El otoño es una época mágica para la gastronomía, y las setas son, sin duda, una de las estrellas de esta temporada. Estos tesoros que nos regala la naturaleza se convierten en un manjar excepcional en la cocina, capaces de añadir sustancia y sabor a una infinidad de platos.
Las setas son un producto muy especial que nos regala la naturaleza y que se convierte en todo un manjar en la cocina. Durante mi infancia mi contacto con las setas se limitaba prácticamente a los champiñones, pero en cuanto empecé a probar sus diferentes variedades quedé enganchada. Me fascina todo la que las rodea y me encanta explorar nuevos sabores y formas de disfrutarlas. Algunas son difíciles de encontrar y otras casi se convierten en objeto de lujo, pero merece la pena darse un homenaje con setas de vez en cuando. Incluso las más económicas son un añadido delicioso y saludable a nuestra cocina. Y son muy fáciles de utilizar, solo hay que aprender a limpiarlas bien: hecho esto, se pueden usar en todo tipo de guisos.
La versatilidad de las setas y su gran sabor hace que sean estupendas para platos ligeros, como una ensalada, o combinar con verduras y otros ingredientes en opciones vegetarianas. Simplemente salteadas pueden ser un manjar, como los níscalos a la flor de sal y romero con cebada o el salteado de coles de bruselas con boletus. Combinando diferentes tipos, como en la ajada de setas y tomates, el plato gana muchísimos puntos. Los hongos añaden mucha sustancia a rellenos y salsas, creando platos que pueden ser dignos de fiesta; los calabacines rellenos de jamón y setas y los rellenos de boletus y gambones así lo demuestran. Por supuesto, también las setas hacen una pareja ideal con todo tipo de recetas de arroces y pastas. En el campo de los arroces se pueden añadir las setas prácticamente a cualquier receta, desde platos muy tradicionales y contundentes como el arroz brut mallorquín hasta un económico arroz salvaje con pollo y setas o un arroz con setas.
Claro que cuando aprieta el frío yo me decanto por encender el horno y preparar un plato reconfortante como el arroz al horno con costillas, setas y castañas. Puede que sea ese toque rústico y su sabor a monte y campo, pero está claro que las setas son un matrimonio delicioso con todo tipo de carnes. El recetario tradicional está lleno de opciones para demostrarlo, empezando por la receta ibicenca de níscalos al horno, con lomo de cerdo. Un plato completo, sano y sabroso puede ser el solomillo de ternera con setas y arroz salteado, que encaja tanto al mediodía como para una buena cena, mientras que el clásico pollo asado con manzanas y setas o este pollo marsala con setas y tomatitos (en la foto de apertura), podemos reservarlos para el fin de semana. Ahora que se acercan las fietas navideñas, podemos ir pensando en platazos algo más especiales, como el cordero relleno de setas con salsa de naranja, el gratinado de patatas, setas y bacon o los contramuslos de pollo con bacon rellenos de setas y queso de cabra.
Limitar las setas solo a platos para carnívoros sería una pena, y tenemos muchas recetas marineras para quitarnos esa idea de la cabeza. No hay más que empezar con platos simples pero sabrosísimos como el salteado de sepia y níscalos, los langostinos con setas o el salteado de setas y salmón con falso alioli de ajo negro. Para una ocasión algo más especial podemos invertir en un buen pescado y prepararlo de forma algo diferente, como por ejemplo un rodaballo con salsa holandesa y boletus o una dorada rellena de setas.
En estos días fríos sientan de maravilla otros platos más reconfortantes como el risotto de boletus, calabaza y gambones o el salteado de boletus y gambas en guiso de oloroso. Vamos a finalizar las recetas seteras con platos típicamente otoñales, caldosos, de cuchara, con sustancia, de esos que hay que servir humeantes. Las setas con legumbres no solo es una combinación exquisita, es la mar de saludable. Y que mejor que juntar dos de las estrellas de ambos mundos en estas verdinas estofadas con boletus. Las patatas guisadas con cordero y setas son otra opción para los más carnívoros, pero también tenemos opciones ligeras como la crema de champiñones y puerro con jengibre o los champiñones portobello sobre crema de calabaza especiada. El toque exótico lo pone la receta de sopa de caldo dashi y shiitake con frutos del mar, mientras que con los fesols de santa pau con butifarra y setas tenemos un plato muy tradicional y completo.
Para empezar una comida, de guarnición, guisadas o en la cena, con pescado, carne o verduras, las setas y hongos son un manjar muy saludable que podemos disfrutar de mil maneras. Aprovechad que ahora estamos en plena temporada para sacarles el máximo partido en la cocina, y animáos si tenéis la oportunidad de probar nuevas variedades.
¿Sois muy seteros? Aunque puedes usar setas congeladas o deshidratadas, te recomendamos que hagas esta receta en temporada micológica. Elige de varios tipos, límpialas muy bien, y con algunos pocos ingredientes más (leche, huevos y ajo), tendrás un magnífico y espectacular entrante o primer plato. Incluso, la idea te puede valer para servir de guarnición de una carne o un pescado.

