La familia Febres Cordero ha dejado una huella imborrable en la historia de América Latina, con destacados miembros que han participado activamente en la política, el ámbito militar y la cultura de Venezuela y Ecuador. Este artículo explora la vida y el legado de algunas de las figuras más prominentes de esta influyente estirpe.
Juvenal León Febres-Cordero y Oberto: Héroe de la Independencia
Juvenal León Febres-Cordero y Oberto (Puertos de Altagracia, 28 de junio de 1797 - Mérida, 7 de julio de 1872) fue un militar y político venezolano cuya vida estuvo intrínsecamente ligada a los eventos más trascendentales de su época.
Orígenes y Primeros Años Militares
León de Febres Cordero nació el 28 de junio de 1797 en la Villa de Altagracia, en la antigua provincia de Maracaibo, Capitanía General de Venezuela. Fue hijo del matrimonio entre el capitán Bartolomé de Febres Cordero y Padrón, y de su primera esposa, María Prudencia Oberto Farías. En 1814 ascendió a subteniente y peleó contra los patriotas en las acciones campales de Mucuchíes, Chire y Balaga y en la parcial del río Ele, siendo designado ayudante de campo del coronel Sebastián de la Calzada, comandante general del Regimiento "Numancia". Con tal calidad viajó a la Nueva Granada y tras una campaña victoriosa pasó al valle del Cauca.
A principios de 1819, las autoridades españolas comenzaron a desconfiar de la oficialidad y el "Numancia" fue destinado al Perú. El 6 de febrero de 1820 salieron de Lima varios oficiales sediciosos, entre ellos Febres Cordero, Luis Urdaneta y Miguel de Letamendi, marcando un giro decisivo en su carrera militar.
Participación en la Independencia
Estuvo entre los patriotas que dieron forma a la Revolución del 9 de octubre de 1820 en Guayaquil. Junto a otros venezolanos como el coronel Luis Urdaneta y el sargento Miguel de Letamendi, fue el motor que dio vida a dicha revolución y tuvo activa participación en ella al tomarse, junto a 50 hombres, la brigada de artillería que funcionaba donde hoy se levanta el edificio del Correo del Ecuador (esq. de Clemente Ballén y Pedro Carbo), Guayaquil.
Previamente, el jueves 5 de octubre, los ánimos de varios de los integrantes del movimiento se mostraron opacados por diversos factores. Febres Cordero, temeroso de que se desalienten los comprometidos en la causa, lanzó un discurso en el que, entre otras cosas, dijo: "En nombre de América, os ruego compañeros, no dejar escapar tan favorable ocasión de hacerle un gran servicio lanzando ahora mismo la provincia de Guayaquil a la revolución". Después de esto, Febres Cordero tomó cierto liderazgo.
Por la mañana se celebró un Cabildo Abierto y el pueblo decidió buscar a Febres Cordero en uno de los cuarteles para hacerlo "Jefe Superior de la Provincia Independiente" y como no aceptó, lo eligieron miembro de la "Junta Provisoria de Gobierno Civil y Militar", que lo ascendió al grado de teniente coronel y comandante del 1.er batallón del "Regimiento de Libertadores de Guayaquil".
El 9 de noviembre, Febres Cordero comandó la vanguardia patriota junto a Urdaneta que en Sabaneta, cerca del Camino Real, derrotó a los realistas del teniente coronel Forminaya y ocupó Guaranda. Este éxito hizo que otras poblaciones también declararan la independencia y Febres-Cordero entró a Riobamba y la fortificó.
Mientras tanto, el general realista Melchor Aymerich había ordenado al coronel Francisco González que marche a Ambato y patriotas y realistas se encontraron el 22 de noviembre de 1820 en los arenales de Huachi. Febres Cordero se retiró a Babahoyo y el inicio de la estación invernal impidió a González mayores operaciones.
Mientras tanto, en Guayaquil, el Coronel Tomás Guido, delegado del general José de San Martín, había dispuesto el enjuiciamiento de los oficiales vencidos. En febrero, Febres Cordero estaba libre y viajó a Lima. Allí se presentó ante San Martín y fue ascendido a jefe de Estado Mayor de la División destinada a combatir en la provincia del Cusco. Luego San Martín lo recompensó con el nombramiento de Coronel "Comandante General de la costa del sur" y miembro de la División del General Andrés Santa Cruz, con quien regresó a Guayaquil en 1822, para unirse al Ejército del Sur al mando del General Antonio José de Sucre en la campaña de Cuenca.
