La Font de la Figuera: Tradición, Naturaleza y el Sabor del Gazpacho Manchego

Al suroeste de la provincia de Valencia, concretamente en la Comarca de La Costera, se ubica el municipio de La Font de la Figuera, conocido como "la Fuente de la Higuera" en castellano. Esta bella localidad, limítrofe con otras provincias y comunidades autónomas, ofrece una enorme cantidad de atractivos para los visitantes. Su riqueza se manifiesta en un valioso patrimonio cultural, natural y gastronómico, destacando especialmente la calidad de sus vinos.

Es precisamente el vino el que abandera el nombre del municipio a nivel internacional. Actualmente, La Font de la Figuera cuenta con figuras destacadas en el mundo vitivinícola como el viticultor Javier Revert, la Bodega Arráez y la Cooperativa vinícola 'La Viña'. Las dos últimas, además, enriquecen la experiencia del visitante organizando catas de sus propios vinos, que pueden complementarse con platos típicos de la región.

Viñedos en La Font de la Figuera

Entre las delicias culinarias que se pueden degustar en los restaurantes y bares del pueblo se encuentran el gazpacho 'fontins', la gachamiga o el arroz al horno, acompañados de embutidos y dulces tradicionales.

El Patrimonio Histórico y Cultural de La Font de la Figuera

El patrimonio histórico de La Font de la Figuera es notable. Cabe destacar el Retablo Mayor de la Iglesia 'La Natividad de Nuestra Señora', una obra maestra realizada por el pintor renacentista don Juan de Juanes, hijo predilecto de la localidad. El edificio de la iglesia, cuya construcción se remonta al siglo XIV y fue ampliado en el XVI, alberga en la actualidad diferentes altares, el santuario a la 'Mare de Déu dels Xics', una cripta y un majestuoso campanario.

Retablo Mayor de la Iglesia 'La Natividad de Nuestra Señora'

En el ámbito de los edificios religiosos, también son de gran interés la ermita de Santa Bárbara, que vigila el pueblo desde lo alto del cerro, y la ermita de San Sebastián, testigo de la historia y la tradición de antaño. Otro vestigio de gran valor es el Lavadero Municipal, construido en 1866. Esta construcción es una de las pocas de su tipo que aún se conservan en pie en la Comunidad Valenciana y, lo que es más admirable, continúa en funcionamiento.

Lavadero Municipal de La Font de la Figuera

Como seña de identidad fontina, es relevante mencionar la Gran Dansà, una fiesta que ostenta el título de Interés Turístico Provincial desde 2017 y Bien de Relevancia Local desde 2022. Esta festividad se celebra durante las Fiestas Patronales, en torno a la primera semana de septiembre, en honor a la patrona, la Mare de Déu dels Xics. Las fiestas en honor al patrón, el Cristo de los Afligidos, tienen lugar los días 5 y 6 de agosto. Además, La Font de la Figuera tiene el honor de haber celebrado las primeras fiestas de Moros y Cristianos de la provincia en el año 1739.

Un Entorno Natural Privilegiado

La Font de la Figuera no solo cautiva por su patrimonio material e inmaterial, sino también por su entorno natural privilegiado. En sus alrededores, los amantes de la naturaleza y el senderismo pueden explorar parajes como el Capurutxo, la Peña 'Foradà', la Silla, el Sierro o el Barranc del Vallmelós. Estas rutas ofrecen un contacto directo con la naturaleza, permitiendo disfrutar de preciosos paisajes y descubrir diferentes cuevas como la Santa, la del Triángulo o la 'Balconà'.

Paisaje natural de La Font de la Figuera con formaciones rocosas

La historia del pueblo también queda reflejada en su entorno, donde se halla el yacimiento de la Edad de Bronce conocido como 'El Altet de Palau'. Este yacimiento, con una extensión de 1.200 metros cuadrados, fue una antigua población de la que hoy se pueden observar diferentes espacios que habrían sido habitaciones y zonas de trabajo, divididos por una calle central y rodeados por una muralla.

