Giorgio Vasari, en sus Vidas de los artistas, escribió que Uccello «se complació en investigar los complicados mecanismos y las extrañas obras del arte de la perspectiva», subrayando su rasgo más distintivo, esto es, el interés, casi obsesivo, por la construcción en perspectiva. Esta característica, junto con la adhesión al clima del Gótico internacional, hace de Paolo Uccello una figura de límites entre dos mundos figurativos, siguiendo un curso artístico entre los más autónomos del Quattrocento.

Vida temprana y formación
Las fuentes para la vida de Paolo Uccello son escasas: la biografía de Vasari, escrita 75 años después de la muerte de Paolo, y unos pocos documentos oficiales contemporáneos. Uccello nació probablemente en Florencia, aunque se ha señalado también Pratovecchio, de donde era originario su padre Dono di Paolo, en el año 1397. Sus declaraciones de impuestos durante algunos años indican que nació en el año 1397, pero en 1446 él sostuvo que nació en 1396. Su apodo Uccello procede de su querencia por pintar pájaros.
A la edad de diez años (1407), entró como aprendiz en la escuela del famoso escultor Lorenzo Ghiberti, cuyo taller era un centro destacado del arte florentino de la época. El estilo narrativo gótico tardío de Ghiberti y composición escultórica influyó en gran medida en Paolo. Fue también en esta época cuando Paolo comenzó una amistad que duraría toda la vida con Donatello. En el taller de Ghiberti estuvo hasta el año 1412 y pudo conocer a los artistas de más renombre, entre ellos Masolino y Michelozzo. Participó, en esa época, en la conclusión de la puerta del Baptisterio de Florencia, realizada por este último (1403-1424), ahora colocada en el lado norte. En este período nace el uso del sobrenombre "Uccello" debido a la habilidad en su representación de los animales, en particular las aves.
Tras haber completado la formación de pintura, escultura, orfebrería y arquitectura, se unió, en 1414, a la cofradía de pintores Compagnia di San Luca (la "Compañía de los pintores de San Lucas") y, un año más tarde, el 15 de octubre de 1415, se unió al Gremio de Medici e Spezili.
Paolo Uccello, vida y obra según Giorgio Vasari
Primeras obras y el desarrollo de la perspectiva
Las obras de estos años son muy oscuras, o incluso perdidas, o impregnadas de un gusto gótico tradicional, con atribuciones aún recientes y discutidas. Según Vasari, la primera pintura de Uccello fue un San Antonio y unos Santos Cosme y Damián entre mujeres pintados al fresco, un encargo para el hospital de Lelmo en Florencia. Después pintó dos figuras para Annalena, monasterio de monjas, obra perdida. Poco después pintó tres frescos con escenas de la vida de San Francisco sobre la puerta izquierda de la iglesia de Santa Trinidad. Para la capilla de Paolo Carnesecchi en la iglesia de Santa Maria Maggiore pintó un fresco de la Anunciación y cuatro profetas (hoy perdida). En este fresco, pintó un gran edificio con columnas en perspectiva.
Paolo pintó las Vidas de los Santos Padres en el claustro de San Miniato, en una colina que queda por encima de Florencia. Señala Vasari que para esta obra pintó en parte con verde terra, que es el color de una tierra verde, muy utilizada en el Quattrocento, y en parte en color, pero utilizando colores infrecuentes (campos azules, ciudades de color rojo y edificios en diferentes colores. Consideraba que era una protesta contra sus monótonas comidas servidas por el abad, queso en la sopa y queso de postre. Al final, Paolo se sintió tan abatido que se escapó.
Pidieron a Uccello que pintase sobre tela una serie de escenas de caballos y de otros animales para la casa de los Médicis. Admiraba Vasari la forma que tenía de representar los animales, «mostró la soberbia del león en una escena con dos de ellos dispuestos a morderse, y representó la velocidad y el temor en las figuras de ciervos y cabras montesas». Ucello amaba pintar animales y conservaba en su casa gran número de pinturas de toda clase de animales, especialmente aves.
Para el año 1424 Paolo se ganaba la vida como pintor. En aquel año pintó episodios de la Creación y expulsión para el Claustro Verde (Chiostro Verde) de Santa Maria Novella en Florencia (hoy severamente dañados), probando con ello su madurez artística. De nuevo, fue capaz de pintar de una manera muy animada toda una serie de animales. Como logró también pintar árboles con sus colores naturales, en contraste con muchos de sus predecesores, empezó a adquirir una reputación como pintor de paisajes. Siguió con escenas del Diluvio, la historia del Arca de Noé, el sacrificio de Noé y la embriaguez de Noé.

Período veneciano y regreso a Florencia
Entre 1425 y 1430, Uccello estuvo en Venecia. Trabajó en la reconstrucción de los mosaicos de la fachada de San Marcos, que habían quedado destruidos tras sufrir un incendio. Realizó un San Pedro hoy perdido, y quizá también algunas composiciones en mármol para el pavimento de la basílica. La experiencia veneciana acentuó su propensión a representar evasiones fantásticas, inspiradas probablemente en los frescos perdidos de Pisanello y Gentile da Fabriano en el Palacio Ducal de Venecia, pero lo alejaron de Florencia durante un periodo crucial para el desarrollo artístico: en el año 1423 la Adoración de los Magos de Gentile da Fabriano había de hecho señalado el triunfo del estilo "internacional" en la ciudad, y son los años también de las grandes creaciones de Masaccio, como la Capilla Brancacci (1424-1428), lo que marcaba ya un nuevo punto de referencia en el panorama artístico. En 1427 estaba seguramente en Venecia.
Algunos sugieren que visitó Roma en el verano de 1430 con dos antiguos alumnos de Ghiberti como él, su amigo Donatello y Masolino. Con este último quizá colaboró en el perdido ciclo de Hombres ilustres en el Palacio Orsini, hoy conocido solo por una copia en miniatura de Leonardo da Besozzo. La hipótesis se basa sólo en conjeturas, unida a la atracción de los artistas de la época de la renovación de Roma prometida por Martín V. Regresaría a Florencia en 1431.
En 1431 regresó a Florencia, donde ejecutó las Historias del Génesis del Claustro Verde de Santa Maria Novella, las obras más antiguas que con seguridad pueden atribuírsele. En particular pintó los lunetos con la Creación de los animales y creación de Adán y el recuadro de la Creación de Eva y el Pecado original, que se pueden datar en aquel año. Alrededor de 1430 está datado el pequeño tríptico con la Crucifixión, custodiado en el Museo Metropolitano de Arte de Nueva York, probablemente realizado para una celda del convento de Santa Maria del Paradiso en Florencia. En ese período inició los frescos en la Cappella dell'Assunta del Duomo de Prato.

Obras monumentales y la Batalla de San Romano
De vuelta a Florencia trabajó sobre todo en las obras de Santa María del Fiore. Recibió su primer encargo monumental en 1436: pintar el retrato ecuestre del capitán inglés John Hawkwood, a quien los florentinos llamaban Giovanni Acuto. Fue ejecutado en sólo tres meses y firmado con su nombre en la base de la estatua (PAULI UCELLI OPUS). La obra es monocroma (ejecutada con verde terra), usado para dar la impresión de una estatua de bronce. En este fresco monocromático mostró su profundo interés en la perspectiva. El condotiero y su caballo están presentados como si el fresco fuera una escultura, vista desde abajo. Empleó dos perspectivas diferentes, uno para la base y uno frontal para el caballo y el caballero. Las figuras resultan cuidadas, áulicas, bien tratadas volumétricamente a través de un hábil dibujo de luces y sombras con el claroscuro. En 1437 hizo un viaje a Bolonia, donde queda el fresco de la Natividad en la primera capilla de la izquierda de la iglesia de San Martín.
Las tres pinturas más conocidas de Uccello, que conmemoran la Batalla de San Romano, no tienen una datación fija entre los críticos. Unos las sitúan en el período entre 1438 y 1440, y otros alrededor de 1450-1456. El episodio histórico que conmemoran es una batalla de 1432 en la que los florentinos, liderados por Niccolò Mauruzi da Tolentino derrotaron a los sieneses. En tres paneles, expuestos hasta 1784 en una sala del Palacio Médicis de via Larga, en Florencia, hoy están separadas en tres de los más importantes museos de Europa:
- la National Gallery de Londres (Niccolò da Tolentino alla testa dei fiorentini)
- los Uffizi (Disarcionamento di Bernardino della Ciarda)
- el Louvre de París (Intervento decisivo a fianco dei fiorentini di Michele Attendolo), este último quizá realizado en un momento posterior y firmado por el artista.
La obra fue preparada con cuidado y quedan varios dibujos con los que el artista estudió construcciones geométricas en perspectiva particularmente complicada: quedan hoy en los Uffizi y el Louvre y se cree que en este estudio fue probablemente ayudado por el matemático Paolo Toscanelli. De 1442 data el primer documento que afirma la existencia de un taller propio.
Paolo Uccello, vida y obra según Giorgio Vasari
Últimos años y legado
Entre 1443 y 1445 pintó las figuras del reloj del Duomo, de la contrafachada y los cartones para dos de las vidrieras de la cúpula (Resurrección, ejecutada por el cristalero Bernardo di Francesco, y Natividad, realizada por Angelo Lippi). Hacia 1447-1448 Paolo Uccello se encontraba nuevamente ocupado por los frescos del Claustro Verde de Santa Maria Novella, en particular en el luneto con el Diluvio universal, en el que se ve a Noé salir del arca, y bajo el panel con el Sacrificio y ebriedad de Noé. En el luneto adoptó un doble punto de fuga cruzado que acentuaba, junto con la realidad de los colores, el dramatismo del episodio: a la izquierda se ve el arca al comienzo del diluvio, a la derecha después del diluvio; Noé está presente bien en el acto de tomar el racimo del olivo, bien en la tierra firme. Las figuras van empequeñeciendo conforme se alejan, y el arca parece llegar al infinito.
Trabajó en Padua en 1444 y de nuevo en 1445, llamado por Donatello. Y aquí realizó en el Palacio Vitaliani frescos con Gigantes hoy perdidos. De vuelta a Florencia en 1446, pintó las Estaciones verdes de la Cruz, de nuevo en el claustro de la iglesia de Santa Maria Novella. Alrededor del año 1447-1454 pintó Escenas de la vida monástica para la iglesia de San Miniato al Monte, Florencia.
| Año | Evento |
|---|---|
| 1397 | Nacimiento de Paolo Uccello |
| 1407 | Entra como aprendiz en el taller de Lorenzo Ghiberti |
| 1415 | Se une al Gremio de Medici e Spezili |
| 1424 | Pinta episodios de la Creación y expulsión para el Claustro Verde |
| 1425-1430 | Estancia en Venecia, trabajando en los mosaicos de San Marcos |
| 1431 | Regreso a Florencia, ejecuta las Historias del Génesis |
| 1436 | Pinta el retrato ecuestre de John Hawkwood |
| 1438-1440 o 1450-1456 | Pinta las tres obras de la Batalla de San Romano |
| 1452 | Se casa con Tomassa Malifici |
| 1465-1468 | Trabaja en Urbino en el Palacio Ducal |
| 1469 | Declara estar "viejo y achacoso" |
| 1470 | Última obra conocida: La caza |
| 1475 | Fallece en Florencia |
Uccello se casó en 1452 con Tomassa Malifici con la que tuvo dos hijos. En 1453 nació Donato (llamado así por Donatello), y en 1456 su esposa dio a luz a Antonia. Del año 1452 es la tabla con una Anunciación hoy perdida de la que se conserva la predela con Cristo en piedad entre la Virgen y San Juan evangelista conservada en el Museo de San Marcos en Florencia. Entre 1460 y 1465 realizó una Crucifixión y santos hoy en el Museo Thyssen-Bornemisza de Madrid. En 1461 pintó frescos con escenas de la vida monástica en el claustro de San Miniato, conservados sólo parcialmente. En 1465 ejecutó para Lorenzo di Matteo Morelli, una tabla con San Jorge y el Dragón (París, Museo Jacquemart André) y el fresco con la Incredulidad de Santo Tomás sobre la fachada de la iglesia de Santo Tomás en el Mercato Vecchio (perdido), y que según Vasari, mereció un juicio negativo de su amigo Donatello.
En edad ya muy avanzada Paolo Uccello fue invitado por Federico de Montefeltro a Urbino, donde estuvo entre 1465 y 1468, implicándose en la decoración del Palacio Ducal. Allí estuvo con su hijo Donato. Trabajó para la Fraternidad del Corpus Domini, una hermandad de laicos. Pintó parte de la predela del Corpus Domini con el Milagro de la Histia Profanada. (El principal panel fue terminado por Justo de Gante con una escena de la "Comunión de los Apóstoles" en 1474.) La predela de Ucello comprende seis escenas, con unos interiores meticulosamente naturalistas, relacionadas con el mito antisemita de la profanación de la hostia, que se basa en un acontecimiento supuestamente ocurrido en París en el año 1290. Fue un esfuerzo del duque Federico de Montefeltro de Urbino para vilipendiar a los judíos, al tiempo que toleraba algo de la actividad judía. No todas estas escenas son atribuidas de manera unánime a Paolo Uccello.

En su declaración de la renta florentina de agosto de 1469 declaró: "Me encuentro viejo y achacoso, mi mujer está enferma, y no puedo trabajar más". Según los escritos de Giorgio Vasari, Paolo Ucello, «se entregó a la perspectiva, que lo mantuvo pobre y recluido hasta su muerte. Su última obra conocida es La caza, h. 1470, que se conserva en el Museo Ashmolean de Oxford. Hizo su testamento el 11 de noviembre de 1475 y murió poco después a la edad de 78 años el 10 de diciembre de 1475 en el hospital de Florencia. Fue enterrado en la tumba de su padre en la basílica florentina de Santo Spirito, el 12 de diciembre. Dejó muchos dibujos entre los cuales hay tres en la galería de dibujos y estampas de los Uffizi con estudios de perspectiva. Con su mente precisa y analítica intentó aplicar un método científico para representar objetos en un espacio tridimensional. En particular, se conservan algunos de sus estudios de la perspectiva acortando el toro, y una representación estándar de la habilidad como dibujante fueron sus representaciones del mazzocchio. El mazzocchio era una especie de rodete que se llevaba en la cabeza, con forma de aro que daba lugar a juegos de perspectiva con sus dibujos poliédricos. La perspectiva en sus pinturas recibe la influencia de famosos pintores como Piero della Francesca, Alberto Durero y Leonardo da Vinci, por nombrar unos pocos. Su hija, Antonia Uccello (1446-1491) fue una monja carmelita, a quien Vasari llamaba "una hija que sabía cómo dibujar". Ella destacó incluso como una "pittoressa", una pintora, en su certificado de muerte.
Una tendencia gotizante del arte de Uccello en ninguna otra obra es más evidente que en San Jorge y el Dragón (h. La característica más aparente de las obras de madurez de Paolo Uccello es la atrevida construcción en perspectiva. «¡Oh, qué asunto tan dulce la perspectiva!». Sin embargo, a diferencia de Masaccio, esa perspectiva no le sirve para proporcionar un orden lógico a la composición, dentro de... Paolo trabajó en la tradición gótica tardía y enfatizaba el color y el boato más que el realismo clásico que otros artistas estaban promoviendo. Su estilo se describe mejor como idiosincrásico, y no dejó ninguna escuela de seguidores.