Las croquetas de jamón son un clásico de la gastronomía española, un aperitivo delicioso que gusta a todos. Prepararlas en casa puede parecer complicado, pero con los pasos correctos y algunos trucos, conseguirás unas croquetas caseras irresistibles. A continuación, te presentamos una receta detallada para que prepares unas croquetas de jamón dignas de los mejores restaurantes, ¡incluso mejores que las de McDonald's si esta cadena las ofreciera!
Ingredientes clave para unas croquetas perfectas
La base de toda buena croqueta es una bechamel cremosa y un jamón de calidad. Para esta receta, necesitarás:
- Jamón serrano o ibérico
- Aceite de oliva virgen extra
- Harina de trigo
- Leche entera
- Sal
- Nuez moscada

Preparación del jamón
El primer paso es preparar el jamón. Es fundamental que esté finamente picado para que se integre perfectamente en la bechamel y no encuentres trozos demasiado grandes al comer las croquetas.
- Picar el jamón con unos golpes de turbo hasta obtener una textura fina.
Elaboración de la bechamel: el corazón de la croqueta
La bechamel es el alma de las croquetas. Una bechamel bien hecha, sin grumos y con la textura adecuada, garantizará el éxito de tu plato.
- Poner el aceite en una sartén y calentarlo con la función rehogar durante 1 minuto.
- Añadir la harina y cocinar durante 5 minutos a 100° a velocidad 2, removiendo constantemente para que se tueste ligeramente y pierda el sabor a crudo.
- Incorporar el jamón picado, la leche, la sal y una pizca de nuez moscada. Es importante añadir la leche poco a poco y remover enérgicamente para evitar la formación de grumos.
- Poner el cubilete y continuar cocinando hasta que la bechamel espese y adquiera una consistencia cremosa y homogénea.

Enfriado y reposo de la masa
Una vez lista la bechamel, es crucial dejarla enfriar y reposar correctamente para que adquiera la consistencia necesaria para formar las croquetas.
- Una vez lista la bechamel, aún caliente, la ponemos en una bandeja y extendemos bien para que se enfríe de manera uniforme.
- Cubrimos la masa con film transparente en contacto directo con la superficie para evitar que le salga costra.
- Una vez fría, introducimos en la nevera para que termine de espesar y adquiera la firmeza necesaria para formar las croquetas.
- Hay quien mete la masa en manga pastelera en lugar de ponerla en la bandeja para facilitar la formación posterior de las croquetas.
Bechamel para croquetas 3 Tipos de Croquetas fáciles y rápidas
Formación y fritura de las croquetas
Al día siguiente, con la masa ya fría y compacta, es el momento de dar forma a nuestras croquetas.
- Con la masa ayudándonos con dos cucharas, formamos las croquetas. Puedes darles la forma tradicional ovalada o redonda, según tu preferencia.
- Si no las vamos a cocinar en el momento, congelan muy bien. Las puedes guardar en un recipiente hermético en el congelador y sacarlas cuando las vayas a disfrutar.
- Para freírlas congeladas, la temperatura del aceite debe rondar los 140° o 150°, para que se frían bien por dentro sin quemarse por fuera. Fríelas en abundante aceite caliente hasta que estén doradas y crujientes.
