Es normal que todo lo que tenga relación con el desarrollo y el crecimiento del bebé intrigue (o preocupe) a los padres. Y el momento en el que el bebé sea capaz, por sí solo, de levantar y sostener la cabeza es uno de ellos. La cabeza del recién nacido es proporcionalmente mucho más grande que en los adultos. De hecho, tiende a representar al 35% del volumen de todo su cuerpo, y una cuarta parte de su longitud total.
Al nacer, si no se apoya, es normal que la cabeza del bebé se caiga hacia atrás. Luego, durante los próximos meses, sus músculos continuarán desarrollándose, y empezarán a estirar y fortalecer su cuello hasta que, finalmente, pueda mantener la cabeza erguida de forma totalmente independiente. Es muy común que esto ocurra alrededor de los 4 meses de edad. De hecho, a alrededor de los 3 meses de edad es posible que el bebé ya pueda levantar la cabeza y el pecho cuando se encuentre acostado boca abajo. Y, alrededor de los 4 meses, es muy posible que ya tenga un control total de la cabeza.
Sin embargo, debemos tener en cuenta que todos los bebés se desarrollan a diferentes ritmos, aunque, por lo general, siguen la misma sucesión de hitos. Esto significa que, en la mayoría de las veces, es común que, primero, intente levantar la cabeza por períodos cortos de tiempo, para luego poder sostenerla por períodos prolongados. Poco después, progresarán también a través de otros hitos, como sentarse por sí solo y sin apoyo y, finalmente, empezarán a gatear y a caminar.
Antes de que los bebés puedan ser capaces de mantener su propia cabeza erguida, es esencial sostener la cabeza y evitar que se caiga para atrás, ya que en caso contrario podría provocar lesiones no intencionadas. Ser capaz de mantener la cabeza erguida ofrece a los bebés un beneficio protector, ya que les puede ayudar a la hora de evitar la asfixia postural, que puede ocurrir cuando su cabeza se arrulla hacia adelante, comprimiendo su tráquea e impidiéndoles respirar con normalidad. De ahí que cuanto antes desarrollen el control de su cabeza, mucho mejor.
Las primeras semanas y los primeros meses de la vida de un bebé son períodos de un desarrollo sorprendente. Las nuevas habilidades y los nuevos movimientos surgen rápidamente. Estos indicadores del desarrollo suelen llamarse "desarrollo motor"; son una fuente de deleite para los bebés y para sus familias.
Desarrollo motor por meses
Primer mes
Su bebé no podrá controlar muchos de sus movimientos durante las primeras semanas. A medida que comience a desarrollar más habilidades físicas, sus movimientos podrían seguir siendo espasmódicos o temblorosos. Pero está aprendiendo muy rápido, ¡espere! Sus ojos sobre usted. ¿Sabía usted que una de las primeras partes del cuerpo que un bebé puede mover son los ojos? Al principio, los recién nacidos solo ven a un pie de distancia (30,48 cm) pero eso es suficiente para que muevan los ojos para mirar los rostros que tienen cerca. Además, su bebé puede dirigir la mirada hacia sonidos y voces familiares. Control del cuello. Los recién nacidos pueden mover la cabeza hacia un lado. Podrá ver esto la primera vez que lo alimente, cuando el reflejo de búsqueda lo incita a girar la cabeza hacia el pezón. Pero durante las primeras semanas, los bebés no tienen buen control del cuello. Su bebé necesita su ayuda para sostener la cabeza. Reflejos del recién nacido. Además del de búsqueda, es probable que su bebé muestre otros movimientos reflejos durante estas primeras semanas. Para ver el reflejo de marcha automática en acción, sujete bien a su bebé por debajo de los brazos (sosteniéndole también la cabeza) dejando que sus pies toquen una superficie plana: pondrá un pie delante del otro haciendo un movimiento que parece que estuviera caminando. Este reflejo desaparece después de unos pocos meses y la mayoría de los bebés no dan sus primeros pasos "verdaderos" hasta que tienen alrededor de un año de edad.
