El surtido de frutas tropicales que poco a poco se introducen en Europa parece aumentar cada año a medida que se mejoran las importaciones e incluso producciones locales.
Seductora e insinuante -nos vamos a ahorrar las analogías corporales-, de simpático nombre, la papaya se dio a conocer primero por su perfil exótico y un aspecto muy diferente a cualquier fruta conocida en nuestros territorios, de la que se promocionaban sus virtudes nutricionales y saludables.
También llamada papayón (especialmente los ejemplares más grandes), mamón, olocotón, lechosa o fruta bomba, pertenece al género Carica, del griego karike, por la similitud de las hojas del árbol con las de la higuera.
Las hojas alternas se acumulan en el ápice superior del tronco y tienen un aspecto palmificado más o menos marcado, con grandes lóbulos alargados superpuestos; como hemos dicho, recuerdan a las hojas de la higuera.
Producen flores masculinas, femeninas y hermafroditas, siendo las segundas las más fáciles de distinguir por su forma de estrella de cinco puntas.

El fruto, la papaya en sí, está recubierta de una piel dura pero que se vuelve blanda al madurar, no comestible pero fácilmente atravesable y que puede sufrir daños a los golpes y magulladuras.
Esta piel puede ser verde, amarilla o moteada también con tonos más rojizos o rojos.
Origen y Cultivo de la Papaya
El origen del papayo se sitúa en Mesoamérica o América Central, aunque los investigadores no señalan todavía un lugar exacto y preciso, estando probablemente en algún punto del sur de Méxio o los andes peruanos.
En cualquier caso, de aquellas regiones se extendería su cultivo y producción por el resto del continente americano, destacando como países productores México, República Dominicana, Argentina, Chile y Brasil.

También ha aumentado el cultivo de papayas en la Baja California y Hawái. También la papaya se fue llevando a otros continentes, arraigando su cultivo en las zonas de clima tropical y subtropical.
En los últimos años ha aumentado la demanda de este fruto dentro del mayor interés que despiertan, en general, los frutos tropicales.
Propiedades Nutricionales de la Papaya
Una porción de 100 g de papaya cruda, sin piel ni semillas, aporta entre 35 y 45 kcal, estando compuesta mayoritariamente por hidratos de carbono.
Contiene entre 8 y 10 g de carbohidratos que aportan energía y mucha fibra, prácticamente nada de grasa y anecdóticas proteínas vegetales.
Sus mayores virtudes radican en ser una gran fuente de vitaminas y minerales, especialmente antioxidantes, con casi el doble de vitamina C que la naranja, carotenos, vitamina A, polifenoles y ácido fólico.
La papaya poco calórica y muy rica en vitamina C, potasio, agua y fibra.

