La época de siembra de las fabes: claves para un cultivo exitoso

Las habas (Vicia faba) pertenecen a la familia de las leguminosas, como los guisantes, las judías pintas, las judías verdes o los judiones. Son unas legumbres muy apreciadas en nuestra cocina mediterránea y una fuente indiscutible de proteínas. El cultivo de las habas, además, permite enriquecer nuestro suelo, ya que tienen la capacidad de fijar nitrógeno en nuestro sustrato. Todo son ventajas y, además, están buenísimas.

Las habas tienen numerosas propiedades nutricionales. Son un alimento rico en hidratos de carbono, hierro y fibra, y contienen vitaminas del grupo B, E y C. De hecho, se las consideraba la “proteína de los pobres”. En determinados festejos, se le entregaba un haba al “rey de la fiesta”, como símbolo de buena fortuna.

Condiciones del suelo y preparación

Les fabes piden suelo profundo, suelto y bien drenado, con buena materia orgánica. Una tierra pesada que retenga agua favorece enfermedades y una tierra pobre reduce el tamaño y el sabor. Los encalados de corrección del terreno se hacen de forma anual, hasta conseguir un PH adecuado, o hasta disminuir el porcentaje de aluminio en el complejo de cambio de nuestro suelo.

Uno o dos meses antes de la siembra, en caso de ser posible, se realizan los aportes de materia orgánica, generalmente estiércol. Este abonado orgánico de fondo se completa con un abonado químico, en una aplicación de fondo o de cobertera, para llegar a un mínimo de nutrientes requerido por el cultivo. Una vez realizadas las labores de preparación del terreno, encalado y abonado, se procede a la siembra.

Preparación del suelo para el cultivo de fabes

¿Cuándo sembrar las fabes?

La siembra suele hacerse en primavera, una vez pasado el riesgo de heladas tardías y cuando el suelo ya está templado y trabajable. La siembra de la faba asturiana se realiza entre los meses de abril y junio. Entre los meses de mayo y junio es tiempo de sembrar las fabas. Mayo es el mes ideal, con la temperatura de la tierra en torno a los 15-16 grados.

Estas se entierran a una profundidad que va entre 2 y 5 centímetros.

Para los que creen en la influencia de la Luna, deberán sembrar "les fabes" en Luna Llena. Fechas recomendadas incluyen: 29-04-2025, 01-05-2025, 16-05-2025, 10-06-2025, 14-06-2025.

Variedades de fabes

Existen diversas variedades de habas, cada una con sus propias características:

  • Muchamiel: Es una variedad autóctona de levante, Alicante. El cultivo es igualmente de septiembre a febrero. Es una variedad de gran producción. Sus tallos son rojizos y sus vainas colgantes, llegando a medir entre 15-20 cm.
  • Reina blanca: Es una variedad que contiene entre 5-7 granos de habas. La vaina mide alrededor de 20 cm. El color de los granos es blanco grisáceo. Es una variedad más tardía que las anteriores.
  • Granadina: De semillas claras y muy resistente al frío.
  • Reina mora: De semillas púrpura o mahón.
  • Variedad de granos rojizos: Más resistente a la sequía pero más sensible al frío.

La Faba de Lourenzá gira hoy en día alrededor de dos variedades principales: la Faba Galaica y la Faba do Marisco. Estas dos variedades locales, pertenecientes a la especie Phaseolus vulgaris E., se comercializan como alubias secas separadas ya de su bagullo, enteras, limpias y destinadas al consumo humano. En su degustación destaca la pastosidad de la pulpa, exenta de grumos.

Diferentes variedades de fabes

Sistemas de cultivo

Monocultivo de judía con tutores

Se suelen utilizar diversos tipos de tutores para el ascenso de la planta. Los tutores pueden ser de madera de 2 a 2,5 m. de longitud, procedentes de limpias o corta de eucalipto, castaña o avellano. El mayor problema que presenta este tipo de tutor es en cuanto a la colocación, ya que para enterrarlo se necesitan herramientas específicas.

Monocultivo tutorado con malla

Este sistema consiste en la instalación de mallas de plástico o nylon sujetas a una estructura de postes de madera, de una longitud aproximada de 2,5 m., y separados una distancia comprendida entre los 6 y 10 m. La instalación de la estructura es una tarea rápida si se dispone de un clavador para introducir las estacas en el terreno con el tracto. El mayor inconveniente de este sistema es la recolección, que tiene que realizarse por ordeño de vainas, y si se quiere reutilizar la malla, habría que retirar todos los tallos.