Al nacer, el bebé tiene poco control sobre su cabeza porque los músculos de su cuello son todavía bastante débiles. Desarrollará esta habilidad crucial, que es la base de todos los movimientos posteriores como sentarse y caminar, poco a poco durante el primer año de vida. Tu bebé depende de ti para que le sostengas su cabecita y su cuello durante, al menos, el primer mes. Quizás es la forma que tiene la Naturaleza de asegurarse de que ambos tengan mucho tiempo para mirarse a los ojos, conectar y fortalecer su vínculo mientras lo meces en tus brazos.
Para el momento en que su bebé tenga un mes de vida, los músculos del cuello y de los hombros serán más fuertes que en el nacimiento y tendrá un mejor control de la cabeza. Si el niño está acostado sobre el vientre, tal vez pueda levantar el mentón por unos instantes. Sin embargo, usted deberá sostenerle la cabeza cuando lo cargue, y la cabeza del bebé continuará pendiendo si usted intenta llevarlo desde una posición de acostado a sentado. Al sostener a su bebé en posición de sentado, la espalda estará casi completamente redondeada, y es posible que pueda mantener la cabeza erguida por un momento. Si se lo sostiene en posición de sentado, su bebé se dejará caer sobre las rodillas y caderas. Sin embargo, su reflejo de marcha se mantiene intacto: cuando se presione la planta del pie sobre una superficie plana, intentará dar un paso. Su bebé todavía mantiene las manos en posición cerrada. Si usted le abre los dedos y le da algo para sujetar, lo tomará durante unos pocos segundos y luego lo soltará.
Segundo mes
El sistema nervioso de su bebé ya ha madurado un poco. Algunos de los reflejos del recién nacido comienzan a dar lugar a movimientos voluntarios. Con un mejor control muscular, el movimiento se torna más fluido y activo. Esto es lo nuevo que puede esperar: Levanta la cabeza cuando está acostado boca abajo. La mayoría de los bebés de esta edad pueden levantar la cabeza cuando están acostados boca abajo. Poner al bebé periódicamente un rato boca abajo es una buena forma para que fortalezca el cuello y el tronco. Algunos llorarán cuando los pongan boca abajo, pero en general la cosa mejora tras varios intentos. Sirve que haya algo interesante frente a ellos, como la cara de mamá, para que sirva de estímulo para levantar la cabeza. Si bien es demasiado pequeño para gatear, es posible que su bebé intente o empiece a levantarse desde la posición horizontal. La mano en la boca. Durante estas semanas es posible que su bebé empiece a agitar los brazos cuando está emocionado. Sus manos le llamarán la atención cada vez más. Puede que pase mucho rato intentando moverlas frente a su cara, donde pueda verlas. Después de muchos intentos, es probable que pueda llevárselas a la boca. El movimiento de los dedos todavía es limitado, por lo que probablemente las manos todavía estén cerradas formando puñitos apretados. Chupárselas podría convertirse en una forma de calmarse. Tensión de los labios. Tal vez ya haya notado los movimientos faciales aleatorios, que incluyen sonrisas por reflejo, mientras su bebé duerme. Pero a partir de algún momento cerca de la sexta semana de vida, puede que su bebé le muestre su primera sonrisa real en un gesto genuino de afecto o diversión.
Hacia el final del primer mes tu bebé debe de ser capaz de levantar la cabeza brevemente y moverla de lado a lado mientras está tumbado boca abajo. Entre las 6 y 8 semanas, si es especialmente fuerte y coordinado, elevará la cabeza cuando está tumbado de espaldas. Cuando lo lleves en brazos, apoyado sobre tu hombro, tendrá control suficiente como para mantener erguida la cabeza, aunque no muy bien ni por mucho tiempo. También tiene fuerza para mantenerla erguida mientras está sentado en el asiento del auto o en una mochila portabebés frontal. Para llevarlo en una carriola (cochecito) de hacer jogging o en una mochila portabebés que se carga a la espalda es mejor esperar hasta que mantenga la cabecita levantada sin tu ayuda. Si llevas a tu bebé en un rebozo, asegúrate de que su cara está despejada de tela, ya que aún no tiene la fuerza para mover la cabeza para respirar más fácilmente.
