Frescura cítrica: Deliciosas recetas de postres con lima y un viaje por la repostería limeña

Con este calor que ha llegado sin avisar, apetecen comidas ligeras y postres fresquitos que desengrasen un poco el organismo. Y es que en los periodos vacacionales siempre solemos tener más de un exceso, pero no nos gusta renunciar a un buen postre. Por esto la lima es una de las frutas que aporta ese toque fresco a las elaboraciones, y les da un sabor ideal para los días de calor.

Hoy os contamos algunos truquillos de la fruta veraniega por excelencia y tres postres con lima, ideales para el verano, pero que podrás hacer en cualquier época del año. Y es que para que un postre sea refrescante, no solo tiene que servirse fresquito. También el sabor de ser ligero y veraniego, y es algo que los cítricos cumplen a la perfección.

Lima y postres refrescantes

Postres con lima para refrescar tu verano

Postre exprés de yogur, leche condensada y lima

Este postre es perfecto para cuando tenemos prisa, vienen invitados a casa por sorpresa o nos apetece algo dulce, fresco y ligero, pero no queremos liarnos demasiado en la cocina. Para esta receta vamos a necesitar solamente tres ingredientes.

Ingredientes:

  • Yogur griego (con o sin azúcar)
  • Leche condensada
  • Limas

Preparación:

  1. Rallamos la piel de las limas y la reservamos para la decoración.
  2. Exprimimos el zumo de las limas y lo mezclamos con la leche condensada y los yogures.
  3. Batimos todo con una batidora hasta que quede una mezcla homogénea.
  4. Servimos en vasitos y decoramos con la ralladura de lima.
  5. Dejamos en el frigorífico hasta que cuaje, unas 4 o 5 horas. Si no tenemos mucho tiempo, podemos meterlos al congelador para que cuajen antes.

Esta receta también se puede hacer con yogur natural sin azúcar y quedará un poco más ligera. El yogur griego se puede escoger con azúcar, pero el azúcar que lleva la leche condensada es más que suficiente para dar sabor a la elaboración.

Tarta de lima o Key Lime Pie

Esta elaboración es similar a la mítica tarta de queso americana pero con un toque fresco y cítrico del sabor de la lima. Es un postre que resulta muy agradable, sobre todo para quienes les encante el sabor cítrico.

Ingredientes:

  • Galletas
  • Nueces
  • Mantequilla
  • Yemas de huevo
  • Leche condensada
  • Zumo y ralladura de lima
  • Nata montada con azúcar glas para decorar

Preparación de la base:

  1. Trituramos las galletas con un rodillo o mortero hasta que queden en trozos muy pequeños.
  2. Hacemos lo mismo con las nueces, hasta que queden prácticamente en polvo.
  3. Derretimos la mantequilla en un microondas o sartén (previamente reservada a temperatura ambiente durante varias horas).
  4. Mezclamos todo bien hasta tener una base homogénea.
  5. En un molde preferiblemente redondo, cubrimos la parte de abajo con la mezcla de galleta, nuez y mantequilla y presionamos con un vaso de cristal para que no queden grietas.
  6. Horneamos la mezcla durante 10 minutos a 180ºC para que la base quede crujiente y no se rompa.

Preparación del relleno de lima:

  1. Mezclamos las yemas con la leche condensada hasta lograr una mezcla homogénea y bien batida.
  2. Añadimos el zumo con la ralladura de la fruta.
  3. Batimos todo bien y, cuando esté bien integrado, lo añadimos a la base de galleta.
  4. Horneamos durante 15 minutos a la misma temperatura (180ºC).
  5. Dejamos enfriar a temperatura ambiente durante al menos 4 horas y después la metemos a la nevera para servirla bien fresquita.

Para decorar:

  • Utilizamos la nata, que previamente tendremos que haber montado e integrado con el azúcar glas.
  • Recuerda que para que la nata se monte bien, hay que enfriar bien el recipiente y las varillas que emplees para hacer esta función.

Una vez hecho todo esto, ¡vuelta a la nevera y a disfrutar de este postre bien frío!

