Logroño, una ciudad que evoca la esencia del pincho, se erige como un paraíso gastronómico donde la comida riojana y las influencias de la cocina vasca se fusionan armoniosamente con el maridaje de sus excepcionales vinos. Para aquellos que buscan la experiencia culinaria definitiva, hemos preparado una guía con las mejores opciones para degustar las tradicionales patatas a la riojana, tanto en restaurantes como en formato de tapas.

La historia detrás de un plato emblemático
El plato insignia de la cocina riojana, las patatas a la riojana, tiene sus orígenes en una idea audaz que buscaba popularizar el consumo de tubérculos en Europa. Antoine-Augustin Parmentier, un visionario francés, pensó: "A falta de pan, buenas son patatas". Esta necesidad de encontrar soluciones desesperadas en una Francia prerrevolucionaria, hambrienta y desigual, dio lugar a la promoción del consumo de este tubérculo entre la población. Poco podían imaginar que, más por practicidad que por afán de sibaritas, estaban inventando uno de los pilares de la cocina regional patria. El centro de Logroño continúa siendo el mejor lugar para degustar este plato, capaz de emocionar por igual al más humilde de los ciudadanos y al más célebre de los chefs.

Restaurantes destacados para disfrutar de las Patatas a la Riojana
En Logroño y sus alrededores:
- Restaurante Casa Toni: Recomendado por la Guía Repsol, Casa Toni ofrece dos tipos de cocina: la creativa y la tradicional. Aquí, la versión clásica de las patatas a la riojana convive con un plato revolucionario: la crema de patatas a la riojana con espuma de piquillos, láminas crujientes de chorizo y pimiento caramelizado. Con una trayectoria de 60 años, sus actuales dueños siguen las tradiciones aprendidas, adaptándose a las nuevas tendencias.
- El Rincón del Noble: Ubicado en un lugar estratégico, este restaurante se enfoca en que los comensales gocen de un ambiente de humildad y paz interior, acompañado de buen vino y una conversación amena. El protagonista de la ocasión serán unas patatas a la riojana, con ingredientes sencillos pero con mucho sabor.
- Restaurante Los 4 Arcos (Briones): Considerado el segundo comedor más importante de la zona por la calidad de sus alimentos. De los platos de cuchara que ofrecen, las patatas a la riojana son uno de los más sencillos, aunque deliciosos, con una salsa de aroma y sabor característico de la provincia.
- Restaurante Casa Paco (Rodezno): Este establecimiento rural ofrece unas espectaculares patatas a la riojana, elaboradas con materia prima local. Sus ingredientes principales siguen siendo los mismos, pero sus condimentos tienen el toque especial de la casa. Cuentan con dos salones y una capacidad para 80 comensales.
- La Vieja Bodega (Casalarreina): Situado en una antigua bodega del siglo XVII, este restaurante está especializado en cocina tradicional. Aunque su punto fuerte son los vinos (con más de 400 tipos), las patatas a la riojana destacan entre sus platos de cuchara, preparadas con productos de la zona.
- Asador Los Nietos (Briones): Si buscas un ambiente hogareño, tranquilo y familiar, este asador es ideal. Además de carnes y pescados, podrás disfrutar de las patatas a la riojana en su versión tradicional, con chorizos de delicioso sabor que se complementan con el aroma de las especias.
- Restaurante El Botero (San Asensio): Muchos visitantes lo recomiendan y están dispuestos a repetir la experiencia gracias a la amable atención de sus dueños y trabajadores. Su comida tradicional se ve representada por la sencillez de las patatas a la riojana, que tienen un sabor espectacular y la calidad de su materia prima.
Experiencias gastronómicas y Menú Riojano con Patatas a la Riojana
Si buscas una experiencia más completa, algunas fincas ofrecen la posibilidad de disfrutar de la gastronomía riojana entre viñas, incluyendo las patatas a la riojana en su menú.
Menú Riojano + Vinos de Nuestra Finca: Imprescindible reserva. Esta experiencia te ofrece pasar un día perfecto con un equipo que te permitirá disfrutar de la gastronomía riojana. Puedes optar por un menú con patatas riojanas de primero, acompañadas de chuletillas de lechal hechas al sarmiento y una pringada de aceite de oliva virgen de Rioja oriental, todo ello entre viñas y maridado con vinos de la finca. La actividad puede realizarse al aire libre en una amplia terraza cubierta o en un acogedor comedor, con capacidad para hasta 50 personas (ahora limitada a 25).

Una experiencia de tapeteo en Logroño
Logroño es una de las ciudades que evocan al pincho. Para aquellos que prefieren una opción más informal, el centro de Logroño, especialmente la famosa Calle Laurel, ofrece una amplia variedad de bares y tabernas donde las patatas a la riojana, aunque no siempre en su formato principal, son parte de la oferta gastronómica tradicional.
Patatas a la riojana receta de mi libro de cocina
Aunque no todos los siguientes establecimientos se especializan en patatas a la riojana, muchos ofrecen una amplia gama de pinchos y raciones de comida tradicional riojana que pueden complementar perfectamente la degustación de este plato:
- El Rincón de Alberto (San Agustín, 11): Un gastrobar con mesas altas y un punto de excelencia, muy cerca de la Concatedral.
- Tastavin (San Juan, 25): Local de pintxos de corte innovador, donde se recomienda probar el de atún.
- Soriano (Travesía de Laurel, 2): Un clásico de “la Laurel”, no dejes de probar su champiñón a la plancha. Su gran rival en esta especialidad es el Bar Ángel (Laurel, 12).
- Torrecilla (Laurel, 15): Pequeño local de ambiente moderno donde la estrella es el pincho de foie a la plancha.
- Bar Lorenzo (Travesía del Laurel, 4): De corte moderno, su estrella indiscutible es el bocatita «Tío Agus», con lomo en adobo y una salsa difícil de igualar.
- Blanco y Negro (Travesía del Laurel, 1): Clásico de la zona donde hallarás un “Matrimonio” a base de pimiento verde y anchoas.
- Donosti (Laurel, 13): Excelentes pintxos, se recomienda el de boletus con jamón de reserva.
- Jamonero Pata Negra (Laurel, 24): Amplio surtido de bocatas de jamón con pan crujiente y calentito.
- El soldado de Tudelilla (San Agustín, 33): Prueba un bocatita de sardinillas con guindilla y después una magnífica ensalada.
- La Taranta (María Teresa Gil de Gárate, 46): Un "intruso" andaluz fuera de la Calle Laurel, muy apetecible si se te antojan tortillitas de camarón o gambitas de Huelva.
- Juan y Pinchamé (Laurel, 9): Célebre brocheta a base de langostino y piña.
- Sierra La Hez (Travesía del Laurel, 1): Gran variedad de pintxos.
Lugares para disfrutar de raciones de patatas bravas:
- Bar Jubera (Laurel, 18): Si apetece una ración de patatas bravas sin complicarse, este es el lugar.