Al finalizar el segundo mes, usted observará una mejora continua en el control de la cabeza de su bebé. Estando acostado sobre el vientre, podrá levantar la cabeza y los hombros por encima de la cama y sostenerse con los brazos. Si usted lo apoya contra su hombro, él debería poder mantener erguida la cabeza por sí mismo por un breve período de tiempo. Si usted coloca a su bebé de espalda, él levantará sus brazos por sobre la cabeza en forma de U. Esto indica que su bebé está usando los brazos de manera simétrica, lo que es un logro muy importante. Esto significa también que su bebé pronto estará listo para juntar ambas manos y con ellas llevar a cabo una tarea particular. Si usted sostiene a su bebé en posición de sentado, podrá observar que la espalda, pese a estar aún bastante redondeada, está empezando a enderezarse. Tal vez pueda mantener la cabeza erguida por un breve período de tiempo en esta posición. Este mes, el reflejo de prensión continúa disminuyendo. A medida que el reflejo de prensión desaparezca, su bebé comenzará a sujetar cosas voluntariamente. Si usted intenta darle un objeto para que lo sujete, los dedos se abrirán. Si logra tomar el objeto, intentará llevárselo a la boca.
Tercer mes
Los movimientos de brazos y piernas del bebé se vuelven cada vez más fluidos. El reflejo de "sobresalto" probablemente ya haya desaparecido. Se está volviendo más fuerte y capaz de coordinar sus movimientos. Logra estirarse. Es probable que observe que todo el cuerpo de su bebé se ve más relajado. Ya no tendrá las manos cerradas en puños todo el tiempo. De hecho, se entretendrá abriéndolas y cerrándolas con cuidado. También disfrutará de patalear más activamente, estirando las piernas y modificando su posición enrollada de recién nacido. Listo para darse vuelta. A medida que el pataleo cobra más fuerza, pronto podrá impulsarse para pasar de estar boca abajo a estar boca arriba. Si bien la mayoría de los bebés todavía no pueden darse vuelta a esta edad, algunos sí lo logran. Tenga cuidado de no dejar a su bebé solo sobre algún mueble de donde puedan caerse al voltearse por sí solo. Listo para agarrar. Los bebés de esta edad comienzan a intentar agarrar (coger) cosas que están a la vista, pero fuera de su alcance. Mientras que el reflejo del recién nacido hace que los bebés cierren los dedos alrededor de cosas que tocan la palma de su mano, ahora el agarre de su bebé podría ser más deliberado. Incluso puede que sostenga y agite juguetes de mano. Listo para rebotar o saltar. Cuando lo cargan y lo sostienen en posición "de pie" sobre una superficie, como puede ser su regazo, el bebé descubrirá lo lindo que es rebotar. Esta es una forma divertida de jugar juntos a medida que el bebé empieza a apoyar algo de peso en sus piernas. Es mejor no dejar a los bebés en asientos saltarines o arneses para saltar. En realidad, estos elementos retardan la evolución del movimiento de su bebé porque no le permiten practicar tanto el uso de los músculos.
Notarás que ahora ya controla mucho mejor su cabeza. Tu bebé será capaz de levantar la cabeza a un ángulo de 45 grados y de mantenerla erguida cuando está tumbado sobre su pancita. Un juego divertido que ayuda a desarrollar los músculos del cuello consiste en colocarlo de espaldas y levantarlo lentamente de las manitas hasta que esté sentado. Luego vuélvelo a echar lentamente y repite la operación. A esta edad no debería tener problemas para mantener la cabeza alineada con el resto de su cuerpo cuando lo levantes. Podría estar listo para que lo lleves en un portabebé a la espalda.
