Como madre primeriza, es natural preguntarse cuánto debe comer un recién nacido o cómo saber si tiene hambre. Ya sea que optes por la lactancia materna, la alimentación con biberón o una combinación de ambas, es esencial contar con orientación práctica sobre la cantidad adecuada de leche para el crecimiento y desarrollo saludables de tu bebé.
La lactancia materna exclusiva a demanda es la recomendación principal de la Organización Mundial de la Salud (OMS) hasta los 6 meses de edad, pero hay muchas razones por las cuales las madres eligen o necesitan usar el biberón, ya sea con leche materna extraída o fórmula infantil. Aquí encontrarás toda la información que necesitas saber sobre cómo asegurar la cantidad adecuada de leche para tu recién nacido cuando se utiliza el biberón.

Señales de Hambre del Bebé
Aunque las madres tienen un instinto maravilloso, aprender a identificar las señales de hambre de tu bebé es fundamental. Poco a poco, te familiarizarás con los gestos únicos de tu bebé. Mientras tanto, aquí te indicamos algunas de las señales de que un recién nacido tiene hambre:
- Mueve la cabeza hacia el pecho o biberón.
- Aprieta las manos.
- Se lleva las manos a la boca.
- Arruga, golpea o se lame los labios.
Si tu bebé muestra alguno de estos síntomas, es probable que esté tratando de decirte que es hora de comer. Lo ideal es que el bebé se alimente a demanda, cuando tenga hambre. Esto es beneficioso tanto para la lactancia materna, ya que ayuda a mantener el suministro de leche, como para la alimentación con biberón, permitiendo que el bebé autorregule sus necesidades.
Cómo identificar las señales de hambre del bebé- Semana Mundial de la Lactancia Materna 2021
¿Cuánta Leche Toma un Recién Nacido?
Cada bebé es único y, por ello, ningún bebé se alimentará exactamente como otro, ni seguirá un patrón rígido, ni necesitará la misma cantidad de leche materna o fórmula. No te asustes si las siguientes pautas no coinciden exactamente con el plan de alimentación de tu pequeño, pero ponte en contacto con el pediatra de tu hijo si algo te preocupa.
Frecuencia de las Tomas
En general, los recién nacidos suelen comer cada dos o tres horas, con un total de ocho a doce veces cada 24 horas. Los bebés alimentados con fórmula, en el primer mes de vida, consumen de 2 a 4 onzas cada dos a cuatro horas durante el día y la noche. Desde el primer mes de edad hasta los 4 meses, los bebés alimentados con fórmula generalmente consumen de 4 a 6 onzas cada cuatro horas.
Cantidad de Leche Materna Extraída en Biberón
Al principio, solo producirás pequeñas cantidades de leche materna, llamada calostro, una leche espesa de color amarillento. Esta leche es la fuente perfecta de nutrientes que el recién nacido necesita, con muchas propiedades inmunológicas. Los neonatos ingieren aproximadamente de 28 a 56 gramos (1 a 2 onzas) por toma, una cantidad que aumentará aproximadamente de 56 a 84 gramos (2 a 3 onzas) a las dos semanas de edad.
Si decides alimentar con tu leche materna usando el biberón de vez en cuando, alimenta al recién nacido durante el mismo período de tiempo que lo harías amamantando. La mayoría de los bebés de 1 a 6 meses de edad toman entre 3 y 5 onzas de leche en cada toma en biberón que reemplaza a una toma del pecho. Es importante recordar que tu producción de leche funciona en un sistema de oferta y demanda. Entre más leche tome tu bebé o te extraigas, más leche producirás.
Si tu bebé solo está tomando biberón, planea darle cerca de 8 tomas en biberón al día, entre 24 y 36 onzas de leche en total cada 24 horas. El médico de tu bebé y WIC pueden ayudar a comprobar que el bebé esté tomando la cantidad de leche adecuada al monitorear el aumento de peso.
Un factor importante a considerar es que los bebés amamantados generalmente comen menos en una toma porque la leche materna tiene más nutrientes por onza y los bebés digieren la leche materna mejor que la fórmula. Por lo tanto, no se deben comparar las cantidades de leche materna con las de fórmula en un biberón.