Ingredientes
- 600 gramos de setas variadas
- 2 unidades de dientes de ajo
- 3 unidades de huevos
- 100 mililitros de leche desnatada
- 2 cucharadas de perejil fresco picado
- 4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
- Sal
- Pimienta negra
Preparación
- Pelar y picar los dientes de ajo.
- Limpiar bien las setas y trocearlas.
- Encender el grill del horno a máxima temperatura.
- Batir los huevos con la leche y una pizca de sal y de pimienta recién molida.
- Calentar el aceite en una sartén que pueda ir al horno y dorar 3 minutos el ajo picado.
- Añadir las setas y sofreírlas 5 minutos.
- Incorporar los huevos batidos con la nata, mezclar y gratinar en el grill del horno hasta que la superficie se cuaje ligeramente, unos 4 o 5 minutos.
Presentación
Llevar la sartén a la mesa y repartir en los platos antes de que se enfríe.

Las «Setas gratinadas con alioli de miel» es un plato que resalta la riqueza y el sabor de las setas, realzadas con el toque gratinado y una salsa alioli de miel. Aquí tienes una descripción detallada del plato:
- Setas: Las setas, que pueden ser variedades como champiñones, shiitake, ostra u otras, son cuidadosamente seleccionadas y preparadas para resaltar su sabor y textura. Pueden ser salteadas previamente para realzar su aroma y suavizar su textura.
- Gratinado: Las setas se disponen en una fuente o plato apto para horno y se gratinan, es decir, se cocinan en el horno hasta que la parte superior desarrolla una capa dorada y crujiente. Este proceso intensifica los sabores y aporta una textura adicional al plato.
- Alioli de miel: La salsa alioli, una emulsión de ajo y aceite de oliva, se enriquece con el dulzor natural de la miel. El alioli de miel agrega una dimensión de sabor que equilibra la riqueza de las setas y proporciona un toque aromático y suave.
- Presentación: El plato se presenta con las setas gratinadas cubiertas con la capa dorada y acompañadas de la salsa alioli de miel. Puede ser decorado con hierbas frescas, como perejil o cebollino, para agregar color y frescura.
En conjunto, este plato ofrece una combinación de sabores terrosos de las setas, la riqueza del gratinado y el equilibrio aportado por el alioli de miel. La presentación cuidada y los sabores contrastantes hacen de esta opción una elección apetecible para aquellos que aprecian los ingredientes frescos y la creatividad culinaria.
De este plato disponemos de las siguientes versiones:
- Setas gratinadas con alioli de miel sin gluten
- Setas gratinadas con salsa de soja apto para veganos
- Setas gratinadas con ali oli de miel apta para vegetarianos
Cuando llega el invierno y el frío se apodera de los días, no hay nada mejor que disfrutar de una receta casera que sea fácil de preparar, reconfortante y, por supuesto, deliciosa. Las cazuelitas de setas y patatas con el alioli gratinado son el ejemplo perfecto de cómo unos ingredientes sencillos pueden convertirse en un auténtico manjar digno de cualquier ocasión especial.
La magia de esta receta radica en la combinación de texturas y aromas: la suavidad de las patatas, la jugosidad de las setas y el toque inconfundible del alioli gratinado, que añade un nivel extra de cremosidad y sabor. Si estás buscando una idea original para sorprender en una comida o cena, este plato es tu aliado ideal. ¿Por qué? Porque no solo es sencillo de elaborar, sino que además resulta visualmente atractivo, perfecto para presentar en esas reuniones familiares o con amigos donde quieres lucirte sin pasar horas en la cocina.
Lo mejor de esta receta es que aprovecha ingredientes que probablemente ya tienes en casa. Es una opción perfecta para esos días en los que necesitas una comida reconfortante sin complicarte demasiado. Así que, si buscas una receta fácil, económica, y que además sorprenda, estas cazuelitas de setas y patatas con alioli gratinado son todo lo que necesitas. Prepárate para disfrutar de un plato que no solo conquistará tu paladar, sino que también se convertirá en un imprescindible de tu recetario invernal. ¿Te animas a probarlo?

Elaboración de Cazuelitas de Setas y Patatas con Alioli
- En una sartén ponemos aceite de oliva virgen extra, pochamos una cebolla con un poco de sal y añadimos las setas y los champiñones. Cocinamos hasta que estén bien hechas.
- Incorporamos los taquitos de jamón y damos unas vueltas.
- Pelamos y cortamos en rodajas no muy finas las patatas y las ponemos en un bol.
- Añadimos un par de cucharadas de aceite de oliva virgen extra y sal.
- Lo mezclamos bien y tapamos con film de plástico apto para microondas.
- Montamos las cazuelitas con las patatas en la base, encima las setas y por último añadimos una buena cucharada de alioli.
- Gratinamos 5 minutos a 200 grados y ya verás que rico queda el alioli gratinado.