Este mes, los músculos del cuello y de los hombros de su bebé continuarán fortaleciéndose. Al final del tercer mes, si usted coloca a su bebé sobre el vientre, debería poder mantener la cabeza por encima del plano del resto del cuerpo. Después del tercer mes, la capacidad del bebé de mantener la cabeza erguida cuando se lo coloca sobre el vientre ya no se usará para evaluar el control de la cabeza. La coordinación del brazo y de la mano del bebé continuará mejorando y se volverá más voluntaria. El reflejo de prensión ha desaparecido, y ahora sus manos generalmente están abiertas. Si usted le ofrece un juguete para que lo sostenga, abrirá la mano e intentará sujetarlo entre la palma y los dedos. Esto se llama prensión cubital. Dado que no ha aprendido aún a usar el pulgar, es casi inevitable que deje caer el objeto poco después de tomarlo. Si usted coloca a su bebé sobre el vientre o la espalda, dará patadas enérgicamente. Éste es un buen ejercicio para los próximos meses, ya que lo prepara para gatear y caminar. Si usted lo lleva a la posición de sentado, la cabeza del bebé penderá sólo ligeramente. Una vez que esté sentado, podrá mantener la cabeza erguida por períodos de tiempo más prolongados.
Cuarto mes
Al finalizar el cuarto mes, los músculos de la espalda de su bebé son mucho más fuertes que antes, y tiene un control mucho más eficiente de los movimientos de los brazos y las piernas. La combinación de estas habilidades le permitirá al bebé rodar de estómago a espalda con un poco de práctica. Sin embargo, todavía no tiene la fuerza suficiente para rodar de espalda a estómago. En ocasiones, él puede encontrar esto muy frustrante. Su pequeño ahora tiene un buen control de la cabeza cuando se lo sostiene en posición de sentado, y ahora puede mantener la cabeza erguida permanentemente. Sin embargo, si usted mece súbitamente a su bebé, la cabeza se bamboleará, lo que indica que el control de la cabeza aún no es total. Su bebé estará sumamente fascinado con las manos y con lo que puede hacer con ellas. Pasará mucho tiempo mirándose las manos y las moverá hacia los objetos. Sin embargo, su coordinación continúa siendo bastante limitada y no puede mover su pulgar independientemente de los otros dedos. Por lo tanto, todavía no puede levantar muy bien los juguetes.
Quinto mes
Su bebé ahora es muy flexible, y algo que disfruta enormemente es llevar los dedos de los pies a la boca para sentir su sabor. Los músculos del cuello, de los hombros y del pecho continúan ganando fuerza. La espalda se ha enderezado y el tono muscular del torso ahora es firme. Esto le permite sostener la parte superior del cuerpo y sentarse durante algunos segundos sin caerse. Ahora puede rodar completamente, de vientre a espalda y de espalda a vientre. Ya es “oficialmente” móvil. Ahora, cuando usted coloque a su bebé en posición de sentado, la cabeza ya no penderá. El control de la cabeza ahora es excelente. Si está en posición de sentado y usted lo mece, la cabeza no se bamboleará en absoluto. Su bebé se está volviendo mucho más eficiente para asir y mantener objetos más grandes. Intentará amoldar la mano a la forma del juguete que intente levantar. En caso de que logre asir el juguete, utilizará los dedos y la boca para explorarlo de una manera más completa. A los bebés les gusta colocar cosas en la boca porque los labios y la lengua son muy sensibles: son grandes recursos para explorar nuevos objetos.
Sexto mes
A esta altura, rodar ya no es un problema. Su bebé puede comenzar a desplazarse sobre el vientre, o a propulsarse hacia atrás con las manos. Existe la posibilidad de que su bebé aprenda a sentarse en este mes, si usted lo sostiene en dicha posición. Al comienzo, estará bastante inestable y necesitará usar sus manos para sostenerse mientras esté sentado. Sus piernas serán lo suficientemente fuertes para pararse, con ayuda de sus padres, durante un minuto o dos. Por esta época, su bebé puede comenzar a perder interés en observar los movimientos de las manos.
