Pájaros y otros animales que se embriagan con frutas fermentadas: un fenómeno natural sorprendente

La idea de que el consumo de alcohol es exclusivamente humano ha sido desafiada por numerosas observaciones científicas. En el reino animal, decenas de especies de mamíferos, aves e insectos muestran preferencia por frutas o néctares con cierto grado de alcohol, un fenómeno que puede tener beneficios inesperados.

Pájaros consumiendo frutas fermentadas

El caso de las Cedar Waxwings: aves "borrachas" en Texas

Con la llegada del invierno, diversas aves emigran a Texas, entre ellas las Cedar Waxwings. Estas aves son reconocidas por comer frutas fermentadas y, en consecuencia, embriagarse, lo que puede provocar accidentes. Austin Wildlife Rescue, un grupo de rescatistas, ha publicado en sus redes sociales sobre estas aves, indicando que "migran en grupos, por lo que normalmente verás muchos de ellos a la vez. También tienen tendencia a comer bayas fermentadas y emborracharse un poco. Tenemos varias a nuestro cuidado en este momento; algunas simplemente están recuperando la sobriedad y otras se están recuperando de las lesiones", indicó el grupo.

Si se observa un ave de esta especie lastimada, se recomienda llamar a los rescatistas. Se han observado vuelos erráticos y colisiones del ampelis americano en América del Norte, y las necropsias a varios de estos pájaros detectaron que sus hígados estaban atrofiados, probablemente por el consumo de frutos del bosque madurados de más.

Drunk birds? Swarms of Cedar Waxwings, which eat fermented berries, spotted in North Texas

El etanol en la naturaleza: más común de lo que se piensa

El etanol se hizo abundante por primera vez hace unos 100 millones de años, cuando las plantas con flores comenzaron a producir néctar azucarado y frutos que la levadura podía fermentar. Ahora, está presente de forma natural en casi todos los ecosistemas, aunque las concentraciones son más altas y la producción se produce durante todo el año en entornos tropicales húmedos y de latitudes más bajas en comparación con las regiones templadas.

"Nos estamos alejando de esta visión antropocéntrica de que el etanol es simplemente algo que los humanos usan", dice la ecóloga conductual y autora principal Kimberley Hockings, de la Universidad de Exeter. "Es mucho más abundante en el mundo natural de lo que pensábamos anteriormente, y la mayoría de los animales que comen frutas azucaradas van a estar expuestos a algún nivel de etanol".

Frutas en proceso de fermentación

Animales y su relación con el alcohol

Hay anécdotas de animales salvajes que se comportan como si estuvieran 'ebrios' después de comer frutas fermentadas. Por ejemplo, en Sudáfrica, los habitantes de las aldeas hablan de elefantes que van 'trompas' por sus calles, enfrentándose entre ellos y causando destrozos después de beber el embriagador zumo de los árboles de marula. El único gran primate al que no se le ha observado atiborrándose de frutos fermentados es al orangután, precisamente el que sigue siendo arborícola. La lógica de esta idea es que es en el suelo donde se acumulan las frutas más maduras, las que son colonizadas por levaduras como la Saccharomyces cerevisiae, las verdaderas artífices de la conversión del azúcar en alcohol.

En el laboratorio se ha comprobado cómo machos y hembras de distintas especies de moscas de la familia Drosophila se vuelven más solitarios o promiscuas tras exponerlos al etanol. La Bicyclus anynana, una mariposa originaria del este de África, obtiene parte de su alimento de néctar fermentado de una palma que está entre las plantas que más alcohol generan.