Cantidad de Fórmula Infantil en Biberón
En promedio, los bebés necesitan 2½ onzas (75 mL) de fórmula por día por cada libra (453 gramos) de peso corporal. Pocos días después de nacer, los recién nacidos alimentados con fórmula tomarán entre 2 y 3 onzas (60 a 90 mL) de fórmula cada vez que reciben alimentación y querrán alimentarse de cada 3 a 4 horas. Hacia el final del primer mes, probablemente estará tomando al menos 4 onzas (120 mL) por vez, por lo general con un horario de alimentación bastante regular, más o menos cada 4 horas.
Cuando un bebé tiene dos meses, necesitará entre 150-180 ml por toma y que lo alimenten aproximadamente cinco o seis veces en un período de 24 horas. A medida que tu bebé se vuelve más activo, sus necesidades calóricas aumentarán y es posible que no quede satisfecho con la misma cantidad de fórmula. Si después de terminar un biberón sigue dando señales de hambre o quiere alimentarse con más frecuencia de lo que lo hace regularmente, esto podría significar que está listo para tomar más cantidad cada vez. Intenta aumentar el volumen de a 1 onza (30 mL) por vez. Sin embargo, en general, los bebés no necesitan más de 32 onzas (946 mL) de fórmula en 24 horas.
Tabla General de Cantidad y Frecuencia de Alimentación con Fórmula
| Edad del Bebé | Cantidad por Comida | Frecuencia de Alimentación |
|---|---|---|
| Recién nacido | 60-70 ml | Cada 3 o 4 horas |
| Un mes | 120-150 ml | Cada 4 horas |
| Dos meses | 150-180 ml | 5 a 6 veces en 24 horas |
| Cuatro meses | 210-240 ml | 5 veces en 24 horas |
| Seis meses | 240 ml | 4-5 veces en 24 horas |
| Un año | 240 ml | 2 veces en 24 horas |
La leche de iniciación avanza más lentamente por el tracto digestivo que la leche materna, de modo que puedes esperar que el tiempo entre cada comida sea un poco más largo (tres a cuatro horas) y que las heces sean un poco más grandes y secas que cuando lo amamantabas.
Recuerda, cada bebé es único, por lo que su consumo variará día a día, entre una comida y otra. No lo fuerces a tomar más de lo que quiere ni lo dejes con ganas de seguir tomando. A los bebés que suelen regurgitar, será mejor darle menores cantidades en forma más frecuente. Deja que tu bebé te guíe.

Señales de que tu Bebé está Satisfecho
Saber cuándo tu bebé está satisfecho es tan importante como reconocer el hambre. Ya sea que le des el pecho o el biberón, estos signos pueden indicar que tu recién nacido está lleno:
- Cierra la boca.
- Gira la cabeza lejos de tu pecho o del biberón.
- Tiene las manos abiertas y relajadas.
- Se queda dormido.
- Se pone inquieto o se distrae fácilmente mientras está comiendo.
Si tu bebé muestra signos de estar satisfecho, asegúrate de parar de darle el pecho o el biberón, incluso si el biberón todavía no está vacío. Si vacía el biberón y sigue relamiéndose los labios, es posible que todavía tenga hambre.
Extracción de Leche Materna para Biberón
La extracción de leche es una opción maravillosa para alimentar a tu bebé con leche materna, mientras le das un descanso a tus pezones y obtienes más control sobre el tiempo y el horario de las tomas. Con un extractor de leche eléctrico, la extracción de leche materna puede ser mucho más cómoda gracias a diseños que te permiten sentarte en posición vertical.
Las primeras semanas son las más decisivas para establecer tu producción de leche. Si es posible, enfócate en amamantar a tu bebé exclusivamente durante las primeras 3 a 4 semanas de su vida para promover una buena producción de leche antes de empezar a alimentarlo con el biberón. Si omites una toma de lactancia materna porque el bebé toma biberón, es importante extraer la leche para evitar obstrucción de los conductos y mastitis, y así mantener la producción de leche. Esto quiere decir que debes amamantar al bebé o extraerte leche de 8 a 12 veces al día. En un periodo de 24 horas, no dejes pasar un rato de 6 horas sin extraerte leche más de una vez.
