La lasaña de berenjena se ha convertido en una alternativa de lasaña vegetal más ligera que muchas cocinas profesionales incorporan para atender nuevas necesidades.
No hay que confundir esta receta con la musaka, en la que se sustituye las laminas de pasta por berenjena: esta es una lasaña de verduras, perfecta para cuando no apetece comer carne, pero si queremos pasta.
La lasaña de berenjena se ha convertido en una alternativa de lasaña vegetal más ligera que muchas cocinas profesionales incorporan para atender nuevas necesidades:
- Reduce la carga calórica al sustituir parte de la pasta por vegetales.
- Aporta textura tierna y un toque dulce muy apreciado en hostelería.
- Permite crear versiones sin pasta (low-carb), vegetarianas o más gourmet.
- Encaja con menús de cocina mediterránea, saludable o de temporada.
Al igual que las recetas de pasta, es una opción que puede encajar a la perfección en la carta de cualquier negocio de hostelería y que siempre llamará la atención de los comensales.
Añadir un toque de berenjena a la receta de lasaña tradicional es una manera tan buena como cualquier de sorprender a tus comensales.
La fórmula, en todo caso, está abierta a múltiples interpretaciones que no solo te permitirán crear un plato de lasaña de berenjenas y carne picada, sino que también podrás crear una lasaña vegetal de lo más apetecible.
Sorprende a tus comensales con esta lasaña de berenjenas y carne picada, una versión más ligera y actualizada de la lasaña clásica que combina textura, sabor y versatilidad.
Aunque la lasaña tradicional es un icono de la cocina italiana, hoy proliferan variantes que responden a nuevas tendencias: recetas con verduras, combinaciones mixtas, alternativas vegetarianas o propuestas sin pasta.
Entre todas ellas, la versión con berenjena destaca por equilibrar el sabor de la carne con la suavidad del vegetal sin renunciar al gratinado perfecto.
El Origen de la Lasaña
Del imperio Romano han sobrevivido muchas cosas: desde infraestructuras a teorías filosóficas, pasando, como no podía ser de otra manera, por algunas recetas inconfundibles.
La lasaña es una de ellas. Este plato tan popular como atemporal tiene sus raíces en la antigua Roma, aunque su forma y composición han experimentado cambios a lo largo del tiempo.
En sus orígenes, las láminas de pasta estaban hechas con sémola de trigo y agua, cocidas al horno, y se servían con diferentes tipos de salsas.
Con el tiempo, la receta evolucionó, y en la Edad Media, se comenzaron a utilizar láminas de pasta más parecidas a las actuales, y se añadieron ingredientes como la carne y el queso.
Y no solo eso. Las recetas de lasaña se han diversificado aún más en los últimos tiempos y, más allá de incorporar ingredientes regionales (como en el caso de la lasaña boloñesa, napolitana o al pesto), se han ido adaptando a las nuevas tendencias en alimentación.
Así, en la actualidad hay recetas con carne, con carne y verduras o solo con verduras, aunque en el caso de la lasaña de berenjenas y carne picada se combina lo mejor de los dos mundos.
No obstante, también existe la posibilidad de transformar esta receta en vegetariana si lo que estás buscando es proporcionar opciones para todos los públicos en tu negocio.
Ingredientes Clave para la Lasaña de Berenjena
Para elaborar esta deliciosa receta necesitarás:
- 2 o 3 berenjenas grandes
- 1 cebolla mediana
- Tomate triturado (800 g)
- 1 kg de carne picada de ternera (opcional, para versión mixta)
- Aceite de oliva
- Sal
- Leche, mantequilla, harina (para la bechamel, opcional)
- Mezcla de quesos: mozzarella, ricotta, parmesano
- Opcional: láminas de lasaña precocidas
- Opcional para versión veggie: picado vegano
Del mismo modo, cabe la posibilidad de adaptar la receta para que se transforme en una lasaña vegetal sustituyendo la ternera por un picado vegano que ofrece la misma experiencia, sabor y textura que la carne real, pero elaborado con ingredientes vegetales.
Para aromatizar la lasaña, hemos optado por usar tomillo, aunque el orégano, las hierbas provenzales o la albahaca son otras opciones muy válidas también.
