La mermelada de membrillo es una receta de nuestras abuelas, que ya conocían las bondades de esta fruta, y la verdad que está deliciosa. No lo dudes, aprovecha que estamos en temporada de membrillos durante el otoño y prepara esta deliciosa mermelada casera. Preparar tu propia mermelada de membrillo casera es una experiencia muy gratificante y, además, te permite disfrutar de su sabor delicioso durante todo el año y sabiendo que no contiene ni colorantes ni conservantes.
Esta mermelada es muy versátil y puede ser utilizada en una variedad de formas: como acompañamiento para quesos, como relleno de pasteles, o simplemente untada sobre una tostada para el desayuno. En Galicia, se suele acompañar de un queso cremoso Arzúa-Ulloa en el momento del postre, y es la combinación perfecta.

El Membrillo: Una Fruta con Encanto Otoñal
¡Hola! Vamos con los membrillos de otoño en forma de mermelada, ¡que ya sabéis que yo siempre funciono con el producto de temporada! Los membrillos tienen sabor a otoño y son una de las frutas más aromáticas que existen.
Características del membrillo
- A pesar de que no se puede disfrutar en crudo, ya que su carne es granulada, dura y amarga, cocinada junto con el azúcar y algunos otros ingredientes aromáticos, la magia sucede y se convierte en un delicioso manjar.
- Es de la familia de la manzana y su carne color beige clarito cuando está cruda, se convierte en un precioso color anaranjado al cocinarlo.
- El aroma de los membrillos termina perfumando al resto de los alimentos que guardes en la nevera si no los mantienes en un recipiente cerrado. No necesitas guardarlos en la nevera, pues se mantienen bien a temperatura ambiente, pero eso sí, sin tocarse entre sí que sino les salen manchas.
- El membrillo siempre ha tenido connotaciones muy sensuales, era considerada la fruta sagrada de Afrodita, diosa del amor, y se consideraba un símbolo de amor y fertilidad.
- Es una fruta con un bajo contenido en azúcares, pero en nuestro país solo se consume en "dulce", con lo que no aprovechamos esa característica.
- Su temporada va desde finales de septiembre hasta febrero, coincidiendo con los meses más fríos.
Cómo elegir los membrillos adecuados
Mi consejo para elegir los membrillos más adecuados para nuestra receta, es que escojas siempre los que estén más duros y recios. Cuando lucen un amarillo más dorado, significa que ya están maduros, lo que tanto para preparar mermelada, como para dulce de membrillo no nos interesa, sino que queremos que luzcan una tonalidad amarillenta o incluso verdosa. Pues cuando están así en esta etapa temprana de maduración, su contenido de pectina es más alto, por lo que al cocinarlos espesarán con más facilidad. Escoged frutos amarillentos, que no estén golpeados ni estropeados.

Receta de Mermelada de Membrillo Casera
Esta mermelada, como en general las mermeladas de cualquier otra fruta, no tienen mayor complicación, es la cocción de la fruta, con el azúcar, limón y alguna especia aromática adecuada para postres a gusto. Pero en este caso hay algunos trucos que debéis de tener en cuenta.
Ingredientes
- 1 kilo de membrillos (amarillos y maduros)
- 800 g de azúcar (o la misma cantidad que el peso de la pulpa de membrillo)
- Zumo de medio limón
- Opcional: clavo de olor molido, piel de limón, rama de canela o anís estrellado.
Paso a paso para preparar la mermelada de membrillo
1. Preparar los membrillos
Lava y desinfecta bien los membrillos. Pela los membrillos y retira las partes duras del corazón y las semillas. Corta los membrillos en trozos pequeños y uniformes.
2. Cocinar los membrillos lentamente
Coloca los trozos de membrillo en una olla grande y agrega el jugo de limón. Cubre los membrillos con agua y lleva la olla a ebullición a fuego medio-alto. Reduce el calor y cocina a fuego lento durante una hora. Dejamos cociendo unos 40/45 min. (dependiendo del tamaño de los membrillos). Pasado del tiempo, los retiramos con cuidado y los dejamos enfriar un tiempo prudencial, para no quemarnos.

