Oreja de Coliflor y Piercings: Guía Completa sobre Causas, Síntomas y Tratamiento

Cuando hablamos de salud auditiva, solemos centrarnos en el sentido del oído, pero rara vez pensamos en la forma y la integridad del pabellón auricular, esa parte visible y externa de la oreja. Sin embargo, su estructura también puede sufrir lesiones, algunas de ellas muy características. Muy probablemente, le haya llamado la atención alguna vez la forma tan peculiar que tienen las orejas (pabellones auriculares) de algunos deportistas que practican deportes de contacto. Esto es lo que se conoce como la “oreja de coliflor”.

Desde Ototech, expertos en hipoacusia en Barcelona, abordamos en esta guía en qué consiste la oreja en coliflor, sus causas, si afecta a la audición y cómo se aborda, prestando especial atención a la relación de esta deformidad con los piercings mal realizados o infectados.

¿Qué es la oreja de coliflor?

La oreja de coliflor es una deformidad irreversible de la oreja que hace que ésta adquiera un aspecto que en cierto modo se asemeja al de una coliflor, de ahí su nombre. También denominada hematoma pericondrial u otohematoma, e incluso hematoma auris, es una alteración visible del pabellón de la oreja que hace que presente arrugas infladas, retraídas, más gruesas y abultadas, tornándose duros y toscos, como si de un papel arrugado se tratase. En otros casos, también se la conoce como hematoma auricular crónico o “oreja de luchador”.

Oreja de coliflor típica

Para poder entender el motivo que lleva a semejante alteración de la estructura de la oreja, es necesario conocer unas breves pinceladas de anatomía. La oreja humana está compuesta por cartílago recubierto por una fina capa de piel. El pabellón auricular está conformado, desde superficial a profundo, por la piel que está en íntimo contacto con el cartílago auricular. El cartílago, a su vez, está envuelto por una fina cubierta denominada pericondrio. El pericondrio tiene un papel muy importante, ya que contiene los pequeños vasos sanguíneos (vascularización) que aportan los nutrientes necesarios para la vitalidad de nuestro cartílago auricular. No tiene una gran vascularización, es decir, no cuenta con muchos vasos sanguíneos, por lo que su capacidad de regeneración por daños es limitada.

Diagrama de la anatomía del oído con énfasis en cartílago y pericondrio

Causas de la oreja de coliflor

La oreja de coliflor se origina fundamentalmente como consecuencia de impactos, roces, traumatismos repetidos o intensos sobre el pabellón auricular, aunque no es la única causa.

Traumatismos y golpes repetidos

Generalmente, la oreja en coliflor se produce por un traumatismo fuerte (o golpes reiterados), que llevan a la formación de un hematoma y a una acumulación de líquido. Cuando se recibe un golpe muy fuerte o repetido en el pabellón auricular, se pueden romper pequeños vasos sanguíneos, provocando un acúmulo de sangre entre el cartílago y la piel. Si este hematoma se mantuviera tiempo y no se drena y trata a tiempo, la sangre atrapada presiona y separa el cartílago de la piel, impidiendo que le llegue oxígeno y nutrientes. Este problema de nutrición al cartílago termina produciéndose una muerte del tejido cartilaginoso (necrosis). Tal necrosis del cartílago provocaría destrucción del mismo y consecuentemente deformidades, tales como, abultamientos, retracciones y cambios estéticos importantes.

Este tipo de lesión es común en deportes de contacto como la lucha libre, el boxeo, las artes marciales o el rugby, donde los golpes en la cabeza y en las orejas son frecuentes. Comúnmente la oreja en coliflor es muy frecuente en practicantes de deportes de contacto. Según algunos estudios, hasta un 84% de los luchadores de género masculino presentan esta deformidad.

