¿Alguna vez te has sentido un poco perdida entre nombres largos, símbolos y porcentajes al mirar la etiqueta de un cosmético? La buena noticia es que no necesitas ser un experto para aprender a leer una etiqueta correctamente. Aprender a interpretar el listado de ingredientes es una forma de cuidar mejor tu piel y tu cabello, comprendiendo qué productos son adecuados para tus necesidades.
Desde que iniciamos el blog de Natural Cosmetic Lab, hemos venido hablando en varias ocasiones de diferentes ingredientes usados en cosmética ecológica y de aquellos que evitamos en nuestras formulaciones, pero no habíamos entrado aún a tratar cómo interpretar toda esa lista de componentes que vemos en las etiquetas de un producto y de los cuales, muchos ni siquiera aparecen en nuestro idioma.

¿Qué es el listado INCI y por qué es importante?
En los cosméticos, la lista de ingredientes aparece bajo el nombre INCI, que son las siglas de International Nomenclature Cosmetic Ingredient, es decir, de la nomenclatura que se utiliza en el sector cosmético para denominar a los ingredientes. Fue creada en 1973 por la Personal Care Council, una asociación norteamericana, con el objetivo de estandarizar la manera de nombrar a los ingredientes y que pudieran reconocerse independientemente del país donde se elabore el cosmético. En los años 80, la Cosmetic Toiletry and Fragrance Association elaboró unas reglas comunes con las que establecer una denominación unificada de los ingredientes cosméticos. De esta forma, cualquier persona podía conocer la composición de un cosmético en cualquier punto del planeta.
El INCI debe aparecer obligatoriamente en las etiquetas de los productos cosméticos. Su uso está regulado a nivel internacional por el artículo 19 del Reglamento (EC) 1223/2009. En dicho artículo se estipula que el listado de ingredientes debe estar precedido de la palabra “INGREDIENTS” y “…se hará por orden decreciente de importancia ponderal en el momento de su incorporación al producto cosmético”. El idioma universal para reflejar los ingredientes del INCI es el inglés, tanto para ingredientes de síntesis química como para ingredientes naturales. Eso sí, cuando en la composición se incluyen sustancias de origen vegetal, se indica en latín el nombre científico de la planta de la que proceden y se acompañan de las palabras water, oil, butter, wax, etc.
La Comisión Europea elabora y actualiza un glosario de nombres comunes de ingredientes, teniendo en cuenta las nomenclaturas reconocidas internacionalmente, incluida la Nomenclatura Internacional de Ingredientes Cosméticos (INCI). A finales de abril, se publicó la DECISIÓN DE EJECUCIÓN (UE) 2022/677 DE LA COMISIÓN EUROPEA, que actualiza este glosario ampliando los nombres INCI en más de 3000 entradas, llegando así a los 30070 nombres publicados. Este glosario no constituye una lista de sustancias autorizadas para su uso en productos cosméticos.
El INCI es el alma del producto y nos dice exactamente qué nos vamos a aplicar a la piel o al cabello. Saber leer el INCI en productos cosméticos y aprender a interpretarlo puede ser muy útil para tomar conciencia de los productos que consumimos.
Cómo interpretar el orden de los ingredientes en el INCI
Los ingredientes aparecen ordenados de mayor a menor concentración. Si un ingrediente activo que te interesa aparece al principio, es una buena señal. Los primeros 5 ingredientes suelen representar la base del producto. Por lo tanto, a la hora de adquirir un producto de cosmética ecológica, cuantos más ingredientes naturales encontremos al principio del listado, menos cantidad de ingredientes sintéticos contendrá. Los activos principales, las vitaminas, ácidos, extractos vegetales o ingredientes hidratantes suelen aparecer en la parte media del INCI. Fragancia y conservantes normalmente aparecen al final.

Significado de los asteriscos en el INCI
Es posible que en algunas etiquetas INCI encuentres asteriscos junto a los ingredientes. Si vemos un asterisco (*) junto a un ingrediente, significa que estamos ante un ingrediente ecológico. En cambio, si vemos dos asteriscos (**), en ese caso se trata de derivados de aceites esenciales ecológicos.
Nombres largos y poco familiares
Muchos ingredientes tienen nombres largos o poco familiares porque están escritos en latín o en su denominación científica. Esto es parte de la estandarización que busca el sistema INCI para que los ingredientes sean reconocibles a nivel global, independientemente del idioma local.
¿Qué no se indica en el listado de ingredientes?
A pesar de la exhaustividad del INCI, hay ciertos aspectos que no se reflejan en el listado, lo que puede limitar la información para el consumidor.
- Impurezas: El propio reglamento permite que las impurezas contenidas en las materias primas utilizadas no se indiquen. Si un ingrediente tiene un contaminante tóxico como los metales pesados no lo vamos a saber.