Tarta Key Lime Pie

How to Make Key Lime Pie | Allrecipes

Gelatina de lima, pepino y manzana

Este postre es especialmente fresco, ligero y desintoxicante. Toma nota para terminar las comidas de una forma original y refrescante, sin nada de azúcar.

Ingredientes:

  • Hojas de gelatina
  • Limas
  • Pepinos
  • Manzanas
  • Agua

Preparación:

  1. Hidratamos la gelatina: metemos las hojas en un bol de agua fresca durante unos 10 minutos y las dejamos reposar; después reservamos.
  2. Exprimimos las limas, con cuidado de que no caiga ninguna pepita.
  3. Con una licuadora o batidora, sacamos el jugo de los pepinos.
  4. Esta mezcla del zumo de pepino y lima la ponemos a calentar en un cazo con agua, sin que llegue a hervir.
  5. Cuando esté caliente, apartamos el cazo del fuego e incorporamos la gelatina para que se disuelva.
  6. Batimos o mezclamos enérgicamente hasta que esté todo integrado.
  7. Por último, pelamos y cortamos las manzanas en daditos, y las incorporamos en la mezcla.
  8. Ponemos todo en un molde grande o en varios moldes pequeños y llevamos a la nevera durante al menos 4 o 5 horas.

Cuando haya pasado este tiempo, ya podemos desmoldar y disfrutar de uno de los postres con lima con todo el sabor refrescante y sin nada de azúcar.

Gelatina de lima y pepino

La rica tradición de la repostería limeña

La repostería limeña es reconocida por su diversidad, su dulzura característica y su capacidad para transmitir historia en cada bocado. Lima, con su herencia culinaria mestiza, ha dado vida a creaciones irresistibles que combinan técnicas traídas de fuera con ingredientes y sazones locales. La cocina peruana, considerada como una de las más privilegiadas del mundo, heredó de la historia su ingenio, su mestizaje y su sabor. La fusión de su cocina se debe al intercambio cultural a través del tiempo, donde destacan la inmigración española, africana, china, japonesa e italiana.

La evolución de los postres en Perú comienza con la llegada de ingredientes fundamentales como la caña de azúcar, el trigo y la leche de vaca, introducidos durante la época virreinal. Con el tiempo, se incorporaron frutas europeas como las manzanas, uvas y membrillos, que se fusionaron con insumos autóctonos y técnicas de repostería con fuerte influencia árabe. Aunque se dice que durante el apogeo del imperio incaico no existían dulces elaborados, salvo los derivados de frutas o maíces hervidos como el api, la repostería limeña actual conserva esa fusión cultural.

Historia de la repostería peruana

Este especial vínculo se originó en el siglo XVI con la llegada al continente americano de los conquistadores españoles, quienes trajeron consigo insumos como la caña de azúcar y el trigo, así como también el ganado vacuno y el caprino. Con el arribo de los europeos al continente americano, llegó también un insumo indispensable para los actuales postres peruanos, el azúcar. Procedente del Viejo Mundo, pronto empezó a combinarse con los productos autóctonos para sentar las bases de la riquísima y variada repostería que disfrutamos hoy en día. La cultura dulcera peruana comenzó entonces su definitivo proceso de consolidación. En este periodo fue fundamental el papel de los conventos, recintos en los que nuestros postres se robusteció gracias a la dedicación y entrega casi mística de las monjas.

En aquella época, las monjas españolas trajeron a nuestro país los conocimientos de las grandes cocineras moras, y fueron las novicias criollas junto a las sirvientas indias, esclavas negras y mujeres a quienes se les permitía ingresar a los conventos quienes aprendieron las técnicas. De acuerdo a una publicación de Hipólito Unanue (1755-1833) para el año 1797 había en Lima 14 conventos, 3 en Cusco y Arequipa, 2 en Huamanga y Trujillo y uno en Cajamarca. Fue cuestión de tiempo y la venta de estos productos se volvió el principal ingreso económico de algunos conventos como es el caso de Arequipa. Es recién durante las primeras décadas del siglo XX que aparecen las primeras dulcerías y pastelerías privadas que pusieron fin al éxito de los conventos.

