La Cruz y los Tres Huevos: Símbolos de Fe y Tradición

La cruz es un elemento omnipresente en nuestra cultura, acompañándonos desde el nacimiento hasta más allá de la muerte, especialmente en el ámbito cristiano. Sin embargo, su significado trasciende lo religioso, considerándose un símbolo universal y atemporal presente en diversas culturas desde tiempos inmemoriales. Por ejemplo, la cruz esvástica aparece en la cerámica elamita de Irak con una antigüedad de 5000 años, y mil años antes, la letra egipcia ANJ (☥) dio lugar a la cruz ansata. Incluso en culturas precolombinas, como la maya, encontramos la cruz de Palenque.

Esta universalidad y carácter polisémico de la cruz demuestran que no todas las cruces tienen relación con la iconografía cristiana. De hecho, Berry, en su obra La Enciclopedia Heráldica, describe 385 cruces, de las cuales solo nueve tienen un significado religioso. No obstante, su expansión y universalización se produjo con el avance del cristianismo.

Evolución de la cruz como símbolo universal

La cruz no se reduce solo al ámbito litúrgico y la arquitectura religiosa, sino que desde sus inicios se convirtió en un elemento mágico-religioso con importantes funciones apotropaicas, adoptado en la arquitectura popular, amuletos, signos y gestos. Su significado varía según el momento, el lugar o la persona que la use.

La Cruz como Símbolo Cristiano

Para el cristianismo, la cruz se convierte en el principal símbolo que representa el sacrificio de Cristo. Está fuertemente presente en la liturgia, la arquitectura religiosa y la popular, e incluso en la gestualidad. San Jerónimo (siglo IV-V d.C.) en su Epístola 22, decía: «el cristiano debe trazar con la mano la cruz del Señor antes de cualquier acto”.

El momento clave para entender la expansión de la cruz por el mundo se produce en el combate en el puente de Milvio del emperador Constantino en 312. La víspera de la contienda, Constantino ve en el cielo una gran cruz con la inscripción IN HOC SIGNO VINCES (en este signo vencerás), lo que convierte a la cruz en un símbolo de protección. En el 326, su madre, santa Elena, protagoniza el hallazgo de la Vera Cruz o invención de la Santa Cruz, potenciando su valor como símbolo.

Durante la Edad Media, su uso se popularizó. Reyes y poderosos la utilizaban como VEXILLA REGIS, el clero en actividades litúrgicas y representaciones artísticas, y el pueblo con connotaciones mágicas, usándola en sustitución de representaciones paganas para combatir tormentas, proteger la molienda, propiciar buenas cosechas o luchar contra el maligno.

El Concilio de Trento potenció la enseñanza de la cruz como símbolo protector y parte de la Contrarreforma. Durante la Edad Moderna, la expansión de la cruz continuó en sus aspectos litúrgico y popular, llegando hasta nuestros días con pequeñas variaciones, aunque en declive desde finales del siglo XIX.

El Cristo de Burgos y el Misterio de los Huevos

Sin duda, el signo distintivo del Cristo de Burgos son los huevos que adornan la base de su cruz. Esos huevos simbolizan el nido de gaviota que tenía la cruz del Cristo cuando fue encontrado flotando sobre las olas por un mercader burgalés. Con el paso del tiempo, los fieles siguieron ofreciendo huevos al Cristo. De hecho, desde el siglo XVI, los originales huevos de gaviota fueron sustituidos por huevos de avestruz, traídos de África por un comerciante local.

Por ello, ha sido habitual encontrar al Cristo de Burgos, en su capilla de la catedral, adornado con esos enormes huevos en número variable, entre cinco y tres, que los aventureros españoles ponían a los pies de la imagen como exótico regalo traído de lejanas tierras en sus largos y peligrosos viajes.

Una estampa de este fin de semana ha sido la del Cristo de Burgos de la parroquia de San Pedro de Sevilla con la antigua estética que tenía con un faldellín y tres huevos, imitando la iconografía de la talla burgalesa. Sin embargo, estos tres elementos tienen su historia y su tradición que se remonta a la Edad Media.