Introducción del Biberón con Leche Materna Extraída
Si tu bebé está sano y la lactancia va bien, no es necesario que te apresures a la hora de darle leche extraída. Durante las primeras cuatro semanas trabajaréis juntos para iniciar y establecer tu suministro de leche materna mientras tu bebé aprende a tomar el pecho de forma eficiente. El uso innecesario de biberones durante este primer mes tan fundamental podría interferir en estos procesos. Sin embargo, puedes presentarle el biberón a tu bebé cuando cumpla 4 semanas de edad o 2 semanas antes de que vuelvas al trabajo o escuela, lo que suceda primero. Trata de empezar a alimentarlo con biberón antes de que cumpla 6 semanas para que el periodo de ajuste entre el biberón y el pecho le sea más fácil.
Aquí tienes algunos consejos para introducir el biberón:
- Tómate tu tiempo: Empieza probando con una pequeña cantidad de leche extraída, de un modo relajado y sin prisas, con un par de semanas de antelación. Ve subiendo gradualmente la ración hasta darle una toma completa.
- Elige el momento: Lo ideal sería que el bebé esté alerta, pero no demasiado hambriento, la primera vez que tome un biberón de leche extraída, de modo que esté lo más relajado posible.
- Delega las obligaciones de alimentación: Puede que tu bebé esté confundido o que se frustre cuando le ofrezcas el biberón, ya que está acostumbrado a tu pecho. Quizás resulte más fácil si otra persona le da su primer biberón y tú no estás en la misma habitación para que tu bebé no pueda verte ni olerte.
- Ni demasiado caliente, ni demasiado frío: Es más probable que tu bebé tome la leche extraída si está a una temperatura similar a la temperatura corporal, 37 °C (98,6 °F). Para calentar la leche materna en el biberón, mete el biberón bajo un chorro de agua caliente o en un tazón con agua caliente. Nunca calientes la leche materna en el microondas o en un hornillo.
- Mojar y sorber: Prueba a mojar la tetina del biberón con un poco de leche extraída antes de ofrecérsela, de forma que sepa y huela como tu leche materna. A continuación, estimula el labio superior del bebé con la tetina para hacer que abra la boca.
- Posición para la alimentación con biberón: Alimenta a tu bebé a demanda y acurrúcalo en una posición casi vertical. Nunca lo alimentes con biberón mientras está tumbado boca arriba ni lo dejes apoyado con el biberón para evitar que se asfixie. Sigue su ritmo, haciendo tantas pausas como sea necesario. También puedes cambiar de lado durante la toma.
- Sé paciente: No te preocupes si no acepta el biberón inmediatamente, puede que necesite varios intentos. Si empuja el biberón para alejarlo o se irrita, tranquilízalo y espera unos minutos antes de intentarlo de nuevo. Si sigue sin beber del biberón, espera unos minutos más y dale el pecho de forma normal. Inténtalo de nuevo con el biberón a una hora diferente.
Control del Ritmo de Succión
Al controlar el ritmo de la succión, permites que el bebé tenga más control sobre el flujo y la cantidad de leche que puede tomar con el biberón. Sostén el biberón de forma horizontal para bajar la velocidad del flujo de leche. Tu bebé debe agarrarse profundamente de la tetina. Después de unos 5 o 10 segundos, baja el biberón o saca la tetina de su boca y recárgala en su mejilla para darle un descanso. Cuando se controla el ritmo de la succión, los bebés suelen mostrar señales de saciedad a los 15 minutos de haber empezado la toma.
Cómo Elegir Biberones y Tetinas
Es importante elegir un biberón que ayude a que dar leche materna con biberón sea lo más natural posible para ti y para tu bebé. Las tetinas de biberón redondas y similares al pecho están diseñadas para imitar la forma, la suavidad, el ajuste y el movimiento flexible del pezón de la madre durante la lactancia materna, lo que puede minimizar la llamada "confusión de tetina".
También es importante elegir una tetina adecuada a la edad del bebé, teniendo en cuenta el flujo de leche que proporciona cada tetina.
- Tetina de flujo variable: permiten ajustar la tetina en tres posiciones, para caudal lento, medio o rápido.
- Tetina de látex: es la tradicional de siempre: color anaranjado, blanda al tacto, elástica, resistente. Por su textura, resulta agradable a los bebés.
- Tetina fisiológica: su forma se adapta al paladar del bebé y previene malformaciones debidas a la succión.