Posteriormente, asistió a la batalla de Riobamba y el 28 de abril Sucre lo nombró "Comandante Militar y Gobernador Civil de Riobamba", donde permaneció hasta después de la batalla del Pichincha. El 1 de julio, el Libertador Simón Bolívar viajó a Riobamba y le solicitó que aliste lo necesario para el ascenso al volcán Chimborazo. El día 4 subieron y el 12 estaban de regreso.
En noviembre, Bolívar envió al "Vargas" a Bogotá y adiestró a 300 reclutas en Puná. En mayo de 1824, nuevamente fue designado Jefe Civil y militar de Riobamba, luego regresó a Guayaquil como Comandante de Armas y de allí pasó a Quito.

Trayectoria en la Gran Colombia y Venezuela
En 1827 fue elegido Diputado por el Departamento del Zulia al Congreso de la Gran Colombia. A principios de 1829, es jefe de Estado Mayor del Ejército de Colombia y el 27 de febrero abrió fuegos la "Campaña de los treinta días" que a las órdenes del mariscal Sucre culminó con la victoria del Portete de Tarqui derrotando al ejército peruano del general La Mar que pretendía ocupar el sur del actual Ecuador.
Ascendido a General de División, asistió a las negociaciones del Tratado de Girón firmado por el mariscal Sucre y el general La Mar, presidente del Perú. Enseguida viajó a la costa y se instaló en Buijo, formando parte del ejército del Libertador, que lo comisionó para recibir la plaza de Guayaquil. Al ser derrocado el presidente La Mar en Lima se suspendieron las hostilidades y Bolívar le ordenó participar en las negociaciones del Convenio de Buijo que se firmó el 22 de septiembre, siendo premiado con el cargo de "Prefecto del Departamento de Guayaquil".
El 13 de mayo de 1830 ocurrió la separación del distrito sur de la Gran Colombia y fue elegido diputado por Guayaquil al Congreso Constituyente de Riobamba; durante las sesiones insultó al Dr. Antonio Ante, enajenándose las simpatías del elemento nacional. Entonces solicitó sus "Letras de Retiro" porque ansiaba regresar a su patria, pero hasta 1833 figuraba en Guayaquil.
Al lado del General José Antonio Páez, combatió la Revolución de las Reformas de 1835 correspondiéndole la toma y rendición del Castillo San Felipe de Puerto Cabello que pone fin a la revuelta el 1 de marzo de 1836. De regreso en Venezuela, en febrero de 1858 fue elegido Diputado por Carabobo como miembro del Partido Conservador.
¿Por Qué Fracasó La Gran Colombia?
Participación en la Guerra Federal
Ante la catastrófica situación económica de Venezuela, el 1 de marzo de 1858, Julián Castro Contreras, gobernador de la provincia de Carabobo, se pronunció en Valencia en contra del gobierno de la oligarquía liberal de José Tadeo Monagas e inició su marcha hacia Caracas con 5.000 hombres mal armados. La situación empeoró para Monagas cuando los veteranos que formaban parte de su ejército desertaron en masa y se incorporaron a los rebeldes o actuaron en forma indecisa, lo que llevó a que Castro duplicara sus tropas cuando llega a las afueras de Caracas.
En poco tiempo en las fuerzas que comandaba Castro se encontraron marchando individuos de distintas posturas políticas. En tal sentido, un conservador como el general Febres Cordero estaba luchando al lado de sus antiguos adversarios liberales como los generales José Laurencio Silva o Carlo Castelli. Tras la renuncia de Monagas, el general Castro asume la presidencia y se convoca la Convención Nacional de Valencia donde Febres Cordero concurre como diputado. El Presidente Provisional de Venezuela Pedro Gual lo designó Ministro de Guerra y Marina y en 1859 Jefe de operaciones para la provincia de Coro durante la Guerra Federal.
En el contexto de la Guerra Federal, el general Febres Cordero asume el mando del ejército de los conservadores que fue derrotado por el general Ezequiel Zamora en la batalla de Santa Inés librada entre el 9 y el 10 de diciembre de 1859. Febres Cordero repliega sus tropas y resiste en Valencia el asedio del general Juan Crisóstomo Falcón, último escollo para tomar Caracas por la fuerza. El 24 de enero de 1860, ante la negativa a rendir la ciudad, Falcón se retira a los Llanos Bajos. Febres Cordero derrota a los federales en la célebre Batalla de Coplé del 17 de febrero de 1860. El 20 de julio de 1860 asume las funciones de secretario de Guerra y Marina. Tras el fin de la Guerra Federal se exilia en Trinidad para volver al país meses después y establecerse en la ciudad de Mérida, Estados Unidos de Venezuela.

