En el fascinante mundo de la repostería, elegir el molde adecuado es fundamental para lograr tartas y pasteles perfectos. La variedad de moldes disponibles es inmensa, y comprender sus características te ayudará a obtener los mejores resultados en tus creaciones. Nos enfocaremos en los moldes largos o alargados, que son ideales para bizcochos, panes, pasteles de carne y muchas otras delicias.
No hay una respuesta absoluta sobre cuál es el mejor molde, sino un «depende» de para qué lo utilices más habitualmente y tus preferencias. A continuación, te proporcionamos una pequeña guía para escoger con seguridad y de forma personalizada, y así obtener los mejores resultados en casa.

Tipos de Moldes Largos y sus Materiales
Los moldes son utensilios muy útiles en nuestra cocina, sobre todo en la repostería. Actualmente podemos encontrar moldes de distintos materiales resistentes al calor, cada uno con ventajas que se adaptan a tus necesidades. Tener un buen molde es solo la mitad de la batalla, el otro 50% es el cuidado que le des.
Moldes Metálicos Largos
Los moldes metálicos son una solución ideal para obtener unos resultados con laterales crujientes, muy recomendados para panes, bizcochos, pasteles y tartaletas, debido a su material, que consigue mantener altas temperaturas. El material metálico es un excelente conductor del calor en el horno y este dependerá del grosor del metal, del color, e incluso del tipo de metal del que está hecho. Los moldes metálicos se han posicionado como una de las opciones más apreciadas entre los reposteros exigentes, y esto no es casualidad. Su conductividad térmica superior permite una cocción más uniforme, lo que resulta en postres con una textura y un sabor optimizados.
Existen varios tipos de metales utilizados en los moldes:
- Hojalata fuerte: La hojalata fuerte es el material que se utilizaba desde hace más tiempo para fabricar los moldes de repostería. Están hechos de acero al carbono y llevan un recubrimiento de estaño para evitar la oxidación, aunque esta capa se suele perder con el tiempo. Una de las ventajas que tienen es que la hojalata se calienta rápida y homogéneamente. Conviene elegir una hojalata fuerte para que no se doble o abolle. Como ejemplo tendrías los moldes de aguja de ternera o algunos moldes para pan, los cuales suelen ser alargados.
- Aluminio: Es un excelente transmisor del calor y un material económico. Su inconveniente es que puede reaccionar con alimentos ácidos como el tomate o el limón, liberando un sabor ligeramente metálico a lo que cocinemos en él. No es un metal muy duro, por lo que es fácil que se abolle, excepto algunos de los moldes Nordic Ware que son de aluminio de fundición y por tanto son más gruesos.
- Aluminio anodizado: Mantiene las cualidades térmicas del aluminio y evita sus inconvenientes al estar sometido a un tratamiento electroquímico. Este tratamiento altera la superficie exterior, de manera que se endurece y no reacciona con alimentos ácidos. El aluminio anodizado no se oxida, los alimentos no se suelen adherir y es resistente a arañazos. Conviene elegir moldes y utensilios de buen peso y grosor, para que no se tuerzan o deformen.
- Acero inoxidable: Es uno de los materiales más utilizados en cocina debido a su gran resistencia y durabilidad. Aunque en comparación con otros metales, no es el mejor transmisor de calor, el acero suple esta carencia con una alta tolerancia a los golpes. Además, no es reactivo ante ninguna sustancia ácida o alcalina por lo que se puede cocinar cualquier alimento en él. Como ejemplo habitual de molde de acero inoxidable están las flaneras, los moldes de turrón, algunos moldes para pastel frío tipo faja, los cuales son un claro ejemplo de molde alargado.
- Moldes antiadherentes: Los moldes antiadherentes son quizá los más vendidos, ya que lo que hayas cocinado en ellos se desprende con facilidad y gracias a esto, se limpian sin esfuerzo. La capa interior puede ser tanto de aluminio como de acero, pero ésta nunca está en contacto con los alimentos gracias al recubrimiento exterior. Muchos de los moldes para tartas y moldes para pastel están recubiertos de una capa antiadherente fina que se estropea con facilidad. Entre éstos existe una gran variedad, como son los moldes para bizcocho genovés y moldes de plum cake, que se caracterizan por su forma alargada y rectangular.
Tener un molde rectangular es ideal para usar en cualquier receta en la cocina. Si me sigues ya sabes que son mis favoritos, yo todos mis bizcochos del día a día los hago en este tipo de moldes, rectangulares y alargados.
Tipos de moldes que puedo usar en horno electrico | que moldes son mejores para reposteria | Oster
Moldes Desmontables
Los moldes desmontables son esos aliados que pueden hacer que tus tartas luzcan profesionales. Se trata de moldes diseñados para que puedas separar la parte exterior del molde una vez que la masa se ha enfriado, dejando atrás las complicaciones del desmolde. Están compuestos por dos partes: la base y la ansa, lo que permite desactivar la parte lateral para sacarlo sin que se rompa. Están fabricados, generalmente, de metal o silicona, siendo los primeros más populares por su resistencia al calor y durabilidad.