Hay tetinas de diversas formas y tamaños. No existe una que sea la mejor para todos los bebés. Prueba un par y así verás cuál le conviene más al tuyo.

Preparación y Almacenamiento Seguro de la Leche Materna y la Fórmula
Leche Materna Extraída
- Limpia y desinfecta siempre el set de extracción y los biberones de acuerdo con lo indicado en las instrucciones, y lávate las manos antes de extraer o manipular leche y antes de alimentar a tu bebé.
- Para limitar el desperdicio, empieza por poner en el biberón de 1 a 2 onzas de leche extraída y guarda el resto en el refrigerador. Puedes ir agregando más leche al biberón conforme el bebé vaya dando señales de que todavía tiene hambre.
- Si tu bebé no se toma toda la leche del biberón, la puedes volver a usar dentro de las dos horas siguientes a la toma. Después de ese plazo, debes tirar la leche que haya quedado, ya que las bacterias de la boca entran a la leche una vez que toca la tetina.
- Si tienes leche extraída adicional, puedes almacenarla en el refrigerador o congelador para usarla después.
- Cuando un bebé rechaza el biberón, comunícate con una consejera de lactancia o una mamá asesora de WIC. Ellas te pueden ayudar a elaborar un plan.
Fórmula Infantil
- Lávate bien las manos antes de preparar la leche de iniciación. Asegúrate de que todos los recipientes y utensilios estén bien limpios. Limpia el envase que contiene la leche de iniciación antes de abrirlo.
- No es necesario que prepares el biberón con agua embotellada, a menos que existan problemas con el agua potable en tu localidad. Después de los seis meses de edad, los bebés también necesitan flúor. Tu pediatra te indicará si tu bebé necesita una cantidad adicional de flúor.
- Las leches de iniciación liquidas ya preparadas pueden guardarse en el refrigerador durante 48 horas, si el bebé no ha tocado la tetina. Si lo ha hecho, limpia bien y elimina los restos que quedan después de alimentarlo.
- No es necesario que calientes la leche de iniciación. Aunque a muy pocos bebés les agrada la leche de iniciación bien fría, algunos niños tienen gustos más especiales que otros. Nunca calientes la leche de iniciación en el microondas, ya que lo hacen de forma desigual. Pon el biberón bajo agua caliente o al "Baño María" durante unos minutos para que alcance la temperatura ambiente.
- Desecha los restos de biberón que no se acabe. La leche ya preparada se descompone fácilmente y puede afectar el delicado estómago de tu bebé.
- No diluyas la leche de iniciación (si viene preparada) ni la licues más de lo indicado (si viene en polvo).
Consideraciones Adicionales
- Confusión Tetina-Pezón: Algunos expertos debaten si existe la "confusión tetina-pezón", donde los bebés pueden preferir el biberón al pecho debido a la facilidad de flujo. Elegir tetinas que imiten el pezón materno y controlar el ritmo de succión puede ayudar a mitigar este riesgo.
- Bebés Prematuros o con Necesidades Especiales: Si tu recién nacido tiene problemas de agarre o de succión, empieza a extraer leche lo antes posible después del parto. Existen soluciones de alimentación diseñadas para bebés con necesidades especiales, como vasos graduados o sistemas de alimentación suplementaria que permiten alimentar con leche extraída sin usar biberón tradicional.
- Despertar a un Bebé Dormido: Si tu bebé duerme más de 4 o 5 horas durante el primer mes y comienza a saltarse las comidas, despiértelo y ofrézcale un biberón. Entre los 2 y 4 meses de edad, cuando el bebé pesa al menos 12 libras (5,5 kg), la mayoría de los bebés alimentados con fórmula ya no necesitan alimentarse durante la noche.
- No Alimentar en Exceso: Los patrones de alimentación no saludables que pueden llevar a la obesidad a veces comienzan durante la primera infancia, por lo que es importante no alimentar en exceso a su bebé.
- Hidratación: Si tu bebé moja menos de seis pañales al día, consulta a tu pediatra. Podría estar comiendo demasiado poco y estar algo deshidratado.
- Leche de Vaca y Miel: No se recomienda la leche de vaca, en ninguna de sus formas, para niños menores de un año. No agregues miel a ningún alimento que des a tu bebé, ya que puede contener esporas que producen graves enfermedades en niños menores de un año.