La tortilla es un alimento con un alto valor nutritivo que forma parte de la dieta tradicional mexicana para acompañar la gran mayoría de platillos. Este alimento ancestral no solo es la base de innumerables platillos, sino también un símbolo de identidad y cultura.
Las tortillas contienen minerales y vitaminas como calcio, magnesio, fósforo, potasio, niacina y las vitaminas A, C, D, E, B1 y B2, de acuerdo con la UNAM, lo que la convierte en uno de los alimentos más saludables y favoritos de la población mexicana a la hora de comida.
La mayoría de las tortillas están hechas de masa de maíz, lo que le aporta ese sabor, textura y color característico. Sin embargo, lo que muchas personas no saben es que conservarlas de manera incorrecta puede arruinar su sabor, su textura y hasta provocar que se echen a perder en cuestión de días. Las tortillas de harina requieren de un método de conservación porque el trigo puede facilitar la propagación de hongos y bacterias.
Desde el momento en que se enfrían hasta la forma en que se almacenan, hay una combinación de técnicas sencillas que son cruciales para preservar la frescura de este alimento.

Métodos de conservación para tortillas de harina
Los métodos de conservación de las tortillas de harina suceden en varios momentos de su preparación. Los métodos de conservación para las tortillas de harina no terminan con la venta. Es importante que le comuniques a tus clientes las mejores prácticas de conservación de acuerdo con la calidad de tus tortillas.
Almacenamiento de la materia prima
Desde el momento en que se recibe la materia prima se inician los métodos de conservación. Para evitar que la harina se contamine o se enrancie hay que procurar el almacenaje adecuado de la materia prima. Mantén que la harina esté en un lugar húmedo y que esté cerca de otros contaminantes.
Uso de aditivos
Un gran método de conservación de las tortillas es añadirle conservadores durante la preparación de la masa. PRONAX-J3 es un aditivo que extiende la vida útil de las tortillas de harina hasta por 20 y 30 días. Si preparas las tortillas de harina con mejoradores como SUAVIPLUS o PRONAX J3, puedes comunicarles que las tortillas de harina conservarán su deliciosa textura por varias semanas.
Enfriamiento y manipulación
Después de elaborar las tortillas, espera a que se enfríen a temperatura ambiente. Cuida que donde se elaboran y reposan las tortillas esté limpio. Es muy importante mantener la higiene en las áreas donde se manipulan los alimentos.

Empaquetado
Para empacar las tortillas se aconseja el uso de bolsas de plástico cerradas de manera hermética. Al cerrar la bolsa, verifica que no quede humedad o aire. Coloca un sello que especifique la fecha de consumo preferente.
Una de las principales recomendaciones para conservar este alimento es utilizar envolturas herméticas, como bolsas de plástico selladas o recipientes cerrados, para evitar la pérdida de humedad y la absorción de olores que puedan alterar su sabor. Además, es importante asegurarse de que los recipientes estén limpios y libres de olores fuertes, de acuerdo con la empresa TIA, una empresa dedicada a la fabricación de aditivos para alimentos.
Refrigeración
El control de la temperatura también juega un papel crucial. Aunque las tortillas de harina pueden mantenerse a temperatura ambiente por un tiempo limitado, la refrigeración es una opción preferible si se planea almacenarlas por más tiempo.
Las abuelitas siempre decían que las tortillas se debían guardar en el refrigerador para que no se echaran a perder o se hicieran duras, pero si no se hace bien, a veces pasa que sacas las tortillas del refrigerador y ya están echadas a perder con moho entre ellas.
La refrigeración es un factor clave para evitar que las tortillas se deterioren rápidamente o se vuelvan duras y secas. Mantenerlas a temperatura ambiente por periodos prolongados puede acelerar su descomposición. Además, es fundamental dejarlas enfriar completamente antes de guardarlas, ya que almacenarlas aún calientes puede generar humedad, lo que podría afectar su calidad, según Milpa Viva, red mexicana de productores que promueve el cultivo de maíz criollo nixtamalizado.

Pasos para refrigerar tortillas correctamente:
- Enfriar completamente: Primero debes saber que para conservar las tortillas en buen estado, hay que separarlas una por una para evitar que se peguen. Luego deja que se enfríen a temperatura ambiente sobre la mesa. Deberán estar a temperatura ambiente porque lo importante es que pierdan calor y humedad.
- Envolver en tela: En cuanto estén frescas, vuelve a juntar las tortillas, envuélvelas en un trapo limpio y seco. Apila tus tortillas en un trapo de cocina o servilleta para envolverlas. Esto ayuda a equilibrar la humedad y previene la formación de hongos. Lo recomendable es conservarlas dentro de una bolsa o recipiente con tapa y guardarlas en el refrigerador. Pero antes es necesario que las envuelvas en una servilleta de tela limpia y seca para que absorba la humedad.
- Guardar en recipiente hermético: Después ponlas dentro de una bolsa o recipiente de plástico y coloca la tapa. Así conservarán su flexibilidad y evitarás que las bajas temperaturas del refrigerador las endurezcan. Otro truco es designar un contenedor lo suficientemente grande para colocar tus tortillas envueltas en el trapo ahí mismo. En este caso, es esencial que permanezcan en recipientes sellados para evitar que se endurezcan o absorban humedad del refrigerador.
- Manejo posterior: Finalmente, guarda las tortillas envueltas en el refrigerador. Lo recomendable es que cada vez que saques un par de tortillas te asegures de taparlas nuevamente, para que no se hagan duras por quedar expuestas al frío del refrigerador, lo cual ayudará a que las tortillas se conserven por más tiempo. Una tortilla de harina sin conservador puede durar alrededor de una semana.
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Congelación
La congelación es otra estrategia recomendada para prolongar la vida útil de las tortillas de harina. Es aconsejable dividir las tortillas en porciones antes de congelarlas y envolverlas en plástico, asegurándose de eliminar el exceso de aire para prevenir quemaduras por congelación. Al descongelarlas, se pueden calentar directamente en un comal o en el horno para recuperar su frescura.

Finalmente, es importante consumir primero las tortillas más antiguas y dejar las más recientes para después.
Cómo calentar tortillas para mantener su flexibilidad
Asumiendo que has comprado las tortillas ya hechas, las quieres calentar pero que sigan estando jugosas y flexibles.
Técnicas como humedecer ligeramente las tortillas antes de calentarlas mejoran su textura al servirse. Separar las tortillas antes de calentarlas y humedecerlas ligeramente con agua puede mejorar su textura al momento de consumirlas.
Métodos de calentamiento:
- Horno: Esta es sin duda la mejor manera dado que las calienta de forma eficaz sin que pierdan humedad y flexibilidad.
- Sartén: Calentar la sartén a fuego medio (sin aceite) e ir pasando por ella cada tortilla, dándoles la vuelta.
- Microondas: Se pueden conseguir resultados excelentes con un microondas en apenas 30 segundos. Coloca 4 tortillas en un plato, cúbrelas con un paño húmedo e introduce el conjunto en tu microondas.
Si eres un gran consumidor de la cocina mexicana, te interesa adquirir un tortillero, es decir, una caja fabricada exclusivamente para contener tortillas y mantenerlas calientes.