El Pa amb Oli, que literalmente significa «pan con aceite», es una sencilla pero deliciosa receta que ha sido un pilar de la cocina mallorquina durante siglos. Es una de las preparaciones más típicas, fáciles y rápidas de la cocina mallorquina. Este tesoro gastronómico de Mallorca captura la esencia de la isla en cada bocado, transportándote directamente a sus raíces.
El Pa amb Oli es un tentempié con orígenes ancestrales. En un sentido estricto, el pa amb oli quiere decir exactamente eso: pan y aceite. El tomate se agregaría mucho tiempo después. Por lo tanto, el pan con aceite es el antecedente natural del pan con tomate.

La Fascinante Historia del Pa amb Oli: Un Viaje a través del Tiempo
Orígenes Humildes
Su origen se remonta a tiempos antiguos, cuando los campesinos de la isla necesitaban una comida rápida y nutritiva para llevar al campo. Los pobladores de los países que se asomaban a estas orillas, los campesinos, payeses o pescadores, la gente sencilla, dependía de los regalos de la madre naturaleza, de las estaciones y de la generosidad de las cosechas para asegurarse las calorías necesarias. Utilizaban ingredientes básicos pero llenos de sabor: pan, aceite de oliva y tomate.
"El pan era el alimento básico que se hacía una vez a la semana, ya que las fermentaciones de entonces, de 24 horas, conservaban el producto más tiempo", cuenta Tomeu Arbona, experto en gastronomía mallorquina. "La gente lo hacía en casa o, si no se disponía de horno adecuado, se llevaba a cocer fuera (en Mallorca aún hay hornos que hacen este servicio y que cuecen, sobre todo, empanadas elaboradas en casa de los clientes). El aceite era como oro líquido. Un producto con múltiples propiedades, entre ellas medicinales, lleno de vitaminas y nutrientes. Contar ya con pan y aceite era garantía de poder comer, y si se le podía añadir unas proteínas (pescado, carne, huevos, queso) y se complementaba con alguna fruta o verdura, el menú estaba ya completo", explica el experto.
Los horarios propios de las tareas del campo, en los que uno se levantaba temprano y acababa con la luz del día, exigían comer fuera, a la sombra de una higuera, algo que se trajera de casa. El pan con aceite y alguna cosa encima (dependiendo del poder adquisitivo de cada uno) era el fast food de antaño, hasta la hora de cenar, en la que ya se tomaba algo caliente y más elaborado.
Evolución a lo Largo de los Siglos
Aunque sus ingredientes principales han permanecido prácticamente inalterados, el Pa amb Oli ha evolucionado con el tiempo, incorporando una variedad de acompañamientos que enriquecen su sabor. El pa amb oli es parecido al pa amb tomàquet catalán y se diferencia en el tipo de pan usado y la cantidad y el tipo de tomate usado. "Por todo el Mediterráneo existen variantes de lo que en Mallorca se conoce como el pa amb oli o en Cataluña se llama pan tumaca. Me refiero a parte de España, Grecia, Sicilia, Cerdeña… donde se encuentran platos muy parecidos", señala Tomeu Arbona.
"En los años 60, con el inicio del turismo, los restaurantes y hoteles de Mallorca derivaron hacia menús más internacionales, del gusto de los visitantes, pero en los 90 volvió a ponerse de moda el pa amb oli y abrieron algunos restaurantes especializados", comenta Arbona.
Si los grandes restaurantes desterraron durante años al humilde pa amb oli por considerarlo excesivamente proletario, ahora lo reinventan y sofistican para cautivar los paladares del turista. "En principio este no es un cliente de rodaja de pan con queso, pero si prueban el pa amb oli acaba gustándoles, especialmente los calientes, que requieren ya más elaboración", señala Rafael Fernández, cocinero y dueño de 'Es Llogaret'.
Un Símbolo de la Cultura Mallorquina
Más que un simple plato, el Pa amb Oli es un símbolo de la cultura y la hospitalidad mallorquina. Es comúnmente servido en reuniones familiares, fiestas y celebraciones, donde se comparte entre amigos y seres queridos. Su preparación y consumo son un reflejo de la vida en la isla, donde los productos frescos y locales son siempre protagonistas.
Forma parte de la gastronomía mallorquina y es una atracción turística obligatoria para visitantes, pues sabe a esencia del Mediterráneo. Tras analizar los hábitos de consumo de este plato tan sencillo como popular, se desprende que el 76% de los residentes insulares lo incluye en su dieta semanal, y es que siempre es un buen momento para degustar un buen pan con tomate y aceite.