La ciencia empezó a demostrar interés por la oreja de coliflor, tal y como demuestra la amplia literatura sobre el particular, en la segunda mitad del siglo XIX. Prueba de ello es la existencia de un curioso club llamado Cauliflower Alley Club, creado en 1965 por el actor y luchador Mike Mazurki y formado por luchadores y boxeadores tanto retirados como en activo.

Infecciones y perforaciones (piercings)

Esta no es la única causa (etiología) de la oreja de coliflor. Puede estar desencadenada por procesos infecciosos o inflamatorios del pabellón auricular. Se trataría de procesos que afectaran al cartílago y al pericondrio, dejando en algunos casos una alteración anatómica como secuela de los mismos.

Entre los procesos infecciosos/inflamatorios hay que tener en cuenta algunas enfermedades como la condritis o pericondritis. Este término se refiere a una inflamación del pericondrio y/o cartílago, en nuestro caso el cartílago auricular, producida por bacterias que penetran a través de la piel. Esta entrada de gérmenes puede estar provocada por una herida que deje al descubierto el cartílago, quemaduras, picaduras de insectos, o forúnculos.

A este respecto, no debemos olvidar que una causa cada vez más frecuente, sobre todo entre los jóvenes, de condritis y posteriores deformidades, la constituyen los “piercings” que atraviesan cartílago de la oreja. Todo trauma en el pabellón auricular que rompa la barrera de la piel y penetre al cartílago auricular predispone a infección de tejidos blandos, del cartílago y alteraciones en el pericondrio con la consecuencia de la deformidad conocida como "oreja de coliflor".

La colocación de piercings en la parte alta del pabellón auricular, más que en el lóbulo, está relacionada con complicaciones infecciosas. Otra causa posible, pero menos común, es la realización de un piercing en la oreja, que ha sido mal hecho o que se ha infectado. El microorganismo más comúnmente aislado en el cultivo de las heridas de los pacientes con pericondritis es Pseudomona aeruginosa.

Piercing en el cartílago de la oreja con signos de infección

Otras causas

Otra causa de condritis son aquellas provocadas por enfermedades autoinmunes. Se trata de un grupo de enfermedades poco frecuentes, donde existe una alteración de nuestro sistema defensivo (sistema inmune) que termina afectando a nuestros propios tejidos y órganos. Pertenecen a este grupo de enfermedades autoinmunes: el Lupus eritematoso, la condritis recidivante y la esclerodermia, entre otros.

Síntomas de la oreja de coliflor

Como hemos mencionado previamente, la oreja de coliflor es la deformidad del pabellón auricular que aparece como consecuencia de traumatismos, hematomas o infecciones. El principal síntoma es la evidente alteración anatómica y el problema estético que conllevan. Es lógico pensar que antes de llegar a esto, el paciente ha tenido síntomas de dolor, inflamación, hinchazón y enrojecimiento del pabellón auricular, como consecuencia del importante componente infeccioso/inflamatorio que precede a la aparición de esta secuela.

Además de la evidente alteración anatómica, la oreja en coliflor puede producir:

  • Dolor intenso.
  • Enrojecimiento.
  • Aumento del volumen.
  • Calor al tacto.
  • Tumefacción.

Hay que preocuparse cuando se observa una hinchazón en el oído externo. Es entonces cuando ha comenzado la acumulación de sangre, que cortará el suministro de sangre fresca al cartílago.

¿Afecta la oreja de coliflor a la audición?

En algunos casos severos, la oreja de coliflor puede plantear un problema funcional. Nos referimos a aquellas situaciones en las que la deformidad conlleve un estrechamiento de la entrada del conducto auditivo externo, originando problemas auditivos (hipoacusia) al estrecharse la puerta de entrada del sonido. Si no se trata, algunos estudios han demostrado que esta afección puede obstruir el conducto auditivo externo y poner en riesgo la audición del oído afectado.