Para su elaboración, vamos a utilizar berenjenas, salsa de tomate, queso ricotta y mozzarella, y unos piñones para darle textura.
Para hacer la receta aún más rápida, podéis recurrir a usar una salsa de tomate ya hecha, ya sea salsa de tomate casera o comprada.
Preparación Paso a Paso
La elaboración de la lasaña de berenjenas y carne picada es realmente sencilla. No obstante, debes saber que, para que los resultados cumplan con las expectativas de los comensales más exigentes, es importante respetar los tiempos.
Paso 1: Preparar las Berenjenas
Las berenjenas son un gusto adulto, pero esta sabrosa Lasaña de berenjenas es una forma estupenda de convencer a todos los comensales.
Dependiendo de la variedad de berenjena que utilicéis, estas pueden amargar.
La solución para evitar que las berenjenas amarguen es dejarlas reposar, después de haberlas cortado, con sal mientras preparáis los otros pasos de la receta.
Corta las berenjenas en rodajas, rocíalas con sal y deja reposar durante unos 30 minutos para que suelten el agua.
Tras ese tiempo, cocínalas en la sartén con un poco de aceite u horneadas durante unos 15 minutos.
Lava las berenjenas. Haz un corte superficial en la piel con un cuchillo afilado. Córtalas en rodajas muy finas.
Pinta el fondo de una sartén con aceite. Caliéntala a fuego medio-alto. Cocina las rodajas de berenjena durante dos minutos. Dales la vuelta y cocínalas por el otro lado durante dos minutos más. Repite la operación con todas las rodajas, untando ligeramente la sartén con aceite cada vez que añadas más berenjenas.
Pintamos las rodajas de berenjena con 1 cucharada de aceite de oliva y las horneamos durante 20 minutos. También podemos cocinarlas en una sartén durante unos minutos por ambos lados.
Para lasaña, es mejor cortar las berenjenas en rebanadas finas a lo largo, imitando la estructura de las láminas de pasta tradicionales. Esto asegura una cocción uniforme y permite que los otros sabores se mezclen bien con la berenjena.
Si bien salar las berenjenas puede reducir el amargor y mejorar su textura, encuentro que las berenjenas aquí en Estados Unidos no necesariamente requieren este paso. Salar puede enriquecer el sabor y la textura de berenjena cuando la fríes, por ejemplo. Para esta receta aso la berenjena con un poco de aceite de oliva y una pizca de sal marina gruesa, para que luego no libere tanto líquido al momento de hornear.
No asar previamente las rebanadas de berenjena con una pizca de sal puede liberar un exceso de humedad durante el horneado, lo que da como resultado una lasaña acuosa. ¡Así que recuerda: una pizca de sal antes de asar tus berenjenas es la solución!
La salsa de tomate se puede preparar días antes, lo que permite que los sabores se desarrollen aún más. Sin embargo, es mejor cortar las berenjenas inmediatamente antes de asarlas para hacer la lasaña.
No recomendaría cortar y guardar las berenjenas crudas en el refrigerador para evitar que se ablanden y se oxiden. La berenjena asada puede durar hasta tres días en un recipiente hermético en la nevera.

Paso 2: Preparar la Salsa de Tomate
Mientras tanto, calentamos 1 cucharada de aceite de oliva en una sartén y sofreímos 150 g de cebolla pelada y picada durante 5 minutos a fuego bajo.
Agregamos 400 g de tomates envasados y 1 cucharada de hojas de tomillo, removemos y cocinamos a fuego bajo durante 30 minutos, hasta que el tomate se reduzca.
Pelamos y picamos la cebolla y los dientes de ajo finamente. Calentamos el aceite de oliva virgen extra en una cacerola y pochamos durante cinco minutos. A continuación añadimos el tomate, el vinagre, el azúcar, una cucharadita de orégano, un poco de albahaca fresca picada y sal al gusto. Cocemos a fuego lento durante 20 minutos.
