En ocasiones sucede que uno almacena una gran cantidad de alimento en casa, bien sea porque lo has recolectado o bien sea porque estaba de oferta. La batata o boniato suele ser uno de esos tubérculos con el que nos juntamos en gran cantidad. No calificaremos esto como malo, pues tiene una gran cantidad de beneficios para nuestro cuerpo pero, como hemos dicho en otras ocasiones, de nada conviene abusar.
Este alimento cuenta con carbohidratos buenos, que producen energía para todo el día, nos ayuda con nuestra salud intestinal, con la presión arterial y es una alternativa más que buena a las patatas fritas, puesto que es una guarnición que le da un puntito dulce a nuestro plato y mucho más sana. Estamos en plena temporada y aunque en la actualidad lo consumimos sobre todo asado, cada vez apreciamos más sus beneficios para la salud y aparecen nuevas formas de cocinarlo, ya sea en forma de chips, en tempura o como ingrediente en sabrosos arroces.
Beneficios del boniato
Los boniatos o batatas son tubérculos ricos en vitaminas y minerales, hidratos de carbono, betacarotenos -que se transforman en vitamina A-, con más azúcares intrínsecos que las patatas y un alto contenido en fibra. Se suele creer que el boniato es más sano que la patata, aunque nutricionalmente van muy a la par. Es cierto que aporta algo menos de calorías y también tiene menos carbohidratos, pero también tiene más azúcares naturales, de ahí su sabor dulzón. Sí destaca sobre la patata en sus micronutrientes; contiene una pequeña cantidad de calcio vegetal y, sobre todo, es fuente de vitaminas antioxidantes.

¿Cómo conservar el boniato?
Estos tubérculos necesitan almacenarse en un lugar oscuro, que no les dé la luz directa y con una temperatura de entre 13 y 15 grados. Verás que la conservación del boniato se prolonga notablemente y si tienes en cuenta este truco puedes llegar a conservar la hortaliza madura hasta una semana más.
Antes de utilizarlos en cocina, es importante lavar la piel de los boniatos con un cepillo y agua para eliminar restos de tierra, gusanitos o incluso residuos de algún producto que se haya añadido al fruto para su mejor conservación. Y secarlos bien.
Congelación del boniato
Existen varias formas de congelar este producto y, de esa manera, conseguiremos alargar su vida útil hasta un año. Eso sí, debes tener en cuenta que su forma de conservación en congelador es cocinado.
- Congelar en forma de puré: Como podemos hacer con la calabaza, el boniato admite una congelación perfecta cuando está convertido en puré. Para ello, cocemos el boniato en agua y trituramos para convertirlo en puré. Podemos añadir un chorrito de limón para que conserve su color y no se oxide. Cuando tengamos el puré solo necesitaremos repartirlo en bolsas de congelación o tuppers.
- Congelar en gajos: ¿Sabes las patatas gajo que compramos congeladas para freírlas directamente? Esto mismo podemos hacer con la batata. Como hemos mencionado unas líneas más arriba, este tubérculo es un gran complemento para nuestro plato. Una guarnición perfecta y un gran sustituto a las patatas fritas. Además, podemos hacerlas al horno de forma mucho más sana. En primer lugar, lavaremos bien los boniatos con su piel y los cortaremos en trozos medianos. En un bol aparte mezclaremos ajo en polvo, orégano, tomillo, romero, pimienta, sal, aceite y una cucharadita de miel. Iremos rebozando los trozos en esta mezcla y los repartiremos a lo largo de una bandeja de horno. Este estará precalentado a 180°, para que cuando llegue el momento podamos meterlos a asar, dando pequeñas vueltas cada cierto tiempo para que se hagan bien por todos los lados. Cuando veamos que están doraditos, los retiramos.
- Congelar en trozos o bastones: Si quieres congelar boniatos esta es la mejor manera de hacerlo. Córtalos en trozos medianos o en bastones (como para hacer patatas fritas), sumérgelos en abundante agua hirviendo 3-4 minutos y después pásalos rápidamente a un bol con agua fría para cortar la cocción.
El experto en alimentos Harold McGee dice que la congelación del boniato puede producir el efecto núcleo duro, "una condición en la que el centro de raíz sigue estando duro hasta cuando se cuece". Por ello se aconseja congelarlos siempre una vez hayan sido cocinados.
¿Cómo cocinar el boniato asado?
