Yakitoro, el famoso restaurante del renombrado cocinero Alberto Chicote, nació en Madrid como una propuesta que reinterpretaba las tradicionales tabernas japonesas de yakitori adaptándolas a la cocina española contemporánea. El nombre del restaurante fusiona el término japonés yakitori, que alude a las brochetas asadas al carbón, con el icono español del toro, simbolizando desde el inicio la mezcla de culturas culinarias. Yakitoro es la adaptación de Chicote de esas brochetas y comida al carbón a la cocina española. Cuenta con dos locales, uno en Calle de la Reina, inaugurado en 2014, y otro en el Paseo de la Castellana.

El Concepto Yakitori Reinterpretado
El proyecto nació después de un viaje del cocinero Alberto Chicote a Japón, convencido de que el concepto Yakitori se podría adaptar a la cocina española. Yakitoro está inspirado en una taberna tradicional japonesa yakitori, donde todo se cocina a la vista del comensal directamente sobre carbón. La carta de Yakitoro mezclaba platos inspirados en el yakitori tradicional con guiños a la cocina de tapas española moderna. Brochetas de pollo, vegetales en tempura reinterpretados o combinaciones de productos españoles como la berenjena con toques orientales eran habituales, reflejo de su filosofía de fusión y accesibilidad. El formato 'yakitori' (brocheta) sigue reinando en la carta de Luis Ángel Pérez, el actual chef, y es el hilo conductor de su cocina y el que da nombre al restaurante. La estrella del local son los pinchos morunos, yakitori insertados en kushi, unos palos de bambú.

La Experiencia Gastronómica en Yakitoro
Las mesas son redondeadas, tienen una caja para dejar los abrigos y los bolsos, están pegadas unas a otras y en el centro tienen una línea de hielo donde están metidas las cervezas, todas artesanas y super ricas. Las mesas incluyen en la parte central una cubitera con hielo para mantener las cervezas frías -entre ellas varias 'Cibeles' personalizadas-; y un cajón de colores sirve para guardar bolsos y chaquetas. Junto a las robatas, una máquina para hacer algodón de azúcar es aclamada por los clientes más jóvenes. La cocina tiene cristales vistos, y está llena de gente, todos los camareros y cocineros van con monos verdes, muy cómodos, y son excepcionalmente simpáticos y agradables. El restaurante es un espacio amplio y luminoso, hay todo tipo de mesas y disposiciones, hasta una barra para comer solo en el ventanal. Mesas en torno a las parrillas de carbón, bebidas que se enfrían en centros de hielo situados en las mesas.
La Carta de Yakitoro
La carta está dividida por tipos de brocheta: del Agua, de la Granja y de la Finca, además de algunos platos para acompañar y los postres. La estructuración de la carta se parece un poco a la de este blog y en ella dispone bloques: de la huerta, de la tierra, del agua, de la granja, de la finca. Todas las tapas son, en esencia, españolas, aunque casi todas con la gracia de la contaminación por la fusión de cocinas y culturas, un estilo muy presente siempre en la cocina de Chicote. "Yakitoro siempre ha basado sus platos en una cocina japonesa con producto local. De ahí que sus gyozas de Big Mac sean una divertida fusión entre Japón y Estados Unidos, plato heredado de su antiguo restaurante 'Medea', que cerró justo antes de la pandemia; o su brioche templado de gamba blanca, que traslada al comensal en cuestión de segundos de California a Huelva, pasando por París y Tokyo."
Cómo preparar YAKITORI brocheta de Pollo
Platos Destacados
- Solomillo de vaca rubia gallega: "Para el solomillo utilizamos vaca rubia gallega de unos 30 días de maduración. Es una carne muy tierna que se cocina directamente sobre la robata. La salsa lleva curri, coco, jengibre, cebolla y ajo, además de arroz para rebajar el picante. Acompañamos con un bowl de boniato asado sobre carbón aliñado como una ensalada".
- Pollo frito crujiente con salsa agridulce cañí: Un plato que no se puede quitar de la carta por aclamación popular.
- Entrecostillas de wagyu con salsa chimichurri: Otra de las favoritas. La costilla de Wagyu tenía una carne super tierna con un toque a chimichurri argentino.
- Albóndigas de ternera: Terminan en parrilla glaseadas con salsa de tomate y comino, y mahonesa de curri y Papadam -un guiño a la India.
- Sam de pez limón: Hecho a la parrilla con kimchi dulce para comer con las manos.
- Mejillones con sopa tonkagai: "Abrimos los mejillones en el wok con un poco de cebolleta y les damos un hervor con la sopa tailandesa. Después, añadimos lima quemada a la parrilla, que aportan un sabor muy distinto a la lima fresca."
- Ceviche: Estaba muy rico, la salsa le iba muy bien, y la idea del contraste crujiente con los quicos es bastante buena.
- Tataki: No es el mejor tataki que he probado en mi vida, pero igual, estaba muy rico. Precio/cantidad: 12,90 € y trae 6 trozos de tataki grandes.
- Huevo frito sobre una base de tomate y arroz compacto: Estaba bueno, sin llegar a ser un plato espectacular. Precio/cantidad: 5,10 €.
- Pato crujiente: El mejor plato de todos los que probamos, por unanimidad. El más sabroso, crujiente, y diferente. Precio/cantidad: 6,80 € y son 2 piezas de pato, las cuales están divididas en 2 trozos.
- Setas shitake al grill: Quedan geniales al grill porque se mantienen crujientes, lo que contrasta con las sedosas y saladas virutas de bonito que las cubren.
- Yakibokata de bogavante y verduras crujientes: Tenía un ligero toque picante y un delicioso sabor al ahumado de la parrilla. Mezclaba el sabor a mar con la salsa dulce.
- Yakibokata de papada ibérica y pepino “David Chang”: La papada ibérica era muy tierna con una salsa japonesa que me recordaba en sabor a la conocida salsa Yakitori. El pepino le daba el toque crujiente.
- Pollo lacado con salsa barbacoa china y guacamole: La salsa barbacoa japonesa era parecida a la salsa yakitori. Tenía un sabor a barbacoa y parrilla potente.
Postres
- Mochis: De té matcha, chocolate blanco o mango.
- Crumble caliente de manzanas: Con helado de vainilla.
- Tarta de queso 2.0: "Lleva también leche de coco, chocolate blanco y una base de especias donde destaca el clavo. Cuyo secreto está en el pandano, una hierba de Indonesia con la que infusionan la leche aportando una mayor frescura".
- Cookie de chocolate: Recomiendo comerla con cuchillo y tenedor.
- Crème Brûlée con helado de Pandano.
- Helado de fresa y wasabi con tierra de jengibre: Los 4 comensales coincidimos en que no sabía nada a wasabi, y aunque estaba bueno el helado, con el contraste del jengibre, nos quedamos un poco decepcionados por la ausencia del wasabi.