Por otro lado, también existen pruebas que relacionan este tipo de oreja con la hipoacusia y un mayor riesgo a padecer infecciones auditivas. Aunque las orejas de coliflor no siempre afectan directamente al canal auditivo, hay que tener en cuenta que cualquier alteración en la estructura del oído puede influir, en mayor o menor medida, en la captación y conducción del sonido.

Tratamiento y prevención de la oreja de coliflor

Como en otras muchas enfermedades, el mejor tratamiento es una buena prevención. Los efectos de la oreja en coliflor pueden evitarse si se acude de forma inmediata al médico.

Prevención

La mejor manera de prevenir una oreja de coliflor es evitar que se produzca en primer lugar. Cuando se practica un deporte de cualquier tipo, los jugadores deben llevar siempre el equipo de protección adecuado. En la actualidad existen medidas de protección para aquellos deportes de contacto que entrañan mayor riesgo. Contamos con el gorro de melé para jugadores de rugby, cascos de boxeador o férulas auriculares con diseños más específicos para el tipo de actividad a desarrollar. Hoy en día, como método preventivo, en muchos deportes de lucha y contacto físico los atletas suelen utilizar cascos protectores, que pese a estar más pensados para evitar traumatismos craneoencefálicos, también brindan una considerable protección de los golpes en las orejas, evitando de esta forma el riesgo de padecer las deformidades propias de la oreja de coliflor.

Atleta usando casco protector para deportes de contacto

Tratamiento del hematoma (fase aguda)

Si se produce la oreja de coliflor, la mejor manera de tratar este tipo de lesiones es actuar inmediatamente después de que se produzcan. La atención médica oportuna es clave para evitar la muerte del cartílago. Es recomendable aplicar hielo para reducir la inflamación del pabellón de la oreja, tratar de reducir el sangrado y evitar que aparezca el hematoma.

El tratamiento cuando ha aparecido el hematoma auricular (otohematoma), pasa por realizar una evacuación de dicho hematoma (drenaje quirúrgico) a través de incisiones o punciones que se practican sobre la superficie de la oreja, que permiten la extracción del hematoma y el líquido. Tras ello, y para evitar que se vuelva acumular nuevamente sangre en el espacio comprendido entre el pericondrio y el cartílago, es preciso mantener una compresión local, mediante vendaje o sutura de apósitos en la zona. Si existe una infección asociada, como es común en casos de piercings, el tratamiento de elección consiste en el drenaje quirúrgico y antibióticos específicos para los gérmenes implicados con mayor frecuencia.

Otohematoma en perro Cirugía.

Corrección de la deformidad (fase crónica)

En caso de que la oreja ya esté deformada, el tratamiento es más complicado. Si hay molestias o problemas estéticos importantes, puede recurrirse a una intervención quirúrgica conocida como otoplastia reconstructiva o cirugía correctiva. Afortunadamente, existen varios tratamientos para corregir las orejas de coliflor y reducir el dolor y los síntomas asociados. En la mayoría de los casos, esta afección puede repararse con cirugía estética.

La lobuloplastia para reparar las orejas de coliflor es una intervención quirúrgica menor que consiste en reducir el tamaño de la deformidad y devolverle a la oreja su aspecto original.

Tratamiento para la pérdida de audición

En el caso de que la oreja en coliflor haya afectado a la audición, se deberá tratar de desbloquear el conducto auditivo y seguidamente, devolverle su funcionalidad. En Ototech hemos desarrollado la innovadora terapia Ototech. Mediante la aplicación de una corriente de baja intensidad en la zona del hueso mastoideo, se consigue un aumento de la temperatura que incita una reacción metabólica rehabilitadora de las células ciliadas. Esta terapia puede ser efectiva para muchas otras afecciones, como los acúfenos, los vértigos o el Síndrome de Ménière.

Ahora ya conoces acerca de la oreja en coliflor y su relación con la pérdida de audición. Si necesitas más información o quieres comentarnos tu caso particular, no dudes en ponerte en contacto con nosotros sin compromiso.

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