3. Agregar azúcar y batir
Pesa la mezcla de membrillo triturado y, en función de su peso, agrega la misma cantidad de azúcar. Si no te gusta tan azucarado, puedes rebajar un poco la cantidad de azúcar para adaptarla a tu gusto. En una olla grande y plana, echamos la pulpa de membrillo y añadimos todo el azúcar. Removemos y cocinamos a fuego bajo/medio. Poco a poco el azúcar se irá integrando con la fruta. Añadimos el azúcar y volvemos a subir el fuego ligeramente para que el azúcar se vaya derritiendo completamente pero sin dejar que la mezcla hierva.
La cocción de la mermelada de membrillo es muy superior a las de las demás mermeladas. En general solemos tenerlas al fuego una media hora y sin embargo esta mermelada requiere unas dos horas y media para que la textura, el color y los sabores del membrillo salgan a la luz. Muchas recetas de la mermelada de membrillo que veo por ahí, llevan muchísima azúcar pero la verdad es que no hacen falta kilos de azúcar para sacar todo el esplendor de esta maravillosa fruta en cada cucharada.
Una vez transcurridos unos minutos y el azúcar se ha absorbido, añadimos el clavo, llevamos de nuevo a ebullición lenta y dejamos que cueza unos 50-60 minutos removiendo de vez en cuando hasta que la mermelada espese y el color quede de un tono rosa salmón. Revuelve constantemente: Durante la cocción, revuelve la mezcla de membrillo con frecuencia para evitar que se pegue al fondo de la olla y se queme.

4. Reposar y ajustar la textura
Retiramos del calor. Revisamos la textura, si nos gustan los pequeños tropezones que han quedado los dejamos así, pero sino podemos meter el brazo de la batidora y darle cuatro toques para disolverlos. Para verificar si la mermelada está lista, puedes hacer la «prueba del plato frío»: coloca un poco de mermelada en un plato frío y deja que se enfríe durante unos segundos. Debería formar una gelatina y no fluir como líquido. Si es necesario, continúa cocinando hasta alcanzar la consistencia deseada. Si lo queréis más fino todavía, podéis darle un golpe más de batidora.
Consejos adicionales para una mermelada perfecta
- Controla el azúcar: La cantidad de azúcar que añadas dependerá de tu preferencia personal. Puedes ajustar la cantidad de azúcar según lo dulce que desees la mermelada. Por lo general, se utiliza una cantidad igual de azúcar que de fruta, pero puedes reducirla si prefieres una mermelada menos dulce.
- Añade limón: El jugo de limón ayuda a equilibrar la dulzura y aporta acidez a la mermelada. Además, ayuda a conservar el color del membrillo durante la cocción.
- Cocción a fuego lento: Cocina los membrillos a fuego lento para que se ablanden y se descompongan gradualmente, liberando su sabor y pectina natural. Esto tomará tiempo, pero el resultado será una mermelada de mejor calidad.
- Cocinar en ollas tipo cocotte: Facilitan las cocciones lentas y potencian los sabores.
- Cortar el membrillo en trozos pequeños: Para acortar un poco los tiempos de cocción y para que transcurrido ese tiempo, la mermelada quede tan deshecha que no tengamos que triturar, así la tendremos con una textura gruesa y natural, pero suave.
- Sabor extra: Puedes añadir la piel de 1 limón (sólo la parte amarilla) y 1 rama de canela en la cazuela, dejándolo reposar un tiempo indeterminado (2,3,4 horas) cocinándolo todo junto hasta antes de triturarlo, entonces retiras el limón y la canela. También se puede usar un poquito de anís estrellado, solo dos o tres "patitas" de una estrella.
🏡TODOS los SECRETOS para que te quede PERFECTO 🔴 DULCE MEMBRILLO CASERO ✅ Muy FÁCIL de PREPARAR
Almacenamiento y Conservación
Esterilización de frascos
Lava y esteriliza frascos de vidrio con tapa hermética. Para esterilizar los frascos, introdúcelos sin tapa en el horno a 150-180 ºC mientras se cocina la mermelada de membrillo. O bien, se meten sin tapa en una olla y se dejan hervir durante 15-30 minutos. Las tapas mételas en agua caliente a punto de hervor, lo que quiere decir que esté a punto de hervir pero no lo haga, fuera del fuego, sobre la encimera de la cocina. Si se quiere también se pueden esterilizar los frascos antes de envasar, pero eso solamente si se hace mucha cantidad o si se va a tardar en consumir.

Envasado al vacío
Vierte la mermelada en tarros esterilizados con la mermelada en caliente recién hecha. No se han de llenar hasta el borde sino un par de centímetros por debajo. Sella bien la mermelada y almacénala en un lugar fresco y oscuro. Vertemos directamente la pulpa en ellos, tapamos y los dejamos en el frigorífico unas 24 horas.
Para conservar la mermelada de membrillo, cuando se apaga el fuego y siga bien caliente la mermelada, viértela en los frascos, ciérralos y déjalos boca abajo durante toda la noche. Los frascos no deberían romperse aunque la mezcla esté muy caliente. Si la tapa está hundida por la mañana y al abrir suena "pop", es que se ha hecho bien el vacío. Los dejamos boca abajo durante unas horas hasta que esté tu mermelada de membrillo bien fría.