Puedes usar mi salsa de tomate básica y luego cocinarla un poco más a fuego lento para que quede más espesa. O puedes hacer una salsa de tomate rústica y espesa salteando la cebolla finamente picada y el ajo picado en una cacerola a fuego medio durante unos cinco minutos. Una vez que las cebollas y el ajo estén marchitos, agrega los tomates frescos, molidos en un procesador de alimentos y cocina, revolviendo, hasta que hierva. Luego, reduce el fuego, tapa y cocina a fuego lento durante 20 minutos. Destapa y cocina a fuego lento durante 10 minutos adicionales.
Si tu salsa tiene demasiado líquido, cocina un poco más a fuego lento hasta que merme y se espese. Tu objetivo es un puré de tomate robusto, no una salsa acuosa.
Si usas salsa marinara comprada en la tienda, es posible que debas cocinarla un poco a fuego lento antes de usarla, para que merme.
Sí puedes. Pero una salsa marinara (comercial) no le dará a tu lasaña el delicioso sabor que solo una buena salsa de tomate casera puede brindar. Por eso, te recomiendo hacer tu salsa de tomate en casa.

Paso 3: Preparar Otros Ingredientes
Mientras, tostamos 1 cucharada de piñones en una sartén sin aceite durante unos 5 minutos.
Mezclamos todos los quesos, rallados o picados.
Utilicé bolitas de mozzarella fresca que viene en suero. Deseché el líquido y la desmenucé entre los dedos. Al derretirse, cubrirá el pastelón.
Al igual que las recetas de pasta, es una opción que puede encajar a la perfección en la carta de cualquier negocio de hostelería y que siempre llamará la atención de los comensales.
Para hacer las capas de la lasaña, usaremos las rodajas de berenjena, 250 g de queso mozarella rallado, 250 g de ricotta, los piñones y la salsa de tomate.
¿Qué quesos combinan mejor con la lasaña de berenjena? Mozzarella para fundir, ricotta para cremosidad y parmesano para un gratinado aromático. La mezcla de los tres es la opción más equilibrada.
Algunas recetas sugieren un relleno de ricotta, queso mozzarella y queso parmesano. Sin embargo, preparo esta lasaña alternando berenjenas asadas y capas de salsa de tomate y sólo pongo una última capa de mozzarella fresca que se derrite y queda doradita una vez horneada.
Las capas de mozzarella de baja humedad (usé una funda de mozzarella pre-rallada) son mejores dentro de las capas de berenjena, ya que no añaden más líquido a un vegetal ya rico en agua.
Paso 4: Montaje de la Lasaña
Para montar la lasaña, es tan fácil como intercalar capas de los ingredientes, terminando con un poco de salsa de tomate y queso parmesano para que se forme una capa superior crujiente.
Montaremos las capas del siguiente modo: 3 capas de berenjena, intercaladas con 2 capas de relleno formadas por mozarella, ricotta, unos piñones y salsa de tomate, según se muestra en la siguiente imagen.
Montamos la lasaña en una fuente rectangular de 18x25 cm aproximadamente. Engrasamos y cubrimos la base con hojas de lasaña fresca. Cubrimos con berenjena y tomate, colocamos otra capa de pasta para lasaña fresca y espolvoreamos con la mezcla de quesos.
Unta un molde para lasaña con aceite. Cubre con una capa de salsa de tomate. Cubre con ¼ de las rodajas de berenjena, disponiéndolas para cubrir el fondo del molde. Cubre la berenjena con una capa de ¼ de la mozzarella rallada, y continúa con otro ¼ de rodajas de berenjena. Cubre con otra capa de mozzarella. Añade la carne en una capa, distribuida uniformemente y presiona con el dorso de una cuchara. Cubre la carne con una capa de ¼ de mozzarella rallada. Añade una capa de ¼ de las rodajas de berenjena, cubre con mozzarella, y luego el último cuarto de las rodajas de berenjena.
En una fuente para horno, coloca una capa de láminas de lasaña. Agrega una capa de salsa de carne, seguida de rodajas de berenjena y queso. Repite las capas y termina con una capa de láminas de lasaña cubiertas con salsa y queso mozzarella y parmesano.
