La berenjena es una hortaliza muy utilizada en la cocina mediterránea y ha encontrado un lugar destacado en la dieta de millones de personas. Se consume de diversas formas para aprovechar sus numerosos aportes nutricionales, ya que no solo alegra el paladar, sino que también beneficia la salud.
Aunque comúnmente se la identifica como una verdura, lo cierto es que se trata de una fruta que se encuentra en formas, tamaños y colores muy diversos. La berenjena pertenece a la familia de las solanáceas, como el tomate, el pimiento y la patata, y es pariente del tabaco, como delata la presencia de nicotina en las semillas (en dosis totalmente inocuas).

Origen de la berenjena
La planta de la berenjena (Solanum melongena) se da bien en climas cálidos, secos y soleados. Su origen se halla en el sureste de la India, donde se consume desde hace más de 4.000 años, y donde se conoce como brinjal. Desde allí fue ganando terreno por Asia y en el siglo VI aparece en un tratado de agricultura chino.
Aunque se originó en la India, hoy está presente en todo el mundo. Actualmente, China es, con diferencia, el principal productor mundial, con casi 20 millones de toneladas anuales, seguida de la India con la mitad. En España, destaca la cosecha de Castilla-La Mancha, donde se cultivan las conocidas berenjenas de Almagro, que se caracterizan por su forma redondeada y reducido tamaño y gozan de Indicación Geográfica Protegida.
Valor nutricional de la berenjena
La berenjena está compuesta principalmente por agua (92,6%), sin duda su componente mayoritario. Esto, sumado a sus escasas grasas, la hace muy ligera. Proporciona pocas calorías, fibra, potasio, magnesio, fósforo, calcio, hierro, folatos y vitamina C.
A continuación se presenta una tabla con los valores nutricionales de la berenjena por cada 100 gramos:
| Nutriente | Cantidad por 100g |
|---|---|
| Calorías | 21 kcal |
| Proteínas | 1,2 g |
| Grasas | 0,2 g |
| Hidratos de carbono | 2,6 g |
| Fibra | 1,3 g |
| Potasio | 240 mg |
| Magnesio | 10,6 mg |
| Fósforo | 14,4 mg |
| Calcio | 11 mg |
| Hierro | 0,7 mg |
| Folatos | 13 mcg |
| Vitamina C | 6 mg |
| Colina | 8,93 mg |
| Vitamina B6 | 0,28 mg |
| Sodio | 2 mg |
La fibra es, aparte del agua, el principal componente de la berenjena. De tipo soluble, favorece el buen estado de la flora bacteriana y disminuye la consistencia de las heces, lo que ayuda a su eliminación.
Propiedades de la berenjena
Lo que sí podemos destacar de la berenjena es su importante contenido en compuestos antioxidantes a los que se vienen atribuyendo propiedades interesantes para la salud. El color morado de muchas especies de berenjenas se debe a su contenido de antocianinas. A continuación, se señalan algunas de las propiedades que tiene la berenjena:
- Antioxidante
- Antiinflamatoria
- Cardiosaludable
- Digestiva
- Diurética
- Desintoxicante
- Hipoglucemiante
- Colagoga (estimula la vesícula biliar)