Durante la época colonial, la repostería limeña se clasificaba en dulces elaborados por los conventos, dulces caseros, dulces festivos y dulces populares. Estos clásicos han perdurado a lo largo del tiempo y, algunos de ellos incluso se han fusionado con innovaciones contemporáneas, dando como resultado una amplia variedad de sabores y técnicas que combinan influencias precolombinas y europeas. Y es que no hay peruano o extranjero que se resista ante la tentación de saborear una Mazamorra morada, un Suspiro a la limeña, unos Picarones o un Arroz con leche. Ya sea para culminar a lo grande un almuerzo o para satisfacer un antojo durante la tarde.

Monjas preparando dulces en conventos coloniales

Postres tradicionales de Lima

El Ranfañote

Considerado uno de los postres más antiguos de Lima, el ranfañote tiene raíces que se remontan a los primeros tiempos del uso del azúcar en el Perú. Consiste solo de trozos de pan bañados en una miel de chancaca y puede ser acompañado de nueces, coco y pecanas. Este dulce, el más antiguo de Lima, no es muy conocido por los peruanos, pero fue uno de los más aclamados en su época.

En nuestro país y en todo el continente, en la época incaica, no se conocían los sabores dulces y menos los postres. Su alimentación se limitaba solo en cereales, frutas y algarrobo. Mientras que en Europa, los cocineros de la realeza, los monasterios y las familias importantes tenían el postre sobre sus mesas. Comenzaron con las plantaciones de caña de azúcar, siendo el primer lugar de cultivo en Huánuco. Más tarde comenzó la afición por el dulce que se incorporaba en las comidas y fue el ranfañote el que origina esta costumbre al remojar el pan en miel de caña.

Hoy en día, el ranfañote se prepara con trozos de pan dorados en mantequilla, miel de chancaca perfumada con especias como anís y clavo de olor, y se decora con coco rallado, frutos secos, queso y una pizca de canela molida.

Ranfañote, postre antiguo de Lima

El Arroz con Leche

Un postre muy querido no solo en Perú sino en todo Latinoamérica, el arroz con leche tiene orígenes lejanos que se remontan a la cocina europea medieval. El arroz con leche peruano es uno de los postres más tradicionales de la gastronomía peruana. Se caracteriza por estar elaborado a base de leche condensada y leche evaporada, en lugar de leche común.

La gastronomía peruana cuenta con una gran variedad de postres y muchos de ellos provienen de una fusión y mestizaje desde los tiempos de la Colonia. Es así que uno de estos dulces muy populares y oriundo de Perú es el llamado Arroz con Leche, que como su nombre lo dice, está hecho a base de arroz, el cual es uno de los ingredientes más utilizados en la gastronomía peruana, por lo que se puede apreciar en muchos platos de fondo. Como prueba de que el arroz con leche es parte de nuestra historia, el escritor Ricardo Palma lo llega a mencionar en sus famosas “Tradiciones Peruanas”.

A diferencia de otras versiones en el mundo, el arroz con leche limeño suele servirse con un toque de canela, clavo de olor y ocasionalmente pasas o coco rallado.

Arroz con leche limeño

La Mazamorra Morada

Este postre de vibrante tonalidad púrpura es uno de los más representativos de la cocina limeña. Su nombre, “mazamorra”, proviene del término que los españoles usaban para describir mezclas pastosas, normalmente destinadas a clases bajas. Es, sin duda, el dulce más emblemático y tradicional del Perú, muy popular especialmente en la ciudad de Lima. Su preparación data de la época prehispánica. Los antiguos peruanos preparaban una variación de mazamorra con el uso del maíz amarillo llamado ishkupcha, a la que se agregaba cal viva.

