Cuando las temperaturas empiezan a bajar, no hay mejor forma de comenzar una comida que con una sopa, crema o puré calentitos. Las sopas y las cremas son alimentos muy saludables que forman parte de la gastronomía tradicional y son imprescindibles en nuestra mesa en cualquiera de los meses del año. Sin embargo, al momento de cocinar, es común confundir algunos términos que parecen similares, pero que en realidad tienen diferencias importantes. Uno de estos casos es el de la crema y el puré de verduras.
La crema y el puré son dos de las formas más sencillas de preparar alimentos y especialmente verduras y hortalizas, ayudándonos a introducir más vegetales en la dieta. A pesar de que ambas preparaciones puedan parecer semejantes, difieren en aspectos como su preparación, su consistencia y sus diferentes usos culinarios. Este artículo explorará las diferencias entre la crema y el puré de verduras, y cómo se utilizan en la cocina.

¿Qué es una crema de verduras?
Procedente del francés «crème» que significa «nata», la crema es una elaboración culinaria de consistencia cremosa que suele prepararse con verduras, aunque también en ocasiones con carnes o pescados. Es una mezcla homogénea de varios ingredientes triturados con la cantidad justa de líquido para obtener una suerte de sopa espesa hecha con esos alimentos triturados. La crema de verduras es una sopa suave y espesa. La crema puede incluir carne, pescado o incluso frutas.
¿Qué es un puré de verduras?
Del francés «purée», que significa «purificado» o «refinado», el puré es otra preparación que consiste en cocer los alimentos en la cantidad justa de agua o caldo, de manera que al escurrirlos, triturarlos y ligarlos obtengamos una preparación de textura densa y consistente. El puré es una preparación espesa que se elabora a partir de verduras, frutas o legumbres que se cocinan y luego se pasan por un tamiz o se trituran hasta obtener una textura homogénea. El puré generalmente se hace con verduras, patatas o legumbres.
Diferencias Clave entre Crema y Puré de Verduras
Las diferencias básicas entre ambas preparaciones son la forma de elaboración, su consistencia y textura, y también sus diferentes usos culinarios. Las cremas son más líquidas y ligeras, mientras que los purés son más espesos y cremosos.
Preparación: Cómo se elaboran
La primera diferencia es la forma de cocción de las verduras. Para preparar una crema, en primer lugar tendremos que lavar, pelar y trocear las verduras, así como limpiar las carnes o pescados. Tras haber troceado los alimentos, procederemos a sofreírlos unos minutos con un chorrito de aceite de oliva, para posteriormente, llevarlos a cocer empleando agua o caldo de verduras, ave, carne, pescado o marisco. Según queramos el espesor de la crema, cubriremos con el líquido a nuestra elección para cocer los ingredientes a fuego medio durante 20 o 30 minutos. En el caso de que la crema lleve carne, pescado o marisco entre sus ingredientes, es importante agregarlos deshuesados y sin espinas. Luego, se trituran tal cual con el caldo o se le adiciona leche, nata o queso crema, hasta obtener una textura suave y uniforme rica en vitaminas y nutrientes de las verduras. Para hacer una crema, los ingredientes se cocinan y se mezclan, y luego se pasan por un colador para eliminar cualquier trozo.
En cambio, para elaborar un puré, pelaremos los ingredientes vegetales, y sin trocearlos los llevaremos a cocción utilizando exclusivamente la cantidad justa de agua en este caso para cocerlos junto con una pizca de sal durante unos 30 minutos. Antes de finalizar la cocción, recomendamos comprobar que los ingredientes están cocidos pinchándolos con un cuchillo. Para que el puré quede bien cremoso, es fundamental realizar los siguientes pasos con los alimentos calientes. Con ayuda de un tenedor o una prensa de patatas, chafaremos los ingredientes hasta que queden totalmente deshechos. Agregaremos unos daditos de mantequilla, y ligaremos con ayuda de una espátula de silicona hasta que la mantequilla se derrita. Para terminar, añadiremos un poco de leche caliente al gusto mientras removemos hasta que el puré tenga a textura deseada. Los purés llevan el ingrediente que lo compone, o una mezcla de varios que se han cocinado en su base de agua o caldo y que se tritura hasta una consistencia homogénea, pudiéndose añadir más o menos caldo o agua según nos interese que quede de espeso. Para hacer un puré, los ingredientes se cocinan y se pasan por un pasapuré o una batidora de mano.

