Pasta con Panceta: Dos Recetas Irresistibles para Todos los Gustos

La pasta con panceta es un clásico de la cocina italiana que admite diversas interpretaciones, cada una con su propio encanto. En esta ocasión, exploraremos dos recetas que, aunque comparten la panceta como ingrediente estrella, ofrecen experiencias culinarias distintas: la tradicional pasta con guisantes y la sofisticada pasta con setas.

Plato de pasta con guisantes y panceta

Pasta con Guisantes y Panceta: Un Clásico Cremoso

La pasta con guisantes y panceta siempre ha sido un plato especial, a menudo objeto de debate sobre la adición de huevo. En su versión clásica, este plato no necesita huevo. Si cocinas los guisantes a fuego lento y con paciencia, se transforman en una crema natural que envuelve la pasta con una textura suave, mantecosa y perfectamente equilibrada. Es la opción tradicional, sencilla y deliciosa que respeta la esencia de esta receta.

Sin embargo, para aquellos más golosos o con ganas de darle un giro, el huevo puede ser ese pequeño detalle que marca la diferencia. Bien añadido, aporta una capa extra de cremosidad y sabor que eleva este plato a otro nivel.

Consejos para preparar la mejor pasta con guisantes

  • El tipo de pasta: Para esta receta, se recomienda usar pasta de formato pequeño, como ditalini, tubetti o cualquier tipo de pasta corta. Es ideal porque se mezcla a la perfección con los guisantes y la panceta, logrando una textura más armoniosa.
  • La panceta: Si se busca un sabor auténtico, se debe buscar pancetta dolce italiana. Si no se encuentra, los torreznos son una buena alternativa. Aunque el bacon también puede servir, la diferencia en el sabor y la textura es bastante notable.
  • La cocción de los guisantes y la pasta: Para conseguir esa cremosidad natural tan característica de este plato, cocinad los guisantes a fuego lento durante unos 40-50 minutos. En cuanto a la pasta, dejadla al dente. Esa textura ligeramente firme hará que cada bocado sea más equilibrado y delicioso.

Ingredientes y preparación de la pasta con guisantes y panceta

Ingredientes para 4 personas

  • 1 cebolla
  • 150 g de panceta o torreznos
  • 400 g de guisantes
  • 400 g de pasta (preferiblemente corta)
  • 1 huevo
  • Aceite de oliva
  • Sal y pimienta al gusto

Preparación

  1. Sofrito inicial: Pica la cebolla finamente y sofríela junto con la panceta en una olla con un buen chorro de aceite de oliva a fuego medio. Cocina hasta que estén bien dorados y el aroma sea irresistible.
  2. Cocción de los guisantes: Añade los guisantes al sofrito, sazona con sal y pimienta al gusto, y cúbrelo todo con agua. Tapa la olla y cocina a fuego lento durante unos 40-50 minutos, removiendo de vez en cuando.
  3. Cocinar la pasta: Cuando los guisantes estén listos, revisa el nivel de agua en la olla. Si es necesario, añade un poco más y lleva todo a ebullición. Luego, añade la pasta y cocínala según el tiempo indicado en el paquete. Asegúrate de que quede al dente.
  4. El toque final: Cuando la pasta esté lista, apaga el fuego y añade el huevo previamente batido. Mézclalo rápidamente para que se integre sin llegar a cuajarse. Esto aportará una cremosidad irresistible al plato.
  5. Servir: Sirve la pasta caliente y, si lo deseas, añade una generosa cantidad de queso parmesano rallado para coronar el plato.

Esta receta tiene un coste aproximado de 2.2€ por persona y aporta 302 kcal por cada 100g.

Cómo hacer auténtica porchetta italiana en casa

Pasta con Setas, Panceta y Peperoncino: Un Sabor del Bosque

Para aprovechar la temporada de setas, te propongo una receta italiana: fusilli lunghi con funghi, pancetta e peperoncino. Este es otro de los clásicos que se suelen preparar en casa. Las setas son una verdadera pasión en Italia central, donde los apasionados de este mundillo recorren los bosques desde que acaba el verano hasta finales de otoño. Al igual que en España, se encuentran cantarelas, morillas, níscalos, armillarias y otras muchas especies, pero sin duda el boletus o porcino es el hongo preferido de Italia.