Estos moldes son especialmente útiles cuando se trabaja con masas más delicadas, como las tartas de queso o las tortas de frutas, que son proclives a romperse. El molde desmontable es perfecto para hacer un gran pastel o un pastel de cumpleaños. Además, los moldes desmontables también facilitan el desmoldado del pastel, aparte de permitir hacer otros tipos de pastel o dulce como pasteles de queso sin hornear, mousses, esos tipos de pasteles que son más delicados que los bizcochos normales.
Moldes de Silicona Largos
Los moldes de silicona son una opción relativamente nueva, muy flexible y que por ello se desmolda con facilidad. Los modelos que encuentras en Alambique (100% silicona platino) sirven tanto para el congelador como para el horno y/o el microondas, ya que soportan temperaturas de entre -60ºC a 220ºC-230ºC. Además, por eso son aptos para lavavajillas. La silicona reforzada con fibra de vidrio es, para nosotros, la que proporciona un mejor horneado y tiene mayor calidad.
La flexibilidad de la silicona permite una mayor variedad de moldes con formas bonitas y creativas, ideales para sus presentaciones. Los moldes de silicona son ideales sobre todo para los reposteros principiantes, ya que su principal característica es que cualquier pastel se desmolda con mucha facilidad. Son ideales para preparaciones difíciles, para pastelitos, para formas imposibles, ya que el desmoldado es super fácil debido a la naturaleza del material con el que están hechos. Los moldes de silicona para plumcakes, por ejemplo, son una excelente opción.

Moldes de Vidrio y Cerámica Largos
Al ver un pastel dorado y perfectamente horneado, lo primero que piensas es: ¡qué maravilla! Un buen aliado en la cocina que a veces se pasa por alto son los moldes de vidrio. Para empezar, son excelentes conductores del calor, lo que significa que tus pasteles se cocinan de manera más uniforme. Son muy versátiles ya que se pueden utilizar tanto en hornos tradicionales o microondas como en frigoríficos y congeladores. También son aptos para el lavavajillas. Son los más adecuados para gratinar o cocinar al horno. Además, al ser transparentes, se puede controlar fácilmente el estado de la cocción.
Los moldes de porcelana o cerámica de gres, para poder usarlos en repostería, han de ser sometidos a un proceso previo que se llama vitrificación. La ventaja de este tipo de moldes es que lo que cocines en ellos no es necesario desmoldarlo, ya que la mayoría van decorados con formas o dibujos originales. Podéis hacer todo tipo de pasteles de queso al microondas, bizcochos al horno, flanes al horno y/o nevera. Son ideales para hacer masas dulces, como brioche, cinnamon rolls, panecillo e incluso super práctico para cocinar en casa una buena lasaña o pastel de carne, que comúnmente se preparan en moldes alargados y rectangulares.
Moldes Desechables Largos
Los de usar y tirar son mega prácticos. Hay moldes desechables de papel para magdalenas y cupcakes. Además, también hay moldes desechables para panettones y bizcochos. Están hechos de papel o cartón apto para el horneado y los usas directamente en el horno y sin desmoldar, lo tienes listo para presentar. Por lo general están fabricados en aluminio y son cómodos si vas a regalar el pastel o si tu negocio es vender porciones individuales de bizcochos sencillos.
Comparativa de Materiales de Moldes para Repostería
Para ayudarte a visualizar mejor las diferencias, aquí tienes una tabla comparativa de los materiales más comunes, considerando su uso en moldes de formas alargadas:
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Material del Molde Ventajas Clave Consideraciones Específicas para Moldes Largos/Rectangulares Hojalata fuerte Calentamiento rápido y homogéneo Ideal para panes alargados y bizcochos tradicionales. Requiere lavado a mano y secado inmediato. Aluminio Excelente transmisor de calor, económico Puede reaccionar con alimentos ácidos, propenso a abollarse. Menos común para moldes muy grandes. Aluminio Anodizado Mantiene cualidades térmicas, no reactivo, endurecido, resistente a arañazos Versátil, no se oxida, ideal para pasteles más exigentes o panettones. Acero Inoxidable Alta resistencia, durabilidad, no reactivo, tolerancia a golpes Perfecto para "pastel frío tipo faja" y otros preparados sin horneado que requieren firmeza. Antiadherente Desmoldado y limpieza fáciles. La capa protege el metal. Común en moldes para bizcocho genovés, plum cake. Elegir buen espesor y varias capas. Silicona Flexibilidad, desmolde fácil, apto para horno/microondas/congelador, lavavajillas Ideal para bizcochos y plum cakes. Permite formas creativas y evita el quemado excesivo de los laterales. Vidrio / Cerámica de Gres Durabilidad, cocción uniforme, sirven para servir, no retienen olores Excelentes para lasañas, pasteles de carne, o tartas tipo apple pie. Permiten cortar y servir en el mismo molde.