Consistencia y textura
La principal diferencia entre la crema y el puré es su consistencia. La crema es más suave y líquida que el puré, que es más espeso y denso. La crema generalmente tiene una consistencia más ligera y líquida que los purés y posee una textura aterciopelada al paladar. Una crema puede servirse tanto fría como caliente, así como acompañada de diferentes guarniciones para completarla como hierbas picadas, trocitos de verduras, queso rallado, picatostes. En cambio, la consistencia del puré de verduras es más densa y uniforme que la crema de verduras y, a diferencia de ésta, el puré no se suele diluir con un líquido adicional. El puré por su parte tiene una consistencia mucho más densa que la crema, así como una textura más o menos cremosa según su proceso de elaboración. Por norma general, y a diferencia de la crema, el puré suele servirse caliente. En el caso de los purés, la textura es más densa y contiene mayor cantidad de grumos, ya que se emplea menor cantidad de agua y mayor de verduras.
Uso Culinario
Otra de las diferencias entre crema y puré son sus usos culinarios. La crema de verduras se suele servir como un primer plato o como una entrada para una comida. La crema suele servirse como entrante o plato principal si nos referimos a preparaciones saladas como por ejemplo una crema de champiñones, la tradicional vichyssoise o una crema de marisco. En caso de que fuese una elaboración dulce, normalmente la utilizaremos para preparar otras elaboraciones. Por ejemplo, una crema de chocolate para rellenos de pasteles o como decoración de un bizcocho, o una crema inglesa como base para un pastel de hojaldre con fruta fresca. La crema es un ingrediente muy utilizado en la cocina para dar sabor y textura a una gran variedad de platos. La crema se utiliza en una gran variedad de platos, desde sopas y guisos hasta postres y salsas.
Mientras que el puré de verduras suele ser un acompañamiento para carnes, pescados, etc. El puré de verduras también se puede usar como base para salsas, rellenos, etc. Si nos referimos al puré, y basándonos en un puré salado, generalmente se sirve como guarnición para acompañar otros platos, aunque también podría servirse como plato principal. Del mismo modo, el puré, por ejemplo de patatas, puede servir para preparar recetas tan sabrosas como el hachis Parmentier. El puré tiene muchas aplicaciones en la cocina. Como base para sopas y cremas: el puré de verduras o legumbres se puede utilizar como base para preparar sopas y cremas. Como guarnición: el puré de patata es una guarnición clásica que acompaña bien a carnes y pescados. Como relleno: el puré de patata se puede utilizar como relleno de empanadas, croquetas o pasteles salados.
CREMA de verduras casera I Receta para la CENA o el ALMUERZO 🥕🧅
Comparación de Sabor
En términos de sabor, la crema de verduras suele tener un sabor más suave y equilibrado que el puré de verduras, ya que el caldo de verduras o de leche añade un elemento adicional de sabor y suavidad. Sin embargo, el puré de verduras puede tener un sabor más intenso y concentrado de las verduras, lo que lo hace ideal para mezclar con otras preparaciones y agregar un toque de sabor extra a otros platos.
Contenido de Nutrientes y Vitaminas
En cuanto a los valores nutricionales, tanto la crema como el puré pueden ser una opción saludable si se preparan con ingredientes saludables y bajos en sodio. Ambas opciones son ricas en vitaminas y nutrientes esenciales, pero la crema de verduras puede tener más contenido de grasas debido a la adición de leche, queso crema o nata. Por otro lado, el puré de verduras es una opción más baja en grasas y es ideal para dietas ligeras o con restricciones dietéticas. Las hortalizas que se utilizan en la elaboración de cremas junto con el agua aumentan exponencialmente el nivel de minerales. Las que tienen mayor densidad mineral son principalmente: coles, alcachofas, calabaza, espinacas, acelgas y el cardo. Por naturaleza, todas las cremas o purés que contengan verduras son ricas en fibra, por lo que el efecto laxante es intrínseco. Estos nutrientes son los que favorecen el movimiento intestinal y previenen el estreñimiento.

