Hannibal Lecter es un personaje de ficción creado por el escritor Thomas Harris. Aunque hubo una adaptación previa de El dragón rojo, titulada Manhunter, el gran público conoce por primera vez a Hannibal Lecter gracias a la película El silencio de los corderos, dirigida por Jonathan Demme, donde Anthony Hopkins interpreta magistralmente al demente doctor.
La razón por la que se elabora esta entrada sobre el perfil psicológico de un personaje como Hannibal Lecter es por la curiosidad que desata en los espectadores de sus películas o en los lectores de sus libros, debido al efecto paradójico que genera entre la repulsa y la fascinación.

El origen del mal: la infancia de Hannibal Lecter
Según se desvela en la película Hannibal: el origen del mal, adaptación de novela de Harris dirigida por Peter Webber, el desarrollo de la personalidad de Lecter sufre una alteración cuando su familia es atacada en 1944 en Lituania, en la casa de campo propiedad de la familia, después de cambiar su residencia debido al temor de un ataque de tropas alemanas. Hannibal ve morir en sus brazos a su madre, bajo una situación de pura supervivencia asume con ocho años la responsabilidad de proteger a su hermana del hambre y del frío en una situación límite, hasta que llegan unos mercenarios lituanos que en tiempos de guerra se venden al mejor postor, además de no tener escrúpulos bajo la influencia de un ambiente bélico que extrae lo peor de la condición humana.
Más tarde, Hannibal es internado en un orfanato creado por los rusos que toman como alojamiento el castillo que era propiedad de su familia en Lituania. Este hecho resulta tremendamente traumático para Hannibal, ya que estaba muy unido a su hermana y la protegía. En el final de Hannibal: El origen observamos cómo Lecter va transformando su personalidad hasta convertirse en un asesino en serie, que mata a sus víctimas comiéndose alguna parte de su cuerpo, comportándose como un caníbal.