Un pa amb oli de ‘porc negre’, alcachofas y salsa romesco, el mejor del mundo
Cómo Preparar un Pa amb Oli Perfecto
Ingredientes Clásicos
Para hacer un Pa amb Oli tradicional, necesitarás:
- Pan payés: Un pan rústico y robusto, ideal para absorber el aceite sin desmoronarse. El pan que se suele utilizar normalmente en este plato es el pan moreno mallorquín o el pan payés, ambos con una textura y sabor muy característicos. El pan de payés (pa de pagès) en rebanadas, que puede estar tostado o no; también llamado pan mallorquín por ser el que tradicionalmente se ha preparado en la isla desde tiempos remotos.
- Aceite de oliva virgen extra: Preferiblemente de Mallorca, para un sabor auténtico.
- Tomate de ramallet: Un tipo de tomate mallorquín que se restriega sobre el pan. Tomates de ramillete (tomàtiga de ramellet) que se restriegan sobre el pan.
- Sal: Para realzar todos los sabores.

Acompañamientos y Variaciones
Puedes complementar tu Pa amb Oli con una variedad de ingredientes según tus gustos. Además de tomate de ramallet, al pa amb oli solemos añadirle uno o dos elementos nutritivos. En las mesas de muchos hogares donde se reúnen familia y amigos es tradicional ver una selección de embutidos como el jamón ibérico, el lomo, el salchichón, la sobrasada mallorquina, el chorizo y de quesos varios tan especiales como puede ser el queso mahonés.
Sardinas, atún o sepia a la plancha son otras de las adiciones posibles para los amantes de los productos del mar. Y como ocurre con la mayoría de las elaboraciones con pan, es posible tostarlo para aportar un toque crujiente al bocado.
Además, el pa amb oli debe servirse con aceitunas mallorquinas y para quienes lo prefieran sólo siempre está la opción de añadir verduras y una ensalada.
Las opciones tradicionales incluyen jamón serrano, camaiot o queso mahonés. Acompañamos el pan con aceitunas partidas, alcaparras, pimientos picantes y hinojo marino. Otras formas de comer el pamboli: untar en un buen pan sobrasada típica de Mallorca, añadir higo deshidratado en tiras y por último un chorro de miel. ¡Queda de 10! O con queso, jamón o cualquier tipo de fiambre al gusto. Si no eres tanto de salado, también puedes probar a combinarlo con dulces, como por ejemplo con chocolate, o con fruta fresca y tu crema de sabores favorita.
Instrucciones de Preparación
Preparar el pan con aceite es muy sencillo. La versión más extendida es la que restriega el tomate primero y después esparce el aceite, para finalizar con una pizca de sal repartida sobre el pan. Existe, además, una variante popular que incluye un diente de ajo.
- Preparar el pan: Corta el pan payés en rebanadas de la anchura deseada, idealmente de 1,5 a 2 cm. Puedes tostar ligeramente las rebanadas si se desea una textura más crujiente. Si optamos por un toque de ajo, restregamos un diente de ajo crudo sobre la rebanada de pan. A veces las rebanadas de pan se tuestan ligeramente. Esto facilita la acción de frotar ajos o tomates. El ajo se puede tostar para reblandecerlo. Para ello, se exponen a fuego directo los dientes de ajo (sin pelar) hasta que su superficie esté quemada por todos sus lados. Luego se pelan y se untan en el pan, dándole un sabor ahumado y suave.
- Restregar el tomate: A continuación, cortamos el tomate de ramillete por la mitad y lo restregamos directamente sobre el pan hasta que absorba su jugo, impregnando bien la miga.
- Añadir el aceite: Rocía el pan con aceite de oliva virgen extra, asegurándote de que cubra toda la superficie.
- Añadir la sal: Espolvorea una pizca de sal sobre el pan para realzar el sabor.
- Añadir los acompañamientos: Coloca sobre el pan los ingredientes adicionales que prefieras, como el jamón, el queso, las olivas, los pimientos asados o el atún. Colocamos sobre el pan el embutido o el queso que prefiramos.
Presentamos el pa amb oli en una bandeja o plato, procurando que cada rebanada tenga su porción de embutido, queso y acompañamientos.
