Bacalao con Garbanzos: Una Receta Tradicional y Reconfortante para el Hogar

El bacalao con garbanzos es uno de esos guisos que forman parte del ADN culinario de España, un plato que ha nutrido y reconfortado a generaciones y que sigue siendo tan popular como siempre. Conocido también como potaje de vigilia, este guiso es un clásico que se consume especialmente durante la Cuaresma y la Semana Santa, aunque su delicioso sabor lo convierte en una opción perfecta para cualquier época del año. Es un guiso sencillo y económico, pero muy resultón, que combina tres ingredientes básicos pero muy potentes: las legumbres, la verdura y el pescado.

Históricamente, la Cuaresma era un periodo de ayuno estricto donde solo se permitía una comida completa al día. Al prohibirse la carne, se buscaban otras fuentes de proteínas. El huevo, los garbanzos y el bacalao compensaban la falta de chicha, haciendo que el plato fuera nutricionalmente perfecto para los días de penitencia.

Bacalao con garbanzos en un plato hondo

La Clave del Sabor: Ingredientes de Calidad

Lo que hace especial a este guiso es la capacidad del garbanzo para absorber los jugos del bacalao durante la cocción, creando un caldo con una profundidad de sabor que necesita poco más para ser verdaderamente memorable. El bacalao juega un doble papel en esta receta: es el ingrediente estrella, aportando textura y sabor, y también actúa como el sazonador natural de todo el plato. Un bacalao de alta calidad, con su gelatina intacta, enriquece el caldo de una manera que ningún otro ingrediente puede replicar.

En Bacalalo, seleccionamos el bacalao Gadus morhua en el Mercat del Ninot de Barcelona desde 1990 para recetas como esta, que requieren un bacalao con carácter y suficiente gelatina natural para enriquecer el caldo.

Preparación del Bacalao

Si has decidido comprar bacalao salado, es muy importante desalarlo correctamente. Primero, retira el exceso de sal con agua fría, con un chorro fino y con cuidado, ya que es un pescado delicado. Cuando hayas quitado la parte más gruesa de sal, sumérgelo en abundante agua fría con la piel hacia arriba. Habrá que meterlo en la nevera para que no fermente y el agua se mantenga fría. Se debe cambiar el agua al menos dos veces (o 36-48 horas, cambiando el agua cada 8-12 horas en el refrigerador) para que el bacalao siga soltando todo su exceso de sal. ¿Por qué cambiar el agua? Porque el agua se satura de sal del bacalao. Si no la cambias, el bacalao deja de perder sal porque el agua ya tiene la misma concentración.

Preparación de los Garbanzos

Los garbanzos secos son muy superiores a los de bote para este guiso: son más cremosos, absorben mejor el caldo y tienen una piel más fina. Remoja los garbanzos secos durante la noche (al menos 10-12 horas) en abundante agua fría con una cucharadita de bicarbonato de sodio. Si no tienes prisa y los vas a tener al menos 12 horas, el bicarbonato no es necesario. Puedes poner los garbanzos en remojo partiendo de agua caliente. Con la caliente del grifo puede ser suficiente, si no, hierve la mitad y refréscala con el agua del grifo. Se dejan a temperatura ambiente.

Coloca los garbanzos remojados en agua fría (sin sal) con una hoja de laurel. Llévalos a ebullición, retira la espuma que se forme y reduce a fuego medio-bajo. Cocina durante 60-80 minutos hasta que estén tiernos pero aún firmes.

Puedes usar garbanzos Pedrosillano o Castellano. Las variedades más pequeñas son las mejores para este guiso: se cocinan más rápido, tienen la piel más fina y absorben mejor el caldo. Evita los garbanzos grandes y lechosos, que tardan mucho en cocinarse y tienen una textura harinosa.

Cómo Desalar el Bacalao | Tips del Chef Piñeiro

Elaboración del Guiso: Paso a Paso

El guiso es muy sencillo. Aquí, lo que va a marcar la diferencia de la elaboración va a ser el momento en el que se introducen los ingredientes. La pasta de ajo es el secreto para un guiso verdaderamente sabroso. Muchas recetas modernas la omiten por simplicidad. Esto es un error.

Elaboración del Sofrito

  1. En una olla grande, calienta un poco de aceite de oliva a fuego medio.
  2. Saltea el ajo. Puedes laminarlos, picarlos o dejarlos enteros. Personalmente los prefiero enteros para después triturarlos.
  3. Sofríe la cebolla finamente picada durante 8-10 minutos hasta que esté transparente.
  4. Añade el pimiento verde picado y sofríe por otros 5 minutos.
  5. Agrega el pimentón dulce y remueve durante 30 segundos, luego retira del fuego (el pimentón se quema fácilmente).
  6. Incorpora el tomate rallado o triturado y el comino.
  7. Cocina el sofrito a fuego medio durante 15-20 minutos hasta que esté bien concentrado y el aceite empiece a separarse del tomate.