Para los 6 meses tu bebé ya será capaz de mantener la cabeza quieta y erguida; la flexionará hacia adelante cuando lo coloques en posición sentada. Podría estar listo para una carriola de jogging.
Existen dudas acerca de un tema del que cual nunca habíamos hablado por aquí; ¿cuándo empieza mi bebé a sujetar su cabecita? Poder mantener la cabeza recta es uno de los primeros desafíos a los que se enfrentan los recién nacidos. Hoy, queremos daros unas pautas de cómo ayudar a mejorar y fortalecer la movilidad de la cabeza en los recién nacidos y sobre todo, conocer los signos de alarma más importantes. Se conoce como sostén cefálico la capacidad de mantener la cabeza erguida y en posición vertical. Nuestro pequeño irá controlando su cabeza progresivamente a medida que vayan pasando las semanas. Entorno a los dos meses ya podemos observar cómo pueden levantarla por cortos periodos de tiempo, pero no es hasta los tres meses cuando pueden controlar dicho movimiento. Más adelante, con cuatro o cinco, perfeccionan este control siendo capaces de mantener la cabeza totalmente erguida estando sentados.
Al nacer, es imposible que el bebé pueda sostener su cabeza solo como un mayor. Por eso es muy importante llevarlo siempre sujetando su cabeza. Hay que saber que un bebé nace con una cabeza que representa más de un tercio de su peso total. Es voluminosa y muy pesada para un cuerpo tan pequeño. Al comienzo de su vida, el bebé tiene una hipotonía: flacidez en el eje de la cabeza y de la columna vertebral. Pero también una hipertonía: tonicidad en sus extremidades (brazos, piernas…). El bebé no controla su cabeza y esta cae hacia atrás cuando lo levantas. El bebé controla mucho mejor su cabeza y puede sostenerla para mirar en todas las direcciones cuando lo tienes en brazos. A partir de los 4 meses, cuando el bebé es capaz de levantar la cabeza, sostenerla y levantar el pecho cuando está boca abajo. ¡Poner al bebé boca abajo!
Cuando el bebé sostiene su cabeza, podrás optar por más posiciones de porteo. Durante los primeros meses de vida del bebé, recomendamos el porteo ventral, que sostiene mejor la cabeza del bebé. Solo cuando el bebé logra sostener la cabeza por sí solo y se mantiene en posición sentada recomendamos pasar al porteo dorsal/lateral para mayor libertad. Cada bebé tiene su propio ritmo, así que no te preocupes si no logra sostener la cabeza exactamente a los 4 meses.
Es probable que tu bebé sea capaz de levantar la cabeza cuando cumpla un mes de vida, y de mantenerla erguida mientras está sentado a los 4 meses. A los 6 meses debe de tener los músculos del cuello suficientemente fuertes como para mantener el control de la cabeza.

¿Cómo aprenden los bebés a controlar la cabeza?
Recién nacidos
Tu bebé depende de ti para que le sostengas su cabecita y su cuello durante, al menos, el primer mes. Quizás es la forma que tiene la Naturaleza de asegurarse de que ambos tengan mucho tiempo para mirarse a los ojos, conectar y fortalecer su vínculo mientras lo meces en tus brazos.
1 a 2 meses
Hacia el final del primer mes tu bebé debe de ser capaz de levantar la cabeza brevemente y moverla de lado a lado mientras está tumbado boca abajo. Entre las 6 y 8 semanas, si es especialmente fuerte y coordinado, elevará la cabeza cuando está tumbado de espaldas. Cuando lo lleves en brazos, apoyado sobre tu hombro, tendrá control suficiente como para mantener erguida la cabeza, aunque no muy bien ni por mucho tiempo. También tiene fuerza para mantenerla erguida mientras está sentado en el asiento del auto o en una mochila portabebés frontal. Para llevarlo en una carriola (cochecito) de hacer jogging o en una mochila portabebés que se carga a la espalda es mejor esperar hasta que mantenga la cabecita levantada sin tu ayuda. Si llevas a tu bebé en un rebozo, asegúrate de que su cara está despejada de tela, ya que aún no tiene la fuerza para mover la cabeza para respirar más fácilmente.