Pamboli Vegetariano con Berenjena Asada
En el programa Ahora o Nunca de La 1 de RTVE, han descubierto una mezcla irresistible para elaborar esta tosta. Una receta muy fácil, rápida y deliciosa con apenas unos pocos ingredientes: pan, ajo, tomate, aceite, berenjena y alioli. Han viajado hasta Valldemossa, en Mallorca, cuna del pan amb oli, para aprender a elaborar una versión 100% vegetariana y con productos naturales de este plato típico mallorquín.

Ingredientes:
- Rebanada de pan (al gusto)
- 1 tomate
- AOVE
- Alioli
- Berenjena
- Tomillo
- Semillas de sésamo
Preparación:
- Cortar el ajo a la mitad y frotarlo en el pan. Después repetir lo mismo con el tomate.
- Echar un chorro de aceite.
- Cortar la berenjena a tiras y asarla. Una vez lista poner sobre la tosta.
- Añadir unas gotas de alioli, el tomillo, las semillas de sésamo y meter a hornear unos minutos. Pasado el tiempo, estará lista para disfrutar.
Consejos para un Pa amb Oli Auténtico
Selecciona los Mejores Ingredientes
La calidad de los ingredientes es crucial para preparar un buen Pa amb Oli. Utiliza pan fresco y aceite de oliva virgen extra de la mejor calidad que puedas encontrar. Los tomates deben ser jugosos y maduros, y los acompañamientos, frescos y sabrosos.
Sea con el acompañamiento que sea, esta receta resultará deliciosa si recordamos que el secreto está en la elección del mejor pan y aceite de oliva virgen extra, especialmente si es de Mallorca.
No Tengas Prisa
Tómate tu tiempo para preparar cada rebanada. El Pa amb Oli es un plato para disfrutar, desde su preparación hasta su consumo. Cada paso es importante para garantizar que todos los sabores se mezclen a la perfección.
Disfrútalo en Buena Compañía
El Pa amb Oli es una comida que se disfruta mejor en compañía. Invita a tus amigos y familiares a compartir este manjar y a sumergirse juntos en la cultura mallorquina.
Dónde Probar Pa amb Oli en Palma
Como hemos comentado, el pa amb oli es una receta tradicional que puede encontrarse en la mayoría de los bares y restaurantes en los que se homenajea la cocina mallorquina. No obstante, puesto que sabemos que muchos amantes de la gastronomía pasearán por las calles de Palma, nuestra capital, hemos seleccionado algunos lugares donde probar pa amb oli que no dejarán a nadie indiferente:
Es Llogaret
Este local, muy cerca de S’Escorxador, el antiguo matadero de Mallorca (con un flamante edificio modernista-industrial, reconvertido ahora en centro cultural y gastronómico), se hizo con el título del ganador del I Campeonato del Mundo de Pa Amb Oli a principios del 2019. Tiene la culpa su modalidad de bacalao con pimientos asados y salsa de tomate dulce, que se ha hecho ya trending topic en el recetario mallorquín. Para Rafael Fernández, cocinero y dueño de 'Es Llogaret', "un buen pa amb oli no debería tener más de cinco ingredientes, porque, si no es así, se mezclan los sabores y se matan unos a otros. Y debe hacerse con productos locales: pan payés moreno, tomate de ramallet, una variedad típica de la isla que puede aguantar todo el invierno; aceite (a ser posible de oliva virgen extra, de Sóller), una rodaja de tomate para poner sobre el pan y lo que se quiera añadir."
Este cocinero firma especialidades tan sofisticadas como el de rape con salsa de marisco, el de sepia con sobrasada y miel, el de bogavante con huevos fritos, el de ternera con jengibre y cebolla caramelizada, el de pollo relleno de crema de bogavante y gambas o el de atún rojo con salsa de cebollino.
- Dirección: Germans García Peñaranda, 7. Palma de Mallorca.
Bar Cabrera
Los hermanos Cabrera (Bartolomé y Pedro) llegaron a Mallorca en 1969, a trabajar en los astilleros, dejando su Córdoba natal. Se especializaron en comida proletaria, el pa amb oli, que lo mismo se toma para desayunar, comer o cenar; aunque cuando se llena el bar es por las noches. Una cena rápida y barata. "¡Hombre, prefiero que mis hijos coman esto que una hamburguesa en el Burguer King!", comenta una clienta que se suma a la conversación. "Y los días de partido, los pa amb olis vuelan; ya sea para celebrar el triunfo del equipo o para digerir mejor el resultado", comenta Toni Cabrera, de madre finlandesa y padre cordobés, al frente ahora del bar.