- Sustancias técnicas subsidiarias: Las sustancias técnicas subsidiarias utilizadas durante la mezcla, pero que ya no se encuentran en el producto acabado, tampoco se reflejan. Si se ha usado un producto tóxico en la obtención de ese compuesto, tampoco vamos a saberlo. Es el caso del óxido de etileno, una sustancia cancerígena que se utiliza para obtener el SCI (Sodium Cocoyl Isethionate), un compuesto muy frecuente en los champús sólidos, pero que no se refleja en el INCI del ingrediente.
- Compuestos perfumantes y aromáticos: Los compuestos perfumantes y aromáticos, así como sus materias primas, se mencionarán con los términos «parfum» o «aroma». Esto significa que bajo un mismo nombre se incluyen centenares de sustancias diferentes, muchas de ellas de síntesis química.
Además de estas limitaciones reglamentarias, hay muchos otros aspectos imposibles de detectar solo a partir del listado de ingredientes. Por ejemplo, el origen o método de obtención de algunos ingredientes no se puede saber solo por su nombre INCI, y existen matices que escapan a un análisis superficial, que solo se pueden constatar si se tiene acceso a la información técnica que acompaña a esos ingredientes.

Nanomateriales en cosméticos
La Comisión Europea publicó un catálogo, actualizado periódicamente, de todos los nanomateriales utilizados en los productos cosméticos en la UE en julio de 2017. La tabla que figura a continuación enumera los nanomateriales que figuran en el catálogo de la Comisión Europea, con sus números CE y CAS, y los vincula con sus datos de registro en la base de datos de productos químicos mantenida por la Agencia Europea de Sustancias y Mezclas Químicas (ECHA). Dado que el registro de los nanomateriales en virtud del Reglamento sobre los productos cosméticos y el registro de las sustancias en virtud del Reglamento REACH tienen alcances diferentes, no es posible encontrar una correspondencia perfecta en todos los casos. Varias de las entradas en el catálogo de nanomateriales utilizados en los productos cosméticos son de ámbito más específico que las sustancias registradas en virtud de REACH. Tenga en cuenta que un registro efectuado en virtud de REACH puede no cubrir específicamente las nanoformas de las sustancias utilizadas en los cosméticos.
| Nanomaterial | Número CE | Número CAS | Enlace a ECHA |
|---|---|---|---|
| Dióxido de titanio (nano) | 236-675-5 | 13463-67-7 | ECHA |
| Óxido de zinc (nano) | 215-222-5 | 1314-13-2 | ECHA |
| Silicato de aluminio y magnesio (nano) | 236-664-5 | 12174-11-7 | ECHA |
Ingredientes comunes y su función: una guía alfabética
Ácido hialurónico, colágeno, niacinamida, bakuchiol... Seguro que te suenan, pero ¿sabes realmente para qué sirve cada uno? Algunos de estos ingredientes pueden estar presentes en los productos de nuestra rutina de 'skin care', así como en maquillaje y otros geles. Es importante conocer cada uno de los compuestos cosméticos que utilizamos o tenemos pensado usar en un futuro, para comprender así las necesidades específicas de nuestra piel. Algunos hidratan, otros protegen, iluminan o nutren. Por eso vamos a hacer una guía definitiva de ingredientes en orden alfabético para que lo tengas siempre a mano cuando vayas a comprar un producto de belleza en tu tienda de confianza.
A
- Aloe vera: Tiene propiedades hidratantes, sin dejar la piel grasa, suaviza la piel y la calma. También mejora las irritaciones de la piel, por eso es común encontrarlo en productos para el afeitado o la depilación.
B
- Betacaroteno: Se incorpora en productos cosméticos por sus beneficios antioxidantes, su capacidad para mejorar la apariencia de la piel y su efecto protector frente a los daños causados por la exposición al sol. Puede ser que los encuentres en productos para la aceleración del bronceado, ya que estos suelen contener pigmentos vegetales pertenecientes al grupo de los carotenos, presentes en determinados alimentos.
C
- Colágeno: Es una proteína que se encarga de unir los tejidos conectivos, presente de forma natural en nuestro organismo. Con la edad, se va perdiendo. En nuestra piel aporta estructura, firmeza y elasticidad. El colágeno es común en cremas, sérums y mascarillas antiedad.
E
- Elastina: Es una proteína de la fibra del tejido conectivo de la piel que le da resistencia y elasticidad. Normalmente, viene de la mano del colágeno en los productos. Mientras el colágeno proporciona fuerza y resistencia, la elastina asegura elasticidad.
F
- FPS (SPF): Hace referencia al factor de protección solar. Indica la cantidad de tiempo que una determinada crema solar protegerá tu piel de los rayos UV según tu fototipo.
G
- Glicólico (Ácido): Este tipo de ácido promueve la renovación celular de las capas superiores de la piel a través de la exfoliación. Ayudan a curar el daño de los rayos UV y aclara las manchas oscuras. Por eso es común ver el ácido glicólico en productos para las manchas faciales.
H
- Hialurónico (Ácido): El rey de la fiesta, el que todo el mundo conoce. El ácido hialurónico retiene el agua en la epidermis. Facilita la reparación celular y ayuda a 'rellenar' las arrugas y líneas de expresión.