Yacimiento arqueológico de El Altet de Palau

Gracias a todo lo que tiene por ofrecer, La Font de la Figuera fue catalogada en 2023 como Pueblo Mágico de España, un reconocimiento a su riqueza cultural, natural y gastronómica.

El Gazpacho Manchego: Un Plato con Raíces Profundas

La gastronomía de La Font de la Figuera es un reflejo de su herencia cultural, y el gazpacho manchego es uno de sus máximos exponentes. Este plato, típicamente manchego, se ha generalizado a otras regiones, al igual que ha ocurrido con la paella. La preparación del gazpacho es un arte que permite variaciones, pero algunos elementos son esenciales.

Para la preparación del gazpacho, se estima un puñado de torta por persona. La medida del caldo debe ser siempre el doble que la de la pasta. El aceite de oliva virgen, extraordinario en esta zona, juega un papel fundamental. La carne de caza, como perdiz, conejo o liebre, es un ingrediente indispensable para muchos puristas. Hay quienes también le añaden setas de cardo o de chopo, e incluso caracoles.

La elaboración tradicional implica sofreír la carne, junto con una cabeza de ajos y sal. Posteriormente, se pasa a un puchero para cocerla con agua y parte del aceite, sal y una hoja de laurel. Con el caldo resultante se cuecen las tortas de gazpacho. Una vez cocido, se sirve en una fuente con una base de tortas sin cocinar, y la carne se presenta aparte como segundo plato.

Gazpacho manchego servido tradicionalmente

El gazpacho moixentí, conocido en esta zona, se sirve con pebrella y trozos de la llamada coca o torza ázima, una torta plana y fina sin levadura que facilita la absorción del caldo. Este gazpacho es aliñado con pebrella de la umbría y con conejos de monte. Durante el otoño, son buscados y saboreados los rebollones, conocidos localmente como «pebrassos».

Cabe matizar que, aunque el gazpacho manchego es conocido así, su origen se remonta a las serranías valencianas, extendiéndose posteriormente a otras zonas. Francisco Seijo Alonso, un estudioso de este plato, afirmaba en su libro "Los Gazpachos valencianos y alicantinos, manjar de antología" que este plato nació en el Valle de Ayora, concretamente en la antigua ciudad ibérica del Castellar de Meca. Fue, en su origen, un alimento básico para pastores y cazadores, cuya popularidad se extendió por toda la geografía.

Las principales comarcas donde los gazpachos tienen gran aceptación incluyen la Serranía del Turia, Requena-Utiel, la Hoya de Buñol, el Valle de Ayora, la Canal de Navarrés, la Costera, la Vall d’Albaida, l’Alcoià, los Valles del Vinalopó y l’Alacantí.

La variedad en su elaboración es notable: pueden presentarse con más o menos caldo, en uno o dos platos, con más o menos torta, e incluso con o sin cebolla en el sofrito. Cada cocinera aporta su toque personal, adaptando la receta a los ingredientes disponibles y a los gustos familiares. El gazpacho es un plato que se disfruta con cuchara, a ser posible de madera, sobre la torta.

GAZPACHO MANCHEGO 🤤RECETA TRADICIONAL 👩‍🍳Y MUY RICA!! 🤤🤤

La experiencia gastronómica en La Font de la Figuera se ve realzada por la degustación de sus excelentes vinos tintos y blancos de alta calidad, producidos en la propia población. Acompañar un buen gazpacho con un vino local como el Juan de Juanes Vendimia Oro del 2017 puede resultar en una experiencia culinaria absolutamente placentera.

La Font de la Figuera ofrece una oportunidad única para sumergirse en la tradición, disfrutar de la naturaleza y saborear la autenticidad de platos como el gazpacho manchego, un legado gastronómico que merece ser conservado y apreciado.

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