Cubre el fondo de la fuente para hornear con una sola capa de de berenjena. Agrega una capa de tomate, aproximadamente 3/4 de taza de salsa de tomate y una pizca de albahaca. Repite hasta terminar con una capa de salsa de tomate y albahaca. Distribuye uniformemente la mozzarella, que es siempre la última capa.

Paso 5: Hornear y Servir
Precalentamos el horno a 200 ºC.
Introducimos la fuente en el horno, precalentado a 200 ºC con calor arriba y abajo, y cocemos durante 15 minutos o hasta que la superficie esté dorada.
Tapa bien la fuente con papel de aluminio. Hornea en el horno precalentado a 300 ºF (150 ºC) durante 30 minutos.
Saca del horno con cuidado y retira el papel de aluminio (utilizar pinzas para evitar que el vapor te queme). Desmenuzar la mozzarella con los dedos y ponla encima. Regresa al horno (sin tapar) durante 20 minutos, o hasta que el queso esté burbujeante y derretido.
Precalienta el horno a 350°F. Cubre con papel aluminio y hornea por 25 minutos hasta que la mozzarella se derrita. Destapa.
Hornea durante 30-35 minutos o hasta que esté dorada. Deja reposar unos minutos antes de servir.
Podéis hacer esta lasaña en una fuente amplia, en cazuelitas individuales o como hemos hecho nosotros, usando un aro de emplatar que luego se retira al servir.
A pesar de ser esta una lasaña vegetariana, resulta bastante contundente. Por ello recomendamos acompañar esta lasaña de berenjena, tomate y cuatro quesos simplemente de una ensalada ligera y, si apetece, una copa de vino.
En casa, es un buen plato para cenar con una ensalada sencilla como guarnición.
Deja enfriar 10 minutos antes de servir.

Lasaña de Berenjena. Fácil y Deliciosa
Variaciones y Consejos Profesionales
Las preguntas frecuentes más comunes a la hora de preparar esta receta.
¿Es posible hacer una lasaña de berenjena sin pasta?
Sí. Solo necesitas sustituir todas las capas de pasta por láminas finas de berenjena. Es ideal para menús low-carb o sin gluten.
¿Qué tipo de carne funciona mejor en una lasaña de berenjenas y carne picada?
La ternera picada es la opción clásica, pero también funciona muy bien el mix ternera-cerdo o el picado vegano si buscas una versión vegetal.
¿Cómo evitar que la lasaña quede aguada?
Seca bien la berenjena tras salarla, cocina la salsa el tiempo suficiente para reducirla y deja reposar la lasaña 10 minutos antes de cortar.
¿Cuánto dura esta lasaña en el refrigerador?
Una vez horneada y a temperatura ambiente, puedes guardar esta lasaña en el refrigerador, cubierta con film plástico, hasta por 4-5 días.
¿Cómo adaptar esta lasaña de berenjena a menús profesionales?
- En menús del día: opción saludable y visible en pizarra.
- En menús cerrados: excelente principal para eventos con público variado.
- Para delivery: mantiene bien la estructura y el gratinado.
- Para cocina de colectividades: fácil de escalar en bandejas GN.
El éxito de la singularidad.
Incluir una lasaña de berenjenas y carne picada en la carta de tu restaurante puede ser una excelente elección por varias razones.
En primer lugar, esta opción combina la riqueza de sabores de la carne con la textura suave y ligeramente dulce de la berenjena, creando una experiencia culinaria deliciosa capaz de llamar la atención de una amplia gama de paladares.
Esta versión de la lasaña de carne tradicional con el toque vegetal que aporta la berenjena es una alternativa más ligera y saludable, ideal para aquellos que buscan opciones equilibradas sin sacrificar el sabor.
Las berenjenas añaden una dimensión más nutritiva al plato, aumentando su valor nutricional.
Además, con la elección de los ingredientes apropiados, este plato también puede atraer a clientes vegetarianos, convirtiéndose en una propuesta original de lasaña de verduras.
La versatilidad de esta receta la convierte, por tanto, en una opción inclusiva para satisfacer todo tipo de demandas gastronómicas.
¿Cómo prepara tu familia este plato?
