Hoy os presento una receta muy fácil y rápida de pan naan sin levadura, un pan indio con mantequilla, súper esponjoso. El pan naan es un pan plano, suave y esponjoso, que tradicionalmente se hornea en un tandoor, un horno de barro cuyas paredes calientes le dan al pan una estructura característica y un aroma ahumado. Sin embargo, en casa se puede preparar sin problemas en una sartén común o en el horno.
Mi versión no incluye levadura tradicional, sino bicarbonato, lo que lo hace aún más ligero y digerible. Además, es realmente fácil y rápido de preparar. Solo necesitarán una sartén antiadherente normal bien caliente para llevar a la mesa un pan delicioso y versátil. ¡En unos 35 minutos podemos disfrutar de un pancito fresco y calientito!

El Origen del Pan Naan
El pan naan indio, que se ha convertido en un símbolo global de la cocina india, no solo es un manjar, sino también un legado cultural. Su historia se remonta a cientos de años, a la época del Imperio Persa y su influencia en el subcontinente indio. Naan o Nan significa «pan» en persa y se refiere a un grupo de panes planos como este de la zona de Asia Central y Sur: Afganistán, Irán, Uzbekistán, Birmania, Pakistán e India. El naan se popularizó principalmente por la comida India, y es que en verdad es genial con un curry indio.
¿Por qué Pan Naan sin levadura?
A veces estamos antojados de un pedacito de pan fresco, pero desistimos de la idea porque se requieren muchas horas entre preparación, fermentación y cocción. Pues esta receta es la solución para degustarlo cada vez que tenemos ese antojito y no tenemos mucho tiempo a disposición. Aquí es donde entra en juego el naan sin levadura, que es sorprendentemente sencillo y conserva todo el sabor y la suavidad.
El yogur juega un papel clave aquí: no solo aporta suavidad, sino que actúa como un agente leudante natural. Además del sabor, también está el aspecto nutricional. A diferencia del pan blanco común, el naan contiene más proteínas gracias al yogur, y si se prepara con harina integral, también tiene un mayor contenido de fibra. El naan casero también representa una menor huella ecológica.
Ingredientes para el Pan Naan sin Levadura
- 450 g de harina de trigo 00, integral o harina de espelta integral
- 2,5 g de bicarbonato
- 7 g de sal
- 375 g de yogur de soja o vacuno
- Un chorrito de aceite de oliva (para engrasar y pincelar)
- Opcional: ajo muy picado, romero, cebollino, pimienta rosa, estragón, menta fresca picada para el aliño final.

Preparación del Pan Naan sin Levadura
Paso 1: Mezclar los Ingredientes Secos
Iniciamos cerniendo la harina en un recipiente grande. Agregamos el bicarbonato y la sal. Revolvemos bien para incorporar todos los ingredientes secos.
Paso 2: Incorporar el Yogur y Amasar
Incorporamos el yogur y mezclamos bien hasta crear una masa homogénea. Amasamos hasta conseguir una masa uniforme y brillante. Dependiendo de la humedad de tu yogur, puede que tengas que agregar más harina hasta que no se pegue a tus manos, pero igual queremos que sea una masa húmeda y ligeramente pegajosa.

Paso 3: Reposo de la Masa
Cubrimos la masa y la dejamos reposar por unos treinta minutos a temperatura ambiente. El tiempo de reposo va desde un mínimo de 30 minutos hasta 2 o 3 horas; obviamente, cuanto más se deje reposar la masa, más elástica y fácil de trabajar con el rodillo será. Deja la masa en un bol ligeramente aceitado y gírala para cubrirla. Esto ayudará a que no se seque.
Paso 4: Dividir y Extender la Masa
Tomamos la masa y la colocamos sobre una superficie enharinada. La extendemos y formamos una especie de rectángulo, o simplemente dividimos la masa en 8 porciones (o entre 6 y 12, según el tamaño deseado). Tomamos uno a uno los pedazos cortados y los colocamos en una superficie enharinada y creamos una bolita con cada uno. Vamos extendiendo una a una con un rodillo hasta obtener discos o rectángulos muy finos (translúcidos) de aproximadamente 0,5 cm de grosor.
Podrán preparar todos los discos juntos si tienen suficiente espacio, o uno a uno mientras cocinan los primeros y estiran los otros. Es mejor prepararlos todos antes, ya que tienen un poco de tiempo para reposar un minuto y esto facilitará la cocción.

Paso 5: Cocción en Sartén
Precalentamos una sartén grande antiadherente (idealmente de hierro fundido) a fuego muy alto hasta que bote humo. Añadimos un poquito de aceite y calentamos. Bajamos la temperatura a medio-baja. Iniciamos a colocar cada uno de nuestros panes. Cocinamos unos 3-4 minutos por lado hasta que se inflen y doren ligeramente.
Es importante girar los panecillos unos segundos después de haberlos colocado en la sartén caliente, al aparecer las primeras burbujas, de lo contrario el riesgo es que no se inflen. Cuando vemos que empiezan a aparecer unas burbujas grandes, giramos. Cuando el pan empiece a coger color por abajo, subimos el fuego a potencia media y le damos un último toque de calor para que dore bien y acabe de ponerse crujiente. Cuando esté bien dorado por ambos lados, lo retiramos de la sartén. Repetimos hasta agotar nuestros panes.
Pan NAAN - Receta de la india super facil
Paso 6: El Toque Final (Opcional)
Apenas saques un Naan de la sartén, píntalo por ambos lados con mantequilla derretida. En este caso yo también le puse varios ajos confitados (con sabor muy suave y delicioso). Alternativamente, puedes usar un diente de ajo fresco o cambiarlo por otra cosa que te guste. También lo terminé con menta fresca picada que amo cómo queda. Yo también he pincelado la superficie con un aliño a base de aceite, ajo en polvo, romero, cebollino, pimienta rosa, estragón y pimienta. ¡Una delicia!

Conservación
Los naan se conservan muy bien en un táper cerrado a temperatura ambiente durante un par de días. Podrán conservar el pan naan ya cocido a temperatura ambiente dentro de una bolsa para alimentos hasta un máximo de dos días y calentarlos según sea necesario en una sartén.
Ideas para Servir el Pan Naan
Aunque el naan se sirve ampliamente como acompañamiento de platos indios, como el pollo con mantequilla (butter chicken), el dhal de lentejas o el sabzi de espinacas, con un poco de imaginación se convierte en un plato por sí mismo.
De hecho, se creará una especie de bolsillo que podrán rellenar a su gusto con embutidos y quesos o con lo que su imaginación les sugiera. Degustamos con lo que más nos guste ya sea dulce o salado. Cubierto como un sándwich, untado con pesto, relleno de hummus o cortado en triángulos y servido con dip, similar al pan de pita. Preparar en casa pan naan indio es como abrir una pequeña puerta a otro mundo. Ya sea que lo sirvas con un curry picante, verduras asadas o simplemente con yogur natural y cilantro, siempre aportará calidez, aroma y un toque de exotismo.