Este popular postre de los carritos callejeros se elabora con una base de agua, maíz morado, limón, manzanas, piña, ciruelas, pasas, albaricoques y cerezas, aunque la combinación exacta puede variar según lo que se tenga a mano. Luego se espesa con harina de boniato y se espolvorea con canela. Suele servirse caliente o a temperatura ambiente. Sus ingredientes incluyen piña, guindones, manzana, clavo de olor, canela, y ocasionalmente otros frutos como duraznos o pasas.

Mazamorra morada peruana

El Suspiro a la Limeña

Este postre, de textura cremosa y cubierta espumosa, es una creación más reciente pero igual de simbólica. Su origen se remonta a inicios del siglo XIX, aunque antiguamente ya se ensayaban recetas similares con la mayoría de sus ingredientes traídos desde España durante la época colonial. Su singular y especial nombre nace gracias al escritor peruano José Gálvez Barrenechea quien, al descubrir su sabor, lo describió como un “suave y dulce suspiro de una mujer”. Este postre es tradicional en Lima, sin embargo, es posible que lo hagan en muchos hogares alrededor del país.

Se le atribuye a Amparo Ayarza, quien ideó una base de manjar blanco a partir de yemas de huevo y leche, coronada con merengue hecho con claras batidas y vino oporto. Se sirve generalmente en copas o vasitos. Tan tradicional como exquisito, el Suspiro llama la atención no solo por su particular nombre, sino también por su presentación. Servido en pequeñas copitas, uno puede imaginarse la magnitud de su sabor al contemplar la mezcla de capas entre el manjar blanco y el merengue a base de almíbar.

Suspiro a la limeña en copa

El Turrón de Doña Pepa

Con un sabor inconfundible y una historia de fe, el turrón limeño es otro de los íconos dulces de la ciudad. Dentro de las tradiciones de Lima, el turrón de Doña Pepa es uno de los postres peruanos fáciles más emblemáticos del mes de octubre. Su nombre se debe a un milagro concedido a Josefa Marmanillo, quien solía preparar este dulce con frecuencia.

Dice la tradición que una mujer llamada Josefa Marmanillo cayó enferma y casi no podía caminar ni trabajar. Agobiada pero con mucha fe, le pidió al Señor de los Milagros que la sanara, prometiendo que haría un dulce en su nombre. Una noche se curó y Josefa recibió en sueños la receta de este turrón. Cuando amaneció y pudo levantarse, completamente sana, hizo el dulce y lo comenzó a vender en medio de la procesión, quedando para siempre identificado con este mes del año.

Está hecho de barras crocantes tipo galleta, unidas con una miel espesa aromatizada con frutas como piña y naranja. Este turrón es muy apreciado y es uno de los favoritos en festividades religiosas, culturales y ocasiones especiales. Hasta hace no mucho, el turrón de Doña Pepa solo se encontraba en octubre, pero ahora hay panaderías y tiendas que lo venden por kilo durante todo el año. También los turroneros, como se llama a los que preparan este manjar, lo hacen y venden durante todo el año.

Turrón de Doña Pepa, postre de octubre

Los Picarones

Los picarones son uno de los postres peruanos fáciles que fusionan la cocina española con la prehispánica. Son deliciosas roscas dulces que nacieron como combinación de la cultura Española y Peruana. Consisten en una masa dulce y especiada hecha a base de camote, zapallo y harina, que se fríe en forma de donas o rosquillas y se sirve bañada en miel de chancaca con anís y canela. Estos dulces tradicionales peruanos suelen encontrarse en puestos callejeros y restaurantes especializados. La masa se prepara con harina de batata y se echa en una freidora durante unos 2 minutos hasta que esté dorada y crujiente.