Descendientes y Ramificaciones Familiares
Los Febres-Cordero del Ecuador descienden de Joaquín y de Esteban Febres-Cordero y Oberto, primos hermanos dobles del Prócer, llegados a Guayaquil después de la Independencia. De su tío paterno, Joaquín Febres-Cordero Padrón, es tataranieto el político ecuatoriano León Febres-Cordero Rivadeneyra, quien gobernó ese país entre 1984 y 1988.
Su madre era hija de María Prudencia Farías, hermana del bisabuelo del oficial venezolano Rafael Urdaneta Farías, lo que convierte a León en tío abuelo del general Urdaneta, a pesar de que ambos eran contemporáneos. De Joaquín Febres Cordero desciende el Hermano Miguel Febres Cordero, cuya celda estuvo a mi cargo cuando fui alumno de la escuela de El Cebollar. La poetisa y mecenas cultural Rosa Borja Febres Cordero de Icaza desciende de Esteban Febres Cordero y Oberto.
León Febres-Cordero Rivadeneyra: Presidente de Ecuador
León Esteban Francisco Febres-Cordero y Ribadeneyra (Guayaquil, 9 de marzo de 1931 - Guayaquil, 15 de diciembre de 2008) fue un ingeniero mecánico y político ecuatoriano que marcó una era en la política de su país.
Inicios en la Política y Vida Familiar
León Febres-Cordero nació en Guayaquil, sus padres fueron Agustín Febres Cordero Tyler y María Rivadeneira Aguirre. Fue el sexto de siete hermanos (Nicolás, Agustín, Mercedes, Delia, María Auxiliadora y Leonor). Se casó en la ciudad de Guayaquil con la peruana María Eugenia Cordovez Pontón, pariente política por su prima María Febres-Cordero Carbo. Tuvieron cuatro hijas: María Eugenia Febres-Cordero Cordovez (Guayaquil, 1954), María Fernanda Febres-Cordero Cordovez (Guayaquil, 1956), María Liliana Febres-Cordero Cordovez (Guayaquil, 1958) y María Auxiliadora Febres-Cordero Cordovez (Guayaquil, 1960).
Inició su vida política como dirigente empresarial, siendo posteriormente diputado entre 1966 y 1968, y más tarde senador, entre 1968 y 1970. En 1978, abandonó el Partido Liberal Radical Ecuatoriano y fue electo diputado por el Partido Social Cristiano (PSC).
Período Legislativo
Durante su período como legislador, realizó varias interpelaciones a funcionarios públicos. La primera acción de este tipo por su parte, ocurrió en septiembre de 1980. En aquella primera ocasión, cuestionó al entonces ministro de Finanzas Rodrigo Paz, por haber suscrito el decreto 343 en el mes de junio, que reforma el arancel de importación entonces vigente, que era inconstitucional por ser contrario a los artículos 53 y 59.
Luego ocurre una interpelación contra el ministro de Recursos Naturales, Eduardo Ortega Gómez. Febres-Cordero plantea junto a Hugo Caicedo un juicio político por la administración de recursos petroleros, en los trabajos del Golfo de Guayaquil y elevación de las tarifas eléctricas. Esta acción resultó favorable, dando paso a que la Cámara de Representantes declarara culpable al ministro Ortega, el 8 de septiembre de 1982. En el mismo año, cuestionó el plan de expropiación de terrenos de la Isla Santay, por hallar un sobreprecio de 200 millones de sucres, que la Contraloría luego dictaminó como afirmativo.
Presidencia de Ecuador (1984-1988)
En la segunda vuelta, el 6 de mayo de 1984, gracias al Frente de Reconstrucción Nacional, coalición capitaneada por el PSC, Febres-Cordero gana las elecciones con el 51,54% de los votos, por tres puntos de diferencia, obteniendo 1,381,709 votos. Tomó el cargo de mandatario para el periodo 1984-1988 después de ganar en las elecciones del 6 de mayo de 1984, junto con su compañero de fórmula Blasco Peñaherrera Padilla. Se posesionó el 10 de agosto de 1984, y durante los seis primeros meses de su período presidencial se caracterizaron por el enfrentamiento con el Parlamento. Coherente con las medidas de ajuste no elevó los sueldos y salarios sino en una proporción algo superior a la inflación.
