El solomillo de cerdo es un corte versátil y apreciado en la gastronomía española, capaz de transformarse en un plato delicioso con preparaciones sencillas o más elaboradas. Desde asados festivos hasta tapas innovadoras, el solomillo ofrece una amplia gama de posibilidades para deleitar el paladar.

Solomillos de Cerdo con Boniato y Arándanos: Una Propuesta Festiva y Sencilla
¿Por qué nos gusta tanto comer pavos, capones, corderos, rosbifes y demás animalitos asados en Navidad? Quizá porque son un lujo propio de estas fechas, pero también por un motivo menos rutilante que su excepcionalidad: existen pocas maneras más sencillas y menos laboriosas de dar de comer a mucha gente, y encima con un tipo de plato que suele gustar a casi todo el mundo. La única dificultad intrínseca de un asado es encontrar el punto en el que la carne esté tostada pero jugosa. Lógicamente, hay preparaciones farragosas con rellenos, bridados o acompañamientos elaborados, que requieren cierto dominio del arte culinario. Pero esta propuesta es muy facilitas, con poca preparación previa y mínimo riesgo de fracaso. Es tan sabrosa como vistosa.
Ingredientes para 4 personas:
- 2 solomillos de cerdo de medio kilo cada uno aproximadamente
- 500 g de boniato
- 100 ml de Pedro Ximénez u Oporto
- 250 ml de caldo de carne
- 50 g de arándanos secos
- 50 g de pistachos picados
- Aceite de oliva
- Sal y pimienta negra
Preparación:
- Calentar el horno a 200ºC.
- Pelar el boniato y cortarlo en trozos grandes. Untarlo con aceite, sal y pimienta. Ponerlo en una bandeja de horno y asarlo durante 20 minutos.
- Untar los solomillos en aceite y marcarlos en una sartén. Salpimentarlos y meterlos en el horno encima de los boniatos. Hornear todo 10 minutos más.
- Mientras, echar el vino a la sartén donde has marcado los solomillos. Mantenerla un minuto en el fuego y raspar el fondo con una cuchara de madera.
- Añadir el caldo de carne y dejar que hierva unos 5 minutos. Añadir los arándanos y dejarlo 1 minuto más.
- Sacar los solomillos del horno y envolverlos en papel de aluminio. Dejar que reposen durante 10 minutos.
- Servir el solomillo cortado en rodajas con los boniatos y la salsa de arándanos mezclada con el jugo que haya soltado la carne durante el reposo. Decorar con los pistachos por encima.

Solomillo de Cerdo con Salsa de Pedro Ximénez: Un Clásico Andaluz
El solomillo de cerdo con salsa de Pedro Ximénez es una receta típica de la cocina andaluza, pero que se prepara en toda España. Aunque en algunos lugares se asocia a la Navidad o, al menos, a encuentros festivos, no es una receta cara, ni difícil de preparar. Además, no lleva productos de temporada, así que podemos prepararla todo el año. Esta es una elaboración muy socorrida si tenemos invitados en casa, pues es fácil de hacer en grandes cantidades. Aunque en la receta que compartimos solo hemos utilizado un solomillo, del que comen bien dos o tres personas, basta con multiplicar las cantidades en función de cuánta gente venga a casa.
Ingredientes para 2-3 personas:
- 1 solomillo de cerdo
- 1 cebolla
- 2 dientes de ajo
- 200 ml de Pedro Ximénez
- 1 cucharada de harina refinada de maíz (Maicena)
- 1 vaso de caldo de pollo
- Aceite de oliva
- Sal y pimienta
Preparación:
- Cortar el solomillo en medallones anchos, de unos tres centímetros, para que quede la carne más jugosa.
- Cocinar los medallones a fuego fuerte por cada lado en una sartén grande con un poco de aceite hasta que estén bien hechos. Reservar.
- En la misma sartén, bajar el fuego y cocinar una cebolla y dos dientes de ajo bien picados hasta que la cebolla esté translúcida.
- Añadir un vaso de Pedro Ximénez y dejar que el vino se cocine a fuego fuerte durante unos dos minutos, para que se evapore el alcohol.
- Añadir una cucharada de harina refinada de maíz (Maicena) y otro vaso de caldo de pollo. Dejar que la salsa se reduzca durante unos 10 minutos.
- Pasar la salsa por una batidora para que queden todos los sabores integrados y quede más fina. Devolverla a la sartén e integrar los medallones de solomillo.
- Cocinar todo junto durante 4 minutos, para que los medallones se terminen de hacer y se integren todos los sabores.
- Este plato se puede servir de inmediato, o prepararlo con antelación. Se puede acompañar con patatas fritas, patatas paja o arroz blanco.