Beneficios para la Salud
Diversos estudios han vinculado el consumo de papaya a su capacidad antiinflamatoria y antimicrobiana, contribuyendo a reducir el riesgo de contraer infecciones gastrointestinales o del sistema respiratorio.
Gracias a su poder antioxidante también ayuda en la prevención de enfermedades degenerativas, así como cardiovasculares.
Cómo Elegir y Conservar la Papaya
Podemos encontrar papayas frescas en los comercios habituales durante todo el año, tanto de importación como locales, ya que su cultivo puede abacarcar los doce meses según la planificación de cada productor.
Lo ideal es apostar por papayas nacionales, sean o no de cultivo ecológico, que además de apoyar la producción nacional evitaremos los costes y problemas derivados de transportes de largas distancias.
Normalmente se comercializa ya para consumir, aunque los productores más especializados seleccionan las frutas dando un ligero margen para que puedan terminar de madurar en casa.
Cuanto más madura, más jugosa, dulce e intensa, también más tierna y rica en agua. Es cuando resulta perfecta para retirar las semillas y comerla a cucharadas cortada por la mitad, o para sacar la pulpa y triturarla.
Lo ideal es elegir en el punto de venta una o varias papayas enteras del tamaño que se vayan a consumir, pues no se presta a almacenamientos prolongados, que todavía luzca tonos verdosos y tenga una apariencia saludable, sin golpes, magulladuras o cortes, y que muestre peso al cogerla.
Recetas con Papaya
Es deliciosa al natural, fría -en su justa medida-, rociada con zumo de limón o lima y un puntito ligero de sal. Las especias algo picantes le van también muy bien, así como la pimienta negra.
Quesadillas de Pollo y Papaya
La papaya verde aún se está empezando a distribuir muy vagamente en España, con la cooperativa Anecoop como principal comercializadora.
Ingredientes para 2 personas
- 1 pechuga de pollo
- 1/2 papaya verde
- 1 cebolla
- 1 pimiento picante
- 2 tortillas de trigo
- Aceite de oliva
- Ajo
- Zumo de lima o limón
- Sal y pimienta
Elaboración
- Trocear la carne de pollo o cortar en tiras finas y colocar en un plato hondo.
- Cortar en rodajas finas los pimientos picantes, desechando las semillas, y picar la cebolla o cortar en juliana fina.
- Mezclar todos los ingredientes con el pollo, añadir un poco de ajo, zumo de lima o limón y salpimentar ligeramente.
- Calentar una cantidad generosa aceite de oliva en una buena sartén antiadherente y cocinar las quesadillas por ambos lados hasta que queden doradas y crujientes.
Ensalada de Langostinos y Papaya
Ingredientes para 2 personas
- 200 g de langostinos
- 1 papaya
- 1 rúcula
- Tomates cherry
- 2 limas
- Aceite de oliva virgen extra
- Vinagre de manzana
- Pimentón picante
- Pimienta negra
- Sal
- Ajo granulado
Elaboración
- Disponer en un cuenco los langostinos y mezclar con el zumo de una de las limas, una cucharada de aceite, una pizca de pimentón picante, pimienta negra y sal. Marinar por lo menos 30 minutos en la nevera.
- Pelar la papaya, retirando las semillas, y cortar en cubos.
- Batir el resto del aceite de oliva con el zumo de la otra lima, el vinagre de manzana, pimienta negra, sal y ajo granulado al gusto.
- Disponer una cama de rúcula, añadir unos langostinos escurridos, unos cubos de papaya y unos tomatitos cortados. Aliñar y poner otra capa de rúcula.
Postre de Papaya con Queso Cottage y Salsa de Arándanos
Ingredientes para 2 personas
- 1 papaya
- 150 g de queso cottage
- 100 g de arándanos
- 1 lima
- Sal, pimienta
- Opcional: vainilla molida, canela o chile picante en polvo
Elaboración
- Retirar las semillas de la papaya, pelar y cortar en cubos pequeños o picar la pulpa.
- Mezclar en un recipiente con sus jugos, una pizca de sal, pimienta, el zumo de una lima y un poco de ralladura. Si se desea, se puede añadir vainilla molida, canela o chile picante en polvo. Marinar como mínimo 20 minutos, o toda la noche en la nevera.
- Disponer los arándanos previamente lavados y secos en un cazo. Añadir el zumo de 1/2 lima y calentar a fuego suave. Machacar un poco con una cuchara. Mantener la cocción muy suave, durante unos 20 minutos o hasta que hayan soltados sus jugos. Retirar y enfriar.
- Repartir el queso cottage en dos cuencos, escurriendo el suero que pueda llevar, y combinar con una buena porción de papaya y sus jugos, y otra de la salsa de arándanos, echando parte del líquido por encima del queso.
Ensalada de Papaya Rellena
Ingredientes para 2 personas
- 1 papaya mediana
- 2 kiwis
- 100 g de queso cheddar
- 200 g de atún en aceite de oliva
- Para la salsa rosa:
- Mayonesa
- Ketchup
- Un chorrito de brandy o coñac
Elaboración
- Para hacer la salsa rosa tenemos que mezclar todos los ingredientes hasta que tengan un aspecto homogéneo. Para que nos quede la salsa con cuerpo, la mayonesa base debe ser muy espesa. Refrigeramos hasta el momento de su uso.
- Partimos la papaya por la mitad. La vaciamos con cuidado con ayuda de una puntilla, o como en este caso, con un saca bolas teniendo cuidado de no romper la cáscara ya que la usaremos como "plato". Reservamos las cáscaras.
- Pelamos y troceamos los kiwis y el queso cheddar. Mezclamos todo y colocamos la ensalada sobre las dos mitades de cáscara de papaya.
- Repartimos el atún por toda la ensalada y colocamos las mitades de papaya rellenas sobre el plato de presentación.
Ensalada de Rúcula, Mango y Papaya
Ingredientes para 2 personas
- Rúcula
- 1 mango
- 1/2 papaya
- Semillas de calabaza
- Lonchas de jamón serrano
- Para la vinagreta:
- Aceite de oliva virgen extra
- Vinagre de manzana
- Miel de flores
- Sal
Elaboración
- Colocamos la rúcula sobre la fuente de presentación.
- Encima colocamos el mango troceado y la papaya en bolitas, tal como lo he hecho yo con un sacabolas. Esta parte podéis hacerla como más os guste, no necesariamente de este modo.
- Esparcimos las semillas de calabaza.
- Tostamos las lonchas jamón en una plancha caliente. Dejamos escurrir sobre papel absorbente y las colocamos sobre el resto de la ensalada.
- Hacemos la vinagreta con sal, aceite de oliva virgen extra, vinagre de manzana y un poco de miel de flores al gusto.
- Aliñamos la ensalada justo al llevarla a la mesa, o bien servimos aparte en una salsera.