Obras y Gestión
Durante su mandato, entregó el ahora desaparecido edificio del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca en Guayaquil conocido como «La Licuadora», aportó a través de la Unidad Ejecutora para el Deporte de su gobierno 200 millones de sucres para la construcción del Estadio Monumental Isidro Romero Carbo de Barcelona en la ciudad de Guayaquil, el Estadio Olímpico de Ibarra en Imbabura, el Estadio Reales Tamarindos de Portoviejo en Manabí para la realización de los VI Juegos Nacionales de Manabí en 1985, construyó carreteras como Ibarra - San Lorenzo, construcción y la reparación en general de carreteras en Litoral, Sierra, Región Amazónica e Insular.
En su gestión se firmó mediante decreto la creación del Fondo Nacional de la Cultura, conocido también como FONCULTURA, que se hallaba integrado por un porcentaje del 15% del fondo que el Banco Central del Ecuador destinaba a los proyectos culturales en general, sumado al 5% de las utilidades anuales del Banco Ecuatoriano de Desarrollo, y las asignaciones anuales del presupuesto del Estado para la ejecución de los proyectos que entren en esta competencia.
Durante su gobierno, Febres-Cordero ejecutó la construcción de los hospitales del IESS en Tena y el Civil de Ibarra, el Hospital de Niños Baca Ortiz en Quito, además de centros y subcentros de salud en distintos lugares del país.

Controversias y Críticas
Su gobierno fue denunciado por violaciones a los derechos humanos, especialmente desapariciones forzadas. El 2 de octubre de 1984, fue parte de una fuerte disputa con el presidente del Congreso Nacional Raúl Baca Carbo, cuando la mayoría de centro-izquierda del Congreso cesó a la Corte Suprema de Justicia de 1979 y nombró a una nueva Corte. Febres-Cordero no acató la decisión del Congreso y envió tanques de guerra para que impidieran el paso de los nuevos jueces al edificio de la Corte de Justicia.
En 1983 surgió la actividad subversiva del grupo terrorista Alfaro Vive, ¡Carajo! que en agosto de 1985 secuestró al banquero Nahím Isaías. El propio Presidente dirigió el operativo militar de rescate de la víctima, que murió con los secuestradores en condiciones que nunca fueron plenamente determinadas durante el mencionado asalto.
En 1986, el comandante general de las Fuerzas Armadas, Frank Vargas Pazzos, acusó a Luis Piñeiros, ministro de Defensa de Febres-Cordero, por sobreprecio en la compra de un avión Fokker F-28 para TAME. En 1988, el régimen se debilitó por varios escándalos de corrupción en las altas esferas del gobierno, la caída del precio de petróleo, y la interrupción de las exportaciones petroleras debido a un terremoto, agravando la crisis económica, y disminuyendo los ingresos hasta por 3000 millones de dólares. El gobierno a partir de entonces incrementó el gasto público y el endeudamiento estatal, tomando medidas que estaban orientadas a la promoción de sector exportador, y del capital financiero. El equipo económico se desbandó y hasta el vicepresidente de la república, Blasco Peñaherrera Padilla, se alejó del presidente. El desmesurado gasto público durante el último año de gobierno, cuando la economía estaba en crisis, reflejó la adopción de medidas calificadas como populistas, antepuestas a las principales que marcaron una tendencia hacia la liberalización de la economía.
En el gobierno de Febres Cordero hubo varias denuncias de corrupción y abusos a los derechos humanos. En mayo de 1987, Xavier Neira, ministro de Industria del Gobierno de Febres-Cordero es sindicado por un supuesto caso de peculado en prestación de servicios con la empresa Ecuahospital. Durante los 33 meses que duró el proceso legal, Neira pasó 18 meses en Miami.
Entre los casos de atropello a los derechos humanos que se contabilizan durante su presidencia, uno de los más conocidos es el caso de la desaparición de los hermanos Carlos y Pedro Restrepo Arismendi, y el de la tortura, violación y ejecución extrajudicial de la profesora Consuelo Benavides, detenida por miembros de la Fuerza Naval de Ecuador. Durante tres años, hasta diciembre de 1988, las familias no conocieron cuál era el paradero de los desaparecidos, a pesar de solicitar información repetidamente a las autoridades ecuatorianas. En el mismo periodo, la Comisión Ecuménica de Derechos Humanos de Ecuador, Amnistía Internacional y el Grupo de Trabajo de las Naciones Unidas sobre Desapariciones Forzadas e Involuntarias realizaron peticiones similares a las autoridades. Durante su ataque a la delincuencia e insurgencia del país, se presume que se crearon «escuadrones de la muerte» dedicados a castigos y ejecuciones sumarias.
