La nata es un ingrediente esencial en la cocina, tanto en la preparación de platos salados como en la repostería. Pero, ¿alguna vez te has preguntado qué es exactamente la nata, cómo se obtiene, y qué tipo de nata es la mejor para cada receta? La nata es la capa grasa que se separa de la leche cuando se deja reposar o cuando se somete a un proceso de centrifugado. Este lácteo ayuda a emulsionar salsas, espesar sopas y cremas, y dar cuerpo a los postres. Además, tiene la capacidad de suavizar sabores intensos, haciendo que los platos sean más equilibrados y agradables al paladar. Y según su contenido graso, la nata puede ser más líquida o más espesa, lo que influye en su uso en diferentes tipos de platos.
Según la norma que regula la producción de natas, una orden gubernamental de 1983, permite hasta 14 variedades según su origen, tratamiento, incorporación y conservación.
Tipos de nata y sus usos
Nata ligera
La nata ligera se obtiene al separar una menor cantidad de grasa de la leche, y por lo tanto posee poco contenido calórico. Y usualmente se le añade a sopas, cremas, y salsas para que sean cremosas sin hacerlas demasiado pesadas. Debido a su bajo contenido en grasa, no es adecuada para montarla.
La Nata Cocina Ligera Président mantiene todo el sabor y la textura gracias a la calidad de la leche y los avanzados sistemas de producción, consiguiendo una crema mucho más ligera, con apenas un 12% de materia grasa. La Nata Cocina Ligera ofrece una cremosidad muy suave perfecta para preparar todo tipo de salsas calientes o frías, y también nos permite enriquecer nuestros platos favoritos de una manera fácil y saludable. Por ejemplo, prueba a añadirla al puré de patatas, cremas de verduras, salsas de pasta, tortillas o guisos de carne.

Nata espesa o doble
La nata espesa o doble se obtiene al extraer una cantidad aún mayor de grasa, resultando en una nata muy espesa.
Si buscas una cremosidad superior para tus platos, la Nata Cocina Espesa Président es tu mejor aliada. Con solo un 18% de materia grasa, esta nata presenta una textura espesa que además enriquece el sabor de cualquier receta. Al utilizar la nata espesa no solo se consigue una textura más espesa, cremosa y untuosa, sino que el plato final ganará en sabor y complejidad de aromas.
Nata fresca o Crème Fraîche
La nata fresca o crème Fraiche se obtiene de la fermentación láctica de la nata, lo que le da un sabor ligeramente ácido. Puedes usar esta nata para acompañar frutas, postres, o para añadir a salsas que requieran un toque de acidez.
La Crème Fraîche Président es conocida como nata fresca porque está elaborada con leche entera utilizando un mínimo de 7 litros para conseguir un solo litro de crema. La Crème Fraîche sorprende por su gran cremosidad, con una consistencia espesa pero muy suave y melosa en el paladar. Además es muy sabrosa, con aromas a nata fresca que pueden enriquecer cualquier plato. Puedes emplear esta nata para dar un toque sofisticado hasta a la receta más sencilla, tan sólo añadiendo unas cucharadas.
Nata para montar
La nata para montar se extrae una mayor cantidad de grasa, lo que le da su textura espesa. Como su nombre indica, es perfecta para montar y usar en postres como tartas, mousses, y cremas. Eso sí, para conseguir esa textura, asegúrate de que esté bien fría antes de batirla.
Nata para cocinar
Para obtener la nata para cocinar se somete a un proceso de ultra alta temperatura (UHT) para prolongar su vida útil. Esta nata es la opción más común para cocinar, ya que tiene un buen equilibrio entre cremosidad y fluidez. Se utiliza en salsas, cremas, y gratinados. Cabe destacar que, según la norma general, este tipo de nata se somete a un tratamiento térmico que garantiza la destrucción de los gérmenes y la inactivación de sus formas resistentes, para luego ser envasada en condiciones asépticas.
Nata en polvo
La nata en polvo es básicamente nata pasteurizada que ha sido deshidratada y pulverizada para convertirla en un producto seco. La nata en polvo es aquella que debe contener al menos un 65% de materia grasa láctea y no más de un 5% de agua.

Consejos para elegir y usar la nata
No todas las natas son iguales. Si necesitas montar nata, compra nata para montar. Si quieres que una salsa o crema quede especialmente suave, bate ligeramente la nata antes de incorporarla. La nata espesa puede ser perfecta para un gratinado cremoso, pero será demasiado densa para un postre ligero.
La nata es un ingrediente básico en nuestra cocina con el que podemos preparar multitud de platos diferentes, desde salados hasta dulces y postres. La clave para triunfar es utilizar nata de primera calidad pero también es importante saber qué variedad tenemos que utilizar para conseguir los mejores resultados.
Ahora que conoces a fondo las características de cada tipo de nata ya puedes escoger entre las diferentes variedades a la hora de cocinar en casa. Con las natas de cocina podrás enriquecer cualquier plato y conseguir una cremosidad y un sabor que marcarán la diferencia.
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La materia prima que se emplea para elaborar la nata es la leche fresca de vaca, pero no todas son iguales ya que nos permiten posibilidades distintas en la cocina. Président nos ofrece una gama completa de natas de cocina de alta calidad con las que podemos convertir nuestras recetas cotidianas en platos dignos del mejor restaurante.
Un ejemplo de plato que puede beneficiarse de la versatilidad de la nata es "Rollitos de lenguado rellenos de cangrejo y cuatro quesos al cava".
