El 5 de agosto de 2018, César Román, conocido popularmente como el "Rey del Cachopo", asesinó a Heidi Paz, quien había sido su pareja durante unos pocos meses. Román no aceptaba el fin de la relación y, en un acto de violencia extrema, le arrebató la vida y descuartizó su cadáver para dificultar su identificación. Le arrancó la cabeza, las piernas y los brazos, llevando el tronco a una nave industrial en el barrio de Usera de Madrid, donde lo roció con sosa cáustica e incluso intentó quemarlo.

Una vida de engaños y la detención
Tras una vida marcada por los engaños, el último escondite de César Román fue un restaurante en Zaragoza. Allí se presentó bajo la falsa identidad de José Rafael Luján Contreras, un personaje ficticio de origen venezolano, supuestamente hijo de dueños de una taberna en Maracaibo. Esta historia no duró mucho, ya que la Policía logró localizarle y detenerle. Tres meses después de los hechos, Román fue detenido en Zaragoza, donde utilizaba una identidad falsa, había cambiado su aspecto y trabajaba en un bar. Todo comenzó el 13 de agosto de 2018, cuando los bomberos acudieron a un incendio en una nave de Usera (Madrid). Dentro de la nave encontraron una maleta, y en su interior, el torso de una mujer. El ADN confirmó que se trataba de Heidi Paz, la pareja de César Román. La nave también estaba a nombre de Román, lo que lo convirtió en el principal sospechoso del asesinato. Se puso en marcha un dispositivo para dar con él.
El inicio del juicio y la condena
Tras su detención, dio comienzo un juicio en la Audiencia Provincial de Madrid, donde un jurado popular lo declaró culpable. Veintidós días después, los jueces que llevaron el caso lo condenaron a una pena de 15 años de prisión por un delito de homicidio con agravantes de parentesco y género. Esta condena fue la solicitada tanto por la Fiscalía como por la mayoría de las acusaciones particulares, excepto por la familia de la víctima, que pidió 28 años: 25 por asesinato, tres por malos tratos y cinco meses por profanación de cadáver. La acusación particular en el juicio defendió que el acusado cometió un asesinato porque mató a Heidi Paz con alevosía y de manera sorpresiva, ya que ella "no habría acudido al matadero si se hubiera imaginado lo que iba a pasar". El letrado de la familia de Heidi, Ramón Fernández de Mera, entendió que existían suficientes agravantes para considerar que se había producido un asesinato y no un "mero homicidio simple", como decía el fiscal. "Se produjo un desmembramiento para ocultar el delito. Eliminó los brazos para que no quedaran rastros de las huellas dactilares y quitó los pechos para eliminar el número de serie de las prótesis mamarias", afirmó.
DIRECTO: Juicio contra el Rey del Cachopo
¿Por qué no se solicitó la prisión permanente revisable?
Un aspecto que puede sorprender es que ninguna de las partes pidiera la prisión permanente revisable. La razón principal, según Román mismo en su turno de última palabra, es la falta de pruebas concluyentes y, sobre todo, la imposibilidad de encontrar el cuerpo completo de la víctima. Esto impidió que el "Rey del Cachopo" fuera condenado por asesinato, un tipo agravado del homicidio previsto por el artículo 139 del Código Penal con una pena de entre 15 y 25 años.
La prisión permanente revisable es una pena privativa de libertad en el sistema penal español para delitos de extrema gravedad. Implica cumplir un período mínimo de prisión, tras el cual se revisa la situación para evaluar una posible reducción de condena o libertad, siempre y cuando el individuo no represente un peligro y demuestre reinserción. La revisión no es automática, sino una evaluación exhaustiva.
Casos en los que se aplica la prisión permanente revisable:
- Asesinato de menores de 16 años o personas especialmente vulnerables.
- Asesinato tras un delito contra la libertad sexual.
- Asesinato múltiple.
- Asesinato cometido por miembros de una organización criminal.
- Homicidio terrorista.
La revisión de la pena se realiza tras cumplir un período mínimo de condena, generalmente 25 años.
Las cambiantes versiones de César Román
Lo cierto es que el asesino confeso ha cambiado muchas veces su versión de lo sucedido. César Román negó en todo momento su implicación en el crimen, pero las pruebas siempre lo han acorralado. El cadáver fue rociado, además, con sosa cáustica. Durante el juicio, intentó cuestionar la versión de la Policía y presentó su propia versión de los hechos. Llegó a decir que Heidi Paz participaba en robos de droga a otros narcotraficantes, pero no logró convencer al jurado. Desde 2021, el "Rey del Cachopo" cumple una condena de 15 años. En su enésima versión de los hechos, Román comenzó declarándose inocente hasta que el año pasado, en una carta a la jueza, admitió el crimen por primera vez para conseguir permisos penitenciarios. Incluso llegó a decir que Heidi estaba metida en un grupo de narcotraficantes y que todo se trataba de un ajuste de cuentas.

La confesión y la búsqueda de restos
En una carta enviada a la jueza, Román confesó haber matado a su expareja de manera, según él, accidental. También dibujó un mapa con la ubicación donde presuntamente había matado a su mujer. Aunque no le daban credibilidad, la Policía nunca descarta ningún indicio. En dicha carta, el "Rey del Cachopo" aseguraba que fue su tío, ya fallecido, quien la descuartizó, un clásico en las defensas de este tipo de casos. Es la primera vez que se buscan los restos de la mujer; hasta ahora, solo se encontró su torso calcinado en una maleta en una nave a nombre de César Román en agosto de 2018. La Policía ha iniciado la búsqueda de los restos de Heidi Paz en el parque de Carranque (Toledo).

