La gastroenteritis es una infección del sistema digestivo que puede ocurrir por el consumo de alimentos contaminados con bacterias o virus. Genera síntomas como diarrea, dolor abdominal, vómitos y fiebre, por este motivo es muy importante beber una buena cantidad de líquidos durante el día para evitar una posible deshidratación. Los episodios de gastroenteritis en niños y niñas son realmente frecuentes, sobre todo, en los niños más pequeños y en los que comienzan la escuela infantil.
Cuando nuestro hijo o hija tiene una gastroenteritis, sabemos que no le apetece comer una amplia variedad de alimentos. Esto es porque el sistema digestivo se encuentra inflamado y no tolera adecuadamente todos los alimentos. A partir de aquí, será básico conocer qué alimentos son más adecuados durante la gastroenteritis en niños y niñas para que no aumente la inflamación del sistema digestivo con lo que comen nuestros hijos.
La gastroenteritis aguda se suele resolver en un periodo de entre tres y cinco días. La principal vía de contagio es la fecal-oral. Esto significa que un niño con gastroenteritis que no se lava bien las manos con agua y jabón tras ir al baño puede contaminar objetos que luego tocan otros niños, transmitiendo así la infección. Por eso es importante lavarse bien las manos e insistir en seguir unas pautas correctas de higiene, tanto en casa como en el colegio y en cualquier entorno.

La Importancia de la Hidratación
Debemos procurar que no lleguen a deshidratarse cuando aparece un virus estomacal en niños. Ante un episodio de gastroenteritis con vómito y diarrea en niños, es recomendable ofrecerle agua con frecuencia, pero sin forzar a que beba demasiada cantidad de una sola vez. Otras alternativas al agua son las infusiones, como la manzanilla o limonada (sin demasiado azúcar). La bebida de agua de arroz se prepara hirviendo un puñado de arroz en 1 litro de agua durante unos 30 minutos y colándolo a continuación. El agua de zanahoria se puede preparar siguiendo el mismo proceso, pero cortando unos 250 gramos de zanahorias en pequeños trozos y dejándolo hervir por 60 minutos.
Cuando el niño comienza a estar deshidratado, lo ideal es optar por una solución oral de recuperación. Éstas contienen también electrolitos, los cuales se pierden durante este episodio patológico. Para reponer los líquidos perdidos en el caso de los adultos, se debe ingerir la misma cantidad de suero que pierde a través de las heces y/o vómitos. Jaime Giménez, miembro de la Academia Española de Dietética y Nutrición, propone una sencilla receta casera para el suero oral: un litro de agua, el zumo de dos limones, media cucharadita de sal, media cucharadita de bicarbonato y 40 g de azúcar.
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Dieta de Fácil Digestión: Más Allá de la Dieta Blanda Tradicional
Tradicionalmente se ha hablado de la necesidad y la eficacia de llevar a cabo una dieta blanda durante esos días. Sin embargo, el experto quiere hacer hincapié en que es más recomendable hacer una dieta de fácil digestión, "que favorece la absorción de los nutrientes y no irrita la mucosa y, por lo tanto, se tolera muy bien a nivel digestivo". Si al inicio no le apetece comer, no se le debe de dejar de ofrecer la bebida de forma frecuente. Posteriormente se debe iniciar la alimentación sólida, gradualmente en pequeñas cantidades y escogiendo alimentos que no perjudiquen al estómago e intestinos inflamados.
Alimentos Recomendados:
- Hidratos de carbono: El arroz hervido, la sémola o puré de arroz son recomendables, pero no son los únicos. También la patata hervida, picada o en puré. La pasta blanca hervida (más bien pasada) con un poquito de aceite de oliva también suele tolerarse bien. El pan blanco, especialmente si es tostado, es una excelente opción ya que será más digestivo.
- Verduras: La zanahoria hervida, picada o en puré es aconsejable. La chirivía también puede aceptarse bien. Vegetales cocidos o al vapor y sin cáscara, como la zanahoria, el calabacín, la calabaza, el chayote y ejote sin hilos.
- Pescado: El pescado blanco es de fácil digestión. Merluza, bacaladilla, lenguado, rape, gallo son buenas opciones.
- Carne: Las carnes de pollo, pavo, conejo o codorniz son las más indicadas.
- Frutas: La manzana es la mejor tolerada, siempre y cuando se dé cocida u oxidada. Una manzana asada al horno es siempre una buena opción. También podemos cortarla en cuadraditos pequeños y rociarla con unas gotas de limón (o dejarla un buen rato en contacto con el aire) para que se oxide. Frutas cocidas sin cáscara y sin semillas, como manzana, pera, banana verde, plátano macho verde, durazno, pudiendo ser cocidas, machacadas, en puré, compotas o en forma de jugo.
- Yogur: Lo mejor es tomarlo natural y sin añadir azúcar o miel, para aquellas personas que toleren bien los lácteos.

Alimentos a Evitar o Reducir:
Hay alimentos que deberían suprimirse o reducirse durante la gastroenteritis para evitar irritar aún más el sistema digestivo:
- Leche y quesos (si no se toleran bien los lácteos).
- Verduras y frutas crudas, a excepción de las nombradas anteriormente.
- Bollería, chucherías, caramelos.
- Bebidas gaseosas como los refrescos o el agua con gas.
- Estimulantes como el café o las bebidas con cafeína, así como el té o las bebidas con teína.
- Alimentos con alto contenido en grasa, los productos ultraprocesados, como la bollería, dulces, pizzas, salchichas o los embutidos, así como las preparaciones culinarias como los fritos. Tampoco los pescados azules, los quesos grasos, la leche condensada, las mayonesas, el ketchup o la mantequilla. "Las grasas, en exceso tienen un efecto laxante.
- Legumbres y crucíferas.
- Cereales integrales y fruta con mucha fibra insoluble.

La diarrea es un mecanismo de defensa del organismo, ya que cuando su origen es microbiano eliminamos gran parte de la carga viral y de bacterias a través de las deposiciones. Por esta razón, no es conveniente tomar medicamentos antidiarreicos a menos que lo indique un médico.
Además de la alimentación, el médico podrá indicar el uso de probióticos para reponer la flora intestinal y acelerar la recuperación del intestino. Ayuda a tu cuerpo descansando todo lo posible y con una buena hidratación, a base de agua, infusiones y caldos.