y delicioso! - Sandra Jarufe | Pastelería
Variaciones y Consejos
Los pasteles salados son una maravilla, ya que puedes utilizar muchas verduras y combinarlas con los ingredientes que más te gusten: atún, carne, pollo, pavo... además, podrás acompañarlas de bechamel o hacerlas con pasta. Tener un buen repertorio de pasteles salados te saca de más de un apuro, y de dos, y de tres. Y es que pocas recetas hay más agradecidas que estas a base de una masa y el relleno que quieras.
Otra opción para preparar el pollo es cocer la pechuga en abundante agua (con una cucharadita de pimentón y una hoja de laurel, para que tenga algo de sabor) hasta que esté lista. Cuando se enfríe, la deshilachamos con ayuda de un tenedor y listo. Esta preparación la podéis hacer con tanta antelación como queráis.
Para la base de boniato, pelamos y troceamos el boniato. Lo ponemos en un bol con un chorrito de aceite y lo cocinamos en el microondas hasta que esté blando. Lo trituramos con un tenedor hasta que no queden trozos. Añadimos una cucharada de mantequilla, salpimentamos y mezclamos todo hasta integrar y obtener un buen puré de boniato. Reservamos.
En una sartén amplia ponemos a pochar, a fuego bajo, la cebolla picada con un chorrito de aceite. Cuando empiece a transparentar y a estar blanda, añadimos los champiñones laminados y seguimos cocinando hasta que hayan soltado toda el agua y estén blandos. Añadimos la pechuga de pollo deshilachada, nata y curry al gusto. Removemos todo para que se integren bien los ingredientes y se impregnen bien del curry.

En una fuente apta para horno, repartimos la mezcla de pollo al curry por el fondo de este. También te puede gustar... Hoy os traigo un pastel de boniato y pollo al curry que se va a convertir en uno de los indispensables de mi cocina. Este pastel de boniato y pollo al curry os puede recordar mucho al típico pastel de carne inglés, eso de capa de carne y capa de puré de patatas, pero en una versión más moderna podríamos decir.
Una receta sencilla de hacer, no nos cuesta nada preparar la mezcla de pollo y verduras y lleva poco tiempo de horno. Una receta super sana a la que no le falta de nada. ¿O pensáis que con un poco de queso puede mejorar? ¡Jajaja!
En cuanto al relleno, puedes utilizar otros ingredientes si te apetece más. Aquí tienes el paso a paso de este pastel de boniato que no vas a poder dejar de preparar de lo rico que está. Precalienta el horno a 190 ºC. Forra un molde redondo desmontable con papel sulfurizado. Dispón los boniatos cocidos en un molde y machácalos. Hornea de 10 a 15 minutos. Mientras tanto, prepara el relleno.
Los guisos no son solo una de las formas más sanas de cocinar, también es una de las técnicas más fáciles y versátiles que además saben a cocina casera de la abuela. Si tienes tiempo, prepara una salmuera para la carne, como explicamos en la receta de pechuga de pollo jugosa con especias, quedará más tierna y sabrosa, pero no es imprescindible. Calentar un poco de aceite en una olla o cazuela y dorar a fuego fuerte las pechugas troceadas salpimentadas para que cojan color por todas partes, unos 2-3 minutos. Bajando el fuego, echar en ese aceite la cúrcuma y el comino y dejar que suelten su aroma. Añadir la cebolla y pochar hasta que empiece a estar blanda. Añadir el apio y un poco de sal, y cocinar todo hasta que la verdura esté bien tierna. Incorporar el ajo, el jengibre y la zanahoria, y remover bien. Saltear el conjunto unos 8-10 minutos y echar el boniato. Dar unas vueltas y reincorporar el pollo con los jugos que haya soltado en el plato. Bajar el fuego cuando empiece a hervir y cocinar a fuego lento hasta que el pollo esté tierno y el boniato muy blando, comprobando que no se queda muy seco y removiendo de vez en cuando.
Una buena guarnición para aprovechar la salsa del guiso son cereales o granos integrales, como cuscús o arroz integral, aunque también podemos tomarlo con un buen pan y nada más. Mezclar y cuando hierva notarás que espesa. Eso es lo esperado. Aparte pincelar con aceite la fuente. Poner a cocinar los tallos de las acelgas aparte de éstas. Terminar de poner el pollo drenado en el fondo de la fuente y reservar el caldo espeso. Sobre el pollo distribuir uniformemente los cubitos de mozzarella. Cocinar al vapor las acelgas y luego picarlas finas. Cuando la cebolla esté cocida echarle sal, las acelgas picadas y luego agregar los tallos cocidos y picados. Aparte haremos un roux para una salsa. Echar un chorro de leche y mezclar rápidamente hasta formar una bola espesa. En ese momento aclarar con la salsa espesa reservada de la cocción del pollo. Agregar esta salsa a las acelgas mezcladas con la cebolla y los tallos de acelgas picados. Agregar 2 puñados de queso rallado. Vaciar mezcla en la fuente sobre el pollo y el queso mozzarella.