El Cristo de Burgos con los huevos de avestruz

Según la leyenda del crucificado de Burgos, los huevos que hay a sus pies proceden de ofrendas de mercaderes burgaleses traídas de sus expediciones durante la baja Edad Media y comienzos de la Edad Moderna desde América.

Cabe recordar que el Cristo es una talla de origen flamenco y de autor desconocido al que se le dotó de pelo y uñas naturales a base de astas de diversos animales y cuyo cuerpo se recubrió con piel de becerro, para dar más realce a aquellas representaciones catequéticas en la Baja Edad Media. Diversos documentos apuntan que llegó a España en un barco y que el baúl que lo guardaba fue rescatado de una tempestad y traído hasta Burgos.

Desde la Edad Media, la talla tuvo una devoción muy importante que arraigó en la ciudad y pronto se extendió gracias a la difusión que le dieron los religiosos agustinos, llegando a Sevilla. En 1574, Juan Bautista Vázquez 'El Viejo' ejecuta un Cristo a imagen y semejanza para una capilla de la parroquia de San Pedro con el pelo natural y faldellín, continuando la senda estética del de Burgos. Sin embargo, en el siglo XIX, fue transformado por Manuel Gutiérrez Reyes Cano, tallándole un nuevo sudario y eliminándole el pelo natural. Con motivo de sus 450 años, la hermandad ha querido recrear esta estampa antigua delante del altar mayor de San Pedro, recordando tiempos pretéritos y con el 'símbolo' de los 3 huevos a sus pies.

El Huevo como Símbolo de Vida y Resurrección

Para algunas civilizaciones clásicas, el germen de la vida estuvo en el huevo, receptáculo misterioso donde esta se sospecha. En el antiguo Egipto, creyeron que Set (El Tiempo) produjo un huevo, un universo infinito donde se gestó Ra, que salió de él en forma de halcón. El huevo es el germen de la Creación primera, el principio de toda vida, de ahí que en muchos cultos funerarios del antiguo Mediterráneo se colocaran huevos como símbolo de la resurrección y de la vida eterna.

Simbolismo del huevo en diferentes culturas

Todavía en muchos países de religión cristiana ortodoxa, el huevo de Pascua -de Pascua Florida- representa no solo el renacer de Cristo, sino el de la naturaleza que se despierta de nuevo por aquel tiempo. Los griegos hierven y tiñen de rojo -su color de la buena suerte, que media cuenca mediterránea esgrime contra el mal de ojo- los huevos que personifican casi la Anastasis o Resurrección de Cristo. Cuando quiebran los cascarones repiten la frase: -Χριστός ανέστη (/Jristós anésti/ “Cristo ha resucitado”); y -Αληθώς ανέστη (/alizós anésti/ “En verdad ha resucitado”), fragmento del ritual bizantino que en esa fiesta se canta.

En toda la geografía madrileña se colocaron también huevos en los hornazos de Pascua, que se comieron y aún se comen en romerías y comidas familiares el Domingo de Resurrección. En el ángulo norte de esta provincia, los huevos adornan la jugosa empanada henchida de manjares porcinos, mientras que en el área sureste, los huevos se asientan sobre una masa dulce adornada muchas veces con almendras, anises y una porción de confites.

En Valdetorres del Jarama, los niños recibían por Pascua y hasta los catorce abriles un hornazo con tantos huevos como años tenían; mientras que en lugares como Villarejo de Salvanés, eran las futuras suegras quienes regalaban el bollo a las que habrían de ser sus nueras con tantos huevos como su economía doméstica les permitiera.

El ORIGEN de la PASCUA - ¿Celebración PAGANA? - ¿Culto a la primavera? - CHOCOLATE, CONEJOS, ETC

Uso Popular de las Cruces en Edificios Religiosos de Cáceres

Dejando de lado las cruces propias de la arquitectura religiosa como las Cruces Monumentales, las que aparecen en las veletas, Cruces de Consagración o Vía Crucis, nos enfocamos en las cruces (en la mayoría de los casos) hechas por manos poco expertas de manera ajena a la construcción y ubicadas en el exterior del templo.