Vamos a utilizar la pasta apropiada para esta receta, una pasta larga de Garofalo, los Fusilli lunghi que están hechos con sémola de trigo duro con una superficie rugosa que ayuda a agarrar bien la salsa. Son perfectos para este tipo de receta. Y no te olvides del toque picante de la receta (totalmente opcional), la combinación del ajo y el peperoncino (ajíes, guindillas, chiles…) da un sabor intenso, picante o muy picante si queremos, al estilo de la pasta con salsa arrabbiata.

Variedades de setas comunes en la cocina italiana

Ingredientes para 4 personas

  • 400 g de fusilli lunghi Garofalo
  • 2 dientes de ajo
  • 50 ml de aceite de oliva virgen extra
  • 150 g de champiñones Portobello
  • 150 g de setas shiitake (Lentinula edodes)
  • 150 g de seta ostra (pleurotus ostreatus)
  • 150 g de Boletus Edulis
  • 1 ramita de apio
  • 1 cebolla
  • 150 g de panceta
  • Perejil picado
  • Peperoncino al gusto (opcional)
  • Sal y pimienta al gusto
  • Queso Grana Padano (opcional)

Preparación

  1. Limpieza de las setas: Limpiamos las setas con un paño húmedo. Si están muy sucias o llenas de tierra, las pasaremos bajo el agua y las secaremos con cuidado con papel de cocina. Los champiñones podemos limpiarlos simplemente pelándolos. Cortamos las setas de cardo en láminas y el resto en cuartos. En el caso de los Boletus, lo primero que haremos será pelar un poco el tronco y limpiar bien toda la tierra. Si están sanos ya habremos acabado, si no, les retiraremos las partes blandas o con mucho hueco, feas o insanas. Si vemos que el sombrero del boletus trae una pequeña esponja de color amarillo, se la quitaremos, si está blanca ya sería comestible.
  2. Preparación de las verduras: Picamos la cebolla y el apio en dados pequeños. Al final casi no notaremos la textura de ninguno de los ingredientes, pero sí su sabor. El ajo es mejor cortarlo muy fino o hacerlo casi puré con el machaca-ajos.
  3. Sofrito de base: En una cazuela o sartén grande echamos un buen chorro de aceite de oliva virgen extra. Cuando esté caliente añadimos la cebolla, el apio y el ajo machacadito. Sofreímos todo durante 10 minutos para que se mezclen bien los sabores.
  4. Incorporación de la panceta y el peperoncino: Añadimos la panceta cortada en trozos más o menos iguales y el peperoncino entero y sin semillas. Sofreímos durante 3-4 minutos con el resto de las verduras.
  5. Cocción de las setas: Incorporamos las setas troceadas, salpimentamos y añadimos el perejil picado. Removemos bien con una cuchara de madera para integrar. Inicialmente cocinaremos las setas con fuego alto, para eliminar rápidamente la humedad que puedan tener.
  6. Cocción de la pasta: Una vez que tenemos la salsa de setas ya preparada, nos ponemos con la cocción de la pasta. Calentamos en una cazuela un litro de agua por cada 100 g de pasta, es la medida recomendada por persona. Estas proporciones, que normalmente vienen indicadas en los envases, ayudan a que la pasta no se pegue entre ella. Y siempre intenta utilizar una cazuela grande, la mayor de tu cocina. Cuando empiece a hervir a borbotones echamos 1 puñado generoso de sal, unas 2 cucharadas rasas por cada 500 gramos de pasta. Seguidamente añadimos la pasta toda junta. Removemos con una cuchara de madera para que los fusilli lunghi no se peguen y queden sueltos. En el paquete de pasta siempre viene el tiempo de cocción, debemos guiarnos por estas instrucciones porque para cada tipo es distinto, en este caso son 14 minutos. Así conseguiremos lo que se llama pasta “al dente” o en su punto justo, aunque un gran consejo es probarla casi al final, por si acaso en el envase nos engañan.
  7. Unión de la pasta y la salsa: Añadimos los fusilli lunghi recién hechos a la salsa de setas y panceta, mezclamos todo con una cuchara para que se junten bien los sabores. Espolvoreamos un poco más con perejil fresco picadito y ya lo tenemos listo. Opcionalmente, añadimos un poco de queso, el queso Grana Padano le va de lujo.

tags: #pasta #con #la #pancetta