Otros postres representativos

  • Arroz Zambito: Es uno de los postres peruanos antiguos preferidos por los limeños, con origen colonial, es una adaptación del clásico arroz con leche, destacándose por el uso de chancaca y otros ingredientes.
  • Champú: Es uno de los tradicionales postres peruanos hechos con maíz de mote y frutas, y su nombre deriva del término quechua "chapusca", que significa mezcla de frutas. Es suave, ligeramente espeso y tiene un sabor dulce y aromático con un toque ácido. Este postre es un símbolo de las tradiciones y costumbres de Lima, siendo especialmente popular en otoño e invierno.
  • Mazamorra con Arroz con Leche (Combinado): En una misma receta se combinan dos dulces antiguos de Perú con mucha historia y simbolismo: la mazamorra morada, parte de los festejos del Señor de los Milagros, y el arroz con leche, un dulce colonial. Al unirlos, se hace referencia al fútbol peruano y a dos de sus equipos más importantes, Alianza Lima y Universitario de Deportes, eternos rivales.
  • Helado de Lúcuma: La lúcuma es conocida por su sabor dulce y suave con un ligero toque a nuez, siendo parte de las tradiciones limeñas en el ámbito culinario. Se utiliza en la preparación de varios tipos de postres, incluyendo el helado, uno de los postres fríos peruanos preferidos del verano y de festividades especiales.
  • Frejol Colado: Este dulce tradicional, típico de la región costera y herencia de nuestros antepasados desde la época colonial, se inspiró en el manjar blanco europeo. Se atribuye el origen de este dulce a las provincias de Cañete y, sobre todo, a Chincha, donde no solo se cultivaba el frejol canario sino que también se asentaron comunidades afroperuanas, quienes se convirtieron en los principales preparadores del frejol colado. El término “colado” se refiere a la forma en que se preparaba el dulce. El frejol colado se prepara especialmente los jueves y viernes de Semana Santa y vísperas de Navidad. Los ingredientes principales son: frijol negro, azúcar rubio y por último, leche evaporada. Dependiendo de la zona los ingredientes pueden variar, ya que en diferentes partes le añaden vino tinto, clavo de olor y nuez moscada.
  • Bola de Oro: La bola de oro es un postre tradicional de la gastronomía peruana, concretamente de la cocina de la capital peruana. Consiste en capas de bizcochuelo intercaladas con mermelada de albaricoque, manjar blanco y nueces picadas. Una vez alcanzada cierta altura, se recorta en forma de cúpula y se cubre con maná, una pasta elaborada a base de yemas.
  • Alfajores: Esta es probablemente la galleta más popular de América Latina, elaborada de forma diferente en distintas partes del continente. Para hacerlos, pega dos redondeles de galleta blanda con manjar blanco y espolvorea azúcar en polvo por encima. Las rondas de galletas están hechas con harina de maíz, lo que las hace muy delicadas y desmenuzables, con una consistencia similar a la de las galletas de suero de leche.
  • King Kong: La magnificencia del King Kong -un alfajor elaborado a base de galletas hechas de harina, yema de huevos, margarina y leche, con relleno de manjar blanco, dulce de maní o de piña- le merecieron el título de “Patrimonio de la Región de Lambayeque”. En 1920, Victoria Mejía de García tuvo la iniciativa de crear este dulce y venderlo en la región. Su nombre se debe a su enorme tamaño.
  • Tejas de Ica: Es un dulce típico del cálido departamento de Ica. Su preparación reúne tres recetas de la época colonial: frutas confitadas, manjar blanco y una cubierta con un baño de fondant. Una de las variedades más conocidas es la chocoteja, creada en los años 50 y bañada en chocolate.
  • Ponderaciones: Son un postre típico de Perú, muy antiguo, este postre peruano data de la época del virreinato. Consiste en una pasta ligera frita, hecha a base de harina y huevo. Se sirve con manjar blanco de olla y se cubre con azúcar en polvo.
  • Chumbeque: Un postre típico de Sullana, en la región de Piura y similar al turrón es el llamado Chumbeque. Este dulce está hecho a base de ingredientes muy sencillos. Asimismo, puede encontrar chumbeques con sabor a frutas como guayaba, mango, limón, así como también a manjar o a chocolate.
  • Humitas: Las humitas son preparadas en gran parte de América, las cuales tuvieron comienzo en las zonas andinas. En el Perú es uno de los platos tradicionales que se acompaña en el desayuno, almuerzo e incluso la cena. La palabra humita proviene del quechua humint’a, que significa pan de maíz.

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