Los garbanzos nos acompañan desde tiempos ancestrales, en tiempos de escasez y también de abundancia. Afortunadamente, vuelven a estar de moda, y es fundamental saber cómo cocerlos correctamente para aprovechar al máximo sus cualidades.
Cocer garbanzos no tiene misterio, pero si no tienes en cuenta ciertas consideraciones, el resultado puede no ser el esperado. Este post descubrirá todo lo que debes saber sobre cómo cocer garbanzos de manera correcta, así como algunos tips para que estén en su punto justo para preparar otras recetas con éxito.

La importancia del remojo
La ración habitual por persona rondará los 80-100 gramos de garbanzos en seco. En guisos y potajes se suelen utilizar 300 gramos para 4 personas.
Pon a remojo los garbanzos en un bol con abundante agua de forma que estén totalmente cubiertos y sobre bastante agua por encima de ellos. Se suele necesitar el triple de volumen de agua que de garbanzos, aunque es mejor que sobre, durante una noche entera (mínimo 8 horas, máximo 12).
Cuando finalice el tiempo de remojo, es muy importante que los escurras bien y los aclares con abundante agua corriente. Al día siguiente, escurre los garbanzos y en el propio escurridor lávalos un poco con un chorro de agua fría, con cuidado de no romperlos o rozarlos en exceso.
Cocer garbanzos en olla Monix: olla a presión o tradicional
El ritmo frenético del día a día ha convertido a la olla a presión, como las de Monix, en uno de los utensilios más preciados en la cocina, ya que ahorrar tiempo no tiene precio. Si quieres comer sano en tiempo récord, cocer los garbanzos en olla express será tu elección más eficiente y práctica.
Monix, con más de 60 años de historia, fue fundada pensando en la pasión por la cocina y un fuerte compromiso a crear productos de calidad que permitan disfrutarla en el día a día. Desde sus inicios, Monix ha destacado por su dedicación a la innovación, utilizando tecnologías avanzadas en la producción de sartenes, ollas y otros accesorios esenciales.

Paso a paso para cocer garbanzos
En la olla que vayas a utilizar, echa los garbanzos junto con los aromáticos que quieras (se suelen poner un par de clavos de olor y una hoja de laurel).
Cubre con agua caliente, suficiente para que queden los garbanzos cubiertos y además 2-3 cm extra por encima. Para medio kilo de garbanzos, se suelen utilizar de 3 a 4 litros de agua. También puedes directamente poner agua en la olla a calentar y, una vez echados los garbanzos, quitar si te sobra mucha o bien añadir (en caso de añadir, siempre caliente) si te falta.
Pon el fuego alto para que el agua esté hirviendo unos 5 minutos y puedas ir retirando la espuma que se forma.
En olla a presión (olla rápida) Monix
Si utilizas una olla rápida Monix, ponla a fuego medio-bajo, ciérrala y, cuando aparezcan las 2 anillas rojas, baja un poco el fuego (pero suficiente para que mantenga todo el tiempo las dos anillas visibles) y deja que se cocinen tan solo 15 minutos. Después, simplemente aparta la olla del fuego y espera a que baje la presión y no se vea ninguna anilla para abrirla. Si tu olla a presión es de otro tipo, normalmente tardarán 20-25 minutos.
Los tiempos de cocción en olla a presión se reducen de una o dos horas a tan solo 20-30 minutos, lo que la convierte en una opción ideal para preparar platos con legumbres.
En olla tradicional
Si utilizas una olla tradicional, después de esos 5 minutos con el agua hirviendo, baja el fuego casi al mínimo para que se cocinen lentamente, siempre tapados y removiendo de vez en cuando, aunque con cuidado para no romperlos. Necesitarás cocinarlos entre 1 hora y 1 hora y media, hasta que compruebes que están tiernos, aunque dependiendo de lo suave que pongas la temperatura del fuego pueden tardar incluso 2 horas.
Cómo COCER GARBANZOS para que queden TIERNOS y DELICIOSOS | Truco FÁCIL
Errores comunes a evitar al cocer garbanzos
Aunque los garbanzos nos acompañen desde tiempos ancestrales, hay quien los sigue cociendo de forma errónea. Para que no formes parte de este grupo, te contamos cuáles son algunas de las prácticas que debes evitar sí o sí:
- Añadir agua fría: Nunca introduzcas los garbanzos en agua fría ni tibia. Por el contrario, échalos cuando el agua esté hirviendo. Si añades agua fría en mitad de la cocción, la cocción podría interrumpirse. En otras palabras, los garbanzos se bloquean o se “asustan”. Si se quedan sin agua, solo tendrías que añadir agua caliente a la cazuela para no romper la cocción y “asustar” al garbanzo.
- Bajar el fuego rápidamente: Bajar el fuego de manera abrupta también puede “asustar” a los garbanzos. Una vez que el agua hierve, mantenlo a fuego medio-suave, sin que se paralice la cocción.
- Agregar ingredientes al caldo mientras cocinan: No agregues ingredientes al caldo mientras los garbanzos se están cocinando, ya que esto también puede interrumpir la cocción.
- Garbanzos de poca calidad o viejos: No compres garbanzos de poca calidad. Así, conseguirás que admitan bien la cocción y se impregnen con todo el sabor del caldo. Además, ten cuidado con los garbanzos viejos, ya que pierden humedad y gran parte de sus cualidades.
- Tipo de agua: El tipo de agua puede influir en el resultado final, ya que si es muy calcárea, pueden no quedar tan tiernos como se espera.
Recetas con garbanzos cocidos
Una vez que los garbanzos estén cocidos, puedes usarlos en una gran variedad de platos:
- Potaje de garbanzos: Volvemos a los platos tradicionales. Esta vez le toca el turno al potaje de garbanzos típico del norte de España, más concretamente La Rioja. Se prepara con una base de verduras, tocino, chorizo y garbanzos, es decir, ingredientes típicos de la zona. En una olla express con aceite de oliva, agrega la cebolla y el pimiento. Sofríe a fuego suave hasta que transparente la cebolla. Mientras tanto, corta la panceta a tiras y el chorizo a dados. Por último, añade los garbanzos escurridos y cubre con caldo de carne o verduras.
- Hummus de garbanzos: Una receta sencilla y clásica.
- Ensalada de garbanzos con atún: Una apuesta segura, ligera, completa nutricionalmente, fácil y rápida de preparar, y muy económica. Tenla presente en tu rutina diaria o cuando tengas que preparar el menú para un día de pícnic.
- Hamburguesa de garbanzos y quinoa: Una delicia que se cocina en un abrir y cerrar de ojos, una opción ideal para cuidarse entre semana, sabrosísima.
- Crema de garbanzos con alcachofas y salsa de trufa: Para los más sibaritas. El sabor de la legumbre contrasta a la perfección con la intensidad de las alcachofas y demás verduras.
- Como guarnición: Ya sean garbanzos salteados o fritos.
- Acompañamiento: Con arroz o pasta.

Ahora que ya sabes cómo cocer garbanzos paso a paso, recuerda que puedes encontrar todo lo que necesitas para ponerlo en práctica de forma fácil, económica y a tu estilo. Con tu olla rápida Monix, también puedes preparar arroces y risottos con una textura perfecta y en menos tiempo.