3 a 4 meses
Notarás que ahora ya controla mucho mejor su cabeza. Tu bebé será capaz de levantar la cabeza a un ángulo de 45 grados y de mantenerla erguida cuando está tumbado sobre su pancita. Un juego divertido que ayuda a desarrollar los músculos del cuello consiste en colocarlo de espaldas y levantarlo lentamente de las manitas hasta que esté sentado. Luego vuélvelo a echar lentamente y repite la operación. A esta edad no debería tener problemas para mantener la cabeza alineada con el resto de su cuerpo cuando lo levantes. Podría estar listo para que lo lleves en un portabebé a la espalda.
5 a 6 meses
Para los 6 meses tu bebé ya será capaz de mantener la cabeza quieta y erguida; la flexionará hacia adelante cuando lo coloques en posición sentada. Podría estar listo para una carriola de jogging.

Tu papel y cuándo preocuparse
No es preciso que hagas demasiado para ayudarlo a desarrollar el control de su cabeza, pero sí es bueno que tengas mucho cuidado hasta que lo tenga bien afirmado. Especialmente durante los primeros meses, tendrás que sujetarle el cuello y la cabeza cuando lo levantes, lo tengas en brazos o lo traslades. Aunque siempre debería dormir boca arriba para prevenir la muerte súbita en la cuna (SIDS), mientras está despierto ponlo con frecuencia boca abajo ya que el movimiento de levantar el pecho y la cabeza para verte a ti o a sus juguetes le fortalece los músculos del cuello. De los 3 a los 6 meses quizás tengas que sentarlo apoyado en algo (siempre en un lugar seguro y con mucha sujeción en el cuello y cabeza). Puedes emplear almohadas, o colocarlo en tu regazo con la espalda contra ti. Deja que se siente en lugares distintos de tu casa para que cambie su perspectiva. Pero nunca lo dejes sentado sin supervisión porque podría desplomarse.
Si te gusta correr, no lleves al bebé en una carriola de jogging hasta que controle totalmente su cabeza. Cuando creas que está listo, usa una carriola que tenga un arnés de seguridad con cinco puntos de apoyo porque es la que ofrece más sujeción.
Si notas que el bebé tiene problemas para levantar su cabecita, siquiera un poco, a los 3 meses, consúltalo con el doctor cuando lo veas de nuevo. Los bebés desarrollan sus destrezas a ritmos distintos, unos más rápidamente que otros, y el control de la cabeza no es una excepción. Los bebés prematuros pueden llegar a estos momentos claves del desarrollo meses más tarde que los nacidos a término. Habla con el pediatra si estás preocupada.
¿Cómo ayudar a mi bebé a fortalecer su cabeza? | "En rollito con toquecitos" | Sistema Tool-be®
Una vez que el bebé establece un buen control de su cabeza puede avanzar a la siguiente fase: sentarse, rodar o voltearse cuando está echado en el suelo y gatear. El desarrollo del bebé en su primer año de vida es uno que nos resulta fascinante, pues en poco tiempo suceden grandes cambios y avances. Aunque en sus primeras semanas y meses de vida aún hay muchísimas cosas que no puede hacer por sí solo, como sentarse o gatear, hay otros avances importantes en su desarrollo. Como lo hemos mencionado al inicio, en los primeros meses el bebé crece y se desarrolla de forma acelerada. La recomendación actual es que el bebé duerma boca arriba o sobre su espalda, sin embargo, pediatras y expertos recomiendan que pase unos minutos al día sobre su barriga cuando está despierto. Hay que aclarar que nunca debemos forzar ni obligar al bebé, y debemos estar atentos a las señales que él nos dé, respetando su ritmo y sus deseos.