En este estudio, nos hemos centrado en las cuatro principales iglesias de Cáceres: Santiago el Mayor, la Concatedral de Santa María, San Mateo, y San Juan, y en una ermita conocida como La Ermita de la Soledad. En total, se han localizado 32 cruces de tipo grafito, incluyendo un medio relieve y algunas que posiblemente sean marcas de cantería.

Existe una gran variedad de cruces y clasificaciones. Nos hemos ceñido a las que aparecen en este estudio y las hemos incluido y esquematizado en la siguiente tabla:

Tipo de Cruz Ubicación Número Porcentaje
Cruz Latina Simple San Juan, Santa María, Santiago, San Mateo, Ermita de la Soledad 12 37%
Calvario de Base Triangular San Juan, Santiago 8 25%
Sauvástica Santiago 4 13%
Cruz Griega San Juan, Santa María 4 13%
Cruz Latina con Base Recta San Juan 2 6%
Calvario de Base Redonda San Mateo 1 3%
Flordelisada Santa María 1 3%

Análisis de la Ubicación y Tipo de Cruz

Los primeros aspectos a analizar son la ubicación en el exterior del templo y el tipo de cruz que representa. En cuanto a la técnica, la mayoría son cruces grabadas o incisas, a excepción del medio relieve número 1 de la iglesia de San Juan y el 31 de San Mateo que ha sido raspada.

Llama la atención la distribución en número: el 53% de las 32 cruces encontradas se halla en el templo de San Juan, el 16% tanto en Santa María como en Santiago, el 12% en San Mateo, y una única cruz en la ermita de la Soledad.

Respecto al tipo de cruz, predomina la Cruz Latina Simple, representando el 37% del total, seguida de los Calvarios de base Triangular con un 25%. Tanto las sauvásticas (13%) como algunas griegas (13%) podrían tratarse de marcas de cantería en la mayor parte de los casos, aunque en otros podrían haber formado parte de algún itinerario litúrgico perdido. El resto son cruces latinas con base recta (6%), un calvario de base redonda (3%) y una flordelisada.

Lo curioso de estas cruces es que en su inmensa mayoría fueron grabadas por particulares y no forman parte del diseño original del templo o del elemento de la cantería en el que se encuentran, excepto la cruz número 1, un Calvario Triangular grabado en medio relieve en la jamba de sostén a la derecha de la primera arquivolta de la portada del lado del Evangelio de la iglesia de San Juan. Es curiosa su forma, porque lo normal es que las cruces situadas en las puertas sirvieran para persignarse, siendo normalmente latinas simples y no Calvarios. No obstante, por la ubicación y altura a la que se halla, pocas dudas quedan de su funcionalidad como cruz para persignarse a la entrada del templo con la mano derecha. Por su factura, no dudamos de que fue tallada por una mano experta al mismo tiempo que el bloque de granito en el que se halla, lo que nos permitiría fecharla entre finales del siglo XIV y principios del XV, aunque no deberíamos descartar alguna fecha posterior en alguna obra de rehabilitación.