Consejos para Utilizar y Cuidar tus Moldes Largos
Para conseguir una vida útil más larga de tu molde y que funcione como debe, es fundamental seguir algunas recomendaciones:
Preparación y Uso Correcto
- Engrasado: Siempre es bueno engrasar el molde con mantequilla, aceite o spray para desmoldar. Si quieres obtener unos resultados más espectaculares cuando emplees cualquiera de estos moldes en caliente, lo mejor es darles una ligera capa de mantequilla y después espolvorearles con un poco de harina. Esto hará que al desmoldar tu bizcocho, cupcakes o pastel, tenga un color más dorado y por tanto, un mejor acabado. También puedes utilizar papel para hornear, en especial si se quiere preparar un pastel de masa densa.
- Llenado: Cuando viertas la masa en un molde hazlo siempre desde un sólo sitio, dejando caer la masa y que ésta se reparta y se asiente ella sola dentro del molde, rellenando las cavidades. Llena tus moldes hasta 2/3 de su capacidad, para que cuando los bizcochos crezcan no se desborden.
- Antes de hornear: Antes de meter al horno, sobre todo cuando sean bizcochos, da un golpe seco con el molde sobre un paño en la encimera.
- Desmoldado: Cuando saques el molde del horno, déjalo reposar durante 5 o 10 minutos sobre una rejilla con el bizcocho, cupcakes, o lo que hayas hecho todavía dentro. En esos minutos, la temperatura del molde se va adecuando a la de la cocina, y así evitamos el cambio tan brusco de temperatura al desmoldar, que puede incluso hacer que se te rompa un bizcocho. En esos minutos además, verás cómo tu bizcocho se “encoge” unos milímetros, despegándose del molde para facilitar su desmoldado. Espera a que se enfríe ligeramente el molde y desmolda.

Cuidado y Mantenimiento
- Lavado: Siempre es recomendable lavar los moldes a mano con agua tibia y jabón neutro. Aunque hay muchos moldes que los puedes lavar con lavavajillas, nunca te lo recomiendo, ya que los jabones del lavavajillas y las temperaturas altas del lavaplatos con el tiempo acabarán con tu molde y lo estropearán. Los moldes de hojalata se han de lavar a mano y secar inmediatamente para evitar que se oxiden.
- Utensilios: Es importante seguir las indicaciones de mantenimiento del fabricante y nunca darles con objetos metálicos ni usar abrasivos en estas superficies, especialmente con los moldes antiadherentes y de silicona. Si quieres que tu molde mantenga su vida útil, mejor opta por espátulas de silicona o de madera.
- Limpieza profunda: Si tienes un molde de buena calidad y con el uso te has dado cuenta que se pega un poco, no desesperes, eso es que necesita una limpieza profunda de vez en cuando. Para esto usa un spray anti grasa (tipo kh7) y déjalo en remojo en agua caliente por un ratito.
Aplicaciones de los Moldes Largos en la Repostería y Cocina
Los moldes largos son increíblemente versátiles y se utilizan para una amplia gama de preparaciones, tanto dulces como saladas. Para mí son ideales para los horneados de masas batidas, es decir para masas de bizcochos, brownies, pasteles, etc.
- Bizcochos y Plum Cakes: Los moldes rectangulares y alargados son perfectos para bizcochos del día a día, bizcocho genovés, y los clásicos plum cakes. Estos moldes permiten una cocción uniforme y una presentación elegante para rebanar.
- Panes Caseros: Los moldes metálicos de hojalata o acero inoxidable son los indicados si quieres elaborar mucha cantidad de pan y con una forma, sabor y acabado perfectos. Te permiten ahorrar tiempo y te ayudan a conseguir un pan crujiente por fuera y tierno por dentro.
- Pasteles Fríos y Postres Especiales: El acero inoxidable es ideal para "pastel frío tipo faja", ofreciendo un soporte firme para postres que no requieren horneado.
- Platos Salados: Los moldes de cerámica o vidrio son super prácticos para cocinar en casa una buena lasaña o pastel de carne, aprovechando su resistencia y la posibilidad de servir directamente en el molde.
El de los moldes para hornear es todo un mundo por descubrir, y que cada día crece más. Cada temporada las marcas nos sorprenden con sus novedades, presentando nuevos moldes con diseños más atractivos, materiales más eficientes, formas más suntuosas. Unos moldes de calidad bien cuidados, son otra de las claves para tener unos resultados perfectos cuando hornees cualquier cosa, ya sea dulce o salada.