Hacer pan casero no tiene por qué ser complicado, y esta receta de pan de espelta integral con semillas lo demuestra. Es una opción versátil y sanísima, ideal para cualquier momento del día.
La espelta es una variedad de trigo con características extraordinarias en cuanto a la asimilación de nutrientes, de fácil digestión y con ella se consiguen panes de miga esponjosa y fina. Aunque contiene gluten, no está indicada para celíacos. Es importante destacar que, al ser una harina "floja", a menudo se le añade harina de fuerza para obtener mejores resultados en la textura final de los panecillos.

Ingredientes
- 500 gr de harina de espelta integral (preferiblemente ecológica)
- Levadura fresca o levadura ecológica
- Sal
- Semillas (opcional: amapola, sésamo, etc.)
- Agua tibia
Preparación
Paso 1: Mezcla inicial de ingredientes
En un bol grande, mezcla la harina de espelta integral con la sal y las semillas. Si usas levadura fresca, disuélvela primero en el agua tibia y remueve para que se deshaga. Con la ayuda de una cuchara de madera o un batidor danés, mezcla todos los ingredientes hasta obtener una masa homogénea. No es necesario amasar en este punto, solo asegúrate de que no queden restos secos de harina.
Paso 2: Primer reposo en frío
Cubre el bol con un film transparente y deja que repose en la nevera durante unas 12-18 horas. Cuando nos ayudamos del frío y retrasamos en el tiempo la maduración de un pan conseguimos un pan mucho más rico.

Cómo hacer PAN de ESPELTA con MASA MADRE
Paso 3: Amasado y formación de bollitos
Al día siguiente, saca la masa del bol y ponla en la habitación más templada de la casa, hasta que pierda el frío de la nevera y aumente su volumen un poco más. Si lo haces a mano, amasa unos 10 minutos o el tiempo que necesite la masa hasta quedar lisa y uniforme. Haz una bola con la masa (puede ser un poco pegajosa pero manejable).
Después de reposar y levar la masa, coge porciones de masa de entre 50 y 55 gramos cada una (o de entre 120/130 gramos si prefieres panecillos más grandes). Forma bolitas y aplástalas un poco con la mano. Dales la forma que quieras, hazles unos cortes con una cuchilla (opcional) y ve poniéndolas en la bandeja del horno con papel vegetal o engrasada. Deja un pequeño espacio entre ellos, aunque después al volver a crecer se unirán.
Deja que reposen otros 10 minutos tapadas con un paño, espolvoreando harina sobre el paño y dejando que la parte enharinada esté en contacto con los panecillos.

Paso 4: Horneado
Mientras precalientas el horno a 230 °C con calor arriba y abajo (o a 180º C si usas una temperatura más baja), introduce la bandeja con los bollitos. Hornea durante 20-25 minutos, o hasta que estén ligeramente dorados. Si lo prefieres, puedes pintarlos con leche de soja antes de meter al horno y espolvorearles unas semillas de amapola, sésamo o cualquier otra semilla que te guste. Para panecillos más grandes, hornea a 200° los primeros 20 minutos y posteriormente a 175° otros 20 minutos.

Cómo hacer PAN de ESPELTA con MASA MADRE
Paso 5: Enfriado y conservación
Deja que enfríen sobre una rejilla. Estos panecillos de espelta integral y semillas son para morirse de buenos y son súper aromáticos y esponjosos. Se mantienen frescos durante 2-3 días a temperatura ambiente, envueltos en un paño limpio.
Os recomiendo que, como salen muchos, los congeléis de uno en uno, una vez fríos, envueltos en papel film y metidos en una bolsa de congelación. Así los podréis disfrutar cuando queráis en el desayuno o en la merienda, tibios (como a mí más me gustan) o fríos. Además, se pueden tostar levemente.

Ideas para Disfrutar tus Bollitos
Este pan de espelta integral y semillas es ideal para el desayuno, como base para tostadas o para acompañar tus comidas. Se pueden comer en el desayuno o la merienda con rellenos dulces o salados. Por ejemplo, la mermelada de naranja y zanahorias es una excelente opción.