Las empanadas son un clásico de la cocina argentina, y su versatilidad permite que los rellenos trasciendan las tradiciones. Entre las alternativas más destacadas está la de calabaza y queso, una combinación que aporta un sabor suave y reconfortante, ideal para quienes buscan opciones vegetarianas o simplemente desean probar algo diferente.
Este relleno se caracteriza por su textura cremosa y un equilibrio perfecto entre lo dulce y lo salado. La calabaza no solo añade un color vibrante y atractivo, sino que también es rica en vitaminas A, C y E, además de contener fibra y antioxidantes que benefician la salud.
Combinada con queso, esta receta logra un contraste de sabores que hará que cualquier amante de las empanadas quede sorprendido. Además, es una opción ideal para incorporar vegetales a la dieta de una manera sabrosa y creativa.

Beneficios de la Calabaza en la Dieta
La calabaza es de los vegetales más gustosos, además de ricos y versátiles. No solo podemos utilizarla para preparaciones saladas, como es el caso de las empanadas, sino que también podemos utilizarla para recetas dulces. Es un ingrediente ideal para almuerzos o cenas livianas.
La calabaza es rica en vitaminas A, C y E, además de contener fibra y antioxidantes que benefician la salud. En cuanto a los nutrientes de estas empanadas, cubren el 30% de la recomendación diaria de fibra. Esto es favorable para la salud de nuestros intestinos y para el control del aumento de la glucemia o el azúcar en sangre al terminar de comer. Un aumento controlado mejora la composición corporal y es ideal para evitar el desarrollo de diabetes o complicaciones en quienes ya la padecen.

Receta de Empanadas de Calabaza y Queso
A continuación, presentamos la receta paso a paso para hacer empanadas de calabaza y queso, apta para quienes no son expertos en la cocina, pero quieren comer de forma saludable y casera.
Ingredientes (para 4 personas):
- 12 tapas de empanadas.
- 500 g de calabaza.
- 200 g de queso (puede ser mozzarella, fontina o el que prefieras).
- 1 cebolla mediana.
- 1 diente de ajo.
- Sal, pimienta y nuez moscada a gusto.
- 1 cda. de aceite de oliva.
- 1 huevo batido (opcional, para pintar).

Preparación:
- Cocinar la calabaza: Pelá y cortá la calabaza en cubos. Cocinala al vapor o hervila durante 20 minutos hasta que al pincharla se caiga del tenedor y esté bien tierna. Cuando esté cocida, llévala a un colador con un recipiente debajo para que libere el agua que haya podido absorber. Obviar este paso puede hacer que tu relleno quede muy húmedo y se abran tus empanadas. Luego, hacé un puré y condimentá con sal, pimienta y una pizca de nuez moscada. También puedes utilizar provenzal, mostaza, tomillo, romero, orégano, comino o ají molido si te gustan los picantes.
- Preparar el salteado: Picá la cebolla y el ajo. En una sartén con una cucharada de aceite de oliva, saltealos hasta que estén dorados y aromáticos. Incorporalos al puré de calabaza y mezclá bien.
- Incorporar el queso: Cortá el queso en pequeños cubos o rallalo. Agregalo al puré y mezclá, dejando que se integre pero sin derretirse completamente, para que queden trocitos al morder.
- Armar las empanadas: Rellená cada tapa con una cucharada del puré y ubícala en el centro del disco de masa. Humedece un poco los bordes para que se sellen bien al cerrarlos y, a continuación, agrega un cubo de queso en el centro. Cerralas con cuidado y hacé el repulgue.
- Cocinar las empanadas: Puedes pintarlas con huevo batido antes de hornearlas para un acabado dorado. Cocinalas en un horno precalentado hasta que estén doradas.
Cómo hacer repulgue de empanadas |FÁCIL|
Consejos y Consideraciones Nutricionales
Cuando estén listas las empanadas de zapallo y queso, ya podrás disfrutarlas durante un almuerzo o cena liviana saludable y deliciosa. Una porción de estas empanadas, que serían unas 3 unidades, aportan 400 calorías.
Si decidieras hacer la masa de forma casera en lugar de utilizarla comprada, reducirías unas 150 calorías por porción. Esto es realmente significativo y, además, no solo eso, sino que las tapas de empanada compradas suelen tener un alto porcentaje de grasas saturadas, a diferencia de una masa casera hecha con aceite.
Además, si deseas cocinar la calabaza de otra forma y que quede menos húmeda y pierda menos nutrientes, entonces puedes hacerlas en el horno cocinándolas con la piel cortada por el medio durante unos 60 minutos.