Análisis psicológico de Hannibal Lecter
Hay muchos estudios teóricos de psicoanálisis sobre la excentricidad de nuestro comportamiento humano en distintas etapas de nuestra vida, uno de ellos es "Posición (etapas del desarrollo)", escrito por la psicoanalista Melanie Klein. Dicho estudio va más allá de la etapa concreta del desarrollo explicando que las ansiedades, defensas y relación con los objetos derivadas de dicha etapa son permanentes, repitiéndose en distintas etapas.
La personalidad de Hannibal Lecter se podría encuadrar dentro de la teoría sobre la posición esquizoparanoide, donde se explica que un objeto es bueno o malo sin la integración de los mismos. Hannibal sufre una regresión debido a su corta edad, pasando de la posición depresiva a la posición esquizoparanoide. La pérdida de un familiar -representando la pérdida del objeto- desarrolla en Hannibal una personalidad llena de fantasías de persecución de objetos malos que funciona como una defensa para negar la realidad externa (la muerte de su hermana) y también para defenderse de su realidad interna como el miedo, la frustración, el odio y la agresión. Hannibal no mantiene relaciones sociales, no tiene empatía con los demás.
En cuanto al diagnóstico de Hannibal Lecter, se trata de una persona con Trastorno Antisocial de la personalidad, 301.7 (F60.2), cuya conducta antisocial más recurrente es el canibalismo. Se trata de un Trastorno relacionado con traumas y factores de estrés no especificado porque al identificar el trauma infantil de Hannibal, se puede observar que sus conductas antisociales en la edad adulta están relacionadas con aquel suceso de su infancia, ya que repite el patrón que vivió: matan a su hermana y se la comen delante de él, y él cuando crece también mata y se come a otras personas según su conveniencia.
El hecho de que Hannibal utilice el canibalismo al igual que los agresores en su infancia lleva a pensar que este trauma no está superado y que cada vez que Hannibal ejecuta el canibalismo y se come a una persona es como si volviera a aquel momento y los roles cambiaran siendo él el fuerte, y los agresores los débiles. De alguna forma, las personas a las que mata Hannibal representan a aquellos soldados que tanto malestar le causaron. Hannibal no pudo defenderse en ese momento porque era un niño pero ahora siendo adulto, se siente fuerte y lo tiene que demostrar.
Por otra parte, el hecho de desarrollar un comportamiento antisocial podría comprenderse como una forma de autoprotección tras el suceso traumático o como un medio para ser independiente de los demás y evitar las relaciones íntimas.
Características principales de Hannibal Lecter:
- Encanto superficial e inteligencia: El personaje se muestra constantemente educado y amable, reflejando un nivel cultural elevado, lo cual complementa con una gran inteligencia compuesta tanto por sabiduría como por agilidad mental.
- Tendencia a la seducción: Hannibal se muestra seductor en numerosos momentos con Clarice Starling, de forma fría y manipulativa. Ejemplo: Le entrega el expediente de un caso importante para Clarice, tras haberla hecho creer que no la iba a ayudar, y mientras se lo da, realiza un gesto sutilmente seductor al rozar sus dedos (El silencio de los corderos, 1991).
- Indigno de confianza: Nadie puede fiarse de este personaje en la película, ya que aunque realice alguna buena conducta, posteriormente pedirá algo a cambio. Solamente Clarice puede fiarse de Hannibal debido al vínculo establecido, que de todas formas no es un vínculo estable.
- Mentira y manipulación: A Hannibal le resulta muy fácil guiar a las personas por el camino que él desea, proporcionando continuamente refuerzos positivos intermitentes, mientras los alterna con actos de crueldad y degradación de forma manipulativa.
- Falta de sentimientos de culpa: Hannibal realiza delitos graves y jamás se siente culpable por haberle quitado la vida a alguien, incluso disfruta mientras lo hace o incluso imaginándoselo.
- Incapacidad para amar y pobreza en las emociones: A Hannibal no le interesan los sentimientos de las demás personas, no le produce ningún dolor ver a alguien sufrir, de hecho todo lo contrario.
TRATAMIENTO del TRASTORNO ANTISOCIAL de la PERSONALIDAD - Amparo Belloch Fuster
El impacto de Anthony Hopkins y la presentación de Hannibal en el cine
Una de las grandes escenas del cine es la presentación de Hannibal en El silencio de los corderos, uno de los personajes más creíbles de la historia del cine. Anthony Hopkins interpreta a un personaje que le acompañará siempre. Las miradas, tanto de Clarice como de Hannibal, sobrepasan el argumento haciendo que los personajes capten toda la atención del espectador.
Las escenas donde Clarice Starling (Jodie Foster) visita al doctor Lecter (Anthony Hopkins) son magistrales, vemos que Hannibal se muestra con poca empatía hacia las personas en general y en este caso hacia Clarice Starling, intentando ridiculizarla, llevándola a una situación límite para idealizarla más tarde después de aguantar sus impertinencias. Su objetivo es escapar y seguir ejerciendo la venganza utilizando actos canibalismo sobre aquellos objetos malos, no idealizados. En este caso considera ideales a Clarice Starling y a Jack Crawford.
El acierto de este thriller fue retratar a un villano de una forma cruda, dándole más protagonismo y atrapando al espectador con su fascinante personalidad, gracias a una acertada realización y al trabajo soberbio de Hopkins. Un personaje confinado en una celda de máxima seguridad pero que se las ingenia para generar verdaderas pesadillas sin apenas pestañear o moverse. Su ritmo pausado, su mirada profunda, sus gestos inquietantes, son sus principales armas y hacen de Hannibal Lecter un psicópata que causa verdadero pánico.
También resulta especialmente llamativo los contrastes de su personalidad. Un tipo que es un eminente psiquiatra, a la vez que un genio y amante del arte (y también de la gastronomía “exquisita”), pero capaz de acometer las atrocidades humanas más horribles. Comerse a sus víctimas. Un canibalismo despreciable que él convierte en una desviación humana justificada. Cínico y manipulador, el doctor Lecter no aparenta ser un malvado a primera vista.