Monocultivo tutorado con rafia o cuerdas

Necesita una estructura de apoyo, al igual que el sistema anterior. Esta línea auxiliar de rafia o alambre irá sujeta a la base de los postes o anclada al suelo con ganchos. Esta modalidad ofrece la ventaja de facilitar la recolección de planta y vainas al mismo tiempo, sin embargo, la colocación de una cuerda-tutor por cada 2-3 plantas de judía es más laboriosa. Exige una menor inversión económica que el resto de sistemas.

Monocultivo tutorado con varilla metálica apoyada

Las varillas de tetracero corrugado de 4, 8 o 12 mm. de diámetro supusieron una revolución en el manejo del cultivo. Las plantas, al no tener un tutor por el que trepar, reptan por el suelo. Utilizado cuando se quiere realizar una inversión pequeña, no se dispone de mucha mano de obra, sin embargo, se trata de un sistema poco productivo.

Tipos de entutorado para fabes

Cultivo asociado

El sistema de cultivo asociado al maíz proporciona menores rendimientos finales, aunque esta doble producción supone una alternativa interesante desde el punto de vista de un aprovechamiento sostenible de los recursos naturales. De esta manera, el cultivo asociado alubia-maíz es una práctica habitual empleada por los agricultores de la zona, como fórmula tradicional que recurre a materiales autóctonos.

Cultivo asociado en línea simple intercalando la judía con el maíz

Consiste en sembrar en la misma línea de cultivo las dos especies. Las características técnicas que se aconsejan para este método son las siguientes:

  • Utilizar densidades de 55.000 plantas de judía y unas 14.000 plantas de maíz por hectárea.
  • Utilizar distancias de 1,20 metros entre líneas y de 15 cm entre las plantas de judía y de 45 cm entre las de maíz.
  • Elegir variedades de maíz resistentes al encamado, de ciclo corto tardío o medio precoz, con capacidad de alcanzar una altura por encima de 1,80 m.

Cultivo asociado con doble línea de judía y una central de maíz

Consiste en sembrar dos líneas pareadas de judía separadas 50 cm entre sí, con una intermedia de maíz. Estos sistemas ofrecen la posibilidad de alcanzar rendimientos de grano comercial de 1,8 a 2 tn/h. Sin embargo, la inversión en materiales para tutorar las plantas de judía es mayor que en los anteriores sistemas, al igual que la necesidad de mano de obra.

Cómo es la asociacion de cultivos en el Huerto. Lo que NADIE te cuenta

Plagas y enfermedades

El cultivo de la alubia está expuesto al ataque de diversas plagas y enfermedades. Las alubias son muy sensibles a la falta o exceso de agua, especialmente durante la etapa de floración.

Por experiencia, la espinaca es un cultivo realmente atrayente del pulgón negro. Normalmente se agrupan en la parte superior de la planta. Es importante utilizar remedios naturales para combatirlo. Tuvimos problemas de pulgón negro, que se solucionó rápidamente con una solución de jabón-detergente (Fairy, Mistol, etc.) y agua, en la siguiente proporción: una cucharada sopera y media de detergente por litro de agua. A mediados de septiembre, en las vainas que estaban aún sin recolectar y con la presencia de fuertes vientos y lluvias, hicieron posible la aparición de Bacteriosis en alguna que otra vaina, sin llegar a constituir una auténtica pandemia.

Cosecha y post-cosecha

La recolección no es una fecha concreta del calendario sino un gesto: se recogen cuando las vainas han alcanzado su tamaño óptimo y la semilla se siente firme dentro de ellas. Este tipo de recolección tiene varias ventajas: al estar menos tiempo expuestas a las inclemencias del tiempo se evitan ciertos riesgos (plagas, enfermedades,...), por tanto la reducción del ciclo de cultivo es muy positiva. Otra ventaja es que, a la hora de cocinarlas, no se ponen a remojo.

Para evitar la aparición de gorgojo y el deterioro de la leguminosa, la alubia es introducida en una cámara frigorífica durante al menos 48 horas a una temperatura inferior a los -20°C.

Proceso de recolección de fabes

Faba de Lourenzá: un ejemplo de calidad

En el año 2000 comenzó a tomar cuerpo una demanda que el Ayuntamiento de Lourenzá venía madurando desde tiempo atrás. En la actualidad, la Denominación de Origen Protegido de la Alubia de Lourenzá aguarda la aprobación del Ministerio de Agricultura español y del departamento correspondiente de la Unión Europea en Bruselas. Mientras tanto, la producción de la leguminosa se adecuó a las necesidades actuales, incorporando los criterios de calidad precisos para optar al distintivo.

La Faba de Lourenzá llega hasta los consumidores después de un riguroso proceso de selección, almacenamiento y conservación. En un segundo paso, se desechan los granos defectuosos y se clasifican las alubias atendiendo a su calibre. La Alubia de Lourenzá se comercializa en envases confeccionados con materiales que permitan la correcta ventilación, conservación y transporte del producto.

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