El mapa trazado por el "Rey del Cachopo" con la presunta ubicación del cuerpo de Heidi fue entregado en marzo, pero la búsqueda no comenzó hasta mediados de junio. Esto se debe a que la maquinaria utilizada trabaja mejor con terreno seco, por lo que se esperaron condiciones climatológicas favorables. El dispositivo se ha centrado en mapear el terreno con un dron para identificar zonas con vegetación o tierra removida, acotando así el área de búsqueda para luego usar el georradar y analizar varios metros de profundidad.
El "Rey del Cachopo" en el juicio: una batalla dialéctica
En una batalla dialéctica que se prolongó casi cinco horas, César Román, el "Rey del Cachopo", insistió en que él no mató a su exnovia, Heidi Paz. Dio detalles del mundo del narcotráfico y la prostitución en el que supuestamente se movía esta hondureña de 25 años, cuyo torso fue hallado en una nave propiedad de Román el 13 de agosto de 2018. "Me están cargando un muerto, se me están denegando las pruebas que estoy pidiendo, me tengo que defender", aseguró. El "Rey del Cachopo" desplegó todo su arsenal: lloró, puso en duda que el cuerpo fuera realmente de Heidi, se enfrentó a los letrados, señaló lo que él consideraba errores en la investigación, hizo guiños al jurado y la jueza tuvo que reprenderle en varias ocasiones. Por momentos, parecía que era él quien dirigía el interrogatorio. Román tuvo respuestas para todo, muy profusas, tanto que la jueza le pidió varias veces que no entrara "en tantos detalles".

El acusado afirmó que el 5 de agosto de 2018, Heidi Paz le llamó a las seis de la mañana desde la plaza de Legazpi, pero que él le respondió desde la cama medio dormido y que no llegó a verla. Ese es el momento en el que el fiscal sitúa el asesinato en la casa que ambos habían compartido en Vallecas. "No pude ni matarla ni besarla, porque no la vi", señaló. El acusado defendió con los ojos llorosos que al día siguiente, cuando pidió un taxi para transportar una maleta, lo que llevaba eran documentos que quería llevar a su oficina. El conductor, sin embargo, aseguró en su declaración que cuando la cargó en el coche, notó que pesaba unos 60 kilos.
Después, Román relató una rocambolesca historia por la que unos prestamistas hondureños, acompañados de un "comisario", le amenazaron con una pistola por unas supuestas deudas que había contraído su exnovia para regularizar su situación en España. Ese, y no el hallazgo del cuerpo en su nave el 13 de agosto, fue el motivo por el que escapó a Zaragoza con un nombre falso, según el "Rey del Cachopo". "Reconozco que no fue la decisión más inteligente que he tomado en mi vida", indicó. La maleta con los restos fue descubierta porque un portero de la zona llamó por un fuego en la nave. Se trataba de una fogata para quemar varios objetos personales de Heidi y sus implantes mamarios, que poseían un código de identificación único. En ese momento fue cuando Román desapareció del mapa.
El acusado explicó que una vez en Zaragoza empezó a ver las informaciones que se estaban publicando sobre el cuerpo encontrado en su nave y entonces llamó a un amigo guardia civil que trabajaba en la capital aragonesa. Este le recomendó que se presentara ante la policía para aclarar la situación y que se asesorara con un penalista zaragozano, Javier Notívoli, que fue el primero de los cuatro abogados que ha tenido Román en este proceso. A pesar de eso, el acusado nunca se presentó en ninguna comisaría, sino que fue detenido mientras trabajaba en un bar en el que se hacía pasar por un inmigrante venezolano.
En un momento muy tenso de la declaración, el "Rey del Cachopo" dio a entender que los letrados de la acusación tienen intereses ocultos en este caso y aseguró que uno de ellos fue a la cárcel a amenazarle "de muerte" si revelaba determinados nombres, como el del "comisario" que supuestamente le amenazó por las deudas que Heidi tenía. Román insinuó que la policía también podía estar involucrada de alguna manera en el caso y explicó que llegó a pedir que la investigación pasara a la Guardia Civil.
Rodeado de los tomos con los documentos de la investigación, que no dudó en utilizar en varios momentos, Román criticó las actuaciones policiales: "El CSI no cometerá errores, la policía de España sí". En estos dos años y medio en los que ha permanecido en prisión a la espera del juicio lo ha estudiado absolutamente todo. "La noche en la que se supone que vino a casa me llamó desde la plaza de Legazpi, que es la segunda plaza de todo Madrid con más cámaras, ¿por qué no se han revisado?", preguntó en la sala.
El acusado se apoyó en el primer análisis de los restos hallados en la nave, que concluyeron que eran de una mujer caucásica que no había tenido hijos -la víctima tenía dos-, para poner en duda el resto de la instrucción. "No se sabe a día de hoy si el cuerpo es de Heidi o no", aseguró. El acusado se refirió en todo momento a su exnovia en presente, para reforzar su teoría de que está escondida por sus supuestas deudas y su relación con el mundo del narcotráfico. "Creo que está viva, que cogió 8.000 euros y se marchó. Por eso el cuerpo sigue en una cámara frigorífica y su familia no lo ha reclamado", aseguró. Los abogados de la familia de la víctima explican que su madre ha intentado repatriar los restos, pero las ocasiones en las que la madre se encontraba en Honduras no ha sido posible. Según su testimonio, Heidi se quedó embarazada de él al mes de conocerse, pero perdió el bebé. "Ella era muy posesiva y yo llegué a decirle que nuestra relación tenía fecha de caducidad", relató. Román fue condenado por vejaciones a su primera mujer y madre de su hija. La sesión mostró al "Rey del Cachopo" en todo su esplendor: hablador, sin miedo y seguro de sí mismo.