Distribución de cruces grabadas en Cáceres

Descripción de las Cruces Grabadas en Edificios Religiosos

San Juan. Puerta Lado del Evangelio

  • Es la cruz más elaborada de las que vamos a encontrar en este templo y se encuentra en la jamba derecha correspondiente a la primera arquivolta de la portada del lado del Evangelio. Se realizó mediante grabado en medio relieve. Representa una factura muy cuidada e integrada en el bloque de cantería que la contiene, lo que nos lleva a pensar que se realizó en la propia construcción de la portada datada a finales del siglo XIV o principios del XV. Se trata de un Calvario con una altura total de 13cm y una base triangular de 6cm de ancho máximo. La anchura del patibulum es de 4 cm. La anchura de las trazas del relieve oscila entre los 1.5/2 cm con una profundidad media de 0.5cm. Está situada a una altura del suelo de 1,65m. Hay que destacar que “las esquinas” inferiores de la base del Calvario se han tallado de manera redondeada y no en ángulo.
  • Se sitúa en el muro junto a la portada, en el lado izquierdo a una altura de 1.65m del suelo. Se trata de una cruz latina simple grabada de 11cm de alto y 9 de ancho. Tiene dos particularidades que la diferencian del resto: la primera es que presenta una pequeña cazoleta de poco más de un centímetro de diámetro junto a su brazo izquierdo y la segunda es que se encuentra inclinada casi 45º hacia la derecha.
  • Se encuentra en la jamba izquierda de sostén de la tercera arquivolta, a una altura del suelo de algo menos de 1.5m. Se trata de un calvario de pie triangular de base 5cm, una altura de 10 cm y con un travesaño de 8cm. Se realizó “raspando” la piedra, mediante incisión, lo que le da un tono blanquecino que la hace destacar.
  • Se trata de una cruz latina simple grabada en la jamba izquierda de sostén de la primera arquivolta, de 18×7 cm y enfrentada prácticamente a la cruz descrita con el número 1 a prácticamente 1,65m del suelo.
  • Cruz latina simple grabada, a 1,8m del suelo, con 13 cm de alto y con la particularidad de que el patibulum se encuentra ligeramente desplazado hacia el centro, situándose a unos 6cm de la base. No la consideramos una cruz griega por tener este elemento únicamente 4cm.
  • Calvario de base triangular grabado en el granito, en la jamba derecha de la segunda arquivolta a una altura del suelo de 1.6m. La base del túmulo tiene 5cm, y el conjunto alcanza una altura de 11cm con un travesaño horizontal de 7cm.

San Juan. Puerta Lado del Epístola

  • Cruz griega grabada de 10x10cm, situada a 1,7m del suelo en la jamba de sostén izquierda de la tercera arquivolta.
  • Por debajo de la anterior, una cruz latina simple de 10×8 cm a unos 80cm del suelo.
  • Aproximadamente a la misma altura, pero en la jamba de la segunda arquivolta, otra cruz latina simple de 11x8cm también grabada.
  • En la misma zona de la primera arquivolta, en el mismo sillar, encontraremos la cruz a la que hemos asignado el número 10 y 11. La 10 es una cruz latina simple de 10x6cm a unos 1,2m de altura.
  • Unos diez centímetros más arriba encontramos otra cruz latina simple de 12x7cm. La particularidad de estas dos figuras es que se encuentran parcialmente inclinadas hacia la izquierda no más de 20º.
  • Cruz latina simple grabada en la jamba de sostén derecho de la primera arquivolta a una altura de 1,35m y con unas medidas de 13x8cm.
  • Con las mismas medidas, y a unos 20 cm por debajo de la anterior, se halla la siguiente de las cruces latinas simples.
  • En las jambas de la primera arquivolta, también a la derecha, pero en la cara del sillar paralelo al plano de la fachada, encontramos las dos siguientes cruces. La primera de ellas es un calvario de base triangular de 8x6cm que se sitúa a 1,5m del suelo.
  • Unos 35 cm por debajo, otra cruz latina simple de 13x8cm.

San Juan. Muro de la Epístola

  • A una altura de metro y medio del suelo y a escasa distancia de una inscripción que nos indica que nos encontramos en la zona del cementerio del templo de San Juan, aparece esta cruz latina simple grabada en el granito, con unas medidas de 15x9cm.

San Juan. Ábside

  • En la cabecera del templo, a metro y medio del suelo, encontramos esta cruz latina con base recta de 12cm de alto y con un eje horizontal de 13 centímetros. Podríamos dudar de si la cruz había sido reposicionada al reubicar el sillar en algún momento, pero la existencia de una base de 6cm nos hace descartar esta hipótesis. La cúspide mide 3cm.

Santiago. Puerta de la Epístola

  • Junto a la puerta de los peregrinos encontramos dos sauvásticas a menos de un metro del suelo. La sauvástica es considerada como un símbolo de buena suerte y bienestar en algunas culturas antiguas.

Cruces de grafito en la Iglesia de San Juan

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