El cachopo asturiano es uno de esos platos que, si no has probado, tienes que hacerlo. Además de su tamaño, que es enorme aunque es para compartir, queda un plato realmente bonito. Este Cachopo asturiano es una de las comidas más típicas de nuestra gastronomía y seguro que todos habéis probado. La gastronomía asturiana es muy amplia, pero seguro que el primer plato que se os viene a la mente cuando pensáis en ella es el cachopo. Es un evento creado para poner en valor este plato tan tradicional de la gastronomía asturiana. La versión que os traemos de este plato asturiano es la casera, porque si vais a Asturias los encontraréis de un gran tamaño, vamos que con uno podéis comer varios.

Ingredientes para el Cachopo de Otoño (para 2 personas)
- 1 filete de ternera (cadera) (350 g), cortado doble tipo librillo
- 100 g de queso La Peral (o un queso que funda bien)
- 60 g de jamón serrano (o cecina)
- 5 pimientos del piquillo asados
- Pimienta al gusto
Para empanar:
- Harina de trigo (100-150 g)
- 2 huevos grandes batidos
- Pan rallado crujiente (200 g)
Para freír y acompañar:
- Aceite para freír (de oliva virgen extra suave o girasol)
- Patatas fritas para acompañar
- Opcional: pimientos de piquillo, ensalada, rodajas de limón
Preparación del Cachopo Asturiano
Lo ideal es que los filetes de ternera sean lo suficientemente finos para que se hagan bien a la hora de freír nuestro cachopo asturiano. Si veis que son algo gruesos, simplemente podéis golpearlos un poco con una maza (o con el rodillo de cocina) para aplanarlos y, de camino, ablandar un poco la carne. Espálmalo para hacerlo un poco más fino y grande. Para espalmarlo, coloca la carne entre dos láminas de papel de horno y dale con la maza. Si no tienes esa maza, puedes hacerlo con un rodillo. Extiende los filetes (uno a uno) sobre una tabla, salpimienta (cuidado con la sal, que el jamón ya la lleva).

Montaje del cachopo
Prepara el cachopo asturiano. Coloca encima de la mitad del filete el jamón, el queso y los pimientos abiertos. Tapa con la otra mitad y espolvorea un poco de pimienta al gusto (no añadas sal porque el jamón y el queso ya llevan suficiente). Asegúrate de que el filete está bien cerrado por todo el borde para que no se salga el relleno. No rellenes el cachopo hasta el borde porque, cuando coloquemos el filete de arriba, tendremos que prensar un poco los bordes para que se “sellen” y no se salga el relleno a la hora de freírlo. Cerramos con la otra mitad del filete apretando en los bordes. Así conseguiremos que se una bien la carne y quede el relleno en el interior. Si te han quedado muy justos para que queden bien cerrados, puedes unirlos insertando un palillo de manera que no se abran luego en la sartén. Un truco para que no se te rompan los palillos es mojarlos previamente en agua. Repetimos el mismo proceso con los otros filetes de ternera.
Cachopo Asturias: receta cachopo tradicional asturiano
Empanado perfecto
Para el rebozado, preparamos en 3 platos la harina, el pan rallado y los 2 huevos batidos. Pásalo primero por harina, después huevo batido y, por último, pan rallado. La harina ayuda a que el huevo se adhiera mejor a la carne. El huevo actúa como pegamento para fijar el pan rallado. Para obtener unos cachopos más crujientes podemos usar pan rallado crujiente que venden en cualquier supermercado. Si le quieres dar mayor sabor al pan rallado puedes pasarlo por la túrmix con unas hojas de perejil fresco o comprarlo ya aromatizado. Empanamos el cachopo asturiano a la manera tradicional: lo pasamos primero por harina, luego por huevo batido y, por último, por pan rallado. La única dificultad de este proceso es encontrar recipientes lo suficientemente grandes para poder empanar sin problemas, ya que un buen cachopo asturiano es de gran tamaño y no te va a caber en un plato normal. Una vez empanado, lo dejamos reposar en la nevera un mínimo de 10-30 minutos (aunque se recomiendan 2 horas) para que el empanado se pegue bien y no se separe al freír. Deja reposar 10 minutitos en la nevera para que se seque un poco el empanado y no se deshaga al freír.