Elefantes comiendo frutas fermentadas

Adaptaciones genéticas para el metabolismo del alcohol

Los animales ya tenían genes que podían degradar el etanol antes de que las levaduras comenzaran a producirlo, pero hay evidencia de que la evolución perfeccionó esta capacidad en los mamíferos y las aves que consumen fruta y néctar. Entre los mamíferos, hay al menos 85 especies que cuentan con adaptaciones genéticas para metabolizar el alcohol. Una de estas adaptaciones son variaciones en los genes responsables de una de las enzimas (aldehído deshidrogenasa, ALDH) que intervienen en el metabolismo de determinados alcoholes. Estas mejoras se encuentran tanto en el genoma de primates como de otros animales frugívoros, como el gran zorro volador, una de las mayores especies de murciélagos. Mientras, en el pelo de algunas musarañas y la ardilla tricolor se ha detectado la presencia de metabolitos del etanol.

Aunque no todos los animales cuentan con la enzima ALDH, muchos de ellos sí tienen otra específica para el metabolismo del etanol, la alcohol deshidrogenasa (ADH). Ambas enzimas están presentes en la lengua, esófago y estómago de los primates y otros mamíferos, como varias especies de murciélagos frugívoros. En uno de los estudios, se ha comprobado cómo las abejas de la miel obreras que recolectan néctar sí cuentan con esta enzima, pero no así las obreras encargadas de cuidar de las larvas y que no salen de la colmena.

Esquema del metabolismo del etanol en animales

Beneficios del consumo de etanol para los animales

No está claro si los animales consumen etanol intencionalmente por el mero placer de consumirlo, y se necesita más investigación para entender su impacto en la fisiología y evolución animal. Sin embargo, los investigadores dicen que el consumo de etanol podría traer varios beneficios para los animales salvajes.

  1. Fuente de calorías: Es una fuente de calorías en sí misma.
  2. Guía para alimentos: Los compuestos olorosos producidos durante la fermentación podrían guiar a los animales hacia fuentes de alimento, aunque los investigadores dicen que es poco probable que los animales puedan detectar el etanol por sí mismo.
  3. Beneficios medicinales: El etanol también podría tener beneficios medicinales, como demuestra el caso de las moscas de la fruta, que ponen sus huevos en sustancias que contienen alcohol, lo que los protege de los parásitos.
  4. Efectos cognitivos y sociales: "Desde el punto de vista cognitivo, se ha propuesto la idea de que el etanol puede activar el sistema de endorfinas y dopamina, lo que genera sentimientos de relajación que podrían tener beneficios en términos de sociabilidad", afirma la ecóloga conductual y primera autora Anna Bowland, de la Universidad de Exeter. Por ejemplo, se ha comprobado que entre las Drosophila simulans, moscas muy similares a las de la fruta, el apareamiento es más frecuente tras su exposición al alcohol. Mientras, los machos de sus parientes más cercanos, de la D. melanogaster, tienden a buscar esta sustancia tras un intento fallido de aparearse.
Diferentes especies animales consumiendo frutos

Concentraciones de alcohol en frutos

En todos los ecosistemas, desde los bosques fríos de Finlandia, hasta las selvas de Uganda, pasando por el sudeste asiático o los bosques de Norteamérica, hay frutas, néctares o savia con contenido alcohólico. En su gran mayoría, su volumen no supera el 1%, como una cerveza ‘SIN’. Pero se han documentado decenas de especies vegetales que superan esa concentración.

A continuación, se presenta una tabla con ejemplos de concentración de alcohol en algunas frutas:

Especie vegetal Región Contenido alcohólico (vol. %)
Macora (Astrocaryum standleyanum) Costa Rica, Panamá, Ecuador, Colombia Hasta 10.3%
Otras especies vegetales (mayoría) Global < 1%

El caso de la macora (Astrocaryum standleyanum), una palma propia de Costa Rica, Panamá y amplias zonas de Ecuador y Colombia, cuyo fruto maduro puede contener volúmenes de hasta 10.3%, propios de un vino blanco, son excepcionales. De las 61 especies que se recogen en un estudio, solo en una decena se supera aquel 1%. Pero las investigadoras recuerdan que el impacto en el organismo puede ser diferente y habría que tener en cuenta el efecto del consumo prolongado.

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