Solomillo de Cerdo con Salsa de Oporto y Roquefort: Una Combinación Irresistible
El uso de la nata líquida en la cocina salada se puso muy de moda en España en los ochenta. En determinados casos puede transformar una salsa en irresistible, siempre que la manejes con moderación y sentido común. Uno de mis platos favoritos con crema de leche son los solomillos al oporto que hace mi cuñada May. La receta es de lo más simple, pero hay algo en la mezcla del cerdo, el vino dulce y las pasas que la convierte en una delicia. También me gusta porque es un poco viejuna y porque lleva dos productos satanizados por la secta ortoréxica de las comidas saludables, como son la mantequilla y las pastillas de caldo de carne.
Ingredientes para 4 personas:
- 800 gr de solomillo de cerdo (dos piezas)
- 75 gr de pasas sin semilla
- 30 gr de nueces picadas
- 200 ml de nata líquida
- 100 ml de oporto
- 1 pastilla de caldo de carne
- Mantequilla
- Sal y pimienta negra
- Patatas pequeñas cocidas como guarnición (opcional)
Preparación:
- Disolver la pastilla de caldo en unos 300 ml de agua hirviendo, y dejarlo reducir hasta que quede un caldo concentrado.
- Cortar los solomillos en medallones no muy finos, salpimentarlos y dorarlos bien en una sartén con mantequilla a fuego fuerte, uno o dos minutos por cada lado. Sacar y reservar.
- Mojar la sartén con el caldo y rascar el fondo con una cuchara de madera o de silicona para desglasarla. Añadir la nata, el oporto, las pasas y las nueces. Dejarlo a fuego suave hasta que la salsa reduzca más o menos a la mitad y corregir de sal. Si te pasas y se corta, añade un poco de agua y remueve bien hasta que vuelva a ligar.
- Servir los solomillos con la salsa por encima, acompañados si se quiere de patatas cocidas salteadas a fuego vivo con aceite o mantequilla, sal y pimienta.

Solomillo de Cerdo a la Zaragozana: Arqueología Gastronómica con Sabor
La receta de "Lomo a la zaragozana", o "Solomillo a la zaragozana", es un plato que evoca la cocina popular antigua. Aunque la receta original de la Marquesa de Parabere utilizaba lomo, el solomillo también resulta una opción deliciosa y más jugosa.
Ingredientes para 4 personas:
- 750 g de solomillo de cerdo cortado en trozos gruesos (de entre 2 y 2,5 cm)
- 150 g de jamón serrano picado
- 10 cucharadas de tomate triturado
- 200 g de cebolla picada
- 200 g de aceitunas negras de Aragón (o cualquier otra en su defecto)
- 2 dientes de ajo picados
- 150 ml de Jerez
- 2 huevos
- 2 cucharadas de perejil picado
- Harina
- Aceite de oliva
- Sal y pimienta negra
Preparación:
- Cocer los huevos en agua hirviendo con sal 10 minutos. Pasar por agua fría, pelar y reservar.
- Salpimentar la carne, pasarla por un plato con harina y freírla en una sartén muy caliente con un chorro generoso de aceite. Mantenerla el tiempo justo para que se dore, sin que el centro de los trozos se haga del todo. Pasarlos a una cazuela.
- En la misma sartén, rehogar la cebolla y el ajo a fuego medio unos 10 minutos, hasta que la cebolla se ablande. Añadir el jamón, remover y dejar un minuto más.
- Incorporar el Jerez, el tomate y unos 100 ml de agua, y dejar que hierva otros 10 minutos.
- Añadir las aceitunas -se pueden deshuesar previamente si se quiere- y uno de los huevos picados, y cocer suave 5 minutos más. Si la salsa espesa demasiado, añadir un poco de agua.
- Sumar el perejil a la salsa, verterla sobre el cerdo y calentarlo muy suave un par de minutos más sin que llegue a hervir. Corregir de sal y servir con el otro huevo picado por encima y un poco más de perejil si se quiere.

Solomillo al Whisky: Un Ícono de la Tapa Sevillana
En Sevilla hay una tapa conocida como solomillo al whisky que también se puede preparar con brandy. Este contradictorio plato, que se empezó a elaborar en la capital andaluza en los sesenta, se ha convertido con el paso del tiempo en una de las tapas más representativas de la gastronomía sevillana. Hoy día no existe bar castizo en la ciudad que no sirva esta carne sobre un colchón viscoelástico de papas fritas y algo de pan -nunca suficiente- para mojar. Aunque ahora se vea como un bocado muy tradicional, esta receta supuso toda una innovación en su tiempo: en aquellos años, hay mucha influencia de la alta cocina francesa, y en algunos restaurantes hispalenses se empiezan a acompañar las carnes con salsas al whisky o al roquefort.
La receta primigenia no llevaba whisky, sino brandy de la marca Centenario. El porqué le pusieron “solomillo al whisky” y no “solomillo al brandy” es un misterio comparable al de la Santísima Trinidad o al de qué lleva el hummus del Mercadona para estar tan bueno. El experto en gastronomía Txema Marín opina que “más bien se le da ese nombre por el color tostado que le aportan los ajos confitados”.
La receta de la salsa al whisky de Dámaso Bellanato
Óscar Bellanato, hijo de uno de los creadores de la receta, asegura que en su familia siempre han preparado la salsa al whisky que acompaña al solomillo siguiendo la receta que viene a continuación.
Ingredientes para acompañar 3 o 4 puntas de solomillo de cerdo (unos 400 g):
- Unos 200 ml de aceite de oliva virgen extra
- 1 cabeza de ajo con los dientes machacados y sin pelar
- 1 pastilla de caldo de carne Starlux
- 100 g de mantequilla
- 1/2 vaso de zumo de limón (unos 100 ml)
- Un chorreón al gusto de brandy Centenario (con 1/2 vaso de caña va bien)
Instrucciones:
- Poner a calentar el aceite a fuego alto, y cuando esté caliente, echar los ajos machacados. Ir dándole vueltas a los ajos, para que se doren pero sin quemarse.
- Cuando estén dorados, bajar el fuego y añadir la pastilla de caldo Starlux distribuyéndola por la sartén hasta que se deshaga por completo.
- Subir a fuego alto de nuevo y añadir la mantequilla para que se vaya fundiendo y mezclando.
- Cuando esté diluida la mantequilla, añadir el zumo de limón lentamente, bajar a fuego medio y dejar cocinar un minuto aproximadamente.
- Subir a fuego alto de nuevo y añadir el chorreón de brandy.