Calentar el horno a 200 grados. Lavar los boniatos para eliminar los restos de tierra, secarlos y pincharlos varias veces para untarlos con unas gotas de aceite. Ponerlos sobre una bandeja y hornear por 45 minutos, o hasta que se puedan atravesar fácilmente con un cuchillo.
Consejo: Si vas a asar el boniato, es mejor que lo hagas con su propia piel. ¿Por qué? Pues porque al estar bien cerrado no pierde jugos, mantiene mejor sus propiedades y resulta más sabroso. Eso no implica que no podamos partirlos en dos, por ejemplo, y cocinarlos en el horno, aunque corres el riesgo que te queden más secos.

¿Cuánto dura el boniato asado fuera de la nevera?
Si bien es cierto que el boniato asado entero se conserva bien a temperatura ambiente durante un par de días, especialmente si se guarda en un lugar fresco y seco, no es recomendable dejarlo fuera de la nevera por periodos prolongados, sobre todo en climas cálidos, para evitar la proliferación de bacterias.
Si deseas conservarlo por más tiempo, la mejor opción es refrigerarlo. Una vez asado y enfriado, envuélvelo bien en papel film o guárdalo en un recipiente hermético y consérvalo en la nevera. De esta manera, puede durar entre 3 y 4 días.
Otras formas de cocinar el boniato
Al cocerlo, el boniato conserva el máximo de sus carotenos, que tienen a perderse más durante el cocinado en el horno. Otro beneficio de cocer los boniatos es que conseguir reducir el índice glucémico, potenciando el desarrollo de almidón resistente. En un proceso similar al que sucede cuando se deja enfriar la pasta o la patata, cuando se gelatiniza el almidón y cambia su estructura. Esto aumenta la saciedad, reduce la velocidad a la que los azúcares pasan a la sangre y ralentiza la digestión.
También es muy sencillo cocinar los boniatos al vapor. En este caso no hace falta envolverlos porque la superficie no se va a resecar. Lávalos, pínchalos y ponlos en tu vaporera a fuego medio-alto de 25 a 35 minutos, dependiendo del tamaño de los boniatos o los trozos.
Puedes hervirlos enteros o en trozos. Si los vas a hacer enteros recomiendo que uses la olla exprés porque seguro que es más grande que tus cacerolas normales y porque va a tardar muchísimo menos tiempo en hacerse. En general, para los boniatos de tamaño medio, unos 10 minutos desde que la olla empieza a pitar (en ese momento ponlo a fuego lento). Los boniatos hervidos o cocidos tienden a deshacerse, sobre todo si nos pasamos de cocción.
Para impulsar su dulzor tienes que cocinarlos. Es la forma más fácil y que más suele gustar. Lávalos muy bien bajo el grifo. Ahora apuñálalos sin piedad con un tenedor. Envuélvelos individualmente en papel de aluminio y ponlos en una bandeja para horno. Ásalos a 200ºC con calor arriba y abajo de 45 a 65 minutos. Si son pequeños, 45 minutos. Si son medianos, 50-55 minutos, y si son grandes, 60-65 minutos. Después los sacas, los desenvuelves y listos para comer.
BONIATO al Horno RELLENO - CUKit!
El boniato no debe comerse crudo porque es una hortaliza de carne dura con alto contenido en almidones, que resultan muy indigestos, aunque no son tóxicos. Pero en su libro La cocina y los alimentos, Harold McGee, nos da un buen argumento para darle fuego. Explica que el boniato se endulza al cocinarlo, y que lo hace gracias a la acción de una enzima que ataca el almidón y lo descompone en un azúcar llamado maltosa. El proceso se da a partir de los 57 ºC y no se detiene hasta que el creciente calor la desnaturaliza, a unos 75 ºC. "Por tanto, una cocción lenta al horno da a la enzima más tiempo para funcionar que una cocción rápida al vapor, agua hirviendo u horno microondas, y produce un resultado más dulce".
Tabla comparativa de métodos de cocción del boniato:
| Método de cocción | Tiempo aproximado (boniato mediano) | Resultado | Conservación de nutrientes |
|---|---|---|---|
| Asado al horno (con piel) | 45-65 minutos | Dulce, tierno, concentrado en sabor | Buena, pero puede perder algunos carotenos |
| Cocido al vapor | 25-35 minutos | Tierno, suave dulzor | Excelente |
| Hervido (olla exprés) | 10 minutos (tras silbido) | Tierno, puede deshacerse si se pasa de cocción | Buena |
| Microondas | 10-15 minutos | Tierno, rápido | Buena, pero puede afectar la textura |