Beneficios de la berenjena
La berenjena, además de proteger el hígado y aportar antioxidantes, es rica en fibras que ayudan a eliminar el colesterol de otros alimentos. Aparte de eso, también aporta los siguientes beneficios:
- Reduce los niveles de colesterol: Tanto la fibra como las sustancias químicas que se encuentran especialmente en la piel y las semillas contribuyen a mantener el colesterol en niveles óptimos. Algunos compuestos de la berenjena inhiben la síntesis de colesterol en el hígado, mientras que otros evitan que se oxide y se adhiera a las paredes arteriales.
- Mejora la función cognitiva: Algunos estudios han sugerido que la nasunina, una antocianina presente en la piel de la berenjena, es efectiva para proteger las membranas de las células cerebrales del daño que causan los radicales libres. También protegen de la inflamación y facilitan el flujo de sangre al cerebro.
- Favorece la salud cardíaca: La presencia de fibra, potasio y antioxidantes en la composición de la berenjena benefician al corazón. Sus antocianinas podrían reducir los marcadores inflamatorios que conducen a una enfermedad cardíaca. Además, ayudan a tener una presión arterial más baja y disminuyen la rigidez de las arterias.
- Puede ayudar a controlar el azúcar: Es apropiada para diabéticos porque contiene muy pocos hidratos de carbono, mucha fibra, que reduce la velocidad de absorción de los azúcares de otros alimentos, y sustancias que ayudan a mantenerlo bajo control, como la trigonelina.
- Diurética: El mineral más abundante es el potasio y casi no contiene sodio, lo que favorece la eliminación de líquidos y reduce la presión arterial (si no se añade demasiada sal al cocinarla). Esto facilita el trabajo del corazón y apoya la función eliminadora de los riñones.
- Buena para el sistema nervioso: La presencia de vitamina B6, B1 y magnesio en cantidades significativas la indican para reforzar el sistema nervioso y mejorar el estado de ánimo. La vitamina B6 es especialmente recomendable durante el embarazo, pues previene la diabetes gestacional y alivia las náuseas.
- Protege el cerebro: Además, la berenjena contiene una decena de ácidos fenólicos antioxidantes muy potentes y antocianinas -pigmentos que dan el característico color oscuro a la piel- como la nasunina. Ambos tipos de compuestos impiden la oxidación del colesterol -una de las causas de que se convierta en un problema para la salud- y con ello previenen tanto los trastornos cardiovasculares como las enfermedades degenerativas.
Berenjenas y cálculos biliares
La berenjena se considera que presenta propiedades colagogas, es decir, de estímulo de la vesícula biliar. La berenjena tiene la capacidad de estimular la función del hígado y la vesícula biliar, por lo que resulta de ayuda para contrarrestar los efectos del exceso de grasa y de proteínas animales, así como de la ingesta de alcohol. Esto se debe a su contenido en unas sustancias antioxidantes que le proporcionan también su característico sabor amargo. La combinación de fibra y su función colagoga ayuda a la expulsión de bilis, rica también en colesterol. Un buen funcionamiento de la vesícula ayuda, además, a la correcta digestión de las grasas que se consumen durante las comidas.
Los cálculos o piedras en la vesícula biliar se producen por precipitar sales de calcio, proteínas y ácidos grasos en el fondo de la vesícula originando unas piedras insolubles. Genéticamente la población sudamericana e hispanos presenta con más frecuencia esta enfermedad.
Aunque la berenjena puede estimular la vesícula, en casos de cálculos biliares existentes, es crucial tener precaución. Las personas con crisis de vesícula deben evitar alimentos ricos en grasa, ya que pueden estimular la liberación de bilis, empeorando la situación.
Qué comer cuando se tiene piedras en la vesícula
Cómo emplear la berenjena
En la cocina, la berenjena es muy versátil: rellena, en parrillada junto con verduras, encurtida, en ensaladas, entremeses, bebidas, tartas y pasteles. No es muy aconsejable freírla por la cantidad de aceite que absorbe a causa de su textura esponjosa.
La mejor manera de cocinarla es asada, a la parrilla, al vapor o al horno. Desde el punto de vista culinario, una de las mejores formas de preparar la berenjena también es al horno. La forma más saludable de consumir berenjenas es, sin duda, asada y entera. De esta manera conserva todas sus propiedades, además de adquirir una textura muy apetecible. Para conseguir una pulpa más densa y que absorba menos aceite es necesario salarla antes de su cocción. Así las moléculas de sodio atraen el agua al exterior y extraen la humedad de la carne.
Esta hortaliza casa fácilmente con ingredientes como el ajo, la cebolla, el calabacín, el pimiento y el tomate. Cualquier plato hecho con berenjena se puede perfumar con plantas aromáticas como el orégano, el tomillo, la mejorana y el perejil, u otras más propias de Oriente Próximo como el cilantro.

Precauciones y desventajas
Las berenjenas en crudo contienen un compuesto tóxico llamado solanina. Las zonas de mayor concentración de solanina son las más verdosas de la pulpa, especialmente en ejemplares poco maduros. De todos modos, este compuesto es termosensible por lo que no debemos temer si cocinamos bien las berenjenas. No debe consumirse cruda, pues posee un tóxico que puede resultar irritante para estómagos delicados.
Puesto que posee oxalatos, la berenjena puede no ser adecuada para personas propensas a desarrollar cálculos renales, quienes solo deben consumirlas ocasionalmente, pues contienen una gran cantidad de oxalatos, que favorecen la cristalización inicial.
No deben consumirla en grandes cantidades las personas con bajos niveles de hierro, debido a que contiene nasunina, un fitoquímico que se une al hierro y lo elimina de las células.
Cabe destacar que para usar con fines medicinales la berenjena, debe buscarse la asistencia de profesionales de la salud para prevenir efectos adversos.