Dentro de la carta, las estrellas de la casa son el pa amb oli de sobrasada (torrada), de solomillo con foie, de ahumados, de tortilla de patata, de pulpo, o de langostinos con alioli.
- Dirección: Carrer de Can Baró, 9. Palma de Mallorca.

Café Barroco
Este café conserva la estética de los antiguos, las ventanas y puertas de madera, los suelos de baldosa hidráulica con dibujos, y algunos espejos que el paso del tiempo convierten en filtros que devuelven una imagen mejorada. Los clientes del 'Barroco' son en su mayoría residentes, con algún que otro turista despistado, ya que su dueño no es partidario de la publicidad sino del boca a boca.
El pa amb oli clásico (queso mahonés, jamón, sobrasada o embutido) constituye el grueso de la carta, al que se le añaden las opciones de creps, ensaladas y tartas caseras de postre. El elemento diferenciador de los pa amb olis del 'Barroco' es que van cubiertos de trampó, una ensalada típica mallorquina a base de pimiento cebolla y tomate, cortado todo en piezas diminutas, y a la que este restaurante añade, por iniciativa propia, zanahoria rayada, manzana y maíz. Para beber y hacer patria al mismo tiempo se puede tomar algunas de las muchas cervezas artesanas de la isla o vinos mallorquines.
- Dirección: Margalida Caimari, 17. Palma de Mallorca.
Blat al Sac
La filosofía de este restaurante supone un acercamiento a la cultura culinaria mallorquina con un toque actual, moderno e internacional; lo que queda también patente en su decoración con canastos que hacen de pantallas de lámparas, piedra de marés a la vista o enseres propios de las casas payesas. 'Blat al Sac' se hizo con el segundo premio en el I Campeonato del Mundo de Pa Amb Oli, celebrado a principios de año en Palma, con su propuesta de bacalao con muselina de tinta de calamar.
"El bacalao se hace al horno con ajo, laurel y aceite de oliva. Una vez que está hecho se coloca sobre el pan, se le echa la muselina de tinta de calamar, un aire de albahaca (en forma de espuma) y se gratina con un soplete", cuenta Roberto Serra, chef del restaurante.
Pero lo que le ha dado fama al 'Blat al Sac' (que en catalán significa "trigo en el saco") son sus pa amb olis fusión, con sabores exóticos, resultado de la vocación viajera de su chef, que gusta de probar las delicias locales y reinterpretarlas en sus platos. En este apartado hay propuestas como el magret de pato con frutos rojos, el pollo al curri con chutney de menta, el de escalibada con vinagreta de aguacate o el de ternera al estilo vietnamita. "En este último", cuenta Serra, "busqué un sabor parecido al del banhmih, un bocadillo que la gente come en la calle en Vietnam. La ternera lleva una salsa de pescado y hay también pepino para darle frescor".
- Dirección: Blanquerna, 4. Palma de Mallorca.
Sa Llimona
Santa Catalina, el antiguo barrio de pescadores de Palma, con casitas bajas y pintorescas, es ahora la zona más cara de la ciudad, donde los extranjeros pudientes gustan de vivir y donde los suecos (los que más casas están comprando ahora mismo) matarían por una propiedad. Aquí es donde se ubica este restaurante especializado en pa amb oli, con 28 años de vida, capitaneado por Tomeu Mas.
En 'Sa Llimona' se practica el pa amb oli estilo Ikea, es decir, que te traen los ingredientes y tú te lo montas. "Aunque siempre hay una pequeña explicación para que los extranjeros no lo conviertan en bocadillo", aclara Tomeu. A partir de ahí, se van colocando los distintos ingredientes. La carta de pa amb olis, montables y desmontables, es temática y están los de pescado (salmón, bacalao, anchoas), carne (lomo, butifarra, panceta, longaniza mallorquina), queso (mahonés, manchego, brie, de Zamora) o el de ibéricos; aunque el más popular es el llamado 4 Illes, con queso (de Menorca), camaiot (de Mallorca), sobrasada (de Ibiza) y peix sec (de Formentera).
Para los más vagos, que quieren que se lo traigan todo hecho, están las tostas, rebanadas de pan con jamón ibérico con berenjena, lomo con pimientos, o sobrasada con queso de cabra y miel, entre otras.
- Dirección: Sant Magí, 80. Palma de Mallorca.