Tabla Comparativa: Crema vs. Puré de Verduras
| Característica | Crema de Verduras | Puré de Verduras |
|---|---|---|
| Origen de la palabra | Francés "crème" (nata) | Francés "purée" (purificado o refinado) |
| Consistencia | Más ligera y líquida, aterciopelada | Más densa y consistente, cremosa |
| Preparación | Sofreír, cocer en caldo/agua, triturar, añadir lácteos/caldo extra, pasar por colador | Cocer en poca agua, triturar, añadir mantequilla/leche caliente para ligar |
| Ingredientes clave | Verduras, caldos, lácteos (opcional), carnes/pescados (opcional) | Verduras, patatas, legumbres, poca agua |
| Uso principal | Entrante, primer plato, base para salsas dulces/rellenos | Guarnición, base para salsas saladas/rellenos, plato principal ocasional |
| Sabor | Más suave y equilibrado | Más intenso y concentrado de las verduras |
| Contenido de grasa | Puede ser mayor por adición de lácteos | Generalmente más bajo en grasas |
| Temperatura de servicio | Fría o caliente | Generalmente caliente |
Consejos para la preparación de cremas y purés
Cuando se hace a altas temperaturas los ingredientes perderán sus propiedades. Lo ideal es apartar gran parte del agua y colocarla en un cazo, empezar a batir y añadir agua poco a poco en función de la que vayas necesitando. Lo importante es que las cremas no adquieran textura de puré, sino preferiblemente que queden tirando a líquidas, especialmente si tenemos intención de guardarlas en un táper en la nevera y recalentarlas, pues irán perdiendo agua. Si nuestra idea es hacer una crema ligera y baja en calorías deberíamos evitar añadir nata, así tendremos una crema más saludable.
Desde la crema de espinaca a la de brócoli, acelgas o guisantes: unas patatitas siempre ayudan a aportar cremosidad, consistencia y un sabor ligeramente dulzón. Los aceites aromáticos son grandes amigos de muchísimos platos, pero en especial de las cremas de verduras. Puedes adquirirlos o elaborarlos directamente en casa (simplemente hay que dejar macerar el aceite de oliva virgen extra con las especias, hierbas o ingredientes que deseemos durante unas semanas), y darán un toque sensacional a las cremas. ¿Has pensado añadir un chorro de aceite de albahaca a tu crema de calabazas? ¿O finalizar tu crema de calabacín con un toque de aceite aromático de nueces? ¿La crema de brócoli con un chorrito de aceite de romero? A menudo cometemos el error de agarrar un brócoli, hervirlo, batirlo y acabar lamentando la rapidez con que hemos obrado. El resultado es un plato tosco y de sabor contundente, fruto de haber prescindido de los dos ingredientes aromatizantes por excelencia: cebolla o puerro.

Verduras enteras o crema de verduras: ¿cuál elegir?
A la hora de planificar nuestras comidas, una pregunta común que surge es si es mejor consumir las verduras enteras o en forma de crema. Ambas opciones tienen sus ventajas y desventajas. Las verduras enteras son aquellas que se consumen en su estado natural, ya sea crudas o cocidas.
Ventajas de consumir verduras enteras:
- Mayor contenido de fibra: Las verduras enteras suelen tener un mayor contenido de fibra, la cual es importante para la salud digestiva y ayuda a mantenernos llenos por más tiempo, lo que puede ser beneficioso para el control del peso.
- Más nutrientes: Al consumir las verduras en su estado natural, estamos obteniendo todos los nutrientes que estas ofrecen en su forma más completa y biodisponible. Muchas vitaminas y minerales son sensibles al calor y se pueden perder durante la cocción.
- Textura y sabor: Las verduras enteras suelen tener una textura más crujiente y un sabor más pronunciado en comparación con las versiones cocidas o en forma de crema.
Ventajas de consumir crema de verduras:
La crema de verduras, por otro lado, es una opción popular que implica cocinar las verduras y luego triturarlas hasta obtener una textura suave y cremosa.
- Facilidad de digestión: Al estar las verduras cocidas y trituradas, la crema de verduras puede ser más fácil de digerir para algunas personas, especialmente aquellas con problemas digestivos o sensibilidad a la fibra.
- Variedad de sabores: La crema de verduras permite una mayor variedad de sabores, ya que se pueden combinar diferentes tipos de verduras y agregar especias y hierbas para crear recetas únicas y deliciosas.
- Versatilidad en la cocina: La crema de verduras puede utilizarse como base para sopas, salsas, aderezos y otros platos, lo que la convierte en una opción versátil para incorporar más vegetales en la dieta.
Finalizando, la elección entre verduras enteras y crema de verduras depende de tus preferencias personales, necesidades dietéticas y estilo de vida. Ambas opciones pueden formar parte de una dieta equilibrada y saludable, y lo más importante es incluir una variedad de verduras en tus comidas para obtener todos los nutrientes que tu cuerpo necesita.