I
- Inositol: No es una vitamina propiamente dicha. Forma parte del complejo de vitamina B (a veces llamada vitamina B8). Tiene la capacidad, entre otras, de intensificar y mantener el efecto bronceador por más tiempo mediante la activación de la vía principal de formación de melanocitos. También fortalece los folículos capilares.
J
- Jalea real: Contiene una variedad de nutrientes beneficiosos. Respecto a la piel, controla la secreción de sebo e hidrata, protege contra infecciones microbianas y tiene propiedades antiinflamatorias.
K
- Queratina: Se trata de una proteína presente en las capas más superficiales de nuestra epidermis, como el pelo y las uñas. Suele estar presente en los productos capilares.
L
- Láctico (Ácido): Este ácido permite exfoliar la piel con suavidad. Favorece la hidratación, la eliminación de células muertas y la renovación celular.
M
- Manteca de karité: Es un ingrediente de esos de toda la vida al que se le atribuye beneficios parecidos al escualano o las ceramidas. Tiene capacidad antiinflamatoria ideal para calmar condiciones de la piel como la psoriasis. De hecho, está presente en muchos productos por su acción cicatrizante.
N
- Niacinamida: Tiene propiedades hidratantes y mejoran la capacidad de retención de la piel. También tiene propiedades seborreguladoras y antiinflamatorias que combaten y reducen el acné.
O
- Oleico (Ácido): Ayuda a proteger la piel de la deshidratación ya que mejora la absorción de los ingredientes activos. El ácido oleico se utiliza principalmente en la fabricación de jabones, como emulsionantes, lubricantes y emolientes. También se le atribuyen cualidades calmantes.
P
- Pantenol: Ayuda a acelerar el proceso de regeneración de la piel, especialmente en casos de irritaciones, rozaduras, descamaciones o rojeces.
Panthenol | Que es, que beneficios y que usos tiene | Corpsandlife
Q
- Q10 (Coenzima): Se encuentra en cremas, sérums y otros productos antienvejecimiento. La coenzima Q10 mejora la hidratación y aporta protección antioxidante. Al neutralizar los radicales libres, se utiliza sobre todo en casos de pieles maduras.
R
- Retinol: Mejora la textura y tersura de la piel, contribuyendo a que esta mantenga su hidratación y ayudando a reducir signos como las arrugas. Hay que integrarlo con cuidado en la rutina de 'skincare'. Otro antioxidante, parecido pero de origen vegetal y que en los últimos meses ha sido muy comentado como alternativa para pieles sensibles, es el bakuchiol.
S
- Salicílico (Ácido): Este ácido trata el acné al reducir la inflamación y el enrojecimiento. También se utiliza para los poros obstruidos de la piel, por lo que permite que los granos se reduzcan.
T
- Té verde: Conocido por su poder antioxidante, antibacteriano y calmante. Por eso puede estar presente en algunas cremas para el acné o la rosácea y otros trastornos inflamatorios.
U
- Urea: Se emplea para tratar pieles muy secas o incluso con hiperqueratosis. Ayuda con la descamación. Por eso se utiliza en productos reparadores como geles corporales.
V
- Vitamina C: Se utiliza por sus propiedades antioxidantes, antiinflamatorias y antienvejecimiento. Ayuda a homogeneizar la tez y aporta luminosidad a la piel.
- Vitamina D: Las vitaminas para la piel suelen tener múltiples beneficios en general, pero la D, concretamente, destaca por reducir la inflamación y proteger contra el daño causado por los radicales libres, así como la promoción de la cicatrización de la piel.
Las aplicaciones de escaneo de ingredientes: ¿son fiables?
Posiblemente conozcas alguna aplicación que analizan la composición de los productos a través de un simple escaneo del código de barras. Pero, ¿son fiables? Lo cierto es que estas apps de cosméticos inciden en varios errores que conducen a conclusiones erróneas sobre la supuesta toxicidad de estos productos. Primero porque no distinguen peligro de riesgo (todas las sustancias entrañan peligro, ¡incluso el agua!). Segundo, porque estas apps no tienen en cuenta los porcentajes de los ingredientes incluidos en la fórmula, que en muchos casos son mínimos o casi inexistentes.
Ten en cuenta que todos los productos que salen al mercado han sido sometidos a un proceso riguroso y científico de evaluación y todos pasan exhaustivos controles de Sanidad. ¡Ninguna marca se atreve a poner productos a la venta que no son seguros! Así que nuestra recomendación es: no te fíes de las conclusiones de las apps de cosmética. Como te hemos comentado, el listado INCI es la mejor guía para saber si un producto es seguro o no.
Como habéis podido comprobar, en el sector de la cosmética existe un gran control y regulación. Y los INCI son una herramienta fundamental en ese sentido. Más allá de su obligatoriedad, aportan un valor añadido al producto y, además, ofrecen una información esencial al usuario final. Para mayor regulación, todos los ingredientes de los cosméticos deben aparecer en el listado oficial de ingredientes cosméticos de la Unión Europea Cosing.
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