Cocción del Guiso

  1. Añade los garbanzos cocidos al sofrito. Remueve para que se impregnen bien.
  2. Vierte el líquido de cocción de los garbanzos hasta cubrirlos generosamente (aproximadamente 1-1.2 litros). El caldo de cocción de los garbanzos es oro líquido. No lo tires. Es el caldo más sabroso para el guiso y tiene la textura cremosa que necesitas.
  3. Añade los trozos de bacalao al guiso. Si son migas, 10-12 minutos de cocción a fuego lento son suficientes. Si son trozos de lomo más grandes, 15 minutos. ¡No cocines demasiado el bacalao! El error más común en el potaje de bacalao es mantenerlo al fuego demasiado tiempo hasta que el bacalao se deshace por completo. El bacalao debe permanecer en trozos reconocibles, con sus lascas.
  4. En un mortero, tritura el ajo crudo con el perejil fresco y unas hebras de azafrán tostadas (tuéstalas 30 segundos en una sartén seca antes de moler). Añade una cucharada del caldo del guiso para ayudar en el proceso de triturado.
  5. Incorpora esta mezcla al guiso durante los últimos 5 minutos de cocción.
  6. Cuando falten 5 minutos de fuego, o incluso ya fuera, añade algunas espinacas o acelgas, cortadas de manera grosera y déjalo reposar 10 minutos.
  7. Apaga el fuego y deja reposar el guiso, tapado, durante 10 minutos. El reposo es fundamental: los sabores se integran, el caldo espesa ligeramente y el bacalao absorbe por completo los sabores del sofrito.
  8. Ajusta la sal si es necesario.
Esquema de preparación de bacalao con garbanzos

Opciones y Variantes de Cocción

Este guiso se puede hacer en diferentes tipos de olla, cada una con sus ventajas:

Olla Rápida

Es más rápida, pero vas a tener que estar atento en la cocina. Los garbanzos, al ser legumbres muy resistentes, aguantan bien las altas temperaturas de estas ollas. Para los garbanzos con bacalao, la cocción de los garbanzos es de unos 12 minutos, pero este tiempo depende del modelo de olla. Si dejamos los garbanzos 3 minutos de más, puede que se nos pasen. Y cuando termina la cocción tienes que estar pendiente de que se despresurice para poder abrirla y añadir el bacalao.

Olla de Cocción Lenta (Crockpot)

La crockpot te deja el caldo más ligado, y no va a pasarle nada porque se te olvide durante 30 minutos, por lo que puedes dejarlo por la noche funcionando para comer al día siguiente. Sin embargo, va a estar 10 horas cocinando, hay que ser previsor. Además, la cocina estará oliendo al guiso a partir de la primera hora.

Olla Normal

En una olla normal, los garbanzos tardarán en torno a 2 horas en cocerse. Es el método tradicional y permite un control más pausado de la cocción.

Los garbanzos no deben quedar con mucho líquido, y este debe ser un poco espeso. Si se os queda demasiado líquido, tenéis dos opciones: retirar parte del líquido y reservarlo para cualquier otra elaboración, como un caldo, o triturar 3-4 cucharadas de garbanzos y devolverlas al caldo, o retirar un cucharón de garbanzos con caldo, triturarlos con una batidora de inmersión y luego volver a añadirlos.

Diferencias entre cocción en olla rápida y olla lenta

Consejos Adicionales y Preguntas Frecuentes

  • El guiso siempre mejora al día siguiente. Como todos los guisos de legumbres, el bacalao con garbanzos alcanza su punto máximo de sabor al día siguiente. Si puedes planificarlo, prepáralo el día anterior y recalienta suavemente.
  • ¿Se puede congelar? Sí, se congela muy bien. Los garbanzos cambian ligeramente la textura al descongelar (se vuelven un poco más harinosos), pero el sabor se conserva perfectamente.
  • ¿El azafrán es esencial? No es esencial, pero realza significativamente el plato: aporta un color dorado, un aroma floral distintivo y una complejidad de sabor que ningún otro ingrediente proporciona.
  • ¿Se puede usar bacalao fresco? El resultado es completamente diferente. El bacalao salado tiene una concentración de sabor, una textura y una capacidad para salar el caldo que el bacalao fresco no tiene.
  • ¿Se puede hacer vegetariano? Sí, con caldo de verduras y sin bacalao, es un guiso de garbanzos con espinacas u otras verduras muy sabroso.
  • ¿Cuántas calorías tiene? Aproximadamente 380-420 kcal por ración (para 6 raciones), dependiendo de la cantidad de aceite.

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