Croquetas de morcilla y cebolla caramelizada: una receta irresistible

Las croquetas son uno de los sabores más demandados de la cocina española, y es que tienen tantas formas y combinaciones que es prácticamente imposible no derretirse ante ellas. La morcilla se usa en combinación con muchos otros ingredientes, pero una de las mejores recetas es la de las croquetas gourmet de morcilla. Si te gusta la morcilla y la cebolla caramelizada, esta es tu receta.

La morcilla en la gastronomía española

Algunos aseguran que hay una versión de este alimento en la Odisea de Homero, por lo que dataría de la mismísima antigua Grecia. Aun así, en España hay diversos tipos de morcilla, cada una con sus propias características:

  • Morcilla de Burgos: Todo un clásico de la gastronomía española y la que seguramente es la más conocida, hecha con arroz. Es perfecta para croquetas si buscas una textura suave y un sabor equilibrado.
  • Morcilla de Asturias: Normalmente suelen ser ahumadas (técnica de conservación de comida hecha mediante el humo que procede de fuegos realizados en maderas de poco nivel de resina), lo que le da un toque rústico y más intenso.
  • Morcilla de Villada: Hecha con cebolla rehogada lenta y artesanalmente, lo que le confiere un sabor más suave y ligeramente dulce.
  • Morcilla de Galicia: Se hace con pan, pasas, agua, azúcar, sangre de cerdo, manteca de cerdo, piñones y especias.
  • Morcilla de Extremadura (Patatera): No lleva sangre, sino grasa de cerdo ibérico.
  • Morcilla de Murcia: Se hace con sangre y manteca de cerdo, cebolla cocida, pimentón dulce, sal, pimienta y clavillo.
  • Morcilla de Beasain: Su principal ingrediente "distinto" es el puerro.

Elegir la morcilla adecuada es clave para el éxito de tus croquetas. Si quieres un sabor intenso, opta por una morcilla asturiana. Para un toque suave, mejor la de cebolla o Burgos. Si la morcilla lleva arroz, asegúrate de que esté bien integrado, no suelto ni seco. Esto es clave para conseguir una textura cremosa en las croquetas.

Tipos de morcilla española

Beneficios de la morcilla

Aunque la morcilla no es lo que se llama un "superfood", tiene sus puntos fuertes. Además de su sabor inconfundible, aporta varios beneficios:

  • Hierro a tope: Perfecta para combatir la anemia o dar un subidón de energía. Es especialmente útil para quienes tienen carencias de hierro.
  • Proteínas: Es un alimento saciante y nutritivo, ideal para quienes buscan algo que llene con calidad.
  • Vitaminas del grupo B: Buenas para el cerebro y para afrontar un día de trabajo.
  • Bajo desperdicio: Al estar hecha con ingredientes como sangre, arroz y especias, es un ejemplo de sostenibilidad alimentaria.

Receta de croquetas de morcilla y cebolla caramelizada

Estas croquetas que he preparado están verdaderamente deliciosas, tienen un sabor especial que les da la cebolla caramelizada y que sorprende, pues tienen ese punto algo dulce que les proporciona la cebolla y que contrasta con el salado de la morcilla. Se trata de unas croquetas de morcilla con mucha cebolla caramelizada y una manzana que le aporta jugosidad a la masa.

Ingredientes para 45 croquetas:

  • 1 l de leche
  • 150 g de morcilla
  • 100 g mantequilla
  • 100 g de harina
  • 50 g de cebolla caramelizada
  • Sal, pimienta y nuez moscada

Para empanar:

  • Huevo batido
  • Pan rallado

Preparación:

1. Cebolla caramelizada (paso previo):

Para la cebolla caramelizada, pica una buena cantidad de cebollas y cocínalas a fuego muy lento con un chorro de aceite y una pizca de sal hasta que tome un color oscuro. Añade agua de vez en cuando para que no se queme y sigue cocinando hasta que obtengas un color muy oscuro pero sin sabor a quemado.