La Influencia de Alberto Chicote
Alberto Chicote, chef con una trayectoria notable en el panorama gastronómico español y figura televisiva conocida por programas culinarios, fue parte fundamental del lanzamiento de Yakitoro. Su implicación aportó proyección mediática al restaurante y atrajo a una clientela diversa que quería experimentar una cocina diferente sin abandonar el corazón de Madrid. Aunque el restaurante alcanzó fama y una alta afluencia de comensales durante sus primeros años, la experiencia no fue del todo lo que Chicote esperaba personalmente. El propio chef reconoció que, pese a que el proyecto era rentable, no le aportaba la satisfacción humana que buscaba en su trabajo diario. Finalmente, Chicote decidió dejar la dirección gastronómica de Yakitoro. Esta separación se produjo en un momento en el que el chef buscaba concentrarse en proyectos más personales y con una conexión más íntima con su visión culinaria. A pesar de que ya no dirige Yakitoro, el restaurante permanece como un referente histórico dentro de la escena gastronómica de Madrid por haber introducido con éxito un concepto de fusión entre culturas culinarias.
Precios y Valoración
El precio es moderado, sobre unos 20€. Nuestra experiencia fue muy buena, muy bien de precio, muy ajustado a la calidad, divertido y diferente. Repetiremos seguro. Si pedimos una media de 2 platos + postre + bebida por comensal, te saldrá la cuenta final por unos 30 € por persona. La relación calidad/precio es muy buena. En todo caso, hablamos de un restaurante que hay que ir al menos una vez en la vida para probar alguno de sus platos, que están brutales. Pedimos seis tapas y dos postres para compartir y salió a 22,00€ por persona aproximadamente. "Lo mejor de la experiencia fue, sin duda, el precio, salimos a 24 euros por persona sin haber escatimado en comida, ni bebida ya que pedimos varias cervezas cada uno."
| Tipo de Plato | Rango de Precios (€) |
|---|---|
| Brochetas/Tapas | 3 - 7.60 |
| Tataki | 12.90 |
| Huevo frito con arroz | 5.10 |
| Pato crujiente | 6.80 |
| Postres (Individual) | 5.50 - 7.00 (aprox.) |