¡Cómo me gustan los platos de cuchara! Sea la estación del año que sea, me pirro por un buen guiso. La receta de hoy, además, está dedicada a las personas que del cerdo se lo comen todo, pero, todo, todo. Se trata de una receta típica catalana: garbanzos con morro y oreja de cerdo, una elaboración contundente que sirve como plato único.

Ingredientes Clave
Para esta receta, se utilizan ingredientes sencillos pero llenos de sabor. Aquí tienes los principales:
- Garbanzos (secos o cocidos)
- Oreja de cerdo (preferiblemente cocida y adobada)
- Morro de cerdo
- Jamón
- Cebolla
- Ajo
- Pimiento
- Aceite de oliva virgen extra
- Hoja de laurel
- Vino blanco
- Concentrado de tomate
- Almendras
- Galleta (para la picada)
- Cominos (opcional)
Preparación de los Garbanzos
Los garbanzos son la base de este plato. Si utilizas garbanzos secos, recuerda que suelen comprarlos secos y dejarlos en remojo toda la noche. Luego los puedes congelar en bolsitas de medio kilo para tenerlos listos. Habitualmente también puedes tener garbanzos en frascos de cristal, que ya vienen cocidos. Son muy prácticos para momentos de prisas, solo hay que escurrir el líquido y ya los podemos utilizar en cualquier receta.
Cocer la Carne y los Garbanzos
El primer paso es cocinar la carne. En una olla con agua ponemos el jamón, la oreja y la hoja de laurel a cocer durante unos 45 minutos. Si utilizas olla a presión, reducirás el tiempo considerablemente.
Pasado este tiempo, retiramos la hoja de laurel y añadimos los garbanzos a la olla y dejamos nuevamente que cuezan otros 35 o 40 minutos más hasta que estén tiernos. Es importante que el agua no deje de hervir en ningún momento para que no se "encrudezcan" los garbanzos, es decir, que se pongan duros y no haya manera de cocerlos. Procurad que no se detenga la cocción.

Elaboración del Sofrito
Mientras cuecen la oreja y los garbanzos, podemos hacer el sofrito. Ponemos en una sartén el aceite y pochamos la cebolla y los ajos bien picaditos. Añadimos el chorizo y damos unas vueltas. Dejamos que se cocine durante unos 5 minutos todo junto.
También se puede optar por una preparación donde se caliente un fondo de aceite de oliva virgen extra en una cazuela y se poche primero el ajo. Justo antes de que se empiece a dorar incorporamos la cebolla y removemos bien. A continuación incorporamos el concentrado de tomate y el vino blanco.
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Incorporación de la Oreja (cocida y adobada)
Para usar esta receta, puedes buscar la oreja ya cortada, cocida y adobada, que se vende en casi todos los supermercados en la sección de refrigerados junto a chorizos, morcillas o callos. Es el mismo producto que se usa en casi todos los bares para hacer la oreja a la plancha y quita muchísimo trabajo. Ahora incorporamos la oreja, que ya viene cocida y adobada, y le damos una cocción corta de 10 minutos a fuego medio.
La Picada y la Mezcla Final
Mientras, preparamos la picada, picando en un mortero los dientes de ajo, las almendras y la galleta. Le añadimos un poco de agua o un poco del caldo de la cazuela y la añadimos a la olla.
Es hora de mezclar todo. En la olla donde cocieron las legumbres debe haber únicamente el suficiente caldo para que las cubra. En este momento dejamos que hierva todo junto y es cuando rectificamos finalmente de sal. Si no os gusta el sabor de los cominos, podéis prescindir de ellos.
| Ingrediente | Cantidad aproximada | Función |
|---|---|---|
| Garbanzos | 250 grs. | Base del guiso |
| Oreja de cerdo | 1 unidad | Aporta sabor y textura |
| Cebolla | 1 unidad | Para el sofrito |
| Ajo | 2-3 dientes | Para el sofrito y la picada |
| Aceite de oliva | 2 cucharadas | Para pochar |
Reposo y Servicio
Apagamos el fuego y dejamos que repose unos 10 minutos antes de servir. Si, pasado este tiempo, la salsa os resulta demasiado líquida, la podemos espesar machacando un poco los garbanzos, aunque lo que mejor funciona es dejar reposar el guiso de un día para otro. Ni que decir tiene que estamos ante una elaboración contundente, que sirve como plato único, pero también puede servirse como aperitivo en pequeñas cantidades. Ya solo queda disfrutar de esta oreja en salsa con garbanzos. Sírvela donde más te guste, pero siempre acompañada de mucho pan porque la salsa lo pide a gritos.