2. Cocinar la morcilla:

En una sartén pequeña, cocina la morcilla sin la piel y cortada en rodajas con un chorrito de aceite hasta que empiece a tomar color. Retira y reserva. La desmigamos según se vaya calentando y dejamos a fuego medio-alto para que se “dore”.

3. Preparar la bechamel:

En otra sartén, derrite la mantequilla y añade la harina. Mezcla bien para que se tueste y vierte la leche poco a poco batiendo con las varillas para que no queden grumos. Pon a punto de sal, pimienta y nuez moscada y cuece a fuego lento y sin parar de remover para que vaya espesando. Es importante no dejar de remover para que no se queme.

Preparación de la bechamel

4. Mezclar la masa:

Añade la morcilla desmigada y la cebolla caramelizada, mezcla y trabaja la masa durante 5 minutos o hasta que se separe de las paredes. Si las croquetas nos gustan muy blanditas por dentro, se puede añadir algo más de leche. Si están demasiado blandas se nos pueden abrir al freírlas. Untamos un recipiente ligeramente con aceite y volcamos la masa de nuestras croquetas de morcilla. Tapamos con film “a piel”, es decir, que quede pegado a la masa y no haya huecos para evitar que se forme costra en la bechamel. Cuando la masa se haya enfriado, metemos en la nevera hasta el día siguiente (o al menos 4-6 horas hasta que cuaje).

Croquetas de Jamón - Receta Tradicional muy Fácil y Caseras

5. Formar y empanar las croquetas:

Al día siguiente, cortamos la masa en tiras que luego cortaremos en trocitos iguales, les damos forma alargada o redonda. Toma una porción de masa. Rebózala con pan rallado y aprovecha para darle forma de croqueta. Pásala por huevo y, de nuevo, por pan rallado. Mi truco a la hora de bolearlas y pasarlas por huevo y pan rallado es primero bolearlas, lavarte las manos para quitarte los restos, y luego ya ir pasándolas por huevo y pan rallado. Suelo añadir huevos en un bol y en otro bol pan rallado, voy pasando cada croqueta por los boles girándolas para evitar tocarlas con las manos y mancharme.

6. Cocinar las croquetas:

Fríelas en abundante aceite caliente y sin mover demasiado para que no se rompan. También las puedes hacer en freidora de aire y le quitas bastantes calorías. Las calorías en las croquetas de morcilla pueden variar según los ingredientes y el tamaño de las croquetas. En promedio, una croqueta de morcilla de tamaño mediano (25-30 gramos) puede contener alrededor de 100 a 150 calorías.

Croquetas doradas y crujientes

Consejos adicionales:

  • Si quieres congelar las croquetas, colócalas en una bandeja separadas unas de otras. Cuando estén duras, guárdalas en una bolsa para congelar. Fríelas en abundante aceite sin necesidad de descongelarlas antes.
  • Para salirte de lo clásico, prueba estas ideas:
    • Croquetas de morcilla y manzana: Añade dados de manzana caramelizada a la mezcla para un contraste dulce y salado.
    • Croquetas de morcilla y queso azul: Un toque cremoso y potente que te hará salivar.

Acompañamientos para croquetas de morcilla

Las croquetas brillan por sí solas, pero si quieres hacer un menú con más complementos, aquí tienes algunas ideas:

  • Ensalada fresca con vinagreta de miel.
  • Patatas fritas al estilo casero.
  • Pan tumaca y jamón.
  • Sopa fría, como un gazpacho o salmorejo.
  • Chutney de frutas.
  • Setas salteadas con ajo y perejil.
  • Tosta de pan rústico con aceite de oliva.
  • Queso curado en lascas.
  • Pimientos del piquillo confitados.
  • Un buen vino tinto o una cerveza artesanal.

tags: #croquetas #de #morcilla #y #cebolla #caramelizada