El 3 de mayo de 2008, el presidente ecuatoriano y opositor de Febres-Cordero, Rafael Correa, creó en Quito una Comisión de la Verdad para investigar los supuestos crímenes ocurridos durante la presidencia de Febres-Cordero. Durante el gobierno de Febres-Cordero, que el historiador Juan Paz y Miño considera como la época más perjudicial para la prensa nacional desde 1979, se vivieron momentos de grave atentado contra los medios de comunicación. Durante su mandato se cerraron 37 medios de comunicación, incluyendo radios como Atalaya, CRE, Huancavilca, Democracia, Dinámica, Victoria, Tarqui, El Sol, Éxito, Sideral, Bolívar y Cristal.
Alcaldía de Guayaquil (1992-2000)
En 1992, fue elegido alcalde de Guayaquil tras haber ganado las elecciones municipales, posesionándose como tal el 10 de agosto de 1992. Dos meses después de iniciar su gestión como burgomaestre de Guayaquil, inició la campaña cívica-educativa denominada "Ahora o nunca: Guayaquil vive por ti". Esta campaña iba enfocada a rescatar el civismo entre los guayaquileños y residentes en Guayaquil, además de dar identidad al habitante con la urbe. Esta campaña se acordó mediante la expedición de un Acuerdo Ministerial con el entonces ministro de Educación, Dr. Eduardo Peña Triviño, e incluía como mandato la difusión de carácter obligatorio del proyecto en los establecimientos educativos del cantón.
Entre las obras de su gestión como alcalde se destacan sobre todo la transformación del ornato, la vialidad, sistemas de pasos elevados para descongestionar el tránsito vehicular, la construcción de mercados, la legalización de tierras para 80 000 familias en invasiones, la regeneración en la Pedro Pablo Gómez, la recolección de basura de la ciudad de Guayaquil, que en la década de 1980 había sido llamada la Calcuta de América y se había convertido en foco de suciedad y falta de higiene y, estaba casi completamente carente de obras públicas emprendidas por el municipio. Así mismo, reestructuró el Municipio de Guayaquil, colocando a la institución en un proceso de modernización que ha servido de ejemplo para otras entidades municipales latinoamericanas.
Últimos Años y Legado
Entre los 3 períodos en los cuales Febres-Cordero actuó como legislador, en el año 2002 fue elegido como diputado del Congreso Nacional, siendo el congresista más votado por los electores. En la palestra del poder legislativo, tuvo a su cargo varios proyectos de ley y realizó denuncias de corrupción a ministros y funcionarios de gobiernos anteriores, pero fue marcado su ausentismo a las sesiones del Parlamento, en el cual casi nunca intervino por motivos de salud (su hipertensión arterial le impedía viajar a la altura de más de 2500 metros de Quito).
En el 2006 volvió a incurrir en la carrera por un curul en el Congreso Nacional, siendo nuevamente elegido para la misma dignidad. Fue intervenido quirúrgicamente para tratar un incipiente cáncer de vejiga. Durante 1996, empezaron los problemas médicos en el ojo derecho a causa de un glaucoma. Cuando era Alcalde de Guayaquil, en 1997, se le desprendió la retina de su ojo derecho y se le practicaron tres cirugías, siendo que se presentaron problemas en la recuperación.
El 1 de diciembre de 2008 fue sometido a exámenes para determinar el avance del cáncer de pulmón, se le realizó una broncoscopia, recibió sesiones de radioterapia para quemar y reducir el tamaño de los tumores. Los funerales se realizaron del 15 al 17 de diciembre de 2008, en la Catedral Metropolitana de Guayaquil. Las calles aledañas a la basílica estuvieron cerradas al tráfico vehicular para facilitar la movilización de los peatones así como de los asistentes a los servicios funerarios. Las 3 puertas de la catedral permanecieron abiertas desde las siete de la mañana hasta las doce de la noche para recibir una multitud de seguidores que constantemente entraban y salían de la catedral, acompañados de autoridades y personalidades que asistieron a las honras fúnebres de Febres-Cordero, durante tres días se declaró duelo nacional, mediante decreto presidencial recibió todos los honores. En su velatorio que se llevó a cabo en la Catedral Metropolitana, se realizaron misas cada hora por una decena de sacerdotes y curas, obispos, los medios de comunicación le dieron cobertura en vivo durante la entrada y salida de la catedral.