Puedes hacer esta lasaña con salsa boloñesa y será un plato principal súper reconfortante. También puedes agregar salchicha italiana o hacer una salsa estilo boloñesa pero de pavo molido.
¿Por qué mi lasaña de berenjena me queda aguada? ¡Así que recuerda: una pizca de sal antes de asar tus berenjenas es la solución! Además, si usas salsa marinara comprada en la tienda, es posible que debas cocinarla un poco a fuego lento antes de usarla, para que merme.
No te pierdas mis otras recetas con berenjenas.
Si como a mí también te encantan las berenjenas, echa un vistazo a las siguientes recetas, todas ellas inspiradas en la cocina mediterránea:
- Baba ganoush (el caviar de berenjena)
- Caponata siciliana
- Berenjenas a la parmesana
- Antipasto de berenjena y tomate
- Ratatouille a la parrilla
- Bohemienne provenzal
La cantidad de queso que contiene es considerable, algo que se puede ajustar al gusto. Ya sea utilizando otros quesos o variando sus cantidades.
Esta lasaña de berenjena, tomate y cuatro quesos ha llegado para quedarse.
También puedes probar a añadirle otros ingredientes, por ejemplo un toque marinero como en nuestra lasaña de atún, o preparar directamente una suculenta lasaña de verduras.
La primera vez que se lo serví a mi marido, estaba convencido de que esta era una musaca griega.
Este es uno de mis pastelones favoritos, sobre todo porque me encantan las berenjenas, pero también porque me encanta el queso, y vaya si hay queso en este.
Capas sobre capas.
Esto es técnicamente un pastelón, que es como llamamos a los guisos en la República Dominicana, pero este plato en capas con carne molida puede también conocerse llamarse como lasaña de berenjena.
Es un plato perfecto para comidas en grupo, parrilladas y reuniones familiares.
Hay muchas formas de hacer lasaña o pastelón de berenjena con carne. Hay quien fríe las berenjenas previamente.
Otra desviación de algunas versiones dominicanas es que utilicé dos tipos de mozzarella, en el orden en que van mejor.
Para aligerar un poco la receta puedes prescindir de las bases propias de la lasaña tradicional o, si lo prefieres, también puedes cortar la berenjena en dados y añadirlo con la carne y el tomate en una mezcla capaz de despertar los sentidos.
En todo caso, si lo que quieres es presentar esta propuesta de un modo original, ¿qué tal una receta apta para vegetarianos? Solo tienes que sustituir la carne por el picado vegano.
Así tendrás en tu carta una lasaña de verduras diferente y llena de sabor.
¿Listo para trasladar el potencial de estas recetas a la carta de tu negocio?
La receta de hoy es mi lasaña vegetariana de berenjena asada, tomate y mozzarella. Este plato está inspirado en la deliciosa cocina italiana y se prepara con ingredientes sencillos. Es una invitación a descubrir las maravillas de los sabores mediterráneos y cómo combinarlos.
Mi gusto por la deliciosa simplicidad de la cocina mediterránea, tiene que ver con el hecho de que nací y me crié en Caracas, Venezuela. La influencia de los inmigrantes italianos, por ejemplo, en una constante en la mesa venezolana.
Esta lasaña de berenjena asada es una maravillosa paradoja, equilibra el hecho de que es una comida completa y abundante, con la ligereza de un plato que además de vegetariano, es libre de gluten.
Se trata de una cacerola sin carne, en la que brilla la versátil berenjena, sutilmente complementada con una rica y espesa salsa de tomate casera, albahaca fresca, además de mucha mozzarella fresca derretida.
Es muy fácil de preparar. Solo tienes que asar la berenjena previamente rebanada, y en un molde refractario montar en capas con salsa de tomate y albahaca fresca, terminar con una buena capa de mozzarella y hornear.
Incluso puedes dividir el proceso: ¡haz la salsa de tomate y asa las berenjenas un día antes!
¿Tengo que salar las berenjenas previamente?
¿Puedo usar salsa marinara comprada en la tienda?
¿Cómo preparo la salsa de tomate para esta lasaña de berenjena?
¿Puedo hacer esta lasaña con salsa de carne?
¿Cuál es el mejor queso para hacer lasaña de berenjena?
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