El jamón de cebo ibérico, con un 50% de raza ibérica, es elaborado de forma artesanal en la provincia de Salamanca. Desde el corazón de la dehesa salmantina, donde el tiempo se detiene y la tradición marca el ritmo, nace un jamón que transforma cualquier momento en algo especial. Cada pieza es fruto de generaciones que han mantenido vivo el saber hacer del ibérico.

Calidad y origen de nuestro producto
Este producto es obtenido de las patas traseras de cerdos ibéricos, alimentados con cereales y piensos naturales. Los animales crecen en libertad en fincas familiares, donde se cuida el entorno para garantizar un proceso de elaboración responsable. El jamón proviene de cerdos con un 50% de pureza de raza ibérica, criados en un entorno de semi-libertad. Su alimentación a base de pastos naturales y cereales aporta a la carne un sabor intenso y aromático, perfectamente equilibrado.
Así se hace el jamón serrano
Características técnicas y nutricionales
La curación del producto es lenta y natural, oscilando entre los 30 y 36 meses en secaderos con clima óptimo. Es importante destacar que el producto no contiene ninguno de los catorce alérgenos de obligada declaración según el R.D. 1169/2011. A continuación, se presenta un desglose de los valores nutricionales promedio por cada 100 gramos:
| Componente | Valor por 100g |
|---|---|
| Valor energético | 281 - 431 kcal |
| Proteínas | 25.5g - 31.8g |
| Grasas | 17.1g - 34.7g |
| Hidratos de carbono | 0.0g - 1.0g |

Consejos de conservación y consumo
Para disfrutar de todo su potencial, se recomienda servir el jamón a una temperatura de entre 18 y 20 ºC. La presentación puede variar según la elección del cliente: pieza entera, deshuesado o loncheado.
- Pieza entera: Conservar y almacenar en lugar fresco y seco.
- Deshuesado/Loncheado: Se aconseja conservar a temperatura de refrigeración inferior a 7ºC.
Desde nuestra plataforma recomendamos a todos nuestros usuarios que siempre antes de consumir cualquier producto lean con detenimiento la información nutricional del mismo, el listado de ingredientes y las sugerencias de consumo y conservación. Es fundamental atender a toda la información que aparezca en el etiquetado del producto, el cual cumple con la normativa vigente y el Real Decreto 4/2014.