Las patatas fritas son, sin duda alguna, el complemento de comida rápida más consumido en España y en todo el mundo. Conseguir ese equilibrio perfecto entre un exterior dorado y crujiente y un interior tierno puede ser un desafío, pero un ingrediente secreto ha sido popularizado por chefs como J. Kenji López-Alt para lograrlo: el bicarbonato de sodio.
¿Por Qué Añadir Bicarbonato de Sodio a las Patatas Fritas?
El bicarbonato de sodio es un compuesto químico que se clasifica como base o álcali. Su alcalinidad modifica el pH del agua donde se precocinan las patatas para freír, lo que provoca que el exterior de las patatas se descomponga más rápidamente. Este proceso libera almidón en la superficie, creando una textura rugosa y almidonada que es ideal para que las patatas queden muy crujientes al freírlas u hornearlas, mientras su interior permanece suave.
Además, al usar bicarbonato, la pectina (que es el "pegamento" celular que une las células de la patata) se descompone más rápidamente en la superficie, facilitando esta textura crujiente característica de unas buenas patatas fritas. Este proceso produce una reacción química que hace que el exterior de la papa se descomponga más rápidamente, resultando en un exterior supercrujiente cuando se cocinan.

El bicarbonato actúa sobre la superficie de la papa al modificar el pH del agua de cocción previa. Al añadir una pequeña cantidad durante el hervor, las paredes celulares de la papa comienzan a descomponerse levemente. Ese proceso provoca que parte del almidón se libere y se adhiera en la parte externa, generando una superficie más rugosa que favorece la formación de una costra crujiente al freír. La textura externa que se forma es la que más tarde reacciona en contacto con el aceite caliente, potenciando el dorado y logrando una fritura mucho más crujiente y dorada. Además, este método evita que las papas absorban demasiado aceite, lo que ayuda a mantener un mejor equilibrio en su sabor y textura.
Cómo Preparar Patatas Fritas Perfectas con Bicarbonato de Sodio
Existen diferentes formas de hacer papas, pero al preparar unas fritas, el bicarbonato de sodio puede mejorar la elaboración. Solo hay que incorporarlo antes de freír para generar una reacción que sorprende incluso a los más exigentes.
Selección y Corte de las Patatas
- Las llamadas patatas nuevas, las que se recogen en el momento adecuado de maduración, son las mejores para freír.
- Corta las patatas en bastones, en lo posible del mismo tamaño, preferiblemente de 1 centímetro de ancho. Es importante que el corte sea lo más parecido en todas las patatas para asegurarnos que se fríen por igual.
Proceso de Pre-cocción con Bicarbonato
- Lava las patatas con agua fría para eliminar el exceso de almidón.
- Llena una olla grande con agua y agrega media cucharadita de bicarbonato de sodio por cada litro de agua (o una cucharada para una olla grande).
- Lleva el agua a ebullición con las patatas dentro. Cocina las patatas durante 5 a 10 minutos, o hasta que estén tiernas pero aún firmes y muestren una ligera suavidad en los bordes. Es importante que no se pasen del tiempo.
- Una vez cocidas, escurre las patatas y déjalas enfriar y secar completamente. Esto es crucial para conseguir esa textura crujiente, puedes usar servilletas de cocina para absorber el exceso de agua.

¡Este es el secreto de las patatas fritas más crujientes!
El Proceso de Fritura
Llega el momento más importante: el de echarlas en abundante aceite. Lo mejor es utilizar aceite de oliva virgen extra.
- La temperatura del aceite juega un papel fundamental. Este debe estar a unos 120 grados para la primera fritura.
- Hacerlas por tandas en vez de echarlas todas a la vez. No echar todas las papas juntas es clave.
- Primera fritura: Se prepara a fuego medio (aproximadamente 120°C) para cocinar el interior de las patatas. Luego se sacan de la sartén y se dejan reposar en papel absorbente.
- Segunda fritura: Se realiza con el fuego más alto (alrededor de 180°C), para lograr que se doren por fuera y queden crujientes. Al hacerlo, notarás que el exterior crea un aspecto mucho más crocante en comparación con patatas que no pasaron por este proceso.
- Finalmente, sazona las patatas fritas con sal y sírvelas inmediatamente para disfrutar de su máxima frescura y sabor.
Beneficios Adicionales del Bicarbonato de Sodio
Este secreto ha comenzado a difundirse en las cocinas profesionales, donde buscan papas más doradas y con mejor textura. Lo interesante es que no se trata de una técnica compleja ni costosa, sino de un ajuste mínimo en la preparación. Lo que parece un detalle sin importancia se convierte en la clave para alcanzar un resultado mucho más atractivo al paladar.
El chef estadounidense, J. Kenji López-Alt, viralizó este truco para mejorar la forma de hacer papas fritas, asegurando que es el equilibrio perfecto y que cualquiera puede hacerlo.