Curiosidades de El silencio de los corderos
El casting de los personajes principales
Anthony Hopkins no fue la primera opción para interpretar a Hannibal Lecter. Antes que a él se le ofreció a Sean Connery (que consideraba la película demasiado terrorífica) y a John Lithgow. Otros nombres destacados en la lista de aspirantes fueron Gene Hackman, John Hurt, Christopher Lloyd, Dustin Hoffman, Patrick Stewart, Robert Duvall, Jack Nicholson y Robert De Niro. Al final, Anthony Hopkins se hizo con el papel y, consciente de que estaba ante su última oportunidad de triunfar en Hollywood, se preparó al máximo. Para desarrollar el estilo tan particular de hablar del Dr. Lecter, Hopkins se basó en el personaje del robot Hal 9000 de la película dirigida por Stanley Kubrick, 2001: Odisea en el Espacio (1968). Pues el personaje podía decir cosas bastante crueles de una forma bastante educada.
Jodie Foster también tuvo su gran reconocimiento de fama por su rol de Clarice Starling, la contrapartida de Lecter. Pero, al igual que en el caso de Hopkins, no tuvo un acceso fácil al papel. Nada más leer la novela original se enamoró de Clarice y quiso interpretarla. Para conseguirlo tuvo que superar a otras actrices que, por unos u otros motivos, terminaron no siendo seleccionadas o rechazando el papel. Entre ellas estaban estrellas tan reconocidas como Michelle Pfeiffer, Meg Ryan y Nicole Kidman. Al final, Jodie fue elegida tras una entrevista personal con el director Jonathan Demme.
La máscara icónica
La máscara es uno de los momentos más icónicos del film. Se probaron distintos modelos, incluso uno que era similar a un casco de caballero medieval, pero finalmente se optó por una mucho más simple, con tres pequeños 'barrotes' en la boca, para que el espectador se centrara en ella. La coincidencia no es casualidad, ya que el encargado de diseñar esta legendaria máscara con la que muchos reconocen al Dr. Lecter, se basó en las máscaras de hockey.

Buffalo Bill y sus inspiraciones reales
El villano Buffalo Bill está inspirado en tres diferentes asesinos reales, lo que le hace mucho más temible: uno de ellos usaba una escayola en su brazo para meter a mujeres indefensas en su furgoneta; otro de ellos metía a sus víctimas en un pozo, y el tercero se dedicaba a arrancar la piel a cadáveres de mujeres.
El póster y la calavera oculta
El póster oficial de El silencio de los corderos lleva “oculto” un increíble easter-egg. Si se fijan bien en la “calavera” de la “polilla de la muerte” podrán detectar la composición ‘Muerte voluptuosa’. Se trata de una performance realizada por Salvador Dalí en 1951 con la colaboración del fotógrafo Philippe Halsman. La misma representa una calavera humana compuesta por siete cuerpos de modelos femeninas totalmente desnudas.
Colaboración del FBI
La Oficina Federal de Investigación, FBI, fue contactada por los responsables del film en busca de asesoramiento. Al ver que la protagonista era una mujer, los responsables federales vieron en la película una oportunidad única para hacerse publicidad gratis. Su objetivo era conseguir llamar la atención de las mujeres para futuras promociones de agentes femeninas. En consecuencia, colaboraron al máximo con la producción. De hecho, tanto Jodie Foster como Scott Glenn recibieron asesoramiento personalizado para sus respectivos papeles.

Cameos destacados
A lo largo del film podemos ver cameos más o menos breves de artistas y directores conocidos. En primer lugar tenemos a Chris Isaak. Este cantante y ocasional actor se deja ver como un SWAT emboscando a Lecter en la supuesta fuga del ascensor. Otro que también se puso el disfraz de SWAT fue el propio guionista del film, Ted Tally. Muy fugazmente se deja ver el mítico George A. Romero como uno de los agentes del FBI que interrumpen la entrevista de Clarice y Lecter en el Palacio de Justicia. Finalmente, Roger Corman hace de un gerifalte del FBI que mantiene una conversación telefónica con Jack Crawford. Frankie Faison es el único actor que ha salido en todas las películas dedicadas al Doctor Lecter menos en Hannibal: El origen del mal (Peter Webber, 2007). Los créditos de Faison incluyen: Hunter (Michael Mann, 1986), El silencio de los corderos (Jonathan Demme, 1991), Hannibal (Ridley Scott, 2001) y El dragón rojo (Brett Ratner, 2002). En la primera interpretaba a un agente de policía y en las tres restantes a Barney, el principal celador del Psiquiátrico de Baltimore.