Fritura
Ahora viene la otra parte complicada, encontrar una sartén donde quepa nuestro señor cachopo asturiano. De hecho, a menudo se tiene que hacer uso de la típica sartén parrillera porque no cabe en las sartenes normales. Vertemos aceite de oliva virgen extra en la sartén hasta que haya por lo menos un dedo de fondo y lo ponemos a calentar. Comprobamos que el aceite esté bien caliente, pero sin humear (ideal sería unos 178º de temperatura del aceite), buscamos que por choque térmico en el momento que depositemos el cachopo en la sartén se produzca el choque térmico que nos regale un rebozado bien crujiente. Freímos en una sartén con abundante aceite caliente hasta que quede dorado por las dos caras. Asegúrate de que la sartén es lo bastante grande para que entre el cachopo entero. Los cocinamos de 2 a 3 minutos por cada lado. Queremos conseguir un rebozado crujiente de color dorado, la carne en su punto y el relleno con el queso derretido sobre el jamón. Como la carne es muy finita y el relleno está cocinado, no necesitamos freír el cachopo demasiado tiempo, con unos 2 o 3 minutos de cada lado suele ser suficiente. Antes de servir, deja escurrir el cachopo sobre papel absorbente para retirar el exceso de aceite, porque ya de por sí es un plato bastante calórico.
Presentación y Consejos
Lo impresionante del plato es lo enorme que queda, así que sirve el cachopo en una bandeja acompañado de unas patatas fritas. Luego ya lo serviréis en raciones más pequeñas. Como acompañamiento en la mayoría de los restaurantes asturianos podéis elegir entre muchos tipos de salsa. Te recomendamos servirlos con un acompañamiento sencillo que no reste protagonismo al cachopo. Unas patatas fritas con el corte que más os guste, unos pimientos asados o un poco de vuestra ensalada preferida. Mi presentación ha sido muy sencilla con unas patatas fritas, aunque también lo podéis acompañar de una ensalada.

Variantes del Cachopo
Hay muchos rellenos de cachopos. Si eres tan aficionado al cachopo como nosotros, sabrás que casi podríamos decir que cada restaurante tiene su propia versión. El cachopo asturiano, además de llevar ternera asturiana, suele ir relleno de cecina o jamón serrano y de queso ahumado. El queso, hemos investigado y hay personas que dicen que el original lleva Cabrales, Gamoneu o incluso queso de Tresviso. Aun así, a día de hoy lo puedes rellenar de lo que más te guste. Además, muchos van también rellenos de champiñones o pimientos, eso ya depende, entendemos, de la zona o de si tu abuela lo hacía así. Es lo que suele ocurrir con las recetas tradicionales. Podemos encontrar a partir de la preparación clásica múltiples variantes de cachopos de pescado, pollo o cerdo, rellenos de marisco, cecina, setas, pimientos, quesos, espárragos, etc. Un ejemplo de la cocina fusión galaico-asturiana es sin duda el Cachopo de chicharrones con queso de tetilla, un manjar acompañado de grelos.
Origen del Cachopo
¿Quién inventó el cachopo? Se atribuye su invención al cocinero asturiano Fernando Martín, ya desaparecido. Sucedió en su restaurante ovetense «El Pelayo», ya clausurado. En el año 1943, una cocinera llamada Olvido Fernández, “Olvidín”, trabajando en el Bar Pelayo, anterior Casa El Rey, inventó dos platos que no tardaron en adquirir justo renombre: el cachopo y las manos de cerdo rebozadas. Se le atribuye a Fernando Martín porque en el año 1947 sirvió en el restaurante ovetense El Pelayo un cachopo gigante relleno